#Medio Ambiente

Huasco y la falacia medioambiental

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

No existe un estudio confiable de impacto en salud, hecho por un organismo estatal, sobre los efectos en la población de Huasco durante estos 50 años de exposición. La ignorancia basal es una herramienta poderosa para el gobierno, ya que no conviene demostrar que existe un daño en estos 10.000 chilenos.

Durante este mes, la Corte Suprema decidirá el futuro de la central termoeléctrica Punta Alcalde, proyecto que el gobierno en pleno quiere aprobar a toda costa antes del fin de este periodo. Esta seria la tercera gran empresa fuente de emisiones contaminantes dañinas para la salud del puerto de Huasco, cuyo acceso marítimo, por carretera y disponibilidad de agua dulce del río Huasco lo transforman en un lugar estratégico inmejorable para situar estas empresas en el Norte Chico.

¿Cuál es el problema, se preguntará un santiaguino escéptico?

1. No existe un estudio confiable de impacto en salud, hecho por un organismo estatal, sobre los efectos en la población de Huasco durante estos 50 años de exposición. La ignorancia basal es una herramienta poderosa para el gobierno, ya que no conviene demostrar que existe un daño en estos 10.000 chilenos. Datos de nuestro hospital demuestran que hay una mortalidad general por sobre la realidad regional y nacional, con compensación efectiva de los principales factores de riesgo de mortalidad cardiovascular por lo que hay “algún” factor que genera morbimortalidad cardiovascular, hasta el momento “desconocido”.  El huasquino promedio siente que es la cercanía con estas empresas (Guacolda y CAP). El único estudio que se ha hecho en los últimos años es de presencia de metales pesados en orina de niños, cuyos resultados no han querido publicar (¿será casualidad por el conflicto con Punta Alcalde?) y además usaron una muestra muy pequeña sin elección azarosa por lo que su metodología es muy cuestionable.

2. Estamos en zona de latencia por contaminantes del aire. Se sabe y se prometieron medidas de prevención y mitigación por el ministro de Salud en persona cuando ocurrió el conflicto de Freirina (única forma de mover a las autoridades) y hasta el momento no se ha hecho ninguna acción de las prometidas a nuestra gente. Plantear una termoeléctrica nueva en Huasco, zona de latencia, no es mas que quitarles el derecho de vivir en un ambiente sano a su gente. Argumentar que con un precipitador electrostático se mejorara la calidad general del aire es simplemente una burla a los huasquinos.

3. El monitoreo de la calidad del aire lo hace una empresa ligada a Guacolda, y en todo el proceso no hay funcionarios publicos involucrados. La SEREMI sólo observa los datos aportados por esta empresa “amiga” y en base a ellos debiese tomar las acciones correspondientes. Hay menos de 5 funcionarios del Ministerio de Medio Ambiente para toda la región, por lo que la fiscalización prácticamente no existe. Los datos de esta empresa “amiga” no son corroborados por nuestras instituciones ambientales y sólo queda confiar en ellos a ciegas. ¿Cómo saber si realmente estamos en estado de latencia y no de saturación?  Hoy es imposible.

Lo anterior nos demuestra que los últimos gobiernos no dudan en sacrificar una población pequeña para tener energía para la inversión minera. La ofensiva del Comité de Ministros actual es una agresión para los huasquinos y esperamos que la Corte Suprema decida respetar los derechos fundamentales de nuestra población. La lógica chilena es evidente: el capital de inversión vale mucho mas que la vida.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.