#Educación

Reforma tributaria para financiar derechos

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

lo importante de una reforma tributaria no es quién se beneficia y con cuánto, o quién es perjudicado y cómo. Lo importante es cómo financiar derechos universales.

Es difícil comprender la discusión sobre la reforma tributaria. Quizá sea la victoria cultural de los defensores de un sistema político que ha eliminado la deliberación de sus ciudadanos y la ha reemplazado por las decisiones tecnocráticas de los “expertos”. Con ese secuestro discursivo y práctico, se ha logrado transformar discusiones políticas en una maraña de argumentaciones técnicas sobre las cuáles se asume una neutralidad inexistente. Obviamente este modelo de hacer política es una herencia de quienes han construido nuestro autoritario Estado moderno. Sin embargo, la intención declarativa de ser un Estado “democrático” (moderno, desarrollado, y bla, bla, bla) se enfrenta contradictoriamente a la exclusión  que experimenta la mayoría de participar abiertamente sobre los principios morales que guíen a la sociedad mediante el uso de la política. Y ello ocurre también en la discusión educativa cuando se solapa con la discusión sobre cómo obtener y distribuir recursos en la sociedad.

Las ideologías son, literalmente, un conjunto de ideas. Pero no son entendidas como cualquier idea: son ideas articuladas y coherentes, muchas veces de forma implícita, sobre quiénes deben disfrutar los recursos sociales y materiales de la naturaleza y la humanidad, y cómo deben hacerlo. Las ideologías ordenan acciones, establecen principios de comportamiento y también establecen, mediante numerosos mecanismos coercitivos y culturales, lo que tiene y no tiene valor. Por ello es importante situar la discusión de la reforma tributaria “para la educación” en términos más ideológicos que simplemente técnicos sobre cuánta plata se obtiene y cómo se “mejora” la educación con esa plata.

El conflicto sobre la reforma tributaria se ha dibujado artificialmente en la prensa, en dos polos. Por un lado, el oficialismo, que habla de que la clase media es la mayor beneficiada con la reducción tributaria para quienes ganan menos de 6 millones de pesos al mes y las exenciones por los gastos incurridos en educación (léase, gasto privado para escuelas privadas). Por otro lado, la oposición concertacionista y otros críticos han planteado que la reforma tributaria otorga beneficios tributarios más allá de la línea de los 6  millones de pesos, reduciendo impuestos a la renta de los más ricos, y que es un ataque directo a la educación pública debido a que “premia” la inversión privada en educación.

El cierre de estas posiciones puede resolverse fácilmente con un diálogo en el Congreso (o en los clubes de fin de semana). Ello porque pensar reformas tributarias con el modelo de un Estado subsidiario no es parte de la discusión. Por Estado subsidiario se entiende la institucionalidad pública que se encarga de distribuir recursos públicos de forma focalizada. La idea es que estos recursos lleguen a grupos de interés con el fin de promover su participación en determinados mercados con los que acceden a otros recursos. O sea, el Estado subsidiario es una posición ideológica. Es fácil sospechar que tanto el oficialismo como la oposición Concertacionista ya no están interesados, hace mucho rato, en un Estado de derechos. Muy por el contrario, su posición ideológica articula la institucionalidad en una especie de “mercado de derechos”. Al ser el mercado un espacio desigual por naturaleza, las discusiones políticas se transforman en argumentos técnicos sobre quiénes debiesen tener prioridad en recibir los recursos públicos de tal forma para comprar derechos.

La educación como derecho garantizado y gratuito en todos sus niveles ha sido y es la demanda central que ha movido a los estudiantes a la calle y a la política en los últimos años. La discusión de fondo que nos plantean a la sociedad toda es la búsqueda de una nueva estructura institucional de nuestra democracia con el fin de tener un conjunto de derechos básicos que no pueden depender de un mercado y que requieren ser parte central del compromiso de un Estado. Este tema hace ver que lo importante de una reforma tributaria no es quién se beneficia y con cuánto, o quién es perjudicado y cómo. Lo importante es cómo financiar derechos universales. Sobre financiar a quien compra un derecho en el mercado de los derechos y cómo lo hace es la paja molida que escuchará en la radio, la tele, y leerá en los diarios. Por mientras, habrá que seguir pensando y modelando un nuevo modelo de Estado y democracia.

—–

Foto: J.P. Catepillan

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

13 de agosto

Un sistema de derechos tiene siempre dos corolarios: se le debe adosar un sistema de control, y un sistema de subsidios.
Porque el derecho libre no es posible. Si, por ejemplo, ponemos que el aire es un derecho libre, yo puedo hacer lo que quiera con el aire, entonces puedo contaminar, etc. Por lo tanto se debe poner un sistema que controle cuanto se consume, etc.
Y respecto al subsidio, al ser un derecho, no se puede cobrar por él, ya que quien no tenga, o simplemente no quiera gastar en ese derecho, no lo hará. Entonces el proveedor del derecho (el Estado) debe gastar en ese subsidio, obteniendo recursos de otras actividades
Por lo tanto, para pensar en una sociedad de “derechos”, hay que pensar inmediatamente en una sociedad de controles y subsidios.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Asumir una comprensión adecuada y armónica de todos los derechos fundamentales implica dejar de utilizar estas argumentaciones como verdades dadas de una vez por todas
+VER MÁS
#Ciudadanía

Posverdades o mentiras emotivas-ideológicas sobre los Derechos Sociales

Hoy ya con 40 años, he podido rehacer mi vida en algunos aspectos; pero, debo reconocer que ser niñe trans es difícil y más aún frente a la actitud del discurso biomédico y social, que niega esta real ...
+VER MÁS
#Política

Nosotres trans, no somos el problema

Piñera saca a los antagonistas del centro social y los coloca al margen de los debates del quehacer político, porque son larvas, por tanto, pueden ser aplastadas comunicacionalmente.
+VER MÁS
#Política

Los flojos y la derrota de Piñera

El animal es objetivado, es objeto, no es parte del mundo sensible, no se le reconoce dignidad alguna ya que no vemos ni escuchamos su dolor. Es un animal objeto o bien de consumo
+VER MÁS
#Ciudadanía

El mundo de los vegetarianos y la problemática detrás del consumo de carne

Popular

No es un diagnóstico errado decir que hoy la adopción falla, no solo porque no se visualiza como alternativa, sino porque además es un proceso demoroso.
+VER MÁS
#Sociedad

Adopción, por el derecho a ser hijos e hijas

En lugar de responder con más odio y prejuicios, debemos ser capaces de convencer a los que aún piensan así, que esos miedos y discriminaciones son frutos de un país profundamente fracturado y segregado ...
+VER MÁS
#Ciudad

La Huechuraba que soñamos

Por las características de construcción y formas de adquisición de los departamentos de la torre de Lavín, afirmamos que no son viviendas sociales.
+VER MÁS
#Ciudad

¿Son viviendas sociales las de Lavín en Las Condes?

¿En qué minuto recibimos la gracia de poder elegir donde tiene que vivir cada persona?
+VER MÁS
#Ciudad

Plusvalía v/s dignidad