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El suplicio de ser haitiano o descendiente de haitianos en República Dominicana

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Dos países hermanos, afros descendientes con una mezcla de la inmensa cantidad de esclavos traídos por los reinos de Francia, España y los corsarios holandeses y anglos durante cinco siglos. Dos países que comparten una isla en medio del mar, con el mismo tejido social y con la mínima diferencia del idioma: en República Dominicana se habla el castellano y en Haití el creole.

Ambos países empobrecidos, invadidos, asaltados y dominados por mafias que han tomado los gobiernos durante décadas. Oligarquías que reproducen el odio, el racismo y la exclusión a su conveniencia. Que esclavizan y expulsan.


Si la pobreza extrema que vive República Dominicana hace emigrar de esa forma a su pueblo (que ahora busca para Chile y Perú tal como el haitiano) imaginemos el trato que reciben los haitianos en aquel país.

No hay mucha diferencia cultural entre Haití y República Dominicana, tampoco de explotación pues en ambos países como en el resto de América Latina las dictaduras se han hecho presentes durante décadas, cortando el desarrollo de los pueblos y obligándolos a la miseria y a las migraciones forzadas.

República Dominicana y Haití comparten el mismo gusto por la comida y la música caribeña, como (Cuba y Puerto Rico) el color de piel y la raíz africana, tal vez siendo un poco más oscuros los haitianos, tonalidad que les crea enorme conflicto al pisar tierra dominicana pues son discriminados por las autoridades gubernamentales, policiales y la sociedad en general. Como sucede con los africanos en Europa y los latinos en Estados Unidos.

Es duro migrar hacia República Dominicana en esas condiciones, país hermano, hijo de la misma matriz. Aunque no es nueva la migración de haitianos hacia el país vecino y tampoco los conflictos políticos entre ambas naciones; porque una discriminación sistemática establecida desde el gobierno del dictador Trujillo menosprecia a todo haitiano y lo cataloga como haragán, ladrón, sucio e ignorante. Táctica que lo benefició durante décadas, (y beneficia hasta la fecha a las oligarquías) no suficiente se propuso cortar de raíz con la migración haitiana y realizó una limpia por el territorio fronterizo en la que también se perdieron vidas de dominicanos pobres, de piel oscura.

Fue en 1937 cuando ordenó la Masacre del Perejil, mandando a matar a 30 mil haitianos entre hombres, mujeres, niños y niñas que vivían en pobreza extrema y con trabajos poco remunerados, prácticamente en condición de esclavitud. Migración a la que él llamó el “problema haitiano” y consideró una “invasión” que suponía un eminente peligro para República Dominicana en el factor sociopolítico y cultural.

Fuerzas militares y policiales se dedicaron a ir casa por casa pidiéndoles pronunciar la palabra perejil, que los haitianos en su poco español (pues hablan creole) no sabían pronunciar muy bien y eso los evidenciaba, y así fue como los masacraron con machetes, hachas , chuchillos, palos y pistolas; los cuerpos fueron lanzados al río Dajabón de 55 kilómetros que separa a Haití de República Dominicana desde el año 1976. A partir de esa masacre y la sangre que lo tiñó lo llaman río Masacre.

Aunque pareciera que aquello quedó en el pasado, que es parte de la historia y que se aprendió de ésta, la desmemoria el clasismo y el racismo lo repite con diferentes métodos pero con el mismo fin: expulsar a los haitianos de República Dominicana. Dos consignas prevalecen: “el tema haitiano y la invasión”. Mismas que son utilizadas estratégicamente cuando los gobiernos han querido desviar la atención y algo grande se cocina debajo de la mesa.

Los haitianos son utilizados como carne de cañón y los exponen como la peste que ha tomado a República Dominicana. El tema de la ilegalidad, como la denominan las fascistas, que buscan convertir al ser humano pobre y sin derechos en un objeto explotable y desechable. El sueño de Trujillo y de muchos presidentes que vinieron después de él, se ha hecho realidad en el 2013.

Con la sentencia 168-13 el Tribunal Constitucional de República Dominicana dictaminó que los niños nacidos en el país de personas que no son ciudadanas no pueden ser considerados dominicanos porque sus papás eran migrantes en tránsito. Esta decisión retroactiva dejó sin status legal a personas que las convirtió prácticamente en apátridas. Es una segregación, un Apartheid.

Fue una puñalada por la espalda a miles de migrantes haitianos que llegaron en 1949 como braceros a trabajar en el corte de caña de azúcar, en un programa autorizado por ambos gobiernos. (Justo como el Programa Bracero entre Estados Unidos y México, que Estados Unidos después de utilizar la mano de obra de estas personas las deportó y no pagó derecho laboral alguno ni mucho menos les dio la residencia como prometieron.)

La medida se aplica a todas las personas nacidas en el país desde el año 1929 al 2013. Es decir, el Estado le quitó nacionalidad a 4 generaciones de personas que durante 8 décadas fueron registradas como dominicanas lo cual quita los derechos fundamentales tales como: el derecho a la personalidad, al nombre, a la nacionalidad, a la familia y al trabajo.

Sin duda es un golpe contra la inmigración haitiana, pues en República Dominicana se calcula que viven de 700 mil a un millón de haitianos de forma indocumentada y convierte a los dominicanos hijos de haitianos en ciudadanos de segunda categoría y representa el abuso y la explotación gubernamental al frenar su acceso: a la educación, a trabajos dignos y formales, a beneficios de la seguridad social y al sistema de justicia. Esto viene a ser un complemento del genocidio cometido por Trujillo, sin duda alguna.

La reacción inmediata de organismos internacionales en Derechos Humanos hizo que el gobierno en el 2014 creara el “Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en situación migratoria irregular en la República Dominicana”, que permite que las personas nacidas en Haití puedan recibir su residencia legal si pueden comprobar fehacientemente que han vivido en República Dominicana desde antes del 2011, muchos no pudieron y se regresaron por propia voluntad o fueron deportadas.

Esta ley segregó a las personas afectadas en dos grupos: el Grupo A, consistente en personas nacidas en República Dominicana y asentadas en el registro civil dominicano como tales, y el Grupo B, consistente en personas nacidas en República Dominicana que nunca fueron registradas en el registro civil.

Dentro de este Plan de Regularización existe la posibilidad de un permiso de residencia llamando Residencia Temporal Ordinaria que es algo parecido a un TPS que es renovable cada 18 meses.

Pero 4 años han pasado y siguen las denuncias de ciudadanos que ingresaron toda su papelería y que están estancados porque quienes ejercen la autoridad migratoria realizan anomalías para atrasar los trámites y que las personas no obtengan su ciudadanía o su residencia.

Se multiplican las denuncias de abuso de autoridad e insultos xenófobos y racistas por parte de las mismas hacia la comunidad haitiana e hijos de haitianos nacidos en República Dominicana.

La sentencia 168 y la ley 169 ha hecho que el país se divida en quienes apoyan la estadía y la legalización de dominicanos de ascendencia haitiana y en quienes exigen su inmediata deportación. Idéntico como en Estados Unidos con la comunidad latinoamericana indocumentada. No hay gran diferencia entre los racistas anglos y los afros dominicanos, ¿o sí?

Este trato de menosprecio y exclusión, el abuso y los insultos racistas ha hecho que los mismos haitianos e hijos de haitianos se auto excluyan para evitar cualquier problema con las autoridades que los coloque en situación de deportación.

Como en Estados Unidos, en República Dominicana realizan puestos de requisas y suben a los autobuses a pedir documentos y quien no los tenga es deportado a la brevedad; inclusive teniéndolos en orden muchos haitianos o hijos de estos se sienten en peligro porque saben muy bien que el racismo puede hacer que una autoridad los deporte con cualquier excusa.

Y por otro lado, tristemente cientos de dominicanos salen huyendo de su país y se avientan al mar en yolas, pequeñas embarcaciones artesanales para buscar llegar a Estados Unidos vía Puerto Rico, y si no son interceptados por la Guardia Costera de su país y regresados lo son por la Guardia Costera de Puerto Rico que los deporta.

Si la pobreza extrema que vive República Dominicana hace emigrar de esa forma a su pueblo (que ahora busca para Chile y Perú tal como el haitiano) imaginemos el trato que reciben los haitianos en aquel país.

República Dominicana es ante los ojos del mundo el paraíso de playas tropicales y turismo sexual. Claro está que este último no tan expuesto como el primero, pues lo manejan los mismos que manejan las leyes migratorias del país: las grandes mafias criminales desde la oligarquía.

Por inverosímil que parezca República Dominicana que le quitó la nacionalidad a sus propios hijos, solo por ser de ascendencia haitiana.

¿Ya ven cómo el racismo, la homofobia y el clasismo son mal de la humanidad y no de un país?

Y la pregunta del millón: ¿Y nosotros cómo tratamos a los migrantes indocumentados en nuestros países de origen? ¿Ofrecemos alguna día para la residencia y la ciudadanía o solo tiramos la piedra y escondemos la mano?

 

TAGS: #Migración #MigraciónHaitiana #PolíticaMigratoria

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Maximo Simp

28 de Junio

Haití es un país con población 100% afro (Mataron a todos los blancos que habían en la isla) , Rep Dominicana es un país mestizo. Primera diferencia, no son iguales, como nos presenta la columna. Segundo, hay imágenes, y cualquiera que tenga google earth puede ver la calidad del suelo de Haití y Dominicana, misma isla, con una devastación que no pareciera ser el mismo territorio.
Segundo, hay cerca de 2 millones de haitianos en dominicana, un país de no más de 10 millones de habitantes. Cualquiera con un mínimo de sentido común al menos se preocuparía al ver como tu población aumenta sosteniblemente en poco tiempo producto de una inmigración que esta descontrolada para los dominicanos.
Tercero, choques culturales, hablan distinto idioma y no tienen las mismas costumbres, por lo que es falaz eso de tanta hermandad.
Los dominicanos están aburridos y se encuentran en su legitimo derecho, al ver como un país que no es capaz de ofrecer garantías para sus propios habitantes sea forzado a aceptar a sus “hermanos” que poco hacen para mejorar la situación en la que viven.
No concuerdo con para nada con la columna, cada país es soberano de decidir su política de inmigración y ningún organismo o columna podrá evitarlo.

Pablo Correa

28 de Junio

Es tan fácil hacer caridad usando el dinero ajeno y los recursos de las demás personas o países, y al mismo tiempo es tan fácil tildarlos de “racistas” o “fascistas” por el solo hecho de discrepar: le aclaro desde ya señora Oliva, que nunca he votado ni votaré a la derecha y por lo mismo voy a disentir de su discurso , además le digo en su cara que le encuentro toda la razón a los dominicanos. Yo también me preocuparía si viera que esa manada de flojos fuese el 20% de habitantes de mi territorio. Por lo que he visto en Santiago de Chile que es donde resido, estas personas no hacen el más mínimo esfuerzo por intentar aprender castellano, ¿por favor qué pretenden? que nosotros -los dueños de casa- nos adaptemos a las visitas y hablemos su dialecto? estoy seguro que ni los rusos ni los chinos me harían el favor de hablar una palabra en castellano si yo fuese de turista a dejar divisas a esos países, menos si se me ocurriera migrar. Por otra parte le comento: de esforzados, nada, de sinvergüenzas, mucho: Usan el transporte público sin pagar y suelen saltarse las filas haciéndose los desentendidos. Considerando lo anterior, si usted está tan compadecida de ellos, le sugiero que salga de su zona de confort, deje los Estados Unidos y vaya a darles clase de cómo trabajar, ahorrar, cómo higienizarse y surgir; seguro que se lo agradecerán.

Maximo D'Oleo

30 de Junio

Paises vecinos, no hermanos, de diferencias culturales profundas como amplias. Unos paridos por indios y españoles, otros por Francia y Africa indica matrices diferentes. Ambos explotados, abusados, y expoliados. Si unos no hubieran ordenado la exterminacion de los otros por el color de su piel (blancos y mulatos); si unos no hubieran invadido a os otros; si unos no hubieran provocado y originado aquellas lluvias, hoy no tendriamos estos lodos. Toda la ayuda necesaria para Haiti y los haitianos, …en Haiti.

Alvaro

30 de Junio

y por que no se los llevan para la casa uds, boric, la featriz sanchez y sus secuaces yo con mi plata prefiero ayudar a chilenos saludos y llevenselos a au casa ya.

01 de Julio

Este es un caso muy triste, y al parecer sin solución.

Alvaro

04 de Julio

a los ignorantes pueden engañarlos con esos pseudo documental primero deberian poner la matanza haitiana 1804.

Jeanet

07 de Julio

Pero no entiendo porqué siendo un país tan hermoso, no pueden recibir ayuda para mejorar su propia organización y salen a otros países, donde sufren porque no se pueden adaptar? Tampoco ellos quieren adaptarse en general pues tienen costumbres muy diferentes. Son Buenas personas en general, pero no son capaces de aprender otras costumbres pues tienen su propia cultura muy arraigada. A veces no aceptan ni aprender el idioma, solo lo hacen por necesidad. También son muy machistas , buscando la residencia apuestan a vivir con mujeres del país como cafiches. O al revés. Son muy resistentes al trabajo aunque lo hacen como ellos quieren.no saben hacer Muchas pegas pero dicen que saben para tener trabajo y queda la embarrada porque se les cree.jaja. No saben cuidar útiles en general pues desconocen muchos hábitos, al parecer son en su mayoría de raigambre rural.aunque son alegres y buenos para el baile.

10 de Julio

Los dominicanos acogieron a los haitianos durante decadas, incluso cuando han tenido desastres naturales

¿Que han hecho los haitianos por los dominicanos? ¿Alguna vez les han tendido la mano? ¿Alguna vez han correspondido a esa generosidad? ¿Alguna vez han correspondido a la generosidad de costarricenses, nicaraguenses, mexicanos, venezolanos, etc? Nunca. Nunca lo han hecho.

Señora, por favor, ya basta. Los haitianos nunca han hecho nada por nadie, ni siquiera por uds mismos. No mienta, no viven un millon de haitianos indocumentados en Republica Dominicana: son mas de 4 millones. 4 millones de personas que esperan que el Estado dominicano haga por uds lo que uds no son capaces de hacer en su propio Estado. 4 millones de personas que les exijen a los dominicanos que les den cosas ¿y uds con que aportan, aparte de tener niñitos, como ha ocurrido en Mexico? O como ocurre en Chile. No tienen que comer pero que velocidad tienen para tener hijitos-ancla. ¿Que les pasa por dios!!!?

Si es tan terrible vivir en Republica Dominicana, regresen a su pais, trabajen en su pais, luchen por su pais. Su pais los necesita, es su pais el que esta en reconstruccion, pues construyanlo. Asi no tendran que pasar por el suplicio de vivir en paises donde no pueden hacer lo que mas les gusta: nada

Jose

24 de Agosto

Creo que tu opinión es basada en el racismo,Pero si bien entendieras el problema entre Haití y la República Dominicana, el problema no es el racismo, mira los Haitianos andan libremente en nuestro territorio, en contrario un Dominicano no anda libremente en Haití. Fácilmente los linchan. Si siempre usan el racismo como el chivo escapatoria.

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