#Política

40 años de neoliberalismo

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Más allá del diagnóstico estos 40 años nos invitan a reflexionar y accionar en base a lo acontecido. No podemos quedarnos solo con el hecho de recordar a los caídos, si, son importantes, pero ellos no hubiesen querido que nos quedáramos con el recuerdo fugaz de su lucha y convicción. Hoy debemos rescatar su ejemplo y reconocer que este modelo que nos oprime y nos explota es el gran legado del 11 de Septiembre de 1973, este modelo que endioso a los patrones e implanto el germen del individualismo en la clase trabajadora, aquella que hoy comienza a despertar de este mal sueño, esta pesadilla que llego bajo el brazo del dictador.

Es extraño que ya hayan pasado 40 años. Es extraño que la televisión y los medios de comunicación hoy saquen a la luz reportajes, entrevistas e imágenes que desempolvadas parecen tan ajenas y a su vez tan cercanas. Es extraño que miembros de la derecha declarada, sí, de aquellos que fueron responsables políticos de miles de muertes y desapariciones, tengan puestos de representatividad. Es extraño ver a estos mismos genocidas pedir perdón, un perdón disfrazado, donde abajo solo hay un oportunismo electoral.

Es extraño que hace casi un año se hayan realizado en Chile homenajes a Pinochet y generales torturadores y asesinos. Es extraño que el discurso de campaña de Marco Enríquez Ominami, si, MEO (aquel que en la mañana es hijo de Miguel Enríquez y en la tarde hijo de Carlos Ominami) sea terminado por un “adelante con todas la fuerzas, adelante con todas las fuerzas de la historia”. Es extraño que hace un par de meses la derecha gastara sus cartas más emblemáticas para continuar con el legado de Pinochet, Bachelet, Allamand, Longueira y Matthei.

Es extraño que en 20 años no hayamos tenido un proceso constituyente para cambiar una carta magna impuesta a sangre y fuego. Es extraño que la gran excusa para no realizar los cambios sea “la oposición tenía la mayoría en el parlamento, por eso no pudimos llevar a cabo nuestro proyecto” o “fue culpa del gobierno anterior”. Es extraño que desde el 2001 unos jóvenes sin miedo a la tortura y la represión salieran a las calles exigiendo un derecho básico de los pueblos libres del mundo como lo es la educación. Es extraño que haya llegado la “democracia” y solo puedas elegir lo que te imponen.

Es extraño que después de 200 años, nuestros hermanos mapuches sigan luchando por su legado y la recuperación de su territorio. Es extraño que en estos 40 años, cientos de mapuches hayan sido asesinados y aun no sean juzgados sus responsables. Es extraño que dentro de estos 40 años, Chile haya vendido todos sus minerales estratégicos, entregando a empresas internacionales lo que alguna vez fue de todos los chilenos. Es extraño ver cómo se levantan las comunas precarizadas en contra de un centralismo impuesto desde los tiempos de la colonia.

Es extraño que los que antes defendían la construcción de una sociedad mejor hoy se hayan vendido al sistema que en el pasado combatieron. Es extraño que salgan a la luz las discusiones ideológicas y cada vez más, la gente quiera declararse parte de algún proyecto o ideario político. Es extraño que la palabra que hasta los inicios de este milenio era tabú, hoy sea razón de acción, pensamiento y reflexión de tantos: marxismo. Es extraño que hoy más que nunca, se haya empezado a validar dentro de los espacios de organización la movilización como herramienta para lograr los objetivos comunes. Es extraño que luego de tantos años las organizaciones populares y burguesas busquen fortalecerse en base a la unión programática.

Pero algo que no es extraño, es ver a un pueblo dejar sus esperanzas en los jóvenes, aquellos que siempre le han dado esperanza a la clase trabajadora, aquellos que en el pasado no callaron, aquellos que con nubes y sueños de mundos mejores el día de ayer pensaron en la construcción de un Chile para todos, humanizado, libre.

Más allá del diagnóstico, estos 40 años nos invitan a reflexionar y accionar en base a lo acontecido. No podemos quedarnos solo con el hecho de recordar a los caídos. Sí, son importantes, pero ellos no hubiesen querido que nos quedáramos con el recuerdo fugaz de su lucha y convicción. Hoy debemos rescatar su ejemplo y reconocer que este modelo que nos oprime y nos explota es el gran legado del 11 de septiembre de 1973, este modelo que endiosó a los patrones e implantó el germen del individualismo en la clase trabajadora, aquella que hoy comienza a despertar de este mal sueño, esta pesadilla que llego bajo el brazo del dictador.

Varios somos hijos de las historias de tortura y dolor, varios somos hijos de las historias de desilusión y resignación, varios somos el legado de una generación que dio todo por lograr un futuro esplendoroso, y que se terminó resignando por el miedo, el temor de la fuerza impuesta por el opresor.

Hoy, a 40 años, podemos decir gracias, gracias por mostrarnos que los errores son nuestra mejor escuela, gracias por preservar muchas veces esas ganas de lograr un sueño común del pueblo, gracias por darnos la vida cuando predominaba la muerte, gracias por enseñarnos la historia de los que no se rindieron y dieron su vida por los pobres del campo y la ciudad, gracias por darnos ánimo ahora para avanzar en el proceso de la revolución de la clase oprimida de este país, gracias por mostrarnos que en toda lucha hay traidores y mártires que recordar, gracias por darnos más fuerza con su ejemplo de sumisión y opresión para educarnos y hacernos felices, gracias por preocuparse y no querer que otro 11 de septiembre vuelva a ocurrir.

Para todos ustedes, tranquilos, sí aprendemos de los errores, tranquilos que muchos queremos hacer las cosas bien, tranquilos porque no estamos en esta lucha por un capricho de juventud, tranquilos porque para muchos cambiar el mundo es un objetivo de vida, tranquilos porque rescatamos lo mejor de aquellos que nos propusieron el poder popular como método de organización del pueblo en su conjunto, tranquilos que si nos caímos nos levantaremos mil veces para seguir adelante.

Porque lo peor que podríamos hacer hoy es apresurarnos y pensar que tenemos la oportunidad inmediata de cambiar las cosas, y menos vendernos a aquellos que solo buscan profundizar el capitalismo. Como decía Miguel Enríquez el 12 de Enero de 1973: “Digámosle a los patrones, a los imperialistas, a los reformistas y a los vacilantes, que no estamos asistiendo al fracaso del socialismo. Que estamos sufriendo el fracaso del reformismo, de la crisis del capitalismo y del fracaso del reformismo surgirá la revolución obrero y campesina”. (En este caso diríamos no asistiremos a ese fracaso).

Para nosotros como estudiantes y parte de la clase explotada de este país, es motivante el conmemorar con más fuerza que nunca estos 40 años, porque hoy, después de este largo periodo, acumulamos la fuerza y la entereza de tantos que dieron su vida por algo que nosotros hoy desde abajo estamos comenzando a materializar.

Hago un llamado a todos aquellos estudiantes, pobladores y trabajadores de la cuarta región, que hoy más que nunca tengamos confianza en nosotros mismos, tengamos la convicción de despertar y escuchar ese clamor interno, sí, aquello que siempre obviamos por seguir “trabajando para poder llevar el pan a nuestro hogar”. Es momento de darnos cuenta que somos millones los que hoy vivimos presos de esta dictadura, que si bien dejó su imposición de fuerza absoluta, sigue reprimiéndonos económica, social y moralmente.

Por los que murieron, por los que desaparecieron, por los que fueron expulsados, por los que no callaron, por los que hoy vuelven a levantarse, por los que no le tienen miedo al patrón, por los que saben que unidos jamás seremos vencidos, por los que no venden su ideal por una cuota de poder, por los que no traicionan a la clase, por los que no hacen pactos con los golpistas, por los que quieren libertad, por los que quieren educación gratuita y al servicio del pueblo, por los que quieren una pensión digna, por los que quieren salarios justos, por los que quieren una nación reconocida y sus territorios, por los que no quieren más contaminación, por los que quieren a la pachamama, por los que no quieren morir esperando atención médica, por los que quieren verdad y justicia, por los que levantan banderas de lucha con y por el pueblo, por los hombres y mujeres que serán semillas de cambio, por todos aquellos hoy con orgullo y convicción digo:

Universitarias y universitarios, pobladores y pobladoras, secundarios y secundarias, trabajadores y trabajadoras:
Aquí estamos, ustedes y nosotros. Y ustedes y nosotros somos la dignidad rebelde.

¡Democracia!
¡Libertad!
¡Justicia!
¡Hasta la Victoria Siempre!

¡Luchando, creando Poder Popular!

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Nos hacemos parte de la gran conclusión de la escucha de este tiempo: la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos más justicia, más equidad, más dignidad y mejor calidad de vida para todos y todas.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Miradas ciudadanas para una Convención de la Confianza

La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Nuevos

No es tarea fácil la que tiene Xiomara Castro, pero sabemos que con dignidad, amor, humildad, memoria y ahínco podrá desempeñar a cabalidad la responsabilidad que ha depositado el pueblo hondureño en ella.
+VER MÁS
#Internacional

Xiomara Castro, el renacer de Honduras

Son las estructuras profundas de los campesinos del Biobío Maulino, los que pugnan por representarse por medio del entramado de las relaciones sociales descritas en el apartado anterior
+VER MÁS
#Ciudadanía

La cultura del BioBío Maulino o el soporte de la cultura popular en Chile

En escasos días se hará un “cocinado o refrito” para presentar un modificado Programa de Gobierno, que será lo que se pueda hacer “rapidito, cortito, donde esté todito y le dé en el gusto a la ge ...
+VER MÁS
#Política

Programas presidenciales desprogramados

La crisis del capitalismo evidencia los límites de la igualdad legal, el reformismo y la democracia burguesa en la lucha contra la doble opresión y violencia patriarcal
+VER MÁS
#Género

Feminismo, clase y la tareas anti patriarcales

Popular

Su impacto es tal que ya se piensa en legislar una “Ley Kaiser” con el fin de sancionar a todo aquel que fomente, promueva o incite la violencia sexual.
+VER MÁS
#Política

Johannes Kaiser, revela la verdadera cara de la extrema derecha

Una vez que ciertos derechos se establecen como universales, surge la tensión conceptual que hoy aqueja nuestra sociedad. Para entender esto, es importante conceder una obviedad: el acceso al dinero no es ...
+VER MÁS
#Política

La tensión que el neoliberalismo no puede resolver

El mal manejo de la crisis fue terreno fértil para el nazismo. Las personas se sentían atraídas por aspectos de la personalidad de Hitler y minimizaban el peligro de sus ideas desequilibradas.
+VER MÁS
#Política

La cadena de errores en el ascenso de Hitler al poder

Levantar la idea antifascista y centrar la campaña de Boric en torno a esa idea no hace mas que profundizar los miedos que, como hemos señalado, fortalecen la candidatura de Kast.
+VER MÁS
#Política

¡No pasarán! ¡Pasaremos!