#Internacional

Las sospechosas de siempre

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Entre las múltiples agresiones enfrentadas por las mujeres, está esa duda constante…

Tenía 18 años y un embarazo complicado. Doloroso y cargado de riesgos. Mi médico luchó por evitar un aborto, pero al final terminó llevándome al hospital a punto de morir desangrada. Era finales de los años sesenta en un país conservador apegado a la iglesia como la manera más sólida de validar sus prejuicios, y las instituciones del Estado no se libraban de esa visión fundamentalista. Recuerdo muy bien la mirada de la enfermera que me recibió en la sala de emergencia: dura, inclemente, acusadora, cargada de desprecio… “¿Te lo provocaste, jovencita?”. La rabia y la impotencia de la agresión en un momento tan crítico para una mujer como es perder un embarazo, es inimaginable. La imposibilidad de defenderse cuando estás más vulnerable que nunca y dependes de otros, de su atención profesional y objetiva, de su empatía, de su sensibilidad humana, se agolpa en la garganta impidiendo pronunciar palabra.

Recordé este episodio casi olvidado pensando en cuánta violencia enfrentan las mujeres en Guatemala y otros países de la región y el mundo, en todos los estadios que rodean su vida sexual y reproductiva. Víctimas de un sistema patriarcal tan inclemente y duro como la enfermera de mi historia, cualquier manifestación relacionada con su capacidad reproductiva es objeto de duda y desconfianza. Las mujeres somos sospechosas desde el nacimiento y, a pesar de cuánto hemos avanzado en la defensa de nuestros derechos, esa nube gris posada sobre nuestra cabeza permanece inalterable. Es así como miles de mujeres alrededor del mundo sufren condenas de prisión por haber abortado, no importando si la pérdida fue voluntaria o espontánea, porque la culpa se instala a priori sin mayor investigación.

Este castigo, injusto pero tolerado por amplios sectores de la sociedad, se aplica con especial saña contra las mujeres más pobres, aquellas cuya falta de información y acceso a los servicios de salud y educación las condenan al silencio y a la resignación. Para ellas hay violencia incluso cuando dan a luz, porque ese procedimiento se realiza en las condiciones sanitarias menos apropiadas, enfrentando en cada parto un peligro de muerte. El Estado, cuya obligación es proporcionarles una atención digna y adecuada, está ausente para la mayor parte de ese sector de escasos recursos y, por ende, condenado a embarazos y partos de alto riesgo. 


Recordé este episodio casi olvidado pensando en cuánta violencia enfrentan las mujeres en Guatemala y otros países de la región y el mundo, en todos los estadios que rodean su vida sexual y reproductiva. Víctimas de un sistema patriarcal tan inclemente y duro como la enfermera de mi historia, cualquier manifestación relacionada con su capacidad reproductiva es objeto de duda y desconfianza.

La actitud de desconfianza está también firmemente instalada en el momento de denunciar una violación sexual, favoreciendo la impunidad de quienes cometen este vil crimen contra niñas, niños y mujeres adultas. Considerada por algunos como “una falta” cometida bajo la influencia del alcohol, las drogas o el “entusiasmo del grupo”, la violación sexual representa una de las mayores amenazas contra la integridad física y psicológica de millones de mujeres alrededor del mundo. Sin embargo es a ellas a quienes se les exige revivir el episodio una y otra vez, ilustrando los detalles de su dramática experiencia frente a policías, investigadores y juzgadores insensibilizados por un sistema permisivo y machista.

Los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres han sido ignorados de manera deliberada por aquellos Estados sometidos a las presiones de la iglesia, pero sobre todo aliado de un sistema político y económico que mantiene a la población en la ignorancia, desinformada y sumisa con el fin de impedirle alcanzar el empoderamiento ciudadano indispensable para exigir el respeto de todos sus derechos. En este escenario, las mujeres enfrentan la doble tarea de romper los estigmas y demandar justicia.

LAS MUJERES NO SON CIUDADANAS DE SEGUNDA SINO PARTE FUNDAMENTAL Y MUY VALIOSA DE LA SOCIEDAD.

TAGS: #Aborto #AbusoSexual #ViolenciaALaMujer Violación

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Popular

Si el gobierno cree que los problemas de delincuencia que hoy enfrenta el país se resuelven por la revisión del carnet y las pertenencias a los menores de edad, ilustra que la propuesta solo tiene como pr ...
+VER MÁS
#Política

Pirotecnia de Piñera dificulta entendimientos con la oposición

La incorporación de Chile a la utilización de tecnología 5G cambiará y mejorará el desempeño de distintos sectores de la industria. Tiendo a pensar que el costo por ancho de banda debiera reducirse de ...
+VER MÁS
#Tecnología

¿Cuál será el impacto de la red 5G en nuestro día a día?

Es de culto el manejo o manipulación emocional de los medios, pero nunca se preguntan por las causas que indujeron a esa persona a tomar esa dramática decisión, su contexto sico-económico-social
+VER MÁS
#Ciudadanía

Chile, sociedad del desdén: Estrés, depresión y suicidio

La derecha chilena no cobija en su ideología los cambios políticos, económicos y sociales que se requieren para mayor equidad socioambiental y de géneroa.
+VER MÁS
#Sociedad

¿Son las luchas feminista y ambiental políticamente transversales?

Popular

¿Qué van a hacer si hay una fuga masiva de cliente? La independencia energética es el verdadero camino al desarrollo, portarnos a paneles solares es la mejor opción.
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Chao medidor inteligente, bienvenidos paneles solares

Es de culto el manejo o manipulación emocional de los medios, pero nunca se preguntan por las causas que indujeron a esa persona a tomar esa dramática decisión, su contexto sico-económico-social
+VER MÁS
#Ciudadanía

Chile, sociedad del desdén: Estrés, depresión y suicidio

La rebelión por el clima contagió a nuestros estudiantes y en ciudades como Valdivia, Temuco, Santiago, Talca, Arica, Rancagua, Osorno y Valparaíso, desde hace algunos viernes, aparecen pequeños grupos ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Para qué estudiar, por un futuro que no va a existir #FridayForFuture

Un millón 400 mil mujeres de Chile quieren trabajar, pero no pueden hacerlo por ser las principales responsables del cuidado de sus hijos o de sus padres
+VER MÁS
#Uncategorized

¿Soy o no soy feminista?