#Educación

Estudiar para ser un docente cesante

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

A los 15 años estaba llena de inquietudes, había leído un poco más que el resto y estaba impaciente por tener clases de Filosofía, tenía amistades mayores y de ellas había aprendido a ser crítica ante las situaciones de la vida. Como toda joven, creía que podía cambiar el mundo a través de las ideas. Tuve mucha suerte al tener una excelente profesora en tercero y cuarto medio que me dejó desarrollar todas estas aptitudes. Siempre tuve clara mi vocación, pensaba en lo importante que es saber, conocer, comprender, no tener prejuicios, ser tolerante.

Pensando en mi futuro, al ver a mis profesores, quienes aparentemente llevaban un buen pasar, me parecía que era una buena profesión. A mí sólo me interesaba ser feliz, como me dijo una compañera. Con cualquier ropa, con cualquier casa, sólo ser feliz, cero materialismo, haciendo las cosas que más me gustan y satisfacen

No me daba cuenta de la toda la realidad: que mis profesores pasaban tantas horas trabajando, que estaban endeudados para tener el nivel de vida que tenían y que cada cierto tiempo tenían que hacer movilizaciones para reivindicar sus derechos.

Al salir de 4° medio sólo pensaba en algo que pudiera  servir a la sociedad y que me diera la posibilidad de vivir un poco mejor que mis padres, ya que ellos siempre fueron trabajadores. Fui la primera universitaria de la familia.

En la universidad me fue relativamente bien en todo. Tuve becas del MINEDUC y beca de honor por mi rendimiento, estudié con Fondo Solidario, todo era ilusión y esperanza. Hasta cuando egresé, en el año 2000. Mi primera liquidación de sueldo fue un golpe tremendo. Recién llegué a entender lo que significaba hora semanal mensual; llegué llorando a casa de una amiga porque no lo podía creer. Con eso no me podía mantener, menos ayudar a mi familia, con suerte cubría lo del transporte. Desde entonces no he tenido tregua y me he tenido que dedicar a otros trabajos para poder subsistir, en la zona donde vivo hay más de 12 profesores de mi especialidad; hace unos 7 años nuestra especialidad estuvo a punto de desecharse del sistema, tal como sucedió con francés. El año pasado estuve en DICOM por la deuda del crédito universitario; el año pasado logré ponerme al día pero pagando no con el trabajo como profesora, sino de vendedora de perfumes. Ahora continúo en la misma situación y estoy endeudada hasta el 2016. Más encima la deuda es en UTM, la cual sube todos los meses. Con tanto esfuerzo estoy pagando y la beca para pedagogía que está dando el ministerio se ríe de mi, ¿qué sucederá después si este rubro se sigue sobredotando?

Es  seguro que habrá más casos como el mío. No es tan sólo un problema de Filosofía, que tiene muy pocas horas, sino de todas las especialidades, tanto en enseñanza básica como enseñanza media. He tratado de buscar oportunidades en todo ámbito, pues me siento capacitada para trabajar en muchas áreas, haciendo talleres, proyectos etcétera. Pero mi condición de desempleada o la misma cantidad de horas me limitan; no puedo postular a la evaluación docente, a la certificación ATE. No se me permite entregar lo que sé, no puedo crecer, no puedo ni soñar con seguir estudiando.

Aún así, la misma filosofía me ha ayudado a sobrellevar todas estas situaciones, siempre entregando y compartiendo lo que sé, tratando de comprender al ser humano, escuchando a las personas y no pierdo las esperanzas de poder hacerlo en un aula con niños y jóvenes que tanto lo necesitan. Sigo creyendo firmemente que todos los cambios se originan en la educación, en la formación en valores, tan necesarios en estos tiempos de crisis.

*Esta carta es representativa de un solo caso del movimiento Profesores desempleados de Chile PRODECHI.

* Patricia Toro Plaza, Profesora de Filosofía, Licenciada en Filosofía.

http://www.facebook.com/home.php?sk=group_120533854689739

http://profesoresdesempleadosdechile.blogspot.com/

http://twitter.com/#!/Profes_desemple

[email protected]

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Popular

Técnicamente, las disponibilidades de agua potable serían suficientes para abastecer una población del orden de los 360 millones de personas, con una dotación de 300 litros diarios por habitante.
+VER MÁS
#Internacional

El acuífero Guaraní

Sabemos que el gran problema del calentamiento global es nuestra culpa, nuestra intromisión y alteración del medio en el que hemos vivido, más o menos desde que se desarrolló la agricultura en adelante, ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

¿Dónde se fue toda el agua?

Si el gobierno cree que los problemas de delincuencia que hoy enfrenta el país se resuelven por la revisión del carnet y las pertenencias a los menores de edad, ilustra que la propuesta solo tiene como pr ...
+VER MÁS
#Política

Pirotecnia de Piñera dificulta entendimientos con la oposición

El gobierno Bolsonaro se descompone tempranamente y el país se asemeja a una nave sin rumbo, movida solamente por una inercia institucional que además está siendo desmontada todos los días.
+VER MÁS
#Internacional

Brasil: Una nave a la deriva

Popular

¿Qué van a hacer si hay una fuga masiva de cliente? La independencia energética es el verdadero camino al desarrollo, portarnos a paneles solares es la mejor opción.
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Chao medidor inteligente, bienvenidos paneles solares

Es de culto el manejo o manipulación emocional de los medios, pero nunca se preguntan por las causas que indujeron a esa persona a tomar esa dramática decisión, su contexto sico-económico-social
+VER MÁS
#Ciudadanía

Chile, sociedad del desdén: Estrés, depresión y suicidio

La rebelión por el clima contagió a nuestros estudiantes y en ciudades como Valdivia, Temuco, Santiago, Talca, Arica, Rancagua, Osorno y Valparaíso, desde hace algunos viernes, aparecen pequeños grupos ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Para qué estudiar, por un futuro que no va a existir #FridayForFuture

Un millón 400 mil mujeres de Chile quieren trabajar, pero no pueden hacerlo por ser las principales responsables del cuidado de sus hijos o de sus padres
+VER MÁS
#Uncategorized

¿Soy o no soy feminista?