#Política

Caso Pitronello: venganza, justicia, compasión

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Adam Smith, en su teoría de los sentimientos morales, sostenía que la compasión es la emoción que sentimos hacia la miseria de otros cuando la vemos o imaginamos muy vivamente, cuando nos colocamos en su lugar. Es un modo de entrar en el cuerpo del otro y volvernos en alguna medida una misma persona con él.

El Ministerio Público levantó cargos contra Luciano Pitronello Schuffeneger, aparentemente miembro de un grupo anarquista que intentó colocar una bomba explosiva en una sucursal bancaria. La bomba le habría explotado mientras la portaba dejándolo gravemente herido y con secuelas permanentes, tales como la pérdida de un ojo, una de sus manos y tres dedos de la otra.

Es muy probable que, a diferencia del llamado caso bombas, esta vez la fiscalía a cargo de la investigación tenga un sólido caso entre manos: ha solicitado una condena de 15 años de cárcel. El fiscal parece interpretar la ira ciudadana contra una violencia irracional e inconducente, exigiendo la máxima severidad contra el imputado. El tribunal tendrá que evaluar las pruebas y emitir un juicio definitivo.

Más allá de la cuestión procesal o meramente judicial, conviene preguntarse sobre si la sanción solicitada es la adecuada para cumplir con el propósito de la justicia, esto es, dar un castigo proporcional al daño causado y permitir la rehabilitación del condenado. La ocasión también permite preguntarse si la sociedad chilena necesita desplegar su ira y condenar a Luciano Pitronello a cumplir 15 años de cárcel efectiva como lo ha solicitado la fiscalía, o quizás deba abrirse una perspectiva más compasiva para un joven que podría desear o requerir de una nueva oportunidad a la luz de tan devastadora experiencia.

La proporcionalidad del castigo tendría que considerar que Pitronello buscó atentar contra un símbolo, no contra personas, que no causó daños a terceros y que por efecto de su propia acción ha sufrido unas consecuencias terribles, como lo es quedar mutilado físicamente y haber estado en una incierta prisión por largos meses.

Digo incierta prisión porque la prisión preventiva en nuestra realidad carcelaria es un castigo temible y desmedido ya que en la práctica el Estado no da garantías de resguardo de la seguridad y de los derechos básicos de los prisioneros. Las víctimas fatales de los incendios del SENAME en Puerto Montt y el Centro de Detención Preventiva de San Miguel dan prueba elocuente de ello. El presidente de la Corte Suprema en su cuenta pública del año 2011 destacaba que “la situación penitenciaria en Chile se encuentra en un estado de colapso absoluto y de irrespeto grave a los derechos y garantías de quienes están privados de libertad”.  El Informe anual 2011 del Instituto de Derechos Humanos se inicia con un capítulo referido a las graves violaciones que sufren los derechos de las personas privadas de libertad.

Pitronello ya ha sufrido un castigo considerable producto de su propia acción y de su estadía en tales recintos carcelarios. Su acción amerita una sanción pero ésta debe estar acorde a los principios de una justicia que busca la rehabilitación del condenado. Agregar 15 años de cárcel a las penas ya sufridas parece un despropósito, más un acto de venganza que de verdadera justicia.

Desafortunadamente, nuevamente tenemos un caso en el que el clima político generado por el llamado “populismo penal” y la consecuente  invocación a la ley antiterrorista impiden ejercer una verdadera justicia. En Chile, en general todos nos alegramos del sufrimiento del que ha causado un mal, especialmente si éste pertenece a “los otros”.  Cabe preguntarse, y en esto sigo a Xabier Etxeberría, si tales sentimientos expresan una verdadera humanidad o si deberíamos  hacer una revisión de nuestra mirada sobre la justicia, replanteando tanto la intensidad de la pena como el sentimiento que tiene que acompañarla.

Olvidamos que en determinados casos la verdadera justicia debe ser compatible con la compasión, de lo contrario se convierte en una mera formalidad. La tarea del juez no es simplemente “ajustarse a la norma”, sin importar inclusive la legitimidad de ésta, sino administrar justicia conforme a principios humanos y mirando el mejor interés de la sociedad.

¿Necesitan los chilenos que este joven esté quince años encerrado en una celda para sentirse más seguros? No lo creo. La compasión es señal de fortaleza y no de debilidad de una sociedad.

—-

Foto: Soychile.cl

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

23 de Febrero

Tal como dices, en Chile en general todos nos alegramos del sufrimiento del que ha causado un mal, especialmente si éste pertenece a los que consideramos “los otros”.

Así mismo, se tiende a justificar ciertas acciones de parte de los que se considera “los nuestros”, pero se sancionan como aberrantes las mismas acciones que ejecutan “los otros”. Y eso, lamentablemente también ocurre en cuanto al uso de la fuerza, la agresión y la coacción. Sancionamos mal el uso de la violencia o la agresión de parte de otros, pero no de los nuestros. No hay justicia en ese sentido.

Un elemento clave de la justicia es sancionar las mismas acciones con el mismo criterio ético. Lamentablemente, en Chile y el mundo en general seguimos sancionando acciones violentas como buenas o malas, según quien las cometa o según los fines o propósitos que se dicen defender.

Por eso, no estoy de acuerdo con decir que atentar contra un símbolo con una bomba, y no contra personas o el no causar daños a terceros, sea menos grave que atentar contra una persona. Sobre todo porque una bomba siempre implica el riesgo de generar víctimas colaterales.

El costo de una acción llevada a cabo de manera consciente, tampoco puede ser considerado parte de la sanción, cuando esa acción de delictual. Y lo que hizo este joven, fue una acción delictual.

23 de Febrero

Te diría lo siguiente: Siempre será diferente atentar contra una persona que atentar contra un objeto o un símbolo, porque la vida humana es el valor principal que la sociedad tiene que defender. La sanción que se impone siempre considera la intención del imputado. Obviamente lo que hizo Pitronello fue una acción delictual, y el daño que se causó a si mismo no es un atenuante desde el punto de vista legal, pero sí es un elemento que, entre otras consideraciones, puede mover a la compasión (que es parte de la justicia). Asimismo, abrir la posibilidad de una rehabilitación pasa por una sanción que haga deseable reconciliarse e insertarse en la sociedad.

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
Nos hacemos parte de la gran conclusión de la escucha de este tiempo: la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos más justicia, más equidad, más dignidad y mejor calidad de vida para todos y todas.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Miradas ciudadanas para una Convención de la Confianza

La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Nuevos

Kast no promete hacer la nación grande de nuevo sino que recuperar el peso de la noche, que no es una promesa de un país próspero o mejor de cara al futuro, sino que siempre fue garantizar el orden a tr ...
+VER MÁS
#Política

Democracia Protegida: comparación del programa de Kast y el de Büchi

Así con el mercado como puntal.  Estamos a punto de irnos al infierno por nuestras acciones y hay quienes, más que cambiar el rumbo, piensan en cómo vender papas fritas. Viveza le llamaran algunos, otr ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

´El mundo se achicharra y nosotros nos enriquecemos`

La situación requiere un nuevo paradigma económico y de desarrollo, reestructurando por completo las viejas categorías, incorporando esta vez la infaltable participación de la naturaleza en todos los pr ...
+VER MÁS
#Sociedad

La crisis climática y la caducidad del paradigma capitalista

Nos hacemos parte de la gran conclusión de la escucha de este tiempo: la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos más justicia, más equidad, más dignidad y mejor calidad de vida para todos y todas.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Miradas ciudadanas para una Convención de la Confianza

Popular

Kast no promete hacer la nación grande de nuevo sino que recuperar el peso de la noche, que no es una promesa de un país próspero o mejor de cara al futuro, sino que siempre fue garantizar el orden a tr ...
+VER MÁS
#Política

Democracia Protegida: comparación del programa de Kast y el de Büchi

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Kast no sabe manejar estas cifras de masa votante, mucho menos recibir a estos náufragos políticos, porque si bien pueden compartir la base ideológica en términos generales no comparten la forma, el fon ...
+VER MÁS
#Política

Kast al borde de la zanja

Chile necesita combustibles y derivados del petróleo, necesita productos químicos, energía eléctrica, y procesar su cobre, Chile necesita extraer producto, manufacturar, procesar importaciones, generar ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Valparaíso y la batalla del fin del mundo