#Educación

No se escucha la voz de los profesores

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

El Ministro y otras autoridades del Ministerio de Educación han repetido con diferentes grados de intensidad y con bastante frecuencia, la relevancia y la necesidad de llevar a cabo una reforma educativa con los profesores; es decir, integrándolos como protagonistas de la transformación. Ellos, junto con otros representantes políticos de izquierda y de derecha, han repetido una y otra vez lo escrito por Michael Barber y Mona Mourshed, en 2007: “la calidad de un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes”.


¿Cuántos profesores dirían hoy que alguna voz los representa? Para que haya tal representación se requiere agrupación, en vez de disgregación; y colaboración, en vez de competencia; y se requiere tiempo y espacio no sólo para que ambas cosas ocurran, sino también para aprender a valorarlas y a problematizarlas.

Por una parte, los profesores han sido presa de la precariedad laboral y de la insularidad del sistema educativo. La precariedad laboral, como es sabido, se expresa principalmente en la insuficiencia de las condiciones estructurales para enfrentar la complejidad de la tarea profesional que nos corresponde. Tal condición no es producto de la mera casualidad, sino al contrario, es el resultado de un cuidadoso diseño tendiente a la precarización profesional docente. Por lo mismo, superar este estado de cosas requiere voluntad, convicción y recursos; todo lo cual sólo puede ser dispuesto por el poder político, a través de una propuesta ambiciosa y justa de carrera docente, núcleo sustantivo de un conjunto de otras reformas estructurales también requeridas.

La insularidad de nuestro sistema educativo – disgregado entre múltiples figuras administrativas y un amplio universo de personas jurídicas sostenedoras de escuelas y liceos- es patente. Esta dispersión de la ‘infraestructura’ en el territorio constituye la principal característica de la geografía que habitan los sujetos de la educación. Y así, también, los sujetos se hallan dispersos, desconectados y desintegrados. Herederas de una tradición pedagógica conductista,  jerarquizada y autárquica, las unidades educativas nunca aprendieron a dialogar y colaborar unas con otras. Condiciones sociales y económicas exógenas, con incentivos y sanciones ad hoc, hicieron de esa cultura un caldo de cultivo propicio para la competencia y el individualismo. Entre los subsistemas educativos: competencia y segregación. Entre escuelas: competencia y segregación. Entre cursos: competencia y segregación. Entre estudiantes: competencia y segregación.

Por otra parte, si la precariedad laboral y la insularidad del sistema constituyeron condiciones necesarias para su anulación política, la desconfianza en los sujetos de la educación fue la condición suficiente para minar su ánimo, producir alienación y quebrantar toda esperanza. ¿Qué puede quedar después? ¿Qué es la docencia sin memoria y sin utopía?

Los mecanismos de incentivo, sanción y control son propios de un Estado guiado por políticas de focalización y reducido al ámbito de las regulaciones en todas las áreas de gestión pública. Y sus consecuencias son profundamente nefastas: el sentido de la acción cotidiana de los sujetos no está en la acción misma, sino en el temor de la sanción, en el ajuste al control o en el incentivo. En otras palabras, los incentivos, las sanciones y los controles del sistema sólo redundan en más y más precarización:  estudiantes que ven cercenado el currículo por incentivos mal puestos en mediciones superfluas; docentes que ven restringida su autonomía profesional por sanciones y controles administrativos no-locales; familias que ven coartada su posibilidad de elección por la falacia de la calidad.

Lamentablemente, no sólo los mecanismos de sanción y control se anclan en la desconfianza, también los planes de apoyo y las asistencias técnicas orientadas a la mejora. Políticas como el Plan de Apoyo Compartido (PAC) o el registro de Asistencias Técnicas Educativas (ATE) son fuente de desprofesionalización docente, bajo el supuesto de que la escuela no cuenta con las capacidades suficientes para realizar su labor y/o mejorar. Y, además, en general, ese tipo de política tampoco se orienta al desarrollo de capacidades intrínsecas: no pueden hacerlo, porque en su caso, el sentido de la acción queda definido por agentes y paradigmas externos, ajenos a los procesos pedagógicos de la institución y a la subjetividad docente.

No es extraño, entonces, que dadas estas condiciones, la voz de los profesores parezca ausente; pues, ¿cuántos profesores dirían hoy que alguna voz los representa? Para que haya tal representación se requiere agrupación, en vez de disgregación; y colaboración, en vez de competencia; y se requiere tiempo y espacio no sólo para que ambas cosas ocurran, sino también para aprender a valorarlas y a problematizarlas.

No hace bien la ausencia de la voz docente en el debate público, porque si no hay perspectiva pedagógica en la organización de un sistema educativo y en la definición de un proyecto educativo, las transformaciones solo pueden dar paso a un nuevo estado de cosas de alienación. Lamentablemente, la ausencia o la debilidad de la voz docente es apenas un síntoma de la precariedad política de un actor social fundamental. No se trata únicamente de “decir” o de “poder decir” con perspectiva pedagógica en propiedad, también se trata de tener la capacidad de “producir” o “transformar” con sentido pedagógico la realidad del sistema educativo; esto es, se requiere la capacidad para comprender, visualizar, proyectar e implementar en primera y tercera persona: yo – profesor- y nosotros – profesores; siempre con otro y con otros.

Precariedad laboral, insularidad y desconfianza: estas son las tres condiciones estructurales que se deben superar si lo que se dice – que el techo de la educación de un país son sus profesores-, se dice con alguna pretensión de consecuencia.

TAGS: #Profesores #Reforma Educacional Paro docente

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Las dos iniciativas, en pocas palabras, buscan que tanto las Fuerzas Armadas como Carabineros, funcionen con pleno respeto a la democracia y los derechos Humanos
+VER MÁS
#Política

Iniciativas para que las Fuerzas Armadas y la Policía se guíen por los Derechos Humanos

En el caso del derecho a la ciencia, por ejemplo, no se trata un derecho solo de acceso a los beneficios del conocimiento; más bien, lo que se busca es asegurar que un país participe del progreso científico
+VER MÁS
#Política

Un piso mínimo para la ciencia en la nueva Constitución

No deja de impresionar cómo están cambiando las cosas. Las nuevas generaciones parecen estar tomando al toro por las astas, asumiendo los desafíos que se tienen por delante y que no son menores.
+VER MÁS
#Política

Una nueva mesa constitucional

En cualquier caso, lo complejo es definir qué implica, en los hechos, los derechos de las generaciones futuras y en qué condiciones se puede hacer efectivo en tanto derecho
+VER MÁS
#Sociedad

El derecho de las generaciones futuras

Nuevos

La disminución de caudales podría ser mayor al 50% para el periodo 2030-2060 en algunos puntos de la zona Centro-Norte. Lo que va a ir aparejado a un aumento de temperatura de 1°C a 2.5°C.
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Tanto va el cántaro al agua, que al final se termina el agua

Somos todos viajeros espaciales y, como todo es relativo, es difícil saber por qué lugar del universo, nuestro espacio-tiempo, vamos. Tampoco sabemos hacia dónde vamos o el significado del viaje
+VER MÁS
#Sociedad

Perihelio

El ser humano dividido dentro de sí es más fácilmente manipulado y controlado, al tiempo que cae mayormente en la desesperación, dando pie a nuevas maneras de generar dinero, o de mercantilizar la propi ...
+VER MÁS
#Sociedad

Los mercaderes de la desesperación

Un cambio en la dirección política no solo es absolutamente necesario, también es parte de un sistema democrático en donde las mayorías deciden y participan
+VER MÁS
#Política

Aves de mal agüero

Popular

La brecha que existe no es entre personas ricas y pobres, sino entre las más ricas y la inmensa mayoría de la humanidad. Las crecientes desigualdades "están destrozando nuestro mundo"
+VER MÁS
#Economía

COVID-19 y la pandemia de la desigualdad

Esta mañana veraniega y calurosa hemos sido testigos como la generación de estudiantes de los años 2011 y 2012 se habían tomado las calles por cambios en educación y sociales, ha llegado a La Moneda, e ...
+VER MÁS
#Política

El Gabinete de la esperanza

¿Se puede imaginar a una institución autónoma, es decir, impermeable a las influencias externas y oportunas para actuar en un mundo tan fuertemente interrelacionado y de impactos imprevistos y múltiples?
+VER MÁS
#Economía

Si lo que ocurre es central: ¿tiene méritos para el desarrollo de un país?

Es vital que la política educativa proponga un marco de acción donde la naturaleza y la educación al aire libre sean la base del sistema educativo, para así asegurar el mejor bienestar socioemocional d ...
+VER MÁS
#Educación

Chile se recupera y aprende al aire libre en la naturaleza