#Internacional

El bocado más apetecible

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Guatemala es uno de los países más afectados de la región, con cerca de 50 mil víctimas de trata con fines de explotación sexual. Pero aun cuando existen avances en el abordaje del problema, son miles las niñas, niños, adolescentes y mujeres cuyo destino se desconoce.

EN UN JUEGO DE SUPOSICIONES, HAGAMOS USO DE LA IMAGINACIÓN.

“La trata de personas con fines de explotación sexual es un drama humano y social, una violación a los derechos humanos y un delito. Es una práctica ilegal que afecta especialmente a las niñas, niños y adolescentes, robándoles su inocencia y dignidad. Constituye un crimen inaceptable que conculca derechos fundamentales, mientras los victimarios se benefician, lucran, torturan y truncan vidas a costa del sufrimiento de otros más vulnerables.” Iván Velásquez, Cicig, 2016. Informe sobre Trata de Personas con fines de Explotación Sexual en Guatemala.

Las características de la trata son muy variadas, dependiendo de los fines para los cuales se obliga a una persona a someterse a la esclavitud. Las redes criminales dedicadas a esta actividad suelen preferir como víctimas a niñas, niños y adolescentes para explotarlos sexualmente o para trabajos forzados, dentro o fuera del territorio.

El impacto emocional, psicológico y físico para una niña o una adolescente, derivado de la separación de su familia, de su hogar y de su ambiente cotidiano, es difícil de imaginar. La sensación de impotencia, pánico y el dolor de saberse incapaz de escapar del cautiverio ha de desembocar en un quiebre emocional de enormes dimensiones. Si eso es duro para un adulto, imaginemos por un momento cómo ha de ser para una niña de 5 o 9 años destinada a servir de juguete sexual a hombres que las consideran un bocado apetecible, carentes de escrúpulos y calidad humana.

Lo descrito en el cuadro anterior es, aunque parezca difícil de digerir, uno de los destinos más recurrentes de la trata de niñas y adolescentes. Servidoras sexuales en antros de prostitución en donde incluso las obligan a trabajar en el servicio doméstico y les impiden todo contacto con el exterior. Mientras tanto, sus padres se enfrentan a un sistema insuficiente de búsqueda de personas desaparecidas y a una actitud muchas veces negligente por parte de agentes policiales poco empáticos con la familia de las víctimas y mal capacitados para hacer frente a ese tipo de situaciones.

Guatemala es uno de los países más afectados de la región, con cerca de 50 mil víctimas de trata con fines de explotación sexual. Pero aun cuando existen avances en el abordaje del problema, son miles las niñas, niños, adolescentes y mujeres cuyo destino se desconoce. Las organizaciones criminales dedicadas al mercado de venta y explotación de personas han fincado su fortaleza en el tráfico de influencias, la violencia homicida y la intimidación, especialmente en comunidades de las regiones más apartadas del país, en donde casi no existe presencia del Estado.

Si piensa en cuán dramática es la desaparición de un familiar, ahora suponga que esa niña de 5, 7 o 12 años es su hija y un día, jugando con sus amiguitos de la cuadra, desapareció. Suponga que usted, en estado de absoluta desesperación, acude a la policía. Le prometerán buscarla. Le pedirán paciencia, porque su caso es uno más de otros muchos parecidos o idénticos, de niñas y niños ausentes de su hogar porque alguien se los llevó con engaños o simplemente a la fuerza.

Suponga que, finalmente, esa espera se convierte en la angustia permanente y sin esperanzas de nunca más saber, como la de tantas madres y padres cuyos seres más queridos les fueron arrebatados por las redes de trata para convertirlos en esclavos sexuales, someterlos a trabajos forzados o quitarle órganos vitales. Como parte de esta sociedad, usted puede dejar la indiferencia a un lado para propiciar el cambio y salvar la vida de miles de niñas y niños que lo demandan, incluyendo a los suyos.

TAGS: #América #Guatemala Prostitución Trabajo Forzado Trata de personas

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

Hoy ya con 40 años, he podido rehacer mi vida en algunos aspectos; pero, debo reconocer que ser niñe trans es difícil y más aún frente a la actitud del discurso biomédico y social, que niega esta real ...
+VER MÁS
#Política

Nosotres trans, no somos el problema

Piñera saca a los antagonistas del centro social y los coloca al margen de los debates del quehacer político, porque son larvas, por tanto, pueden ser aplastadas comunicacionalmente.
+VER MÁS
#Política

Los flojos y la derrota de Piñera

El animal es objetivado, es objeto, no es parte del mundo sensible, no se le reconoce dignidad alguna ya que no vemos ni escuchamos su dolor. Es un animal objeto o bien de consumo
+VER MÁS
#Ciudadanía

El mundo de los vegetarianos y la problemática detrás del consumo de carne

Popular

No es un diagnóstico errado decir que hoy la adopción falla, no solo porque no se visualiza como alternativa, sino porque además es un proceso demoroso.
+VER MÁS
#Sociedad

Adopción, por el derecho a ser hijos e hijas

En lugar de responder con más odio y prejuicios, debemos ser capaces de convencer a los que aún piensan así, que esos miedos y discriminaciones son frutos de un país profundamente fracturado y segregado ...
+VER MÁS
#Ciudad

La Huechuraba que soñamos

Por las características de construcción y formas de adquisición de los departamentos de la torre de Lavín, afirmamos que no son viviendas sociales.
+VER MÁS
#Ciudad

¿Son viviendas sociales las de Lavín en Las Condes?

¿En qué minuto recibimos la gracia de poder elegir donde tiene que vivir cada persona?
+VER MÁS
#Ciudad

Plusvalía v/s dignidad