#Política

15 M: Presidente, baje a la plaza

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

El presidente del Gobierno dirige la acción del Gobierno, y este la política interior y exterior, la Administración civil y militar y la defensa del Estado, de acuerdo con las leyes y la Constitución Española (artículos 97 y 98). Es decir, es el máximo responsable de la política formal. No es el único, pero sí es su deber ser el primero en reaccionar. Es una cuestión ejecutiva y, también, moral.

La manifestación del pasado domingo, y las concentraciones-acampadas que se han sucedido posteriormente, son un reto para la política y para todos los partidos. Es lógico, pues, que el presidente responda, ya que es la primera autoridad política (sea cual sea su partido, su nivel de popularidad o su protagonismo electoral). Y esto es, fundamentalmente, lo que está en juego: la autoridad concebida como legitimidad social, no como poder orgánico o institucional.

El malestar viene de lejos. Hace años que diferentes instituciones -responsables de medir el estado de ánimo, la opinión o la valoración que hace la ciudadanía sobre los temas públicos- nos alertan de una realidad inexorable: tres de cada cuatro ciudadanos tienen una opinión negativa, o muy negativa, de los partidos y de los políticos. Ha sido una lluvia fina, imperceptible para los burócratas de la política del press clipping, que ha calado hasta los huesos de la sociedad, especialmente de la más desprotegida, vulnerable o frágil.

Los grandes partidos se siguen organizando con las viejas lógicas del centralismo democrático y la jerarquía vertical. Son partidos leninistas, sean de derechas o de izquierdas. Ocupados en el poder -en mantenerlo, en obtenerlo- han renunciado, demasiadas veces, a la legitimidad de las ideas. Justo lo contrario en lo que se sustenta el poder de las redes.

Los más cínicos piensan que la tormenta de estos días por sí sola amainará. Otros, impúdicos, intentan sacar tajada electoral. Y los sensatos y lúcidos deberían dar un paso al frente y mojarse. Todos creen que el tiempo les ayudará. Justo lo que no tienen: tiempo que perder.

Presidente, baje a la plaza. Sí, baje, porque desde aquí abajo una inmensa mayoría de la ciudadanía percibe así al poder político: por encima, alejado, distante… Ya no hay margen para los cálculos. No debería preocuparle su imagen o su reputación. Tampoco está en riesgo la democracia. España no es Egipto, ni Libia, ni Irán. No se cuestiona o vulnera la ley electoral, digan lo que digan las autoridades competentes. Están en juego los valores de la política, su esencia, que es otra cosa.

Hoy le toca a usted responder. A los partidos políticos, a partir del 22-M, les tocará sacar conclusiones electorales, pero también dar respuestas políticas al desafío que supone esta reacción cívica de hartazgo.

No se puede pedir paciencia a la ciudadanía. Más paciencia. No es la ciudadanía que está en las plazas, o los millones de personas que simpatizan con ella desde sus casas, quienes deben hacer propuestas.

No es aceptable pedirles que se organicen, prioricen sus demandas, sean razonables y otorguen nuevos créditos reputacionales. La respuesta debe venir, urgentemente, de la política formal. El reto es otra política. El riesgo, la antipolítica o la despolitización.

Presidente, la gente espera soluciones y medidas, sí.

Pero también gestos que reconozcan, como primer paso, como primera penitencia, que la arrogancia es la peor de las virtudes públicas.

A usted no le falta coraje, acierte o no, en sus medidas. Tampoco sensibilidad e intuición. La tentación de tratar esta realidad política como una cuestión de orden público parece superada. Incluso ha manifestado, como líder de uno de los partidos más importantes, que “hay que escuchar, hay que ser sensibles”. Pero los jóvenes no quieren solo palabras, quieren gestos auténticos y compromisos reales. No les pida el voto, ofrezca su tiempo. Es lo primero.

Si decide ir, no pregunte con quién debe hablar. Converse con la primera persona que se encuentre. No necesita interlocutores. Los ciudadanos quieren que escuche. No prometa nada, pero atienda, encaje y aguante, como máxima autoridad política, el chaparrón que le toque.

Es su deber, aunque no le convenga o le digan que no es sensato en campaña electoral. Esta es la cuestión: sustituir la actual política, claudicante ante el caos financiero e insuficiente a los estragos de la crisis, por otra política relevante, valiente y más cercana.

El 14 de marzo de 2004 saludaba usted a miles de jóvenes, parecidos a los que hoy se manifiestan y que le coreaban: “no nos falles”. La historia dirá si les falló o no. Pero sería imperdonable que ahora no les escuchara. En la plaza. En su terreno, con sus reglas, con sus condiciones. No le esperan, pero vaya. No es humillación, es humildad. Un primer gesto para empezar una conversación honesta. Quizás no tenga recompensa, pero vale la pena.

Se lo debe a ellos y a los valores esenciales de la política.

Antoni Gutiérrez-Rubí, Asesor de comunicación.

————-

Foto: Spanish revolution – Antonio David Fernández / Licencia CC

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

23 de mayo

Ese diagnóstico me es familiar…

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El sesgo hacia el pasado se explica en parte porque la mayoría de las instituciones de educación superior carecen de centros de estudios y formación sobre el futuro.
+VER MÁS
#Educación

Innova la educación superior tradicional a una insterticial plural

Prefiero pensar que esto es una nueva oportunidad para hacer de la práctica deportiva, en todas sus expresiones posibles, una instancia de inclusión social
+VER MÁS
#Sociedad

¿Qué nos dejó el Mundial?

Tal como expresó  Salvador Allende en su memorable y emotivo discurso "la historia es nuestra y la hacen los pueblos", los chilenos debemos ser sujetos participativos-directos en nuestros  der ...
+VER MÁS
#Política

Una verdadera democratización de Chile

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

Popular

No es un diagnóstico errado decir que hoy la adopción falla, no solo porque no se visualiza como alternativa, sino porque además es un proceso demoroso.
+VER MÁS
#Sociedad

Adopción, por el derecho a ser hijos e hijas

El animal es objetivado, es objeto, no es parte del mundo sensible, no se le reconoce dignidad alguna ya que no vemos ni escuchamos su dolor. Es un animal objeto o bien de consumo
+VER MÁS
#Ciudadanía

El mundo de los vegetarianos y la problemática detrás del consumo de carne

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

En lugar de responder con más odio y prejuicios, debemos ser capaces de convencer a los que aún piensan así, que esos miedos y discriminaciones son frutos de un país profundamente fracturado y segregado ...
+VER MÁS
#Ciudad

La Huechuraba que soñamos