#Política

El desdén hacia los conversos

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Esta semana hemos asistido -en el contexto de los desafortunados comentarios del fugaz ex ministro de cultura, Mauricio Rojas, acerca de que el Museo de la Memoria sería un “montaje”- a una serie de comentarios y columnas contra la condición de “converso” del mencionado ex ministro. El último de estos comentarios provino del profesor Agustín Squella, quien deslizó algunas razones del por qué existirían sujetos “conversos”. Quizá la más importante de todas las esbozadas por el profesor, es que los conversos –yo también me considero uno- somos personas plutofílicas. Adoradores de la riqueza de otros y de sus círculos sociales, a los cuales no podemos acceder, hemos preferido convertirnos en sanchos de los ilustres hidalgos para ver si algo nos cae de la riqueza o de la gloria de ellos. Más allá de esta evidente caricatura, ¿qué es, a fin de cuentas, un “converso”?


Las lecciones de la historia o determinada evidencia serían descartadas como influencia plausible de nuestra conversión

Se supone que, a grandes rasgos, un converso es quien considera que sus convicciones han cambiado. Quien adhería a determinadas posturas en un cierto momento, ahora considera que ellas ya no forman parte de sus convicciones, sino que, en sentido contrario, las comprende erradas y prefiere, ahora, las de signo contrario, específicamente aquellas contra las cuales peleaba en un primer momento. Ahora, ¿Cuáles serían las razones para cambiar de esta manera? Squella parece sugerir que la única razón que han encontrado esos “conversos” es la adoración a la riqueza y la aspiración arribista de obtener una mejor posición social a partir del intento, la más de las veces infructuoso, de incorporarse a los círculos y vínculos sociales de aquellos que sí detentan esa posición y esa riqueza.

El problema con la razón expuesta por Squella es que, a primera vista, parece reduccionista. Si asumimos la teoría squellequiana como correcta, descartaríamos de plano otras razones, quizá más poderosas, que nos llevaron a tal conversión. Las lecciones de la historia o determinada evidencia serían descartadas como influencia plausible de nuestra conversión. Es decir, ni las millones de muertes en manos de tiranos de izquierda como Stalin o Mao, ni la pobreza característica de todo tipo de régimen de izquierda -sin entrar a la discusión si la experiencia nórdica es “de izquierdas”, cosa bastante discutida-, ni la defensa esporádica de la izquierda a favor de las víctimas a D.D.H.H. dependiendo, por supuesto, de qué régimen los viola, – como bien enrostró hace poco el diputado Gabriel Boric a toda la oposición- ni la nula movilidad social en los regímenes de izquierda, nada de eso tuvo que ver, en algún momento, con nuestra conversión o, para ellos, probablemente, con nuestra “traición” a los postulados de la izquierda.

Más clara se hace la problemática de la causalidad planteada por Squella al indagar acerca de aquellos que, tan solo por un momento, cambian de parecer. Estamos hablando de los “conversos” ocasionales, de esos que votaron en una elección por el candidato A, para luego votar por el candidato B, quien no representa las mismas posturas que inspiraron el voto del converso ocasional en elecciones pasadas. ¿También ellos son plutofílicos? ¿Al igual que los conversos como Rojas, Ampuero, Warnken y otros, son todos escaladores sociales, arribistas sin remedio en búsqueda del sucio dinero?

Todavía quedaría para el análisis una tercera objeción: la relación que la misma izquierda tiene con el dinero y con la posición social que tanto desdeñan. Evidente se hace el problema teniendo en cuenta la condición de riqueza y posición social de la aparente única líder que les queda, como es el caso de la ex presidenta Michelle Bachelet. ¿Era ella arribista al momento de aspirar y conseguir las mismas condiciones sociales y riqueza de aquellos que, supuestamente, la izquierda no admira? ¿La convierte en conversa el haber obtenido esa riqueza y posición social? ¿O solo la izquierda, no declarada conversa, puede aspirar a esa riqueza y posición social sin convertirse, por lo mismo, en aquello que desdeñan?

Parece que, finalmente, detrás de los comentarios del profesor Squella, solo se esconde algo que usualmente ha sucedido a los líderes o intelectuales de izquierda cuando su amado “pueblo” no los prefiere a ellos, sino a su contraparte: el desprecio más irrestricto para ese pueblo que antes, erigiéndose como la llave de la consagración, ahora no es más que uno de los eslabones culpables de que el paraíso, al cual la izquierda aspira en la tierra, nunca llegue a consolidarse. Los conversos son los peores de ese pueblo o de esos compañeros pues ellos, que una vez formaron parte del engranaje que prometía el dulce elixir de la concreción, ahora forman parte de aquello que hace fallar al motor del cambio. Son las piezas que se echaron a perder. ¿Cómo no despreciar a aquellos que una vez compañeros de andanzas ahora reman hacia el otro lado?

Esperemos que el profesor Squella, así como todos aquellos que han proferido comentarios sin sentido en contra de la condición de “converso”, puedan profundizar un poco más en la psicología de este, actualicen sus comentarios e intenten indagar un poco más en ese mundo de los conversos puesto que, con toda evidencia, es un mundo completamente arcano para ellos.

TAGS: #Ideología

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.
Ordenar comentarios por:

26 de agosto

El ex ministro de cultura no es un converso, es alguien que no cambió, apoyaba la via armada, la dictadura marxista, los procesos violentos, y acabó defendiendo una dictadura de derecha responsable de la muerte y tortura de miles de personas. No cambió, es la misma persona.

Javi-Al

27 de agosto

Parece ser que el Sr. Squella tiene muchos conflictos no resueltos, entre ellos su conocido discurso sobre «igualdad», a la que para salvar el concepto se inventa otro, «igualitarismo». En este caso no acepta el cambio, cambiamos en tanto somos humanos, en tanto tenemos más y más experiencias y mantenemos la capacidad de reflexionar, alguien de derecha puede ver que el discurso de izquierda tiene aspectos que no consideraba y viceversa, no es para condenar a nadie en tanto explique bien su cambio de postura, las bases de sus equivocaciones, no somos robot a pesar que muchos tienen el cerebro bien lavado, por supuesto esos no cambian.

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferen ...
+VER MÁS
#Política

¿Una o dos listas?

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferenciación en cada bloque, y la eficiencia electoral

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI
+VER MÁS
#Política

Nuestras actitudes en el Proceso Constituyente 2.0

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país
+VER MÁS
#Política

¿Quién mató la ilusión?

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país

¿Es el malestar más grande que pensar una alternativa? Este es el dilema de Hamlet: Nos sumamos o nos restamos de este nuevo “Acuerdo por Chile”
+VER MÁS
#Política

Reflexiones electorales independientes y nuevo proceso constitucional

¿Es el malestar más grande que pensar una alternativa? Este es el dilema de Hamlet: Nos sumamos o nos restamos de este nuevo “Acuerdo por Chile”

Nuevos

Dada su privilegiada ubicación, varias inmobiliarias mostraron interés por el paño completo
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El Estado, vía una tasación trucha, desea favorecer a un grupo económico

El destino de los países del tercer mundo está condicionado por ese parámetro neoliberal que les impide superarse, porque la superación y la independencia significan una reducción de los privilegios de ...
+VER MÁS
#Política

Los motivos de la infamia

El proceso constituyente y las características que tiene, responden al momento político que vivimos luego del triunfo del Rechazo. Lo que pretendió ser una revitalización de un contrato social, fue real ...
+VER MÁS
#Política

El nuevo proceso constitucional y el llanto de quienes no hicieron política en el proceso pasado

En Chile, más que nunca, necesitamos remirar la educación con una visión de Estado, que sea una cuestión país, con soluciones colectivas que desarrollen innovaciones e implementaciones con sentido de p ...
+VER MÁS
#Educación

Desafíos, reactivación y transformación educacional

Popular

La llegada del tren no reemplaza a buses ni camiones, el objetivo es desarrollar un modelo que trabaje de forma integrada creando un sistema intermodal. En conclusión, recuperar el tren es una necesidad na ...
+VER MÁS
#Política

Comentarios al tren Santiago “El Salto” (Viña del Mar)

El concepto de “expresión”, esto es, de que la obra de arte debe (como norma) comprenderse al modo de un objeto que hace exterior una vivencia y elaboración previa interna del sujeto humano “artista”
+VER MÁS
#Cultura

Extraño y familiar. Un pensador de la teoría del arte en Chile, siglo XX

El arte, significa la extrañeza como una peculiar diferencia en el conjunto del mundo compartido, y la familiaridad como la vuelta de la pertenencia, al considerar la adecuación de la percepción al fenó ...
+VER MÁS
#Cultura

El filósofo chileno Pablo Oyarzún en estética y hermenéutica

En los últimos meses los medios de comunicación han proclamado con fuerza, y perversa eficiencia, todos los males que los hombres hacen a sus semejantes a través de la delincuencia
+VER MÁS
#Política

La delincuencia y la inmovilidad de las palabras