#Internacional

Ozono: Un agujero en el cielo

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Somos incapaces de comprender la enormidad de nuestras acciones más insignificantes.


Uno de los rasgos distintivos de nuestra especie es la incapacidad de reaccionar ante lo que somos incapaces de comprender de inmediato. Y para comprender algo, a pesar de vanagloriarnos de nuestra mente especulativa capaz de procesar ideas complejas, requerimos la intervención de varios sentidos a la vez.

El científico holandés Paul Crutzen, Premio Nóbel de Química 1995, advirtió hace ya varios años que el agujero en la capa de ozono instalado justamente encima del hemisferio austral, ya tenía el tamaño del territorio de los Estados Unidos.

Con esto, el eminente químico quiso llamar la atención de que cerca de diez millones de kilómetros cuadrados, o las tres cuartas partes de la superficie del inmenso continente antártico en donde el agujero cierne su amenaza, están recibiendo una radiación anormal como consecuencia de la destrucción de esa capa protectora.

A pesar de todo lo que se ha escrito y hablado al respecto, por ninguna parte se advierten las medidas de prevención para contrarrestar el fenómeno. Es como si los países consideraran esta enorme herida de la atmósfera uno de tantos problemas abstractos y lejanos, de los cuales ya se ocuparán en su momento otros gobernantes u otras entidades internacionales.

Los anaqueles de los supermercados continúan abarrotados de aerosoles que contienen los componentes químicos, a cuyo uso indiscriminado se adjudica una gran parte de la responsabilidad en esta catástrofe ecológica. También la industria continúa arrojando sus desechos a mares y ríos, mientras el habitante de las ciudades sigue su vida ordinaria, inconsciente e ignorante de las consecuencias que tendrá, en su salud, en su ambiente, en la vida de sus descendientes, un hecho del que quizás haya oído hablar, pero que no le quita el sueño.

Los problemas de ambiente -como la destrucción de la capa de ozono, la cual según cálculos muy conservadores llegará a ocasionar daños irreversibles a la vida del planeta- a partir de las actuales generaciones, se caracterizan por su extraña cualidad de mantenerse flotando en una especie de limbo en la conciencia de gobernantes y gobernados. Un limbo equidistante entre el olvido total y de las decisiones urgentes, porque al escapar al ámbito personal dejan de tener prioridad.

Esto sucede no sólo con las terribles amenazas a la salud, como son el cáncer, el SIDA, la hepatitis B o la tuberculosis, sino también con los grandes desastres que jalonan día a día la historia contemporánea y pueblan de muerte todos los puntos de la tierra. Hambrunas, catástrofes naturales, epidemias, pasan de largo por la vida cotidiana hasta que ésta llama, directamente, a la puerta de nuestra propia casa.

La indiferencia que nos caracteriza respecto a nuestra percepción de las catástrofes ambientales, se refleja en todos los aspectos de la vida. Y, al igual como frente a las guerras o las hambrunas que acaban con la vida de millones de seres humanos en continentes lejanos y nos llegan a retazos en los noticiarios de la noche, permanecemos pasivos ante la noticia de la pérdida constante de una parte de la capa protectora que envuelve a nuestro planeta, la cual nos resguarda de radiaciones potencialmente letales.

Uno de los rasgos distintivos de nuestra especie es la incapacidad de reaccionar ante lo que somos incapaces de comprender de inmediato. Y para comprender algo, a pesar de vanagloriarnos de nuestra mente especulativa capaz de procesar ideas complejas, requerimos la intervención de varios sentidos a la vez.

En otras palabras, somos incapaces de abstraer. No solemos aceptar que un proceso que toma más de cien años -lo cual ante nuestra pequeñez parece una eternidad- puede significar nuestra destrucción. Y como no logramos apreciarlo en perspectiva, pretendemos que no nos corresponde a nosotros detenerlo.

Esta forma inmediatista de proyectar nuestra vida, reflejada en los sistemas económicos a los que nos aferramos con ansiedad, terminará finalmente por demostrar que el proceso de degradación de la Tierra en que vivimos no es más que un mecanismo de defensa natural en el cual hacemos el triste papel de “cuerpos extraños”.

TAGS: Capa de ozono Medio ambiente

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Nos hacemos parte de la gran conclusión de la escucha de este tiempo: la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos más justicia, más equidad, más dignidad y mejor calidad de vida para todos y todas.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Miradas ciudadanas para una Convención de la Confianza

La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Nuevos

Nos hacemos parte de la gran conclusión de la escucha de este tiempo: la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos más justicia, más equidad, más dignidad y mejor calidad de vida para todos y todas.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Miradas ciudadanas para una Convención de la Confianza

La partida de Patricio Manns de Folliot, nos invita a una profunda reflexión y valoración de su trayectoria porque es considerado quizás, como uno de los máximos exponentes de la música nacional, y esc ...
+VER MÁS
#Cultura

Patricio Eugenio Manns de Folliot, la Dignidad se convierte en costumbre

Mientras las sociedades actuales evalúan y aprovechan fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles, aquella que facilitó la supervivencia de la humanidad durante millones de años, ahora o ...
+VER MÁS
#Salud

El renacer de la energía muscular: levántate y camina

Varios cuervos saltaban y, con certeros picotazos, destruían la basura. Era una función considerablemente positiva en medio de tanta soledad urbana. Caminé entre ellos. No se inmutaron por mi cercana p ...
+VER MÁS
#Cultura

Soledad

Popular

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Kast no sabe manejar estas cifras de masa votante, mucho menos recibir a estos náufragos políticos, porque si bien pueden compartir la base ideológica en términos generales no comparten la forma, el fon ...
+VER MÁS
#Política

Kast al borde de la zanja

Nuestra preocupación está puesta en ese porcentaje invisible de NNA que quedan en el camino, eternamente institucionalizados y que llegan a los 18 años obligados a egresar a una vida independiente, sin c ...
+VER MÁS
#Sociedad

Es hora de crear leyes de infancia pensando en sus protagonistas

Chile necesita combustibles y derivados del petróleo, necesita productos químicos, energía eléctrica, y procesar su cobre, Chile necesita extraer producto, manufacturar, procesar importaciones, generar ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Valparaíso y la batalla del fin del mundo