#Medio Ambiente

Somos Naturaleza: el modo de guerra de la razón moderna

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Decir que “los humanos somos Naturaleza” es un tipo de afirmación que con su evidencia de realidad –y diferentes nombres- atraviesa las cosmovisiones de las culturas que conozco. Todas lo repiten. En lo más universal, que “somos” Naturaleza parece significar que ella nos regala –desde la vida misma-, y nos exige –debemos trabajarla. En Occidente, el cuerpo humano es Naturaleza en el modo como las diferentes ciencias biológicas lo estudian. Tenemos piel, carne, boca, morimos, nacemos; todos, decimos, testimonios de esta pertenencia. Sin embargo, la clave de interpretación de la época moderna de Occidente respecto de Naturaleza está en las posiciones que ha señalado para una exclusividad de inteligencia y voluntad, la diferencia natural específica de lo humano que entre nosotros llamamos razón y libertad.


Para esta modernidad la Naturaleza consiste exclusivamente en una fuente de “recursos” vivos e inanimados para ser destinados por las ciudades humanas a su crecimiento

Nuestra filosofía y ciencias modernas han elaborado lo real desde un fundamento dualista, en cierta distinción de cuerpo y mente. La relación fue construida como conocimiento, y éste como exactitud y control. La gratuidad de la Naturaleza fue poco a poco subordinada y olvidada (o dada por hecho). El filósofo inglés F. Bacon, muerto en 1626, es una culminación de esta consciencia: la misión de los humanos es dominar las fuerzas y dinámicas de la Naturaleza, de modo de construir con ellas (o a pesar de ellas) un mundo humanizado, o sea, un universo sometido a los proyectos y las finalidades humanas. Occidente se hizo una experiencia de poder y dominio. Las energías naturales fueron puestas al servicio de lo humano en tanto lo posible para el pensamiento y la libertad.

La Naturaleza fue interpretada como una suerte de contrapoder. O sea, un poder muchas veces contrario a las finalidades humanas más propias y profundas de cada época. La cuestión de la existencia se planteó al modo de una lucha de poderes, donde las ciencias aparecieron como recurso estratégico. Mientras, las filosofías describían las cualidades de un sujeto humano con una armadura de razón.

Nos fuimos separando, extrañando, destacando: el mundo humanizado se expandía y brillaba a la par que la Naturaleza parecía ceder por todos lados. Por siglos la razón fue de conquista en conquista. El proceso recibió su nombre y “progreso” se llamó esta constante extensión de las fronteras de la manipulación de lo dado.

Hemos globalizado el planeta. Para esta modernidad la Naturaleza consiste exclusivamente en una fuente de “recursos” vivos e inanimados para ser destinados por las ciudades humanas a su crecimiento. El centro del mundo es como la plaza de armas de las urbes: el valor o la verdad de la Naturaleza (la physis griega) está escrito en el modo de servir los proyectos humanos. Y mientras la Naturaleza cooperara, los proyectos solo parecían crecer y complejizarse. La utilidad define la relación de humanos y Naturaleza. “Antropocentrismo” se ha nombrado esta empresa de subordinación y de sublimación de las fuerzas naturales puestas al servicio. Antropocentrismo porque ya no se conoce de otra manera sino como mundo alrededor del pensamiento. No podemos ya sino concebir un cosmos de comprensión alrededor del único que nos parece puede comprender. No sabemos sino colocarnos al centro; hemos extraviado aquella experiencia de la pertenencia.

La Naturaleza ha emergido como una limitación posible de transformar. De revertir en ganancia: “poner al servicio”. La experiencia del límite, de la resistencia, iba retrocediendo constantemente. De hecho, esto sigue ocurriendo, hoy día mismo. Las actuales tecnologías imaginan incluso un transhumano de una libertad totalizada, y habitando una suerte de inframundo.

Pero las cuestiones que hoy llamamos ecológicas han estado mostrando otro tipo de limitaciones. Casi toda la experiencia ecológica actual consiste en despertar a las perturbaciones. La razón emancipada ha descubierto unos límites que se resisten a la explotación. Sin embargo, no ceja de luchar: la vanguardia de las tecnologías quiere ahora un control verde y limpio. Enfrente, el choque contra la pérdida de biodiversidad y el calentamiento global, el caos humano sobre los ecosistemas parece ganar terreno, haciendo tambalear o retroceder las fronteras de aquellas conquistas. Entonces quizás hay que devolvernos para revisar la pertenencia.

Hay al parecer un tipo de limitaciones que exceden las posibilidades de la manipulación –así como la bomba nuclear excede la consciencia de las guerras posibles. El “progreso” se resiste a aceptarlas. Y surge una lucha dentro de las sociedades modernas contra aquellos que se duelen de este poder, que podría en un sentido preciso llamarse perverso. Se trata de que, en razón de las posibilidades presentes y predecibles, el planeta se está revolucionando contra la civilización que lo habita. Que las mismas transformaciones humanas desatan lo que se devuelve como entropía. La Naturaleza es soporte de la vida humana; estamos alterando el soporte. Y de pronto sin poder controlar lo que se perturba.

Estamos en una época de transiciones: se abre el futuro como inteligencia artificial que anuncia la posibilidad de una nueva victoria. Mientras la Amazonía se incendia…

 

TAGS: #Modernidad Derechos de la Naturaleza progreso

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Para la ciudadanía la rotonda sin salidas es como vivir el castigo de Sísifo, destinados a llevar una pesada roca política a la cima de la montaña, solo para verla rodar montaña abajo y volver a repeti ...
+VER MÁS
#Política

De vuelta a la rotonda política

Para la ciudadanía la rotonda sin salidas es como vivir el castigo de Sísifo, destinados a llevar una pesada roca política a la cima de la montaña, solo para verla rodar montaña abajo y volver a repetir el ciclo interminable de esfuerzo y fracaso

Que existe agotamiento en múltiples sectores, difícil es de negar. Y eso incide en la viabilidad política actual. Pero eso no significa que el dilema constitucional esté cerrado
+VER MÁS
#Política

El mito del cierre definitivo del proceso constituyente/constitucional

Que existe agotamiento en múltiples sectores, difícil es de negar. Y eso incide en la viabilidad política actual. Pero eso no significa que el dilema constitucional esté cerrado

A pesar de los obstáculos y desgastes, el compromiso adquirido para modificar la Constitución debe ser respetado y llevado a cabo para reconectar con las expectativas y necesidades del pueblo
+VER MÁS
#Política

¿Nos jodimos todos?

A pesar de los obstáculos y desgastes, el compromiso adquirido para modificar la Constitución debe ser respetado y llevado a cabo para reconectar con las expectativas y necesidades del pueblo

El pueblo de Chile, está hastiado de la reyerta de baja monta, no quiere ver más discusiones bizantinas, alejadas de sus problemas cotidianos. Los chilenos y chilenas favorecen los acuerdos, pero esos no ...
+VER MÁS
#Política

Las lecciones del plebiscito

El pueblo de Chile, está hastiado de la reyerta de baja monta, no quiere ver más discusiones bizantinas, alejadas de sus problemas cotidianos. Los chilenos y chilenas favorecen los acuerdos, pero esos no se han visto por ningún lado

Nuevos

Es urgente que las autoridades den el ejemplo y que el Estado de Chile haga rendir cuentas a los responsables de estos crímenes con premura y determinación, pues la impunidad no puede continuar en el paí ...
+VER MÁS
#Justicia

Una más del general Yáñez

Según la Encuesta de Bienestar Social (2021), en Chile las personas dedican más de un tercio de su tiempo diario a labores de cuidado, y un 85% de aquellos que pasan más de 8 horas al día en esta labor ...
+VER MÁS
#Sociedad

Avances y retos en el cuidado familiar en Chile

Los empresarios, por la gran responsabilidad que cae sobre sus hombros, no tienen que ambicionar ser los mejores y más ricos del planeta, sino que ser los mejores “para” el planeta, colocando a las per ...
+VER MÁS
#Sociedad

Razas y subhumanos una creencia para justificar atrocidades

El único culpable en este desaguisado es el funcionario público que, como director de obras municipales (DOM), otorga los permisos de edificación, dejándose en claro que para la obtención de este acto ...
+VER MÁS
#Ciudad

¿Quién ganará le pelea entre Orrego y Delgado?

Popular

Según la Encuesta de Bienestar Social (2021), en Chile las personas dedican más de un tercio de su tiempo diario a labores de cuidado, y un 85% de aquellos que pasan más de 8 horas al día en esta labor ...
+VER MÁS
#Sociedad

Avances y retos en el cuidado familiar en Chile

No hemos logrado dar una lectura a la percepción de clases medias y bajas sobre posibles choques culturales, el miedo a la perdida de trabajo o si en su comuna no colapsará la entrega de diversos servicio ...
+VER MÁS
#Política

El sesgo de clase en la batalla cultural del frente amplio

La información pluralista y de calidad, la cultura de buen nivel, los valores democráticos y de civilidad, deben ser considerados igualmente derechos de todos los chilenos, y un deber a cargo de los recur ...
+VER MÁS
#Política

Tv pública, una reforma pendiente

La bandera de Ucrania está en todas partes. En los pines metálicos de las tiendas de souvenirs, en los edificios públicos(...) Museos y otras atracciones turísticas ofrecen precios rebajados para ucrani ...
+VER MÁS
#Internacional

Cómo se vive la invasión rusa en los países bálticos