#Internacional

La protección de la niñez no es un asunto opcional, sino una prioridad absoluta

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Nos cuesta entender la importancia de proteger a la niñez, pero le damos alas -¡y fuertes!- a las campañas contra toda forma de educación en sexualidad y no digamos a los discursos moralistas contra cualquier intento de legalización del aborto. Y ahí están los resultados: una inmensa población infantil abandonada a su suerte desde antes de nacer, desnutrida y privada de servicios básicos, alejada de las oportunidades de educación y ¡ni qué decir! de sus posibilidades de ser felices.

Pero nos enfrascamos en la política como si ahí, en esos antros privilegiados, hubiera alguna respuesta a las demandas de este gran sector sujeto a las decisiones de los demás. Porque ser niña o niño en países como los nuestros no es para tomárselo a broma. Sin educación, sin derecho a nada y sin acceso a decisión alguna sobre su vida, esos millones de menores marginados podrían incluso morir sin haber ingresado a los registros civiles y, por tanto, sin siquiera figurar en las estadísticas. Es decir, nunca existieron.

Sin embargo ahí están, recordándonos –desde la parada del semáforo o en cualquier esquina apestosa- que nos hemos desviado a tal punto de los objetivos de desarrollo que incluso su visión nos resulta molesta. Volteamos la cara para no verlos, cerramos la ventanilla para no escucharlos y en cuanto es posible nos alejamos espantándolos del pensamiento. No hay sentimiento alguno más que la repugnancia contra la pobreza, porque “es culpa de los padres”, decimos con ese desprecio atávico del pudiente contra quien sobrevive en la miseria. 


Sin educación, sin derecho a nada y sin acceso a decisión alguna sobre su vida, esos millones de menores marginados podrían incluso morir sin haber ingresado a los registros civiles y, por tanto, sin siquiera figurar en las estadísticas. Es decir, nunca existieron.

La niñez, entendámoslo de una buena vez, es responsabilidad de todos. No descarguemos nuestra ira en el niño sicario, descarguémosla contra quienes no hemos tenido los arrestos para cambiar la situación de ese infante desprotegido, abandonado y orientado hacia un destino tan cruel. Comprendamos en toda su dimensión las consecuencias de una indiferencia ciudadana capaz de olvidar que no hace mucho murieron quemadas vivas 40 niñas en una institución estatal creada para protegerlas. Los comentarios alevosos rodeando el atroz hecho abundaron tanto como los solidarios y eso jamás debió ocurrir; porque no importa cuál era el motivo de su institucionalización, el solo hecho de esa marginación revela un vacío a llenar, una obligación incumplida, una deficiencia fatal en nuestra escala de prioridades.

Entendamos bien el concepto universal de los Derechos del Niño y la Niña y repasemos esos principios tratando de extrapolarlos con la realidad actual de la niñez que nos rodea: los niños y niñas son seres humanos sujetos de derechos y deben ser capaces de desarrollarse física, mental, social, moral y espiritualmente con libertad y dignidad. Ahora intentemos, con la mente lúcida y libre de prejuicios, evaluar la dimensión de nuestros fallos como sociedad. La profunda grieta entre quienes tienen todo y quienes nada poseen y el sistema que ha hecho eso posible. Ahora analicemos cuánta población infantil hemos sacrificado en aras de los privilegios.

No existe comunidad humana capaz de presumir de desarrollo si más de la mitad de su población infantil es condenada a la ingrata suerte de vivir en condiciones de hambre y abandono como sucede en Guatemala. No podemos, por lo tanto, permitirnos el lujo de mirar hacia otro lado cuando niñas y niños son víctimas de trata, de incesto, de violación, de asesinato o ingresan a las pandillas porque éstas son su último recurso de supervivencia. No tenemos derecho a condenarlos si jamás protestamos por ellos a quienes tienen la llave de la política en sus manos. Entendamos, por fin, que en ellos reside el futuro de la nación.

NO SEAMOS CIEGOS Y SORDOS A LAS DEMANDAS DEL SECTOR MÁS NECESITADO DE PROTECCIÓN: LA NIÑEZ.

Audio: El Quinto Patio 

TAGS: #DerechosDelNiño #Guatemala #Niñez

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

La justicia a mano propia suele crecer al amparo de la falta de respuestas adecuadas del Estado, de la policía, de la Justicia con mayúscula, de las instituciones.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Justicia en tiempos de cólera

Aplaudieron el accionar de criminales de igual o peor calaña, esos que tanto cuestionan, incluso en su misma declaración. Se sintieron con sensación de justicia por la acción de los mismos criminales, c ...
+VER MÁS
#Justicia

De venganza y tratos vejatorios

Queda claro dónde hay ir a discutir ahora y bajo qué reglas: en el Congreso Nacional bajo el juego democrático
+VER MÁS
#Política

Tribunal Constitucional, un problema político y no técnico

La reunión sostenida a mediados de junio entre los mandatarios de Corea del Norte, Kim Jong-Un, y de Estados Unidos, Donald Trump, generó expectativas respecto al congelamiento de las relaciones entre dos ...
+VER MÁS
#Internacional

La Cumbre de Singapur, se mueve el tablero del sudeste asiático

Popular

Si bien hace semanas eran las municipalidades de La Florida y Viña del Mar las que estaban sobre la palestra comunicacional por sus faltas en la administración municipal, lo que llevó a sus municipios a ...
+VER MÁS
#Municipales

Maipú: Irresponsabilidad, malas decisiones y una crisis municipal

Aplaudieron el accionar de criminales de igual o peor calaña, esos que tanto cuestionan, incluso en su misma declaración. Se sintieron con sensación de justicia por la acción de los mismos criminales, c ...
+VER MÁS
#Justicia

De venganza y tratos vejatorios

No puede seguir proyectándose Chiguayante con una conectividad interna precaria, limitada y a ratos egoísta y estresante.
+VER MÁS
#Ciudad

¿Es la línea férrea un mal vecino en Chiguayante?

Ni hablar de la Revolución Francesa, azuzada por una burguesía ilustrada, pero peleada en las calles por un pueblo en su mayoría iletrado.
+VER MÁS
#Sociedad

¡Chapeaux¡ Monsieur le President