#Política

Coyunturas y aprobación presidencial

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Estamos a pocos días de la encuesta Adimark y nuevamente se ponen en juego las expectativas acerca de cómo vienen las percepciones de la Opinión Pública sobre la política y sus actores. Esta situación nos plantea algunas preguntas: ¿qué explica las alzas, las bajas y los estancamientos de los Presidentes en su aprobación? ¿Por qué en unos momentos suben y en otros bajan? ¿Cómo se consolidan o quiebran las tendencias? ¿Qué efectos tienen estos resultados sobre la sucesión presidencial?

La respuesta a esas preguntas la encontramos en la interacción que ocurre entre a) el proceso de socialización política que cada uno de nosotros ha tenido y b) las coyunturas socio-políticas a las que nos enfrentamos día a día.

Socialización política.  Aquí surge lo que llamo el “sustrato político-cognitivo”. Todos los electores y/o ciudadanos se enfrentan a los distintos escenarios políticos y sociales con un sustrato cognitivo que define sus disposiciones, actitudes, identidades, opiniones, lealtades, expectativas, sentimientos y percepciones políticas. Sobre la base de estos antecedentes cada uno de nosotros filtra, entiende e interpreta lo que ocurre a nuestro alrededor; en definitiva, cada una de las coyunturas que nos toca vivir.

En esa dirección el abanico de posibilidades es amplio; una elección presidencial, una manifestación, una huelga, un cambio de gabinete, una acto de corrupción, una mala o buena política pública, una crisis económica, una buena cifra macroeconómica, un alza en los combustibles y en los precios –IPC- o una situación de emocionalidad –como un accidente o una catástrofe-, etc. son algunas de las coyunturas a las que nos enfrentamos en el transcurso de nuestras vidas.

Sobre la base del “sustrato cognitivo” que cada uno de nosotros tiene van surgiendo las distintas evaluaciones que hacemos sobre “el acontecer histórico”; y en esa dirección, si aprobamos o no la gestión de un determinado Presidente. Entonces cuando un ciudadano-elector responde la pregunta sobre si aprueba o no a un Presidente –en un momento determinado del tiempo- tiene como sustrato su “socialización política”. Sin embargo, hay que considerar un segundo elemento; las coyunturas de alto y bajo impacto.

Las coyunturas de alto impacto son aquéllas que inciden de manera directa e inmediata en la vida de los ciudadanos y/o electores y tienen incidencia directa sobre los niveles de aprobación-desaprobación presidencial. Las coyunturas de bajo impacto social son aquéllas que no inciden de manera directa e inmediata en la vida de los individuos.

En la era bachelet las coyunturas de alto impacto que hicieron bajar su aprobación fueron la  implementación del Transantiago, la crisis educacional expresada en la “revolución pingüina” y en el paro de los profesores. Su crecimiento –que comienza fuertemente desde fines del 2008- se debe al manejo de la crisis del volcán Chaitén, al manejo contra cíclico de la crisis económica, a los bonos solidarios, a la construcción de estadios y a la reforma de las pensiones. En la era Piñera el alza que tuvo a finales del 2010 se debió al rescate de los mineros. Desde esa fecha hay una baja significativa que se explica por el alza de los precios –alimentos y combustibles-, el mal manejo de las crisis que se abre con la movilización social, el fracaso del combate a la delincuencia, los problemas que genera el transporte público –alza pasajes-, y las tensiones internas del gobierno y sus apoyos políticos –conflicto de intereses, caso Van Rysselberghe y Kodama, Operación Coroneles, reformas políticas y tributaria-.

En consecuencia, surge la hipótesis de que las coyunturas de alto impacto que involucran emoción, seguridad y bienestar son las que más inciden en los niveles de aprobación-desaprobación presidencial. Obviamente, cuando hay un buen manejo político.

¿Cómo revertir y quebrar tendencias y subir en la aprobación?  Las coyunturas de bajo impacto no generan cambios significativos en la evaluación y tendencias existentes. Dichos cambios pueden generar un alza o una baja en la aprobación. Hay alza cuando emergen hechos de alto impacto y la autoridad tiene un buen manejo de la coyuntura. Al contrario, hay un estancamiento o descenso en la aprobación-desaprobación cuando se instala la percepción de que se ha hecho un mal manejo de la coyuntura. Por tanto, el manejo que se hace de los escenarios de alto impacto público, social y político es lo que puede producir cambios y rupturas de las tendencias dominantes.

Dos consideraciones. La primera, que toda coyuntura es la combinación de variables económicas, políticas y sociales; y la segunda, que en ellas siempre actúan fuerzas socio-políticas “antagónicas” que opinan y actúan en una u otra dirección. Por ello, una buena política o un buen manejo de crisis siempre encontrará detractores y críticos que pueden terminar anulando o neutralizando sus efectos positivos. En política es común transformar una derrota en victoria.

Quedan dos años de gestión Piñera y ha comenzado el segundo tiempo. Las cifras de aprobación son bajas. Empezó en un 52% y llego al 63% en octubre del 2010 influido fuertemente por el “rescate minero”. Desde entonces la tendencia ha sido a la baja. Su punto más bajo fue en agosto del 2011, cuando llegó al 27% en el contexto de intensas jornadas de movilización social. Desde septiembre de ese año se observa un alza leve que lo sitúa por sobre el 30% a consecuencia del accidente de Juan Fernández, las fiestas patrias, el agotamiento de la lucha social, las fiestas de fin de año y las buenas cifras macroeconómicas. 

La crisis de Aysén y el inicio de la movilización social-estudiantil 2.0 generan las condiciones para que la aprobación presidencial se estanque en torno al 30%-35%. Incluso, otros hechos pueden hacer caer estas cifras. En este escenario, la expansión económica y el alto nivel de empleo no constituyen elementos suficientes para romper la tendencia y subir en los niveles de aprobación; sobre todo cuando se ha instalado la idea de que en Chile hay altos niveles de desigualdad y fuertes abusos del capital.

Las cifras de aprobación-desaprobación no son buenas. Tampoco las perspectivas de romper la tendencia y comenzar el camino del alza. Hay tres noticias positivas que pueden revertir la situación y que los niveles de aprobación no inciden de manera directa ni relevante sobre las posibilidades electorales del candidato presidencial del gobierno. Bachelet es un ejemplo para ambos casos. Y finalmente, que no hay que olvidar que aprobación presidencial no es lo mismo que adhesión política. Por lo general, ambas coinciden sólo al empezar una gestión. Vuelven a separarse cuando hay que elegir un Presidente.

——

Foto: Cronicacurico.com

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Al igual que las demás especies zoológicas, nuestro pasado evolutivo es enmarañado. Con cada nuevo fósil que se descubre, corremos el riesgo de tener que reconstruir el cuadro evolutivo que nos lleva ha ...
+VER MÁS
#Ciencia

Evolución se defiende muy bien sola, pero ¿es ley de la naturaleza?

El sesgo hacia el pasado se explica en parte porque la mayoría de las instituciones de educación superior carecen de centros de estudios y formación sobre el futuro.
+VER MÁS
#Educación

Innova la educación superior tradicional a una insterticial plural

Prefiero pensar que esto es una nueva oportunidad para hacer de la práctica deportiva, en todas sus expresiones posibles, una instancia de inclusión social
+VER MÁS
#Sociedad

¿Qué nos dejó el Mundial?

Tal como expresó  Salvador Allende en su memorable y emotivo discurso "la historia es nuestra y la hacen los pueblos", los chilenos debemos ser sujetos participativos-directos en nuestros  der ...
+VER MÁS
#Política

Una verdadera democratización de Chile

Popular

No es un diagnóstico errado decir que hoy la adopción falla, no solo porque no se visualiza como alternativa, sino porque además es un proceso demoroso.
+VER MÁS
#Sociedad

Adopción, por el derecho a ser hijos e hijas

El animal es objetivado, es objeto, no es parte del mundo sensible, no se le reconoce dignidad alguna ya que no vemos ni escuchamos su dolor. Es un animal objeto o bien de consumo
+VER MÁS
#Ciudadanía

El mundo de los vegetarianos y la problemática detrás del consumo de carne

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

Los Gobiernos por otro lado han ido confiriendo crecientemente, además de amplios recursos, de una serie de privilegios a Carabineros, que aumentan aun mas su lejanía con el publico.
+VER MÁS
#Sociedad

¿Qué hacer con Carabineros de Chile?: El caso de la policía británica