#Política

El toque divino del perdón: Piñera y el indulto

3 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Una de las más insólitas experiencias que nos ofrece el nuevo centenario de Chile es este verdadero viaje en el tiempo al que nos obliga el tema del indulto. Hemos caído en un hoyo negro conceptual donde siglos de historia institucional y republicana parecen estribar directamente en el Medioevo.

Permítame una pequeña historia. Hace más de 70 años, el genial Marc Bloch dio cuenta de un fenómeno generalizado en la Francia e Inglaterra del siglo XI: el toque sagrado y mágico de los reyes taumaturgos. ¿Qué era esto, en buen español? La capacidad sanadora de  los monarcas y sus dedos divinos. El milagro, vendido y creído por esos  días, era que la imposición de manos de los reyes tenía la capacidad de sanar a los escrofulosos (proceso infeccioso que afecta a los ganglios linfáticos y del que usted, le aseguro, no querrá descripciones más acabadas), quienes quedaban libres de todo mal. En la base de esta pescá que vendían  los gobernantes y se creían los gobernados, estaba la idea de que el rey tenía un poder sobrenatural que le venía dado por dios.

Lindo cuento, pensará usted, pero  ¿a qué viene una historia del siglo XI que está ampliamente superada? Pues a eso, justamente: a que yo también creí que estaba superada. Hasta que empezamos a ver la incesante deliberación de la nobleza piñerista, las –como siempre- influencias privilegiadas de los consejeros espirituales y la verdadera corte de los milagros que se ha paseado por Palacio y por los medios, para aconsejar a nuestro monarca posmoderno sobre el perdón y el indulto.

Así, en las puertas del bicentenario de la República, nos encontramos más bien a la salidita de la superstición, rogando al dueño (nunca mejor dicho)  de este reino que redima con su toque mágico (y de Rey Midas, ya probado con sus empresas) a los menesterosos del alma y sus escrófulas morales, que desaparecerán en el instante. 

Piñera, era que no, no podría estar más cómodo en su papel. Impaciente por imponer sus mini bracitos con sus respectivas manos sobre la frente de un enfermo social, se regodea y genera expectativas. Claro que la magnanimidad tampoco anda al lote; ha aclarado sin ambigüedades que los torturadores y violadores de derechos humanos (verdaderos jorobados y contrahechos de espíritu) no estarán entre los favorecidos por su toque redentor y piadoso. No, porque, lo que subyace a estos gestos de misticismo popular (que eso son, finalmente) es una campaña de marketing básico: la reafirmación del poder benéfico del que gobierna, para que este acto sea asociado con las bondades de su persona. Por eso él es el que perdona y Hinzpeter el que anuncia la mano dura contra la delincuencia; por eso él es el que hace clases en Cerro Navia y Lavín es el que semaforiza y estigmatiza los colegios; por eso él es el que levanta a los niños en sus brazos y Carolina Schmidt habla de flexibilizar el posnatal; por eso él vacuna personas (no me hago cargo de dobles lecturas) y Mañalich priva de medicamentos a gente que lo necesita para vivir.  Piñera es el que da; el que redime, el que da nuevas oportunidades. Piñera es amor. Piñera es perdón.

En nombre de esta flagrante campaña de imagen, disfrazada de acto misericordioso con el favor de nuestra Santa Madre Iglesia, da lo mismo que se mezclen y revuelvan los poderes del Estado, hasta formar una mayonesa política que –todos sabemos- está cortada hace siglos. Da lo mismo que en este ejercicio la República recoja prácticas de cualquier monarquía absoluta, que se difumine la importancia de la justicia y la labor independiente del poder judicial.

Puede usted apostar lo que quiera a las historias terriblemente trágicas que a todo color recogerá la prensa derechista de nuestro modesto reino. Puede apostar que las manos de nuestro rey bicentenario harán cesar la escrófula del mal con el toque del perdón.

Si los escrofulosos se salvaban o no, es algo que no nos deja tan claro Marc Bloch. Y en cuanto al destino de esos reyes divinos, cuidado con los resabios, que la historia también nos recuerda dónde terminaron, a la larga, todos los absolutismos.

——————————————————

Ilustración: Alberto Montt

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.
Ordenar comentarios por:

27 de julio

Nada de raro que el principio monárquico reaparezca con fuerza de la mano de la Iglesia, pasando a llevar la secularización y la separación de poderes, esperando una decisión «sabia y justa» del gobernante.

Emulando a Rocker podríamos decir que la Independencia en Chile eliminó «la monarquía como institución social y política, pero no logro eliminar, junto con la monarquía la “idea monárquica”.

En realidad, parece que Chile nunca lo ha abandonado la idea monárquica, por eso tanto caudillismo desde todos los sectores políticos, y por eso su presidencialismo exacerbado que no es más que una nueva forma de monarquía. Lagos también jugó con esa lógica.

28 de julio

Completamente de acuerdo, Jorge. Además en Chile, la idea monárquica es un mal chiste. Y no deja de ser una ironía amarga que, celebrando el Bicentenario de la REPÚBLICA (con lo que el Estado Republicano representa), queramos festejarlo con un acto monarquista puro. Una incoherencia muy propia de nuestras geografías que todavía de vez en vez se sienten huérfanas de rey.

Leí tu columna al respecto, sobre la esquizofrenia. Muy buena.

Un abrazo.

V.

28 de julio

En esta semanas he podido ver que el discurso de la autoridad trae consigo la clásica auto percepción de la élite, de iluminados, y que a la vez ven a la gran mayoría como una mayoría sumida en el libertinaje, la ignorancia, inmoral, etc.

Los dichos de la vicepresidenta de la Junji, las censuras a Kramer o el Club de la Comedia, reflejan claramente la posición conservadora.

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
En efecto, no podría ser considerado partir de cero cuando de por medio existe un respaldo de más de 4 millones de almas al cambio de Constitución en el sentido que propuso la Convención.
+VER MÁS
#Política

No partimos de cero

En efecto, no podría ser considerado partir de cero cuando de por medio existe un respaldo de más de 4 millones de almas al cambio de Constitución en el sentido que propuso la Convención.

Poner bajo la alfombra nuevamente el tema de una nueva Constitución que reemplace la vigente, es desestabilizar el entramado institucional que nos rige y se corre el riesgo de tener un nuevo estallido, con ...
+VER MÁS
#Política

Efectos políticos del Rechazo

Poner bajo la alfombra nuevamente el tema de una nueva Constitución que reemplace la vigente, es desestabilizar el entramado institucional que nos rige y se corre el riesgo de tener un nuevo estallido, con las consecuencias que el país ya conoce

Tienen el descaro de mezclar (o confundir aplíquese el principio de buena fe) entre el rechazo a la propuesta de nueva Constitución con un programa de Gobierno, exigiendo medidas a la administración del ...
+VER MÁS
#Política

La misma actitud acaparadora de siempre

Tienen el descaro de mezclar (o confundir aplíquese el principio de buena fe) entre el rechazo a la propuesta de nueva Constitución con un programa de Gobierno, exigiendo medidas a la administración del presidente Boric en materias que no necesariamente hay una correlación con iniciar un tercer proceso constituyente

Resulta inconducente hacer recaer la responsabilidad de la derrota en el plebiscito de salida a las clases subalternas, porque eso es desconocer que en nuestra sociedad el ethos que organiza la vida, las ex ...
+VER MÁS
#Política

De la economía al ethos y vuelta: la tiranía de los modos de vida

Resulta inconducente hacer recaer la responsabilidad de la derrota en el plebiscito de salida a las clases subalternas, porque eso es desconocer que en nuestra sociedad el ethos que organiza la vida, las expectativas y las necesidades populares, esta moldeado por el neoliberalismo imperante.

Nuevos

Lamentablemente nos encontramos frente a la anticuada y peligrosa tesis del enemigo interno que revistió a los aparatos de represión de la dictadura durante la Guerra Fría
+VER MÁS
#Política

¿Inteligencia militar?

¿La poesía de Zurita habla todavía a los corazones y las almas? Eso imponente que nos dijeron, ¿en qué consiste hoy en día? ¿Es que ya no podemos con unas auroras sangrantes?im
+VER MÁS
#Cultura

Poesía, historia y Naturaleza. Crítica a Zurita

Seremos testigos de una nueva fractura a nivel de conglomerados? ¿Será acaso, que comienza una nueva etapa que definirá ideologismos políticos emergentes?
+VER MÁS
#Política

CPTPP - TPP11: ¿Una batalla ideológica?

En efecto, no podría ser considerado partir de cero cuando de por medio existe un respaldo de más de 4 millones de almas al cambio de Constitución en el sentido que propuso la Convención.
+VER MÁS
#Política

No partimos de cero

Popular

Como dice Wendy Brown ¿quién no es hoy un neoliberal? Una racionalidad gobernante como el neoliberalismo organiza y construye mucha conducta y muchos valores sin parecerlo. Produce «principios de realida ...
+VER MÁS
#Política

La derrota

Otro aspecto destacable de la novela es la descripción de los ambientes laborales de la famosa y olvidada bohemia porteña, en efecto, el lector puede recorrer el puerto mientras se sumerge en la vida de l ...
+VER MÁS
#Cultura

Comentario sobre la novela ´Prontuario de la Negra Ester`

Para muchos, esta no solo fue una derrota del texto constitucional presentado por la <desgastada> Convención. También fue una dura derrota para el Gobierno de Gabriel Boric. Todo indica que los ciud ...
+VER MÁS
#Política

La gran derrota de un débil gobierno

Más que nunca tenemos que tener la convicción, para promover instancias de participación, vinculante y activa, desde los niños, niñas y jóvenes y, principalmente quebrar con nuestro discurso adultocen ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Celebramos y rememoramos una democracia sostenible e integral