#Política

Evo y la muerte de los niños Orlando y Rodrigo Camacho

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

La preocupación del gobierno de Bolivia, encabezado por Evo Morales, es Chile. No vamos a escuchar mucho de lo que está ocurriendo en este momento en Bolivia, en que la oposición está acaparando puestos con una enorme rapidez en los procesos eleccionarios. No vamos a escuchar tampoco el grave problema que representa para Bolivia el que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) esté al borde de desaparecer, con lo que Bolivia pierde un mercado y pierde aliados. A Evo Morales sólo le importa lo que pasa en Chile.  “Escuché que respeta el Estado de Derecho. Si respetara el Estado de Derecho no habría estado cuestionando la competencia de La Haya. Que respeta los Derechos Humanos. Cuando yo viajé a Chile no podía entender cómo hasta los caminos y carreteras están privatizados. Servicios básicos totalmente privatizados. Los indígenas como los mapuches encarcelados por defender sus derechos” (ver Emol).  Ese fue su comentario tras finalizar el alegato de Chile ante la Corte Internacional de Justicia.


Evo Morales se preocupa por los derechos de los indígenas en Chile. Porque poco es realmente lo que ha hecho por los indígenas en Bolivia.

Mientras tanto, en Argentina, Bolivia es noticia por otro motivo: esclavitud. Hace unos días, han muerto dos niños bolivianos, esclavos, en un incendio en un taller textil clandestino. No son los primeros muertos, ni serán los últimos. Pero lo triste en verdad es que para el señor presidente de Bolivia, Evo Morales, esos niños no merecen su atención, aunque el mismo Papa Francisco se ha referido a este hecho. Como tampoco le importa que esos dos niños prueben lo que se lleva denunciando desde 2008: más de 250 mil bolivianos son esclavos en Argentina, de los cuales más de 10 mil son niños.
Se puede pensar erradamente que el problema de la esclavitud que se está dando con inmigrantes bolivianos en Argentina se debe a traficantes argentinos. Tristemente no es así: son bolivianos los que esclavizan y trafican con bolivianos, sin que su presidente se tome en serio las denuncias al respecto. Perdón, sí lo ha hecho:  un ejemplo de lo poco que le interesa a Evo Morales enfrentar y poner un freno a este crimen internacional es lo que ocurrió con Rosario Baptista, consultora en Bolivia de la OIT en 2005, que se atrevió a señalar que más de 40.000 bolivianos eran víctimas de trata. Le costó el puesto, porque el gobierno de Morales exigió su cabeza. Y mientras el gobierno de Bolivia se dedica a presentarse como un país en crecimiento económico, hace un mutis ante el hecho que la esclavitud se ha incrementado de un 26,4% entre 2008 y 2010 a un 40% entre el 2012 y el 2013.
Para que se entienda la gravedad del asunto: mientras el gobierno de Morales se preocupa por lo que dice en Chile el diputado Jorge Tarud, mientras el señor Morales se dedica a insultar a periodistas chilenos, un niño boliviano en Potosí, o en Oruro o La Paz está siendo vendido por más o menos dos dólares (entre 20 y 50 pesos bolivianos) a un traficante (también boliviano), para ser enviado a Argentina vía Cochabamba – Santa Cruz para cruzar por Yacuiba, Bermejo y Villazón y de ahí llegar hasta Buenos Aires, Salta, Córdoba o cualquier otra gran ciudad argentina. Repitamos: 10 mil niños son secuestrados por personas que conocen o vendidos por sus padres para ser enviados a Argentina, donde serán atados a camas para servir como esclavos sexuales, o atados a máquinas de coser para trabajar en talleres textiles. Nunca, ni siquiera cuando se han rescatado personas esclavas, el gobierno de Evo Morales ha siquiera interpuesto una querella en favor de sus connacionales traficados.
Pero al menos Evo Morales se preocupa por los derechos de los indígenas en Chile. Porque poco es realmente lo que ha hecho por los indígenas en Bolivia. Los guaraníes son un ejemplo de eso, ya que son uno de los grupos más víctimas de la esclavitud dentro de la misma Bolivia, y no estamos hablando de personas guaraníes esclavas, estamos hablando de comunidades enteras, obligadas a trabajar en condiciones infrahumanas por supuestas deudas, sin que el gobierno haga realmente algo al respecto. Pero eso palidece ante el hecho de que en los años en que Evo Morales ha sido presidente, Bolivia ha sufrido uno de los peores genocidios culturales y étnicos de su historia democrática: al realizarse el Censo del año 2012, menos de un 40% de la población se identificó con una etnia, pero sólo de las 5 más representativas (quechuas,  aimaras, chiquitanos,  guaraníes y mojeños), porque de las 31 restantes casi no quedan representantes (machineris, guarasugwes, tapietes, yaminahuas, muratos, pacahuaras, morés y yukis apenas tienen 250 personas). Y aunque es interesante que el señor Morales esté al tanto de la situación de los indígenas chilenos o que incluso se atreva a dar su opinión sobre nuestra Constitución, lo es aún más el hecho de que un presidente, al que le gusta mostrarse como indígena, no tenga escrúpulos a la hora de reprimir manifestaciones de estas etnias, como ocurrió en  2011 en la zona de Yucumo, o que tampoco los tenga a la hora de excluir a los indígenas de derechos constitucionales. Así ocurre por ejemplo en los derechos a participar en el gobierno (Capítulo Tercero), de los que están expresamente excluídas las “naciones y pueblos indígena originario campesinos”, así como del derecho a voto, como denunciaran reiteradamente grupos indígenas y defensores de DDHH.  Para que se entienda: sin la igualdad real de derechos políticos, los indígenas estan excluidos de presentar sus demandas; sin personas que sean o se reconozcan indígenas no hay posibilidad que haya más representantes de esas etnias ni en el Congreso ni en el gobierno.
Orlando y Rodrigo Camacho eran dos niños bolivianos de no más de 10 años, que murieron quemados en una vivienda de Buenos Aires, donde eran esclavos. Fueron vendidos por dos dólares para ser esclavizados y murieron siendo esclavos. Pero para Evo Morales, esos niños y todos los niños bolivianos esclavos no merecen comentarios ni atención. Chile sí. Chile, el país usurpador, y cuando Bolivia logre su reivindicación… pues nada, los Orlando y Rodrigos bolivianos seguirán siendo vendidos como esclavos, y no habra banderas a media asta en señal de duelo. Como no las hay respeto de las etnias  bolivianas que están desapareciendo hasta extinguirse. Porque al Estado plurinacional de Bolivia sólo le interesa Chile y tener una salida soberana al mar. La esclavitud de niños y bolivianos, el tráfico de esas personas para fines de explotación sexual y laboral, y la desaparición de más de 15 etnias en estos años no es relevante, no para Evo Morales.
TAGS: Bolivia Evo Morales

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

06 de Mayo

En Iquique, más de una vez escuché a ciudadanas bolivianas hablar de que en su país, los niños “desaparecen”, y mientras lo decían, bajaban el volumen de su voz como si estuvieran diciendo un secreto que no debe ser revelado por ningún motivo.

Escandaloso por decir lo menos es que el señor Evo Morales no haga llamados internacionales de ayuda ante un tema tan delicado y terrible. Una vez más, queda de manifiesto que la grandeza y unión de latinoamérica no es posible, no porque los pueblos sean egoístas o soberbios, sencillamente, hemos sido conducidos históricamente por personajes de dudosa moral que manipulan a las masas para beneficios políticos y personales.

Otra vez, le agradezco Marcela por la generosidad para exponer con solidez diversos temas.

Saludos.

07 de Mayo

La esclavitud y el trafico humano boliviano es un tema al que Evo Morales poco o nada le presta atencion, pero lo peor es que esta contagiando a otros paises y esta convirtiendose en foco de una red. Brasil, Paraguay, Argentina, paises que estan con gente esclavizada, gente a la que se somete a las peores vejaciones ¿Y que hace Evo Morales? Preocuparse de Chile.

Gracias por comentar 🙂

Ver todos
Ocultar
 

PARTICIPA

Popular

Este sistema educativo ha llevado a un profundo desapego del cuerpo y por lo tanto a una amnesia sensorio-motriz generalizada.
+VER MÁS
#Educación

Actividad física, juegos y aprendizajes

Para poner coto a los permanentes atropellos de las minorías que tienen el poder económico, las mayorías engañadas tienen que decir basta con denuncias ante los tribunales de justicia, pues si no ejerce ...
+VER MÁS
#Ciudad

Echen a los funcionarios que hacen bien la pega

Una prueba esencial para las democracias no es si afloran o no tales figuras [los líderes populistas y autoritarios], sino si la elite política y, sobre todo, los partidos políticos se esfuerzan por impe ...
+VER MÁS
#Política

La decisión de Chile Vamos

Existiría una actitud más tolerante hacia el adulto mayor que toma la decisión, existiendo mensajes implícitos y explícitos alusivos a su edad, según los cuales sería más “aceptable”
+VER MÁS
#Sociedad

Suicidio en la adultez mayor

Popular

Nuestro sistema de salud, requiere urgente una reforma, que de una vez por todas, visibilicemos que en Chile estamos vulnerando los derechos humanos
+VER MÁS
#Salud

Sistema de salud, en Chile estamos vulnerando los derechos humanos

Cuento mi historia por todas esas mamás que están buscando información en Internet, un testimonio, una esperanza para sus hijos con alguna anomalía VACTERL
+VER MÁS
#Salud

Nacer y no morir con una enfermedad rara

Las redes sociales se han transformado en una panacea, en parte, porque las personas se sienten movilizadas por cualquier causa sin salir de su zona de conforto, frente al computador o recostados en un sill ...
+VER MÁS
#Medios

Los cambios se disputan en las calles, no en las redes sociales

Un cambio súbito y no anunciado en la funcionalidad de búsqueda de Facebook ha asestado un duro golpe a toda la comunidad de investigación basada en fuentes de acceso público
+VER MÁS
#Tecnología

Cómo el repentino cambio de Facebook obstaculiza las investigaciones sobre derechos humanos