#Deporte

¿Para qué jugar un Clásico?

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Si no quedamos felices luego de ganar o si no se vive el luto en la pérdida, es difícil aprender a vivir un clásico. ¿La idea es siempre dar vuelta la estadística, cierto? ¿O sólo es un momento para putear al otro, independiente del resultado final?

Que el árbitro es de tu equipo, que el guardalíneas lo hizo a propósito, que se rajaron, que la barra nuestra es más bacán, que si no es por ese foul que dejó afuera a nuestro mejor jugador les pasamos por encima, que si no es porque llueve y la cancha se pone resbalosa y ustedes están más acostumbrados a jugar en barriales, que el gol estaba offside, que si hubiera expulsado a ese cochino defensa habrían quedado con uno menos, que a la Asociación le conviene que ustedes ganen, que los auspiciadores pidieron el triunfo de tu equipo, que sin el autogol no hacen ni uno más y no ganan, que porque el sol le pegó justo en los ojos a nuestro arquero, que sólo porque nos perdimos 5 goles y ustedes llegaron sólo una vez y marcaron, que si no hubiera sido porque ustedes tenían línea de 10, que igual llevamos más gente, que sólo porque teníamos 11 lesionados del equipo titular, que nuestra bandera es más grande…

La verdad, estoy aburrido de los clásicos. De los clásicos pretextos de uno u otro bando para no aceptar el resultado que no conviene. A mí me gusta ganar y me carga perder. ¡Punto! El partido se ganó, empató o perdió, e imposible ganar si se han hecho menos goles que el rival. Así de fácil. Para todo lo demás, la FIFA. O sales gritando feliz del estadio, la fuente de soda o de la casa del amigo, o te pones el tarro y pateas la perra. Simple.

¿Para qué intentar siempre salir ganador si se perdió? Echarle siempre la culpa al empedrado es casi desconocer que el fútbol nos gusta, justamente, porque está lleno de esos imponderables que van más allá de lo netamente deportivo. En el fútbol siempre habrá un patadón descalificador donde el infractor sólo recibe amarilla, un cobro de un offside inexistente, un gol de rebote, una jugada espectacular que termina con la pelota en el palo en vez de entrar, jugadores clave lesionados antes del partido o una cancha que parece potrero. Y ante eso, no nos queda más que aceptar las leyes del fútbol, esas no escritas y que son las razones por las que nos apasiona. En fin.

Si no quedamos felices luego de ganar o si no se vive el luto en la pérdida, es difícil aprender a vivir un clásico. ¿La idea es siempre dar vuelta la estadística, cierto? ¿O sólo es un momento para putear al otro, independiente del resultado final? Porque si cada vez que el adversario se impone en este deporte rico en genialidad y error, golazos y autogoles, bravos defensas y troncos, cracks y paquetes, entrenadores ofensivos y ratones, habrá un motivo para desechar ese partido jugado y no aceptar el resultado, siempre tratando igual de quedar como ganadores, entonces ¿de qué sirve jugar el clásico?

TAGS: Clásico Colo-Colo Universidad de Chile

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera
+VER MÁS
#Política

Honrar la historia

Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferen ...
+VER MÁS
#Política

¿Una o dos listas?

El dilema no es menor, dada la incidencia que puede tener en la cantidad de votos que se obtengan de lado y lado, y por tanto, en el número de candidatos electos que se alcancen. Están en juego la diferenciación en cada bloque, y la eficiencia electoral

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI
+VER MÁS
#Política

Nuestras actitudes en el Proceso Constituyente 2.0

Tenemos un deber moral, en ver los avances de la redacción de nuestra Constitución de la República de Chile, para el siglo XXI

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país
+VER MÁS
#Política

¿Quién mató la ilusión?

La Convención no fue elegida por su prestancia o buenos modales, sino para entregarle una Nueva Constitución al país

Nuevos

Dado que el mundo en el que vivimos nos obliga a lidiar con pandemias, problemas económicos, guerras y cambio climático, la expectativa de vivir una vida feliz es abrumadora. No es realista pensar que sie ...
+VER MÁS
#Sociedad

Dejemos de despreciar el pesimismo: forma parte de ser humano

Existe una gran riqueza en el largo proceso de reconstrucción democrática, debemos honra a la coalición política más exitosa, de nuestra historia. Por el bien de Chile, la unidad del progresismo espera
+VER MÁS
#Política

Honrar la historia

Dada su privilegiada ubicación, varias inmobiliarias mostraron interés por el paño completo
+VER MÁS
#Medio Ambiente

El Estado, vía una tasación trucha, desea favorecer a un grupo económico

El destino de los países del tercer mundo está condicionado por ese parámetro neoliberal que les impide superarse, porque la superación y la independencia significan una reducción de los privilegios de ...
+VER MÁS
#Política

Los motivos de la infamia

Popular

El concepto de “expresión”, esto es, de que la obra de arte debe (como norma) comprenderse al modo de un objeto que hace exterior una vivencia y elaboración previa interna del sujeto humano “artista”
+VER MÁS
#Cultura

Extraño y familiar. Un pensador de la teoría del arte en Chile, siglo XX

El arte, significa la extrañeza como una peculiar diferencia en el conjunto del mundo compartido, y la familiaridad como la vuelta de la pertenencia, al considerar la adecuación de la percepción al fenó ...
+VER MÁS
#Cultura

El filósofo chileno Pablo Oyarzún en estética y hermenéutica

En los últimos meses los medios de comunicación han proclamado con fuerza, y perversa eficiencia, todos los males que los hombres hacen a sus semejantes a través de la delincuencia
+VER MÁS
#Política

La delincuencia y la inmovilidad de las palabras

¿Qué es lo se inventa realmente?, podemos señalar que lo inventado corresponde a una idea fundada sobre sentidos y significaciones atribuidas dentro del marco de concepciones vigentes en un momento dado ...
+VER MÁS
#Cultura

Repensar la invención de América ¿el nuevo mundo?