#Política

De occidente y el Caso Bombas

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

“El que quiera vivir entre justos que se vaya al desierto”

(Séneca)

El “artefacto” montado por el gobierno y la fiscalía denominado “Caso Bombas” deja ver, a mi juicio, no solamente la solidez del matrimonio política-justicia, sino que, además, un fenómeno que se encadena con la más vital necesidad de la cultura occidental y sin la cual toda su empresa estaría destinada al desmoronamiento. Me refiero a la pertinencia de la culpa como dispositivo de distribución de legitimidad, primero de una cultura y después de un tipo de poder específico.

Más allá de las implicaciones morales, éticas y del enorme daño causado a los acusados del caso bombas, este acontecimiento social, político y mediático, deja en evidencia la necesidad absoluta de hacer operar al fenómeno de la culpa al interior de una sociedad, cualquiera que ésta sea. Esta “culpa operativa” es más vieja que el hilo negro y la encontramos ya anexada a cada uno de los códigos religioso-jurídicos que han determinado los trayectos de occidente. Desde las tablas de la ley de Moisés hasta nuestro actual código de procedimiento penal, lo que subyace como urgencia a todos estos entramados normativos, es la sobrevivencia de un tipo de cultura que encuentra en la culpa atribuida su propia condición de posibilidad. Sin culpa no hay cultura, sin cultura no hay política, sin política no hay Hinzpeter y sin Hinzpeter, por lo tanto, no habría caso bombas.

Junto con esto, es necesario remarcar que dentro de esta ruta –llamémosla fundamental- el Caso Bombas nos revela otro fenómeno incluido. Este es, como se anunciaba, el del implacable vínculo entre justicia y política. La justicia es una idea, un valor que excede su aplicación en la historia. No obstante, sólo es posible cuando su despliegue se inserta en una sociedad atravesada por intereses, cálculos y formatos estratégicos de mantenimiento del poder. La derecha chilena y su profunda marca represiva encontraron en el caso bombas un fértil terreno para la culpa, al tiempo que una enorme zona de legitimación. “Afortunadamente” el tiro les salió por la culata y les toca comerse las purgas sociales y mediáticas, porque esta vez el affaire política-justicia terminó en una pelea de borrachos.

Este gobierno ha tenido una característica central que le otorgó beneficios al principio y le significó el desmadre después. Me refiero a toda su gran apuesta mediática. Es un gobierno que ha vivido y muerto en los medios. Primero fue el terremoto, después los mineros y, hasta hace poco, pensaron que el otro gran “gancho al mentón” era el caso bombas. Si bien pegaron de inicio, el engolosinamiento pirotécnico los llevó a errar, y en ese errar terminaron montando una orgía de mentiras, testimonios falsos, plagios, abusos, etcétera. No obstante, y este es todo mi punto, esta farsa nos permite observar la manera clásica en que nuestra cultura ha creado sus tácticas para prevalecer.

Ciertamente lo que ha pasado con el caso bombas no es una marca registrada del gobierno de Piñera y es, más bien, un ejemplo sistemático y reproductivo de las sociedades democrático-liberales que deben, por necesidad vital, encontrar culpables -o inventarlos como en este caso-. Sin embargo la orquestada y perversa maquinaria levantada para aplicar culpa a quienes no eran culpables, demuestra que para la derecha su utopía fascista de una sociedad sin “infracciones a la ley” debe ser conseguida no importando los medios. Concretamente, este sistema viciado intestinalmente tiene dos rostros que representan lo más sodomita, políticamente hablando, de la política chilena. Hinzpeter y Peña. Estas dos figuras no son otra cosa más que las muecas y lenguaje de un poder que debe culpar a cualquier costo para engendrar su propia legitimidad.

No estoy ni siquiera lejos de sentir lo que los inculpados por el caso bombas vivieron (digamos más bien sufrieron). Me cuesta imaginarme a mí mismo en una situación tan límite y tan profundamente obscena como la que les tocó. Pero creo estar claro en algo. Ellos son, en Chile, el último eslabón conocido de un proceso civilizatorio que ha pretendido hacer de la culpa una vitamina fundamental para su buena salud. Han sido, en otras palabras y en versión 2.0, la piedra en donde occidente se ha edificado.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Evelyn

12 de Junio

Yo no me explico como despues del “Caso Bombas” Hinzpeter puede seguir siendo Ministro del Interior de este Pais. Un chiste este es el gobierno de los payasos.

Jorge

12 de Junio

Siquiera fuera solo el caso bombas… el paquistaní, la cam, etc

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Nuevos

Mientras las sociedades actuales evalúan y aprovechan fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles, aquella que facilitó la supervivencia de la humanidad durante millones de años, ahora o ...
+VER MÁS
#Salud

El renacer de la energía muscular: levántate y camina

Varios cuervos saltaban y, con certeros picotazos, destruían la basura. Era una función considerablemente positiva en medio de tanta soledad urbana. Caminé entre ellos. No se inmutaron por mi cercana p ...
+VER MÁS
#Cultura

Soledad

La presión social no ha mermado, y no tiene sentido esperar el cambio de gobierno para buscar soluciones ahora.
+VER MÁS
#Política

Estar preparados

Su legado político marcó hitos históricos y abrió un exitoso período de presidentes Radicales. Destaca su compromiso por impulsar la educación en Chile, la acción reivindicativa y geopolítica en to ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Pedro Aguirre Cerda: Chile educación - industrialización

Popular

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Kast no sabe manejar estas cifras de masa votante, mucho menos recibir a estos náufragos políticos, porque si bien pueden compartir la base ideológica en términos generales no comparten la forma, el fon ...
+VER MÁS
#Política

Kast al borde de la zanja

Nuestra preocupación está puesta en ese porcentaje invisible de NNA que quedan en el camino, eternamente institucionalizados y que llegan a los 18 años obligados a egresar a una vida independiente, sin c ...
+VER MÁS
#Sociedad

Es hora de crear leyes de infancia pensando en sus protagonistas

Chile necesita combustibles y derivados del petróleo, necesita productos químicos, energía eléctrica, y procesar su cobre, Chile necesita extraer producto, manufacturar, procesar importaciones, generar ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Valparaíso y la batalla del fin del mundo