#Educación

El SIMCE y la fractura social

4
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

En Slumdog millonaire (Danny Boyle, 2008) el protagonista Jamal Malik nos hace recorrer una sucesión de recuerdos agridulces en el contexto de su participación en el globalizado concurso ¿Quién quiere ser millonario? La cuestión de fondo es cómo un joven pobre era capaz de reconocer preguntas que no eran fáciles para “su nivel”. A lo largo de la película descubrimos que no eran las enseñanzas escolares la que lo habían conducido a acertar con las respuestas, sino sus experiencias de vida en las calles de la India. Deambulan en mi cabeza algunas imágenes de esta película cuando escribo esta columna sobre el SIMCE.

No quiero hacer una lectura ingenua de los resultados del SIMCE entregados esta semana. Quedarse en la superficie sería contentarse con el aumento de unos puntos en la prueba de lenguaje, con la disminución de la “brecha” entre estratos socioeconómicos, y con el aumento del rendimiento de las escuelas municipales y particular subvencionadas (todo esto en el 4° básico). Sumergirse a un nivel más oscuro, peligroso y sin oxígeno, sería preguntarse qué pasa en el 2° año medio, por qué la brecha aumentó, por qué persiste la brecha de género, y por qué las matemáticas no varían desde hace más de 11 años.

Quiero pensar este SIMCE desde la óptica de las Ciencias Sociales y Humanas, y desde las Políticas Públicas, esto significa escapar del análisis de la Economía y las Ingenierías que han tendido a monopolizar el debate.

Una primera discusión es si la numerología anual que entrega el SIMCE nos dice algo de las escuelas o no. Y aquí podríamos responder que los test de inteligencia miden… lo que miden los test de inteligencia, es decir, los puntajes SIMCE no dicen más ni menos que lo que miden: el rendimiento en unas habilidades acotadas en unas asignaturas acotadas. Nada nos dicen por lo tanto, de cómo se producen esos puntajes, cómo son las escuelas, cómo son los alumnos y alumnas, y no nos dicen eso, porque no es un objetivo de estas pruebas realizar un análisis cualitativo de la realidad. El SIMCE es un esfuerzo de síntesis que encasilla, categoriza y selecciona a las escuelas según un solo criterio: el rendimiento a una prueba estandarizada.

Lamentablemente el SIMCE se ha transformado en principio, medio y fin. El puntaje ha sido exorcizado de su contexto original y parece decirnos “la verdad” única y fiel de nuestra educación. Es así como muchas escuelas vuelcan sus esfuerzos a restringir sus propuestas curriculares y en seleccionar sólo a los “buenos” alumnos/as, expulsando a los “malos”…

El SIMCE es hoy uno de los mejores indicadores de la segregación escolar. Pierre Bourdieu nos mostró cómo los sistemas escolares eran unas máquinas eficientes para naturalizar el orden social, es decir para no cuestionar mayormente por qué unos acceden con cierta facilidad a las mejores posiciones, mientras otros se quedan atrás. La meritocracia, tan defendida en Chile, tiene un sospechoso correlato con los niveles socioeconómicos de los alumnos/as, mientras más abajo nos ubicamos, el ascensor social que nos mueve parece estar más roído y oxidado. Así, las evaluaciones, el examen, siguiendo a Foucault son instrumentos para el control social que permiten justificar una relación de poder.

El SIMCE chileno nos revela una triste realidad. A medida que nuestras niñas y niños avanzan a través el sistema escolar la brecha de resultados aumenta progresivamente, correlaciona con la alta selectividad del sistema que para la educación media separa por un lado a las escuelas privadas, algunas particular subvencionadas (para los sectores medios, medios-altos), los liceos municipales emblemáticos y los ahora liceos de excelencia; y por otro, los liceos técnico-profesionales, particular-subvencionados (de sectores medio-bajo y bajo), y buena parte de los municipales.  

Uno de los elementos motores de la selectividad, y lo revela justamente el SIMCE, es la enseñanza de las matemáticas. Lo que en otras épocas de nuestra historia fue el aprendizaje de las lenguas extranjeras como factor de distinción, hoy parecen ser las matemáticas. El estancamiento creo que habla del rol social de esta disciplina en el sistema educativo y social. Y aunque lamentablemente han sucumbido las humanidades y las artes, sin embargo, esta debilidad no ha sido suficiente para que las matemáticas se aprendan más en las escuelas. Quizás aprenderlas mejor significaría poder analizar mejor las estadísticas, aprender a razonar mejor sobre la cientificidad de los discursos que se venden.

La alerta que levantan los resultados del SIMCE es una y otra vez parte de los márgenes del análisis de política educativa. Esta fractura social se amplifica en un sistema escolar que persistentemente parece innovar en mejores formas de filtrar, anulando el esfuerzo de nuestras hijas e hijos más pobres.

Jamal Malik nos queda en la retina representando el saber producido en el dolor de las vidas pobres despreciadas. Su triunfo enfrenta la desconfianza de los otros.

Foto: talcahuanofotos / Licencia CC

 

TAGS: #SIMCE

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

11 de abril

La desigualdad es sedimentada por la educación.

“El discurso de la meritocracia no sólo refuerza las posiciones privilegiadas según el origen o capital social (al darle validez a la facilidad de acceso a doctorados, estudios en el extranjero, idiomas y cargos de influencia que sólo las elites tienen) sino que camufla el carácter excluyente y no individual de éstos. Esto permite a los ya privilegiados por su origen, ampliar sus privilegios reclamando su derecho a otras dispensas, por el esfuerzo realizado.

Así, el discurso de la meritocracia, camufla la estructura de privilegios basada en el origen, que sustenta el habitus de dominio de las elites, haciéndola parecer una estructura construida a base de esfuerzo y sacrificio individual. Como los pollitos de Fra Fra.

Lo anterior, incluso sirve para desmoralizar a quienes –sin tener capital social- no logran ascender en la escala social pese a sus esfuerzos y sacrificios personales. Entonces, asumen que son excluidos por falta de méritos, y no por falta de privilegios, nexos u apellidos.

Lo irónico es que esas mismas elites, deciden cuánto, cómo, dónde y a quiénes educa el Estado. Y esas mismas elites son las que monopolizan el conocimiento y se atribuyen la facultad de reconocer o rechazar ciertos saberes o la forma de instrucción que se aplica.

http://elquintopoder.cl/fdd/web/politica/opinion/-/blogs/meritocracia-nueva-forma-de-dominacion-tradicional

http://sujetoysociedad.blogspot.com/2009/12/la-educacion-las-elites-y-el-poder.html

11 de abril

Muchas gracias Jorge por tu comentario. Me parece que apuntas a un núcleo central de nuestro sistema educativo, y que se expresa de modo salvaje en nuestra realidad, ya que tenemos poca acción colectiva (léase Estado, Sociedad Civil o Comunidad) que esté siendo capaz de constrarrestar el avance de unos pocos privilegiados. Lo complejo de todo es que hemmos naturalizado la competencia (desigual) dándole un carácter de justicia al relevar a los “talentos” como si estos fuecen innatos, en una especie de teoría genética de la distribución de las habilidades. Espero podamos avanzar en cuestionar la meritocracia y colocar el derecho a la educación de todos y todas ocmo una prioridad estatal.

13 de abril

Hay colegios municipales que reciben más de $100.000 por alumno de las subvenciones de educación (subv. común más sep, etc). Es casi lo mismo que lo que pagan padres de alumnos de colegios particulares pagados. En que ocupan esa plata los colegios privados (mas horas de clases de lenguaje, matemàticas, historia y ciencias) y en que la ocupan las escuelas municipales (pagar deudas daem, comprar material de oficina, subir sueldos, etc). No es la explicación, solo un dato mas al análisis. Los diagnósticos están claros y precisos. El punto ahora es como se cambia esa “teoría genética de distribución de habilidades”. No creo que cambie la desigualdad solamente disectando las formas de funcionamiento de la estructura social y de poder del país. Hay que cambiar las acciones a nivel micro y marcosistema.

13 de abril

Gracias Andrés por el comentario. Efectivamente el país está haciendo un esfuerzo en aumentar la subvención por alumno (a mi juicio estos gastos deberían estar enfocados en la escuela, no en los alumnos/as, pero este es otro tema). Claramente el sistema de administración municipal es un aspecto bien crítico de nuestro sistema, creo que seguimos pagando por una gestión débil y poco pertinente. Las municipalidades en su gran mayoría están funcionando con lo mínimo en ucanto a personal espcializado en educación. Me parece que el regreso de las escuelas a una entidad estatal especializada debiese ser una meta a corto-mediano plazo. La desigualdad como bien indicas no sólo pasa por estos temas, pero eso no nos dispensa de que hay que tomar decisiones macro. Respecto a nuestra discriminación endémica de los pobres, creo que hay que generar políticas contra-culturales, es decir, que rompan con la meritocracia a la chilena. La mezcla social en las aulas es fundamental, y aunque muchas comunas tienen una estructura altamente segregada y es difícil generar una integración… creo que es posible en el resto generar políticas de integración en las aulas.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Han pasado meses y la estúpida guerra de “dictadura sale con votos” versus “dictadura sale por presión internacional” se consume la mente de los venezolanos, cuyos líderes no hacen nada más sino ...
+VER MÁS
#Internacional

¿Será que no hay otro sueño posible para Venezuela?

Es tiempo de levantar la cabeza y volver a soñar en una sociedad distinta, un modelo donde el trabajo, la educación, la cultura, el amor, el desarrollo integral nuestro, sea parte de un todo
+VER MÁS
#Ciudadanía

Es tiempo de despertar

Somos aún uno de los grupos más vulnerados que está inmerso en una sociedad que cuenta con algunos sectores que niega con violencia nuestra existencia.
+VER MÁS
#Género

TRANSitemos a un mundo mejor

Cómo explicarnos que en el siglo XXI se apliquen prácticas crueles e inhumanas y quiten la vida a personas que hacían una tarea; cómo explicarnos que corten de tajo los sueños y aspiraciones
+VER MÁS
#Internacional

Qué hacemos. Aquí #NoSonTresSomosTodxs

Popular

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores

El santuario de la naturaleza “Dunas y Humedales de Putú” constituye un complejo ecosistema que pertenece a la eco región mediterránea nacional, la cual ha sido considerada a través de una serie de ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Dunas y Humedales de Putú: Un desafío para la conservación de los bienes comunes de identidad territorial