#Internacional

Desde un planeta lejano

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Algo muy malo sucede cuando se pierde de vista el imperio de la justicia, transformándose los derechos humanos en un concepto relativo y perdiendo su carácter absoluto. Es entonces cuando se aplican normas diseñadas a la medida de intereses y percepciones arbitrarias. El ser humano no parece haber aprendido la lección: la imposición violenta de las creencias de uno por sobre los demás jamás será el camino para gozar de libertades básicas y, a partir de ahí, garantizar una relación de respeto para vivir en paz.


¿En dónde está el origen de esa pérdida de orientación que induce a castigar al ya condenado desde su nacimiento, en lugar de aplicar la solución desde el germen mismo del fenómeno?

Los derechos fundamentales definidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) a estas alturas de la historia son ignorados por la mayoría de los habitantes del planeta y, más grave aún, violados por la mayoría de Estados a través de gobiernos corruptos, dictatoriales, orientados a satisfacer demandas de centros de poder político y económico. De ahí los reclamos de independencia y autonomía de gobiernos en vías de desarrollo chocan con la realidad abrumadora de compromisos contraídos con otros más poderosos, desde cuyas capitales se decide la vida (y la muerte) del planeta.

El respeto por la vida es uno de esos derechos fundamentales sistemáticamente violados en un afán de supremacía de unos por sobre otros, o por grupos fundamentalistas cuyas doctrinas se imponen por la fuerza sobre población sujeta a la voluntad de quienes deciden sobre su destino. Pero también los violan, por apatía, quienes no los defienden.

Eso sucede cuando la sociedad no reacciona contra quienes los cometen desde sus posiciones de privilegio, y acepta con pasiva indiferencia la realidad del hambre y la miseria extrema como si fuera una maldición bíblica. También cuando los 15 o 20 casos diarios de asesinatos y desapariciones de niñas, niños y jóvenes se reducen a una nota de prensa leída sin perder el apetito. Resulta entonces imperativo comprender que hay problemas, y muy serios.

La sociedad vive momentos de extrema gravedad. Por un lado está la acumulación de tensión social provocada por las injusticias de un sistema inoperante, por otro una especie de parálisis ciudadana inducida por un manejo perverso del derecho a manifestación sin temor a represalias. Pero también hay contradicciones en el sentir ciudadano y estas se plantean de la manera más cruda en las frecuentes demandas por la aplicación de la pena de muerte contra jóvenes organizados en maras y exigiendo procesar como adultos a niños delincuentes.

Lo contradictorio en este caso es cierto afán de pasar por alto la causa primaria de esa violencia y de cómo estas organizaciones criminales tan odiadas por la sociedad han logrado establecerse y crecer. Ese fenómeno —causante de muerte, dolor, pérdida económica y miedo entre la ciudadanía— se debe en gran parte al abandono de la niñez y la juventud. Estos sectores vulnerables e indefensos han sido privados —a nivel masivo— de una educación completa y de calidad, pero también han sido reducidos a sobrevivir en una estrechez cuyas repercusiones en salud y desarrollo físico y mental les han arrebatado toda posibilidad de vivir con plenitud.

¿En dónde está el origen de esa pérdida de orientación que induce a castigar al ya condenado desde su nacimiento, en lugar de aplicar la solución desde el germen mismo del fenómeno? La niñez no solo necesita atención integral, ¡tiene derecho a ella desde el texto mismo de la Constitución! La manera más inteligente de reducir la violencia es dándole lo que por derecho le pertenece: educación, alimentación, salud y recreación. En pocas palabras, un trato digno desde su llegada al mundo.

TAGS: #DDHH #DerechosHumanos

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

En total, muchos talagantinos destinan hasta 4 horas diarias arriba de la locomoción colectiva. Intolerable.
+VER MÁS
#Ciudad

¿Cuántos pasajeros caben dentro de una micro rural?

El llamado es a las autoridades, y en especial al gobierno, a crear mecanismos que validen y aseguren el ejercicio de la maternidad, independiente de la funcionalidad y/o condición de cada uno.
+VER MÁS
#Género

Por una maternidad digna

Ver a mujeres de diferentes orígenes, países y posiciones hablar abiertamente ha dado a muchas egipcias valor para compartir poco a poco sus experiencias de manera anónima o dando la cara.
+VER MÁS
#Género

#MeToo y #TimesUp ayudan a las mujeres egipcias a romper el silencio

La ley de pesca dejó muchos heridos y las causas judiciales por soborno, fraude al fisco y cohecho denominadas “Corpesca” y “Asipes” han dejado al descubierto lo intervenido y frágil que está el ...
+VER MÁS
#Economía

Jibia: Fin a la pesca de arrastre

Popular

La prueba de papel y lápiz, y el dispositivo de control social que usa sus puntajes, se está comiendo la formación integral y genera un efecto de empobrecimiento curricular.
+VER MÁS
#Educación

Los resultados #SIMCE2018 que la Agencia de Calidad no te dice

En total, muchos talagantinos destinan hasta 4 horas diarias arriba de la locomoción colectiva. Intolerable.
+VER MÁS
#Ciudad

¿Cuántos pasajeros caben dentro de una micro rural?

Algo que es transversal para ambos gremialistas es que acusan que esto es producto de maniobras y aprovechamientos políticos, con ello tratando de minimizar el vacío financiero de sus comunas y normalizan ...
+VER MÁS
#Municipales

La Florida y Viña del Mar: Administrando el desfalco municipal

Voltaire, ya nos había advertido: “Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero”.
+VER MÁS
#Ciudadanía

A mano armada: Helicópteros, caballos y nepotismo