#Internacional

La fuerza de la tempestad

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Crecemos con el camino marcado por los estereotipos, las costumbres, la cultura, la religión y el sistema patriarcal que nos daña a todos. Prejuicios que nos dicen esto se hace y esto no, esto está mal, por el qué dirán, por nuestro género, apariencia física, ideología, color de piel, edad, condición social, nacionalidad y etnia.


Crecemos con el camino marcado, por los estereotipos, las costumbres, la cultura, la religión y el sistema patriarcal que nos daña a todos.

Prejuicios que nos dicen esto se hace y esto no. Esto está mal, por el qué dirán, por nuestro género, apariencia física, ideología, color de piel, edad, condición social, nacionalidad y etnia.

Y vamos creciendo condicionados y nos vamos llenando de miedos, de fantasmas que se vuelven infiernos que nos consumen lentamente, y jamás logramos desarrollarnos a plenitud como seres humanos porque traemos con nosotros todas las limitaciones que fueron impuestas durante nuestra infancia y adolescencia.

Nos convertimos en adultos inseguros, frustrados y escondemos en lo más profundo de nuestra desilusión todo aquello que nos llena de vida, nos da alegría y felicidad. Todo lo que nos permite ser en libertad. Lo que nos apasiona se pudre y nos pudre al convertirse en veneno puro para nuestra alma y espíritu. No es necesario el suicidio, porque estamos muertos en vida. Y nos dedicamos a imitar las carencias de otros.

Los sueños que un día tuvimos, que la familia, los amigos y la sociedad nos dijeron que eran una locura, que jamás funcionarían por utópicos, los vamos enterrando en la hiel que recorre nuestras venas, que se apodera de nuestro cerebro, de nuestros músculos, de nuestra fuerza de voluntad, de nuestro corazón y emociones. Se instala traicionera en nuestras células.

Y caemos en abismos insondables: porque somos frágiles, manipulables y nos llenamos de culpas. La depresión nos consume y el estigma se encarga de borrar toda ilusión. Y nos lo creemos, creemos que en realidad somos unos harapos viejos tirados en cualquier basurero, que no tenemos derecho a la plenitud. Que no tenemos capacidad alguna de razonamiento y dejamos nuestro criterio propio guardado debajo de la cama y salimos a enfrentarnos al mundo sin protección alguna porque nuestra auto estima está destruida, nuestro amor propio nunca lo conocimos y nuestra fuerza de voluntad fue cortada de tajo desde nuestra infancia. Entonces cualquiera opina, cualquiera nos dirige, cualquiera nos utiliza.

Y pasan las horas, los días y los años y nosotros somos los objetos que el sistema patriarcal necesita: que no piensan, no sienten, no tienen espíritu y son incapaces de despertar y luchar por esas ilusiones que nos llenan de vida. Porque un ser vivo se ama y ama, tiene fuerza en su voz y rebeliones en sus actos, tiene certeza en sus pasos y ternura en sus manos. Un ser vivo crea, sueña, transforma y pinta de alegría la amargura más amarga para hacer transitable el infierno más feroz.

Porque un ser vivo encuentra fuego en la música que brota de su alma, su espíritu es libre y libera.

Nunca es tarde, nuestro paso por la tierra es fugaz, no tendremos otra oportunidad: el día de hoy no se volverá a repetir en nuestras vidas, tenemos que aprender a eliminar de nuestro pensamiento todo patrón patriarcal, y tenemos que ser valientes y tener el coraje de enfrentarnos a la fuerza de la tormenta; nuestra propia tormenta, donde nadie entra, que solo nos consume a nosotros mismos.

Tener las agallas para saltar al vacío y liberarnos de aquella manipulación emocional que vino con los patrones de crianza, la escuela, las religiones y la sociedad. Enfrentar los fantasmas y los infiernos; encararlos y despojarnos de todo lo que no nos permite vivir a plenitud, porque vivir a plenitud es nuestro derecho y debemos defenderlo de todo y de todos, ¡hasta de nosotros mismos! La plenitud no tiene nada que ver con el dinero ni títulos universitarios, es algo excelso que no tiene explicación pero que transforma al ser humano.

Que nada ni nadie nos detenga, que nada ni nadie ejerza poder sobre nosotros, es nuestra obligación luchar por aquello que nos llena de felicidad, por ese instante fugaz que llena de luz nuestra alma y aviva nuestro espíritu.

Y estamos equivocados si pretendemos escudarnos en todo lo que llega de afuera, tenemos la capacidad para bloquear todo lo que no nos permite desarrollarnos, porque solo nosotros tenemos potestad en nuestros propios infiernos.

Tengamos la suficiente entereza para que ni los prejuicios y los estereotipos que están en los patrones con los que crecimos y en la sociedad que vivimos todos los días, tengan cabida en nuestro derecho a la locura y felicidad. Aunque lo tengamos todo en contra, de eso se trata la tempestad, está ahí para fortalecernos y hacernos invencibles. Es tiempo de creer en nosotros mismos.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

15 de Enero

La vida está llena de experiencias y todas son diferentes, dependiendo de: el medio ambiente donde nos hemos criado, de la integración de la familias y de los amigos con los que nos ha correspondido actuar en tantas distintas oportunidades. Cada experiencia es distinta para todo ser, generalmente tienen alzas y bajas en cuando a agrado y dolor. Y todo es cambiante, tanto así, que los chilenos creíamos sobrados a los argentinos; porque se cachiporreaban cada vez que nos ganaban en lo económico, político y deportivo. Ahora, ellos dicen los mismo de nosotros. Porque nos alzamos con triunfos en especial con el deporte que es de mayor atracción. El pueblo entero vibra, se intercambian sensaciones es alegría. Por ello la vida es distinta de unos a otros. Hay momentos que somos pesimistas y otros, en que todo parece alegría.

Ver todos
Ocultar
 

PARTICIPA

Popular

El conjunto de las humanidades puestas en el currículo escolar aloja una certeza brutal: sin estas artes y ciencias, se hace más difícil entender la forma cómo enfrentarse a las distintas decisiones de ...
+VER MÁS
#Educación

Sin la Historia, menos libres

Es urgente y necesario -no sólo mantenerla en la enseñanza media- sino también que sea fiel a sí misma como ciencia de las primerísimas causas de las cosas;
+VER MÁS
#Educación

Ser y quehacer de la Filosofía

Ningún gobierno se ha comportado a la altura, luego, nunca se ha tramitado un proyecto de ley para que con el Ombudsman, Defensor del Pueblo en castellano, a la cabeza, los ciudadanos de a pié puedan ser ...
+VER MÁS
#Política

Los discursos ni sirven para combatir la corrupción

Lo esencial de este caso está en cómo se usa el Estado para beneficios familiares y personales, como también en la nula separación entre lo público y lo privado de ciertas personas, castas o corrientes ...
+VER MÁS
#Política

Los Piñera Morel y la ideología del oportunismo

Popular

¿Cuántas veces nos sentimos solos y tristes, pero no queríamos molestar a nuestros padres porque estaban agotados después de largas jornadas de trabajo?
+VER MÁS
#Salud

Nos llaman los hipersensibles

Durante años estas idas al psiquiatra las hice en silencio, sin contarle a nadie y con la vergüenza de que alguien lo supiera. Odiaba que mi mamá lo comentara con alguien y le rogaba que no hablara del t ...
+VER MÁS
#Salud

Yo salí del clóset de la salud mental ¿y tú?

Lo esencial de este caso está en cómo se usa el Estado para beneficios familiares y personales, como también en la nula separación entre lo público y lo privado de ciertas personas, castas o corrientes ...
+VER MÁS
#Política

Los Piñera Morel y la ideología del oportunismo

¿Cuál es la diferencia entonces entre desconectar un tubo por limitación del esfuerzo terapéutico a suministrar un fármaco que ponga fin a la vida? ¿No es acaso lo mismo? Ciertamente no.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Sobre el buen morir