#Género

Tan iguales como lo son la Derecha y la Concerta

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Asistimos el día sábado recién pasado a una manifestación para nada ajena a la polémica, tanto aquella que se suscita entre los grupos opositores a las demandas del movimiento LGBT, como la agrupación Transforma Chile que en paralelo a la marcha vertía sus ideas a los televidentes de CNN; como aquella que se produce entre los mismos grupos que conforman y dan origen a esta movilización.

Adicionalmente a este par de categorías, el disenso también se producía entre los manifestantes críticos de los discursos institucionales, entre los periodistas y reporteros de pequeños medios impedidos de acceder a quienes deseaban entrevistar, en definitiva: la marcha por la igualdad a nivel de unidad hizo aguas por donde se la mirase.

El único par de elementos estables en dicha movilización fueron el suelo bajo nuestros pies, sin considerar los cráteres del pavimento, y el renovado amor entre la Derecha y la Concerta. Y digo renovado con una mueca sardónica en el rostro, porque entre tanto desencuentro permanente la presencia de Beyer, de Velasco y de otros, de la mano de una causa que únicamente sirve para ganar votos, marcar presencia y estar al son de la última moda en demandas ciudadanas no puede sino ser visto como aceptable desde la perspectiva del hipócrita.

Como bien decía por ahí un amigo, la marcha de la igualdad es la única cama en donde la Derecha y la Concerta hacen el amor fogosamente, salpicándonos en el rostro sin que podamos hacer nada, salvo apuntar con el dedo a quienes permiten tal acto de depravación: Movilh y la Fundación Iguales.

Y es que este par de agrupaciones pueden ser apuntadas un sinnúmero de veces. Rememoremos la disputa mencionada en CNN Chile por Jaime Parada, en donde acusa a Fundación Iguales de querer robarse la marcha, para luego mencionar que la susodicha les pertenece y que son ellos quienes tienen los papeles de la Intendencia autorizándoles a efectuarla. Aludirá el vocero del Movilh a la antigüedad del movimiento y demases ideas que únicamente reflejan la mediocridad del diálogo entre este par de organizaciones.

Y no sólo mediocridad, sino falsedad también. Si revisamos el texto Bandera Hueca del conocido personaje “el Che de los Gays”, Víctor Robles, tendremos suficientes argumentos para responder a Jaime Parada que “ladrón que le roba a ladrón tiene mil años de perdón”, pues en su texto menciona la patética usurpación de Rolando Jiménez: “Más tarde, a fines de 1999, dada la separación de los fundadores del MOVILH histórico, haría uso ilegítimo (Rolando Jiménez) de la misma sigla de la organización madre fundada el 28 de Junio de 1991, pero con una estratégica modificación. Su nueva organización no sería Movimiento de Liberación Homosexual MOVILH, sino que Movimiento de Liberación e “Integración” Homosexual, MOVILH. (…) A la fecha, Rolando Jiménez Pérez continúa utilizando ilegítima y sostenidamente la sigla MOVILH, estableciendo una suerte de “presidencia vitalicia” (…)”(1). ¿Habrá olvidado el vocero de la “decencia” la espuria génesis de su agrupación?(2)

Dejemos descansar a Movilh y demos paso a la Fundación Iguales. Andrés Soffia, vice-presidente de dicha Fundación, en una entrevista dada el domingo al Canal 24 horas, valoró la presencia de parlamentarios y sobre todo del ministro de educación, Harald Beyer. Si bien Fundación Iguales no tiene un pasado oscuro (y presente florero, en todo caso) como Movilh, si tiene un presente reprochable. En el momento en que toda la clase política está por el suelo, tender un brazo a quienes nunca han devuelto el favor parece una conducta “derechamente” idiota. Por otra parte, invitar al mismo ministro de educación que cree en los estudiantes de “primera y segunda categoría”, que se ha opuesto férreamente a la gratuidad y que frente al evidente lucro de diversas universidades y problemas con estudiantes secundarios expulsados se ha cruzado de brazos, es sin lugar a dudas una des-facha-tez.

Demás está mencionar la senda plataforma comunicacional que Fundación Iguales con su invitación a la clase política realizó durante la marcha: la presencia de presidenciables hizo del acto inaugural un mitin barato, imposible de realizar en cualquier otra instancia verdaderamente ciudadana (3). Al respecto no queda sino cuestionarse hasta qué punto los manifestantes se han instrumentalizado por este par de agrupaciones “por la diversidad y la igualdad”.

De la otra cuadra es importante señalar a MUMS. Si bien en algunas ocasiones dicha agrupación se encuentra más bien a media cuadra, entre la disidencia y el peticionismo, al menos en esta ocasión cruzó la calle por completo. La puesta en escena incluyó capuchas de los colores del arcoiris, “bombas” pintadas de rosa y gritos tales como “Piñera, Hinzpeter, aprieten los cachetes, porque los colitas están que te lo meten”. ¿El objetivo? Protestar por la ley antidiscriminación aprobada pero no promulgada. ¿Sabía usted que más de ocho casos de extrema homofobia se han producido desde el deceso de Daniel Zamudio hasta la fecha y que al no ser la ley antidiscriminación una ley de la República dichos ataques no pueden procesarse bajo la susodicha ley? Desde MUMS (Movimiento Unificado de minorías sexuales), la organización que se formó luego de la desintegración del Movilh histórico, consideran que esta ley no es más que otro montaje del Estado. ¿Le hace sentido ahora el asunto de las bombas?

Al final de la marcha, a la “cola” de la marcha, las siempre orgullosas amigas disidentes. Orgullosas y altivas de ser quienes son sin tener que pedirle permiso a nadie. Que gritan por una igualdad no burguesa, como definen la lucha de Movilh e Iguales. No gustan de la igualdad homogénea ni de la libertad que algunos llaman tal solo por poder elegir entre un celular de una u otra marca. Reivindican a la loca, al afeminado, al puto, al sadomasoquista: por eso marchan a la cola, fieles a sus principios, con la suficiente altura que les confieren los mismos para no suavizar sus críticas frente a aquellos que venden la lucha a la clase política. Con la contra-producción como una forma de resistir a la tradición y a la institución. Quizás lxs disidentes más coherentes con las demandas pasadas, ni de lejos habrían permitido la presencia de Beyer: persona non-grata y una equis en el rostro.

Es de esperar que sean alguna vez estos pequeños grupos disidentes, contrarios al sistema, los que logren captar la atención de la ciudadanía de forma directa. En la medida en que Movilh o Iguales siga liderando estas manifestaciones continuaremos enredándonos en la pelea chica de quién es el dueño de la marcha, los pequeños medios serán impedidos de ingresar al sector restringido para obtener las cuñas deseadas (mientras que TVN y los demás canales, siempre traicioneros a la verdad de los hechos tomarán palco y recibirán agasajo de los “dueños” de la marcha), los ministros hipócritas como Beyer recibirán invitación oficial y este tipo de notas que expresan asco seguirán redactándose.

Sólo hay un elemento positivo que creo es menester destacar de esta marcha, que no manifestación ni protesta: la corroboración más directa de que entre la Derecha y la Concerta no hay diferencia alguna. Ellas orgullosamente pueden decir: somos iguales.

(1) Robles, Víctor Hugo; “Bandera Hueca”, Edit. Arcis/Cuarto Propio, pag. 90.

(2) En una entrevista en CNN, Parada aseguró que la marcha de la Igualdad no sólo estaba dirigida a homosexuales, sino también a gente decente. También mencionó que el MOVILH tiene 20 años de vida, calcule usted: Rolando Jiménez fue expulsado del Movilh histórico en 1994. No hay forma de que lleve 20 años de existencia.

(3) MOVILH no se quedó atrás, lanzando la candidatura de Jaime Parada a Concejal de Providencia.

* Leonardo Arce Vidal es estudiante de Filosofía y Composición Musical, @Sviatoslav_7 en Twitter

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Comentarios

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Cristóbal Gutiérrez

27 de junio

Muy buena columna. Bien escrita y concuerdo en algún grado con todo lo vertido en ella.
El discurso crítico y disidente es apelativo, sobre todo en el ámbito de la diversidad sexual, donde la disidencia es parte estructurante del discurso.
Sin embargo, no sólo de disidencia vive la sociedad civil. El discurso crítico debe ser instalado de alguna forma dentro del poder. En otros términos, si las minorías (los “otros”) no aspiran a dialogar con la mayoría (el “sujeto”), ¿cómo relativizar el discurso?
Por otro lado, si ninguna de las organizaciones de las organizaciones de la diversidad sexual satisface los estándares “morales” del autor. ¿Qué propone realizar para relativizar el poder heteronormativo?
A mi parecer, las organizaciones nombradas (faltó quizás Acción gay) tienen muchas falencias pero han sabido eficazmente comenzar a romper el discurso dominante. Obviamente, les falta un discurso crítico más potente y contextualizarse dentro de un movimiento social mayor (en todo caso, creo yo, MUMs lo ha hecho en mayor grado).

01 de julio

Saludos, disculpa el retraso de la respuesta, pero aquí va.
El discurso crítico, en rigor conceptual, no debe ser instalado dentro del poder sino que presentarse de forma paralelo al mismo como resistencia al mismo. El discurso se relativiza no desde dentro, sino desde fuera, por lo tanto no busca establecerse un diálogo para lograr consensos porque las formas de proceder se encuentran ligadas en alto grado al contenido de las mismas. El discurso disidente busca un cambio radical, quizás por eso lo complejo de captarlo en las mismas estructuras actuales.

En algunos casos, para ir a lo concreto y abandonar lo abstracto, puede haber una coincidencia de demandas (quizás por ahí va la única posibilidad de coordinación entre la disidencia y las org. por la div. sexual) surgidas de deseos diferentes. Si bien la demanda coincidiría, la forma de transmisión continuaría chocando. El caso del matrimonio homosexual es una meta a lograr por algunas organizaciones por su búsqueda de la igualdad. Desde la vereda disidente también puede ser una búsqueda cuyo origen tenga que ver con, como mencionas tu “relativizar el poder heteronormativo”. Las formas son las que difieren: mientras que las organizaciones reafirman el matrimonio como una opción de encajar e integrarse, la disidencia lo busca con la finalidad de destruirlo, de confundir su sentido y ponerlo en un estado de alta inestabilidad.

Sobre Accióngay, lamentablemente no sé mucho, soy más cercano a MUMS, precisamente por esa ocilación difusa entre lo crítico y lo peticionista.

Quizás va llegando el momento en que no sean únicamente los estudiantes los que realicen tomas (la toma del ex-congreso de la que participé tuvo entre sus integrantes a MUMS y a Alerta-Chile, ambas org. interesadas en la temática sexual) y que el grito “ya van a ver, ya van a ver, cuando los colitas se tomen el poder” (impensable para un Iguales o un Movilh que abrazan con pasión el “gays” inglés) sea algo más que un desahogo o un grito en las manifestaciones.

27 de junio

Que verdad tan verdad y tal inteligentemente expuesta, se puede deducir que las diferencias enmarcadas se agudizan profundamente si se mira de la vereda de política y que así solo harán quebrar la fuerza del Mov. Gay en Chile. La gente no es tonta, tras esto hay tremendas figuras políticas, oportunistas y populistas que seguro se soban las manos para sacar provecho o profundizar los quiebres para que todo se vaya al caño, Triste seria quedarse con lo que sucede y no intentar avanzar por las reivindicaciones y derechos de los homosexuales, transexuales, lesbianas y sus familias. Ojala entiendan que JUNTOS SON FUERZA, divididos son NADA

01 de julio

Gracias por el comentario Jeshu =).
De todas formas, sobre la ultima frase te menciono que discrepo. Creo que si seguimos divididos podemos abarcar una mayor cantidad de realidad, ser fuentes, origen de esas distintas realidades.
El punto será siempre oponerse a las realidades que buscan categorizar y simplificar las divergencias entre humanos. Complejisémoslas, dividámonos, las celulas lo pasan haciendo y asi surge eso llamado vida. Un abrazo linda =)

28 de junio

la igualdad es la bandera oportunista que muchos han manoseado para figurar. Yo marcho por respetarnos en nuestras diferencias y variedades.
Excelente columna. Felicitaciones

01 de julio

Saludos, es interesante cuando quienes realizan la caminata (eso no fue ni marcha ni protesta) reciben la crítica que tú mencionas se remiten inmediatamente a lo legal (como Valentina abajo), como si las leyes trajesen cambios concretos en la realidad. De ahí el oportunismo: ser la guinda de una torta de papel de diario.

01 de julio

Que artículo más simplista. Las cosas son mucho más complejas que las que plantea el columnista. De partida, Fundación =Iguales a la que pertenezco, como coordinadora de la Comisión Trans, no es de derecha, pero tampoco de izquierda. Es transversal políticamente; y, como organización de la sociedad civil, no siendo un partido, busca apoyos en todos los sectores.

Finalmente:

a) los sectores de derecha que apoyan las demandas de la diversidad sexual son mínimos, caso marginales. El caso de Beyer no debería haber causado tanta sorpresa, siempre ha apoyado la diversidad sexual (hasta el mismo día de asumir como ministro era consejero de =Iguales). La mayoría de la derecha es conservadora, esto lo sabemos.

b) la crítica infundada y básica de algunos al uso de la palabra igualdad es de un simplismo increíble. Nadie habla de una homogenización de las identidades sexuales, sino de igualdad de derechos para que se puedan expresar las diferentes identidades de manera libre en esta sociedad.

Si fuera sólo por lucha por diferencia sin buscar la igualdad de derechos para ser diferentes, mejor vivimos (culturalmente) nuestras identidades y no hacemos nada para llegar al poder y tratar de cambiar las cosas. Lamentablemente, en Chile los cambios culturales no llegan solos, son provocados por cambios legales.

01 de julio

Saludos Valentina, te respondo in extenso:

Por supuesto que el artículo es simplista y que la realidad es más compleja. Que el lenguaje logre alcanzar los niveles de complejidad de la realidad es imposible, por lo que el primer comentario que realizas es una obviedad.

Fundación Iguales no es oficialmente de derecha, pero en cierta nota de El Mostrador comentaron los nombres de su directorio. Es interesante ver lo transversalmente de derecha que son. Haces un gran trabajo dentro de la fundación, por lo que me extraña que te engañes de esa forma respecto del suelo que estas pisando. En última instancia, subieron al escenario a toda una clase política desprestigiada, como menciono en mi artículo, le dieron la mano a los que nos vienen jodiendo desde hace más de 20 años. Dudo de su ceguera respecto de los movimientos sociales del año pasado, bien podría sospechar de que dicha invitación se asemeja al juego de las empresas con la Teletón: te joden como quieren durante el año con sus precios y a fin de año se reivindican apoyando una buena causa.

Finalmente:

a. El caso de Beyer es repulsivo y representa en su plena pureza el sentido de cinismo. Por si no lo leíste, lo copio y pego: “Por otra parte, invitar al mismo ministro de educación que cree en los estudiantes de “primera y segunda categoría”, que se ha opuesto férreamente a la gratuidad y que frente al evidente lucro de diversas universidades y problemas con estudiantes secundarios expulsados se ha cruzado de brazos, es sin lugar a dudas una des-facha-tez.”

b. La crítica es básica porque su uso del concepto desde una perspectiva pragmaticista es básico. Disculpa, no veo tus diferencias entre tantos iguales.

Tu último párrafo peca de ingenuidad: ¿acaso crees que los que nos desprecian en el parlamento y en el ejecutivo nos “dan derechos” para “darnos poder”? Los cambios legales son cambios simbólicos, debe primero modificarse la realidad para luego cambiar el símbolo. Por otra parte, la idea de los “derechos” es una forma de amarrar y entregar la poca libertad de tu cuerpo a un otro: un préstamo, a lo Ena, pero más indefinido.

Para terminar, la Constitución Militar, por muy espurio que sea su origen, dice que somos “iguales”. Eso es parte de la ley, y realmente no veo los resultados en lo concreto. Por lo mismo dudo de que más leyes logren lo que en verdad corresponde a la educación.

01 de julio

Leonardo:

Sólo por falta de tiempo (estoy agobiada por estudio en mi magíster) respondo muy brevemente:

1) El simplismo de la columna no fue un ataque ad hominem. Hago esta aclaración, porque quizás así se lee.

2) Puede que desde adentro, pierda la visión que otros, desde otros lugares, tengan. Sin embargo, de ahí a calificarme de ingenua hay un paso mayor.

3) El Directorio y Consejo Consultivo de =Iguales es minoritariamente de derecha, salvo que tú ubiques bajo ese calificativo a Sebastián Gray, Carolina Tohá, Karen Atala, Alfredo Castro, Andrés Velasco, Carlos Peña. Los únicos que podrían calificarse de dedecha, pero de derecha bastante liberal en lo cultural, son Luis Larraín y Lucas Sierra. Ni siquiera Pablo Simonetti es de derecha, sino de centroizquierda. Si se le define como derecha, ello se hace sólo por su nivel socioecónomico, pero esto desde una visión muy estereotipada.

4) Si no estás de acuerdo en darle la mano a gente de la Concertación y del actual gobierno con el objeto de incidir políticamente a favor de cambios estructurales, entonces, está bien, te respeto, sigamos con cambios culturales, meramente simbólicos.

5) No comparto que lo anterior sea suficiente. Desde lo simbólico se pueden provocar cambios institucionales (legales); y creo, lo digo como historiadora, que lo simbólico no produce por si solo ese tipo de cambios. Al revés, pienso que desde lo legal sí se producen cambios simbólicos más efectivos, podría dar muchos ejemplos históricos, pero como dije no tengo tiempo. Si fuera por quedarse en lo “simbólico” (ojo con las comillas) no se demandaría la despenalización del aborto.

Finalmente, y gracias a que yo y Pablo Simonetti, entre otros miembros de la Fundación, y junto a muchas otras personas de otras organizaciones, le dimos la mano a gente que tú repudias, logramos, por ejemplo, sólo a modo de ejemplo, que la ley antidiscriminación (que es imperfecta en varios puntos, esto lo podemos conversar en otro lugar), incluyera la identidad de género como categoría de no discriminación.

Yo, como persona trans, me podría haber quedado todo el año pasado en mi casa, o estudiando mi magíster, y no haber dedicado tantas horas a lo anterior, creyendo que sólo bastan los cambios simbólico, la forma en que (performativamente) me paro en la sociedad. Ojalá las cosas fueran tan simples (a esto me refería con el simplismo): las personas trans necesitamos que se reconozca LEGALMENTE nuestro derecho a la identidad de género; el próximo paso será una ley ad hoc para rectificar nuestra identidad legal. Difícil que con meros cambios culturales y simbólicos, las personas trans salgamos de la marginalidad, de vivir totalmente fuera del mercado laboral.

La pregunta de fondo es: ¿basta para el movimiento LGBT luchar desde la disidencia, desde los margenes, desde afuera del sistema? ¿No se hace necesario también, respetando y valorando esa lucha (por ejemplo, yo valoro a gente como el Che de los Gays), que este movimiento tenga una pata política, de incidencia sobre el poder?

Por lo demás, en países como España y Argentina, lo ha anterior ya fue respondido. El movimiento LGBT, planteado desde la valoración de la diversidad y de la igualdad de derechos (ambos principios no se oponen), fue el que logró leyes como unión civil, matrimonio igualitario e identidad de género.

El lema de la Fundación en la que participo es “iguales en derechos para que todos podamos ser diferentes”. No es novedoso, es muy similar, en su núcleo, a otros como “los mismos derechos con los mismos nombres”.

Por lo demás, el principio de igualdad y no discriminación es de la esencia (es ius cogens) en el sistema de los derechos humanos. Nunca se han logrado cambios relativamente rápidos y efectivos, sino es desde este paradigma, el de los derechos humanos. Y ésta ha sido al esencia de nuestro discurso, del mío, por ejemplo.

Saludos, un agrado este dialogo

Vale

01 de julio

Otra cosa: no acostumbro a defender a mi organización en público, ya que respeto y valoro las críticas. Un ejemplo es el Che de los Gays, a quien respeto sobremanera, pese a sus duras críticas.

Tampoco acostumbro a decir lo que hemos hecho, ya que puede sonar como autobombo.

Sin embargo, si ahora lo he hecho es porque las columnas sobre este tema han sido varias y creo sin la profundidad reflexiva necesaria. Por ejemplo, sin entrar a matizar las diferencias entre las dos organizaciones convocantes de la marcha. O, lo que es materia de esta columna, es situar en la derecha a toda organización que busca negociar con el poder para provocar cambios, y de izquierda, a quienes lo hacen desde fuera del sistema. Esto creo leer, probablemente el columnista seguirá creyendo que soy ingenua.

En fin, hasta aquí mis comentarios,

Vale

01 de julio

Si hay algo que compartimos todos los homosexuales es la discriminación. Todos, en distintas intensidades, somos discriminados. Yo creé mi sitio precisamente para hacer una autocrítica de nosotros mismos y así emprender una lucha más efectiva. He dicho aquí y aquí que la lucha actual no me parece muy efectiva, con marchas estrambótico-circenses que le dan en la yema del gusto a aquellos homofóbicos que tienen el cliché del homosexual loca, escandaloso, ridículo, etc., en otras palabras el payaso que hace reír. Más allá de la minoría a la que representan estas manifestaciones, he propuesto cambiar la “cara” de los homosexuales.

De lo que Hablare es el sentir de Muchos que las ONG que se dicen representar el Sentir de los LBGT se dedican a financiarse su sed de poder quien el que sale mas en la TV o de quien hablan mas pero solo se dedican a discriminar a los mismos LBGT que dicen representar te usan y te votan

Hay un proceso social, según Erving Goffman, que consiste en el hecho de que la gente es estigmatizada por algún rasgo en particular (su sexualidad, por ejemplo), y buscan estigmatizar según el grado en que se ¿les nota? esa anomalía que origina el estigma.

Siguiendo esta idea, en la comunidad GLBT los más discriminados suelen efectivamente aquellos que parecen más ¿obvios?, es decir, los amanerados o lo que es lo mismo, gays con mucha pluma, como tambien aquellos que no poseen una posición económica buena, forma de vestir, físico, edad, color de piel, nacionalidad, idioma, entre otros casos.

Un ejemplo son los “bears” que han formado un subghetto entre ellos mismos, y aunque todos los que somos delgados tenemos el derecho a defender nuestros gustos personales, a veces nos cuesta expresar lo que nos gusta de una manera en la que no exista una agresión hacia quienes no son delgados.

La reflexión inevitable es: constituimos una colectividad que lucha puntualmente contra la discriminación, pero en casa, al interior de esta misma comunidad, cotidianamente nos discriminamos entre nosotros mismos.

Si bien, discriminar según la RAE es dar un trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc; en esta definición, se ve que no tuvieron a bien incluir los de tipo sexuales; pero el etcétera nos autoriza a incluir lo que queramos. A fin de cuentas, para discriminar hacen falta sólo las ganas, aunque no tengamos ningún motivo.

Y es que, en términos prácticos, sí un gay y lesbiana apela a la no discriminación, no puede experimentar el mismo error que otros han cometido con nosotros mismos, donde se validan unas formas de exclusión, y por conveniencia o egoísmo, sólo las que personalmente me afectan se consideran dignas de enfrentar

Vamos por partes: ¿Qué tiene que ver la tolerancia con esto? Me parece mal que una persona que es discriminada (como yo) me diga que mis post no contemplan los derechos humanos y que yo discrimino. Se me acusa de ignorante, pero no me dice en qué soy ignorante o qué mentiras suelto. Se me insulta, yo no insulto, me dice que soy ignorante y racista. ¿Quién es doble moral? Creo que la doble moral es de quien primero me dice “qué asco” y luego me dice “con mucho respeto”. Según él, hay expresiones discriminatorias en mi sitio, pero en realidad yo no discrimino a nadie, propongo ideas para que sean discutidas, como tantas otras personas, obviamente no son para quedar bien con todos. Quizá lo que más le jode es que propongo llevar la lucha contra la discriminación de otra manera, romper esa monopolización de la resistencia. Creo que no le gusta mi blog porque está acartonado en su discurso de victimización sobre la tolerancia, en lugar de exigir respeto.

en donde aun espero respuesta de Oscar Rementería
@Rementeria ,por ejemplo por que Movilh, discrimina mis notas subidas en mi sitio al no linkiarlas ya a pasado mas de un mes y cero respuesta.

Lo Mismo iguales que dices ser iguales pero para algunos

Bueno, sin más floro, esto me sirve para reflexionar sobre la discriminación entre los discriminados (nosotros). Discriminan este blog y me discrimian como blogger (“tú no sabes, yo sí sé”) porque no sigo sus ideas pontificias e incuestionables sobre cómo debe luchar contra la discriminación. Hay un post muy interesante acerca de la creación de un frente representativo basado en las ideas de Gayatri Spivak al cual le he objetado la condición de nueva subalternidad que ejercería entre los no representados esa representación “oficial”. Yo sería una especie de disidente dentro de la disidencia, porque actualmente no siento que haya un organismo homosexual que me represente. Y seguramente habrá más gente que nunca encaje en esa representación “oficial”, es decir, siempre habrá discriminados fuera de lo oficial. Si somos fieles a la crítica subalterna de Spivak, estaríamos creando a un nuevo marginal-subalterno-discriminado, dentro de una marginalidad existente.

Por eso desconfío de los discursos oficiales y los cuestiono en un ejercicio de libertad e interés por refrescar el atascado discurso sobre la homosexualidad en Chile. Si este pata me dijo lo que me dijo fue porque su disidencia “oficial” le confería la autoridad para descartarme. Es decir, la limitada lógica de “si piensas como yo, bienvenido”; “si no piensas como yo, no sirves”. Esa parece ser la característica de los discriminados que discriminan, el miedo a la diversidad que dicen representar.

por lo que creo que la lucha de quien es mejor, lleva a que los verdaderos activistas como dijiste, Valentina ,le dimos la mano a gente que tú repudias, logramos, por ejemplo, sólo a modo de ejemplo, que la ley antidiscriminación

Se puede estar en desacuerdo conmigo, y sé que muchos lo están; sin embargo, me ha ocurrido algo que me ha dejado pensando. Ya sabía de ciertos sectores “oficiales” de organismos homosexuales que detestan lo que posteo

Gracias Leonardo ,encontré una excelente nota al expresar tu sentir nada de simplista

01 de julio

Uff, para no tener tiempo vaya testamento… Pero se lee interesante y me anima a responder punto por punto:

1. La verdad es que no se lee como ad hominem. Yo no lo he entendido así al menos.

2 y 3. La ingenuidad que menciono la ejemplificas bien en el punto 3. Si nos remitimos al final de mi nota, al momento de decir que la Derecha y la Concerta son iguales, se incluyen a Velasco, Tohá, etc. ¿No sería ingenuo creer que ellos son de izquierda? Como bien decías, Fundación Iguales es políticamente transversal… dudo que algún ciudadano de los que salieron el año pasado a las calles considere que haya algo así como una gran diversidad política en nuestro parlamento, por lo que la transversalidad aludida en estricto rigor no suma ni resta: en el parlamentos todos son tan iguales como ustedes, si bien fingen discutir y agarrarse, eso es mero teatro.

4. ¿Cambios estructurales? ¿Es un chiste? ¿Con una ley antidiscriminación que explícitamente lleva en su seno un artículo que estipula su carencia al momento de hacer frente a todo el sistema de leyes altamente homofobico?. ¡Por favor! Ni siquiera puedes derogar artículos discriminadores invocándo la, aun no promulgada, ley.

5. La verdad es que no entendí tu ejemplo sobre el aborto. Lo interesante es que ahí si hay un caso rescatable, como es la campaña de la CUDS “Dona por un aborto ilegal”: basta de peticionismo, si la ley es añeja para esta realidad, creamos otra realidad y al diablo con la ley.

6. Es evidente que luchas por tu propia vida, es rescatable ello (no es ironía). El asunto es que, cuando mencionas que uno de los problemas es “vivir totalmente fuera del mercado laboral” yo me mareo y ya no sé si estoy discutiendo con alguien de Iguales o de Movilh… o es que ambos son lo mismo. En tu segundo posteo abajo mencionas que no los distingo bien, pero con una idea tan integracionista no veo mucho que distinguir (salvo que Movilh siempre ha sido pro-concerta y que Iguales es de “derecha”, con comillas para que no duela).

Respecto de la inclusión de la categoría de identidad de género la aplaudo. Los motivos que llevan a su inclusión, sin embargo, me parecen pobres. No son únicamente los TRANS quienes deben tener la posibilidad de cambiar su identidad de género, sino cualquier ser humano, sin ningún trámite psicologico, médico ni nada. Como mencioné antes, el problema es la educación: ninguna ley hará que un homófobo o tránsfobo te odie menos porque tu carnet concuerde con tu expresión de género.

La pregunta de fondo, por cierto, no puede ser la que te haces, porque la realizas desde una cartografía plana, en donde Iguales y Movilh vienen siendo la institucionalidad en diálogo con el poder y que se aleja, en un mismo plano, de la disidencia, como si hubiese continuidad. La pregunta de fondo es cuáles son las luchas que tienen organizaciones como la tuya en contraposición con la luchas que se plantea la disidencia.

Quizás arriesgándome a hablar por esta última: el problema no es una ley antidiscriminación para que seas una buena cajera de banco trans, o yo sea un integrado profesor de matemáticas maraco en una institución del ejército; el problema dice relación con la libertad de los cuerpos. La ley no nos hace más libres, sino que erige murallas y nos señala un terreno designado y categórico de “libertad”. Es, nuevamente, ingenuo creer que nuestra felicidad aumenta en proporción a las leyes.

En este punto me atengo a lo que dice el Marqués de Sade en su filosofía del Tocador: “Convengo en que no pueden hacerse tantas leyes como hombres; pero las leyes pueden ser tan dulces, en tan pequeño número, que todos los hombres, del carácter que sean pueda fácilmente plegarse a ellas, y aun exigiría yo que ese pequeño número de leyes sea susceptible de poder adaptarse fácilmente a todos los distintos caracteres…”

Pero, independiente de esto, ya que nuestra realidad está cada vez más reglamentada, ¿de qué ha servido el artículo primero de la Constitución Militar? La igualdad hace rato que está dando vuelta en el marco legislativo como símbolo, ¿crees que tu que esas palabras han tenido un correlato concreto en la realidad? Yo lo pongo en duda.

01 de julio

a tu consulta estimada valentina en twitter doy mi cara a tu consulta mi respuesta mi Nombre es Victor Arce aca hay una foto http://busca.biobiochile.cl/category/el-blog-de-victor-arce

01 de julio

Leonardo:

Tu último comentario superó por lejos a tu columna.

Un beso,

Vale

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