#Justicia

Cannabis: el 7 de marzo, un nuevo paso asumiendo nuestros derechos

0
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

No estamos pidiendo permiso, estamos asumiendo nuestros derechos esenciales ya consagrados y declarados en las más altas escrituras redactadas con el afán de ser la matriz desde la que han de desprenderse los ordenamientos específicos de nuestras sociedades, para la más alta evolución de nuestra cultura.

Son años de ejercicio profesional, investigación, acción y servicio en desarrollo humano:  habiendo reconocido la insuficiencia de los modelos clásicos para comprender y abordarlas diferentes manifestaciones de desequilibrio en el funcionamiento humano, individuo y sociedad; habiéndose atrevido a “salir del molde” y buscar, explorar, superar la perturbación que genera la energía en contra, la tendencia a mantener el statu quo que da diversas muestras de resistencia ante lo nuevo, lo diferente; habiendo constatado en la experiencia, con resultados favorables, alentadores, novedosos en el servicio a las personas, grupos y comunidades; ha aparecido la oportunidad-disfrazada de problema, de crisis, como suele suceder- de mostrar, con hechos, un salto evolutivo en la manera de comprender el funcionamiento humano y actuaren consecuencia.

Con el juicio oral penal que este 7 de marzo se inicia en contra del Dr. Milton Flores (Médico Psiquiatra que ha liderado por más de 25 años el equipo profesional de investigación acción en desarrollo esencial humano), por cultivo de cannabis, se está abriendo en Chile la oportunidad de instalar una comprensión del funcionamiento humano más digna e integrada, donde se reconoce, afirma y explicita lo ya declarado en los tratados que han pretendido entregar fundamento jurídico al ordenamiento social de los Estados, señalando por ejemplo, en el preámbulo de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (Bogotá, 1948) que: “Es deber del hombre servir al espíritu con todas sus potencias y recursos porque el espíritu es la finalidad suprema de la existencia humana y su máxima categoría. Es deber del hombre ejercer, mantener y estimular por todos los medios a su alcance la cultura, porque la cultura es la máxima expresión social e histórica del espíritu.”

Se está ofreciendo una síntesis integrada que toma y rescata elementos de la física y neurociencia modernas, de la sabiduría antigua, ancestral, asumiendo la dimensión espiritual de la existencia humana como un elemento esencial para alcanzar una vida digna, plena, realizada.

No se trata de renegar de los aspectos materiales de nuestro desarrollo y bienestar, se trata de enriquecer y ofrecer respuestas frente al desequilibrio que acarrea la ignorancia, la no inclusión en las respuestas para el desarrollo, de esta dimensión más esencial y profunda posible de ser cultivada. No soy más feliz al tener más cosas, experimento estados de felicidad cuando, por ejemplo, el encuentro con otros es satisfactorio, armonioso, cuando experimento momentos de expansión. Creatividad, tranquilidad, júbilo, son cualidades propias del contacto con lo sutil e inmaterial de la vida.

Las herramientas para acceder a esta naturaleza de momentos son variadas. Se requiere de disciplina y voluntad para romper la inercia de lo ya conocido e ir por más.

Han acompañado a la humanidad, desde siempre, las plantas con poder de expandir la conciencia: hongos, cactus, lianas, flores y hojas. Provenientes de todas las latitudes. La cannabis es una de ellas. Ese es su verdadero status, una planta con poder enteógeno, de expandir la percepción.

Otra materia son las adicciones, el mal uso, los desequilibrios en la relación con estas herramientas naturales y tantos otros objetos frente a los cuales se puede desarrollar relaciones adictivas, el dinero, el sexo, el consumo material, los fármacos.

Reiterando: este 7 de marzo, nuestra sociedad se enfrenta a la oportunidad de ser testigo y parte de un salto en la lógica de lo que es justo. La oportunidad de re-crear la comprensión acerca de la condición humana para la aplicación de la justicia.

Se trata de una oportunidad evolutiva, una manifestación operativa de un paradigma de mayor integración.

Se trata de un llamado profundo, evidente y compartido como humanidad. Los 11.000 adherentes a la Campaña #YoFirmo CANNABIS ::DERECHO A PETICIÓN, son una manifestación objetiva de cómo responde la “gente”, la ciudadanía, frente a una puerta así de ancha, inclusiva y trascendente a la hora de mostrar y asumir la existencia real del uso de cannabis en tanto herramienta para el bienestar espiritual.

Es un hecho que muchos ciudadanos reconocemos en esta planta el valor de ofrecer con su efecto sobre la percepción, el acceso a momentos de alivio de la tensión psíquica y física, de re-creación, de contacto con lo sutil/espiritual.

El juicio del Dr. Flores y la Campaña #YoFirmo (que en este momento está ad portas de internacionalizarse, pues está evolucionando como iniciativa americana que invita a los ciudadanos de los países miembros de la OEA a plantear y exigir el respeto y reconocimiento de nuestra dignidad esencial y libertad humana, frente al empleo de herramientas ancestrales para la búsqueda del bienestar), son manifestaciones vivas de la evolución social que toca.

Seres humanos dignificados, dando la cara y asumiendo el poder y responsabilidad de mostrar y ser protagonistas de la conducción de nuestras vidas, de ofrecer nuestra experiencia y sabiduría para enriquecer el modelo de sociedad del que somos parte. No estamos pidiendo permiso, estamos asumiendo nuestros derechos esenciales ya consagrados y declarados en las más altas escrituras redactadas con el afán de ser la matriz desde la que han de desprenderse los ordenamientos específicos de nuestras sociedades, para la más alta evolución de nuestra cultura.

Estemos atentos: el 7 de marzo, en el Tribunal Oral en lo Penal de San Bernardo, esto estará sucediendo.

————-

Foto: Flores y Plantas / Licencia CC

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Han pasado meses y la estúpida guerra de “dictadura sale con votos” versus “dictadura sale por presión internacional” se consume la mente de los venezolanos, cuyos líderes no hacen nada más sino ...
+VER MÁS
#Internacional

¿Será que no hay otro sueño posible para Venezuela?

Es tiempo de levantar la cabeza y volver a soñar en una sociedad distinta, un modelo donde el trabajo, la educación, la cultura, el amor, el desarrollo integral nuestro, sea parte de un todo
+VER MÁS
#Ciudadanía

Es tiempo de despertar

Somos aún uno de los grupos más vulnerados que está inmerso en una sociedad que cuenta con algunos sectores que niega con violencia nuestra existencia.
+VER MÁS
#Género

TRANSitemos a un mundo mejor

Cómo explicarnos que en el siglo XXI se apliquen prácticas crueles e inhumanas y quiten la vida a personas que hacían una tarea; cómo explicarnos que corten de tajo los sueños y aspiraciones
+VER MÁS
#Internacional

Qué hacemos. Aquí #NoSonTresSomosTodxs

Popular

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores

El santuario de la naturaleza “Dunas y Humedales de Putú” constituye un complejo ecosistema que pertenece a la eco región mediterránea nacional, la cual ha sido considerada a través de una serie de ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Dunas y Humedales de Putú: Un desafío para la conservación de los bienes comunes de identidad territorial