#Política

Breve reflexión y proyecciones tras la segunda vuelta presidencial

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

El domingo 19 de diciembre se llevó a cabo la segunda vuelta presidencial o balotaje entre Gabriel Boric y José Antonio Kast. El candidato de Apruebo Dignidad logró un triunfo aplastante, obteniendo 4.620.890 votos (55,87%), mientras que el abanderado del Partido Republicano obtuvo 3.650.088 votos (44,13%). Personalmente no recordaba una elección presidencial tan holgada, salvo la segunda vuelta en la elección de 2013 en donde la ex Presidenta Michelle Bachelet obtuvo 3.470.379 votos (62,17%) versus los 2.111.891 (37,83%) que obtuvo la abanderada de la UDI y actual alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei. De esta forma, Gabriel Boric es el candidato más votado de la historia de Chile y, además, con la más alta participación desde el establecimiento del voto voluntario: 55,5% del total de habilitados para sufragar.


 En democracia no hay cabida para enaltecer figuras autoritarias o dictatoriales, por lo que la centroderecha cometió un profundo error en apoyar a Kast a sabiendas de su reconocido pinochetismo.

Lo cierto es que el candidato de extrema derecha reconoció la derrota muy pronto, en parte gracias al impecable trabajo del Servicio Electoral que ya daba indicios del candidato ganador aproximadamente una hora y media después del cierre de mesas (18:00 horas). Se dispuso un escenario en la principal avenida de Santiago (Alameda con Santa Rosa), donde se reunieron miles de personas para celebrar el triunfo de Gabriel Boric. De esta forma, la izquierda política regresa al Gobierno después de cuatro años.

A propósito del reciente proceso eleccionario, me veo en la necesidad de mencionar brevemente algunos puntos a modo de reflexión y análisis. Elementos que debemos considerar en pos de fortalecer una sana convivencia democrática.

El “fantasma del comunismo”

Durante la campaña presidencial se volvió recurrente el discurso de miedo y odio hacia el comunismo, de forma grosera e injustificada. Quisiera relatar el lado contrario de la vereda. Particularmente, el Partido Comunista de Chile siempre ha respetado la institucionalidad, el funcionamiento del sistema de partidos y las coaliciones de Gobierno de las cuales ha formado parte; así lo demostró en el segundo período de la ex Presidenta Bachelet (2014 – 2018). Ahora bien, también debemos reconocer el error del PC y de sus simpatizantes y adherentes al apoyar o legitimar regímenes no democráticos (particularmente los casos de Cuba y Venezuela). En este tipo de situaciones no existe doble lectura: los regímenes no democráticos se condenan siempre, vengan de donde vengan (izquierda o derecha).

Dicho esto, y más allá de los casos particulares de Cuba y Venezuela, extrapolar las experiencias de dichos países e intentar instalarlas en nuestro país es un error. No existe el mismo desarrollo y las condiciones sociopolíticas y económicas son total y absolutamente distintas. El discurso de “Chilezuela” caló hondo en esta elección: si Gabriel Boric ganaba la presidencia, prácticamente el país se refundaría y llegarían el hambre, la miseria, la pobreza, el fin de la democracia y un sinfín de caricaturas más. Ocurrió lo mismo en la elección anterior con la candidatura de Alejandro Guillier y bueno, prácticamente con todos los candidatos de la Concertación desde 1990: el comunismo llegaría con Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet… y así seguimos viendo la misma estrategia absurda durante más de dos décadas.

A propósito de lo anterior, resulta curioso dar cuenta cómo la gente le tiene terror y miedo al comunismo cuando en la mayoría de los casos ni siquiera saben de qué se trata dicha ideología como tal y, al mismo tiempo, desconocen el compromiso democrático del Partido Comunista de Chile en particular; muchas veces -y lamentablemente– por los bajos niveles educacionales que todavía presenta gran parte de nuestro país. Como guinda de la torta, los partidos políticos, militantes y simpatizantes de derecha no hacen grandes esfuerzos para desmentir estos mitos y educar imparcialmente a la ciudadanía. Les conviene, por supuesto.

La idea de libertad

La derecha necesita reinterpretar sus ideas. La verdad es que siempre han apelado a la idea de la libertad como bandera de lucha, cuando ellos no son los únicos que pueden garantizar esa condición. Lo cierto es que en cualquier democracia liberal y socialdemocracia la idea y el ejercicio de la libertad están garantizadas, más allá de que –por ejemplo- existan prestaciones de salud y/o educación que sean universales. En el caso de Chile, la libertad siempre ha estado garantizada, al menos desde 1990. Entiendo que las ideas de la libertad estén teorizadas desde hace bastante tiempo, pero seguir utilizando ese recurso con fines electorales me parece desgastante.

Finalmente, es necesario mencionar que las banderas de la libertad que levanta la derecha, por lo menos en el caso chileno, se traducen exclusivamente en términos económicos. En aspectos sociales, la centroderecha continúa siendo terriblemente conservadora. Sólo como mención: se opusieron durante años al divorcio y a la educación sexual en los colegios, entre muchos otros.

La reestructuración y el urgente distanciamiento con el pinochetismo

La derecha sufrió una dura derrota política. José Antonio Kast logró unir a los partidos políticos, aunque sólo con fines electorales. Lo cierto es que, como sabemos, el candidato es un declarado seguidor del dictador Pinochet y de la gestión que realizó durante diecisiete años. En democracia no hay cabida para enaltecer figuras autoritarias o dictatoriales, por lo que la centroderecha cometió un profundo error en apoyar a Kast a sabiendas de su reconocido pinochetismo. El caso más simbólico fue el apoyo que entregó Evópoli: aunque sólo fue un apoyo electoral y no pretendían formar parte de un hipotético Gobierno del candidato, respaldarlo fue una equivocación considerando que dicho partido se posiciona como una derecha más progresista, alternativa, renovada y abierta a los cambios sociales.

La derecha política necesita reestructurarse y dejar de romantizar, normalizar y alabar al dictador Pinochet y a toda su gestión. Traer a la palestra un tema tan sensible como la dictadura fue un error costoso. Como mencionamos arriba, los regímenes no democráticos se condenan siempre, vengan de donde vengan.

La adaptación al nuevo Chile

El plebiscito para aprobar o rechazar la Constitución Política fue categórico: los chilenos y chilenas decidieron cambiar la carta magna por 5.899.683 votos (78,31%) en desmedro de conservar la actual y vigente con 1.634.506 votos (21,69%). En palabras simples, la ciudadanía optó por cambios profundos que precisamente pueden establecerse y definirse en la redacción de una nueva Constitución. Derecho a la salud, a la educación, a la vivienda, a un medio ambiente limpio y sostenible, entre otros, pueden quedar consagrados en la nueva propuesta. Estas medidas poseen un fuerte componente progresista y socialdemócrata, donde el Estado y el mercado pueden convivir sin problemas para garantizar derechos, competencia y libertad económica, entre otros.

Dicho lo anterior, los partidos políticos de todo el espectro deben adecuarse a la nueva realidad sociopolítica y económica que está por llegar en el nuevo Chile. La ciudadanía habló fuerte y claro: quiere un Estado garante y eficiente, libertad política y económica y mayor seguridad y paz social después del estallido social de octubre de 2019. Estos ejes también explican el holgado triunfo de Gabriel Boric: sus ideas y propuestas son de corte socialdemócrata y no de extrema izquierda, como –a propósito y malintencionadamente- planteó la derecha a través de mentiras y caricaturas.

Ligado a lo anterior, soy un convencido de que el alza y arremetida política y electoral de José Antonio Kast se debe, en parte, a la tibieza con que la centroizquierda ha condenado los episodios de violencia y desorden público. La centroizquierda necesita endurecer el discurso y condenar la violencia venga de donde venga, porque los chilenos y chilenas efectivamente están demandando mayor seguridad, paz social y tranquilidad.

No obstante, y a propósito de las consecuencias del estallido social, el proceso constituyente fue una ganada política y una salida institucional a la crisis de 2019. En ese sentido, no hay cabida para dobles lecturas: la Convención y su trabajo se defienden sí o sí. Si a la Convención le va bien, a Chile le irá bien.

¿Qué viene ahora?

El Presidente electo asume en marzo de 2021. Gabriel Boric tendrá todo el poder del Estado para impulsar las transformaciones que la ciudadanía ha demandado desde hace largo tiempo. Además, la composición de la Convención Constitucional –en donde hay hegemonía de fuerzas progresistas- será de gran ayuda para consagrar los derechos fundamentales que son necesarios para avanzar hacia un Estado más protector.

No obstante, el Presidente electo podría enfrentar dos grandes dificultades:

  • Las condiciones económicas no serán las mejores. Diversos economistas han anticipado que vendrán tiempos difíciles en donde la desaceleración, inflación y bajo crecimiento pueden empañar la gestión de Boric. Lo que más preocupa es no poder crecer lo suficiente para financiar las reformas planeadas. Me gustaría hacer un alto en este punto: el escenario económico adverso y sus consecuencias son un hecho de la causa y no tiene que ver con la elección de Boric. José Antonio Kast también habría enfrentado el mismo escenario en caso de haber ganado el balotaje.
  • La heterogeneidad en la composición del Congreso Nacional podría ser un problema para sacar adelante las reformas propuestas. Debemos recordar que el Partido de la Gente y el Partido Republicano ganaron escaños. Si consideramos los votos en contra de los republicanos y de RN, la UDI y algunos –o quizás todos- de Evópoli, el escenario puede ser tremendamente adverso. En ese sentido, el trabajo del Ministro Secretario General de la Presidencia (SEGPRES) será clave para la negociación y aprobación de los proyectos de ley.

Se acercan tiempos de reestructuración y renovación para Chile. Debemos dar lo mejor de nosotros para construir el país que queremos y necesitamos. Es ahora o nunca.

¡Nos vemos en marzo!

TAGS: #DerechaChilena #JoseAntonioKast #Presidenciales2021

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

27 de Diciembre

Como siempre, el vencedor es quien describe, al menos durante un tiempo, cual es la realidad.
Pero, como observación, aparece también hoy una encuesta que muestra las razones esgrimidas por los votantes. Y, fuertemente aparece el concepto de “novedad” que trae Boric. Ese efecto se apaga cuando la novedad es realidad. Entonces ahí aparecerá la comparación de realidades, y en particular la capacidad de traer bienestar. Si el Congreso logra frenar el gasto que querrá ejecutarse para crear una sensación de bienestar basado en el consumo regalado, la sensación general puede no ser tan bonita. Siempre ha sido una forma de actuar cuando llegan los gobiernos de izquierda en detonar gasto si o si. Otra cosa es que quieran aumentar recaudación a ciertos niveles, la cual es super variable y dudosa, pero el gasto es seguro o superior. Por lo tanto, el desafío de la derecha será poder apurar los procesos donde la nueva realidad de Boric se contraste, verdaderamente, con la realidad anterior. Y la de la izquierda, en lograr sensaciones de bienestar, sustentables o no, pero que se sientan, en períodos electorales claves, para poder justificar su “nueva realidad”.

Gonzalo Vicuña

30 de Diciembre

Roberto Muñoz, muy buena reflexión, necesaria en tiempos de cambios.
Ahora que con la alta votación histórica de Gabriel Boric se ha disipado la bruma y oscuridad, de la fracasada campaña del terror y noticias falsas de la derecha, podemos ver el futuro de Chile con más claridad, por lo menos quedó claro lo que la ciudadanía no quiere más. Y delante queda el mejorar la convivencia, que la derecha solo ve como de relaciones economicas; esa es su mayor derrota, la gente por amplio margen, cree que un país es más que el crecimiento económico. a como de lugar.
La ciudadanía en una amplia mayoria, comprende, y eso a pesar de la falta de educación de calidad, comprende que las relaciones humanas son mucho más que relaciones comerciales.
Yo no gastaría ni un minuto en analizar lo que la derecha tiene que hacer. Son nostálgicos pinochetistas, y no hay más.
Hasta el simulador de Parisi respaldó al perdedor. Incluso Evopili se saco la falsa máscara de derecha moderna-renovada y apoyó al candidato nostálgico del dictador, que usaba el alias de Daniel López para robar el dinero de todos los chilenos.
Al contrario de Clinton solo le diría a la derecha : It is not the economy ,stupid-

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
Las dos iniciativas, en pocas palabras, buscan que tanto las Fuerzas Armadas como Carabineros, funcionen con pleno respeto a la democracia y los derechos Humanos
+VER MÁS
#Política

Iniciativas para que las Fuerzas Armadas y la Policía se guíen por los Derechos Humanos

En el caso del derecho a la ciencia, por ejemplo, no se trata un derecho solo de acceso a los beneficios del conocimiento; más bien, lo que se busca es asegurar que un país participe del progreso científico
+VER MÁS
#Política

Un piso mínimo para la ciencia en la nueva Constitución

No deja de impresionar cómo están cambiando las cosas. Las nuevas generaciones parecen estar tomando al toro por las astas, asumiendo los desafíos que se tienen por delante y que no son menores.
+VER MÁS
#Política

Una nueva mesa constitucional

En cualquier caso, lo complejo es definir qué implica, en los hechos, los derechos de las generaciones futuras y en qué condiciones se puede hacer efectivo en tanto derecho
+VER MÁS
#Sociedad

El derecho de las generaciones futuras

Nuevos

La disminución de caudales podría ser mayor al 50% para el periodo 2030-2060 en algunos puntos de la zona Centro-Norte. Lo que va a ir aparejado a un aumento de temperatura de 1°C a 2.5°C.
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Tanto va el cántaro al agua, que al final se termina el agua

Somos todos viajeros espaciales y, como todo es relativo, es difícil saber por qué lugar del universo, nuestro espacio-tiempo, vamos. Tampoco sabemos hacia dónde vamos o el significado del viaje
+VER MÁS
#Sociedad

Perihelio

El ser humano dividido dentro de sí es más fácilmente manipulado y controlado, al tiempo que cae mayormente en la desesperación, dando pie a nuevas maneras de generar dinero, o de mercantilizar la propi ...
+VER MÁS
#Sociedad

Los mercaderes de la desesperación

Un cambio en la dirección política no solo es absolutamente necesario, también es parte de un sistema democrático en donde las mayorías deciden y participan
+VER MÁS
#Política

Aves de mal agüero

Popular

La brecha que existe no es entre personas ricas y pobres, sino entre las más ricas y la inmensa mayoría de la humanidad. Las crecientes desigualdades "están destrozando nuestro mundo"
+VER MÁS
#Economía

COVID-19 y la pandemia de la desigualdad

Esta mañana veraniega y calurosa hemos sido testigos como la generación de estudiantes de los años 2011 y 2012 se habían tomado las calles por cambios en educación y sociales, ha llegado a La Moneda, e ...
+VER MÁS
#Política

El Gabinete de la esperanza

¿Se puede imaginar a una institución autónoma, es decir, impermeable a las influencias externas y oportunas para actuar en un mundo tan fuertemente interrelacionado y de impactos imprevistos y múltiples?
+VER MÁS
#Economía

Si lo que ocurre es central: ¿tiene méritos para el desarrollo de un país?

Es vital que la política educativa proponga un marco de acción donde la naturaleza y la educación al aire libre sean la base del sistema educativo, para así asegurar el mejor bienestar socioemocional d ...
+VER MÁS
#Educación

Chile se recupera y aprende al aire libre en la naturaleza