#Deporte

El torneo de los barrios

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Revista Estadio 1946

Es 1947 y en Santiago se realiza un torneo de boxeo muy singular. No se trata de que no existieran competencias por esos años, pero estas eran más bien de carácter nacional o focalizadas en ciertas instituciones específicas de la estructura social, ya sea en la universidad, en clubes obreros como FFCC o las FFAA, que desde 1930 venían compitiendo en los torneos nacionales.

Dicho panorama no impediría que, hacia 1930, el encuentro entre Luis Vicentini y Tani Loaiza, congregara a un total de 75.000 mil espectadores en el Campo Los Sports. A partir de aquí, si bien es cierto el boxeo seguiría siendo un deporte muy popular, nunca más congregaría tal cantidad de público.

Durante el periodo de 1935 a 1956, existió una transición paulatina hacia un mayor protagonismo del boxeo amateur, lo que tendría relación con dos fenómenos que iban en aumento. Por un lado, la sociabilidad obrera de todas las tendencias por medio del deporte estaba muy extendida, ya fuera en clubes obreros o centros de boxeo. Por otra parte, la baja de salarios y el modelo de sustitución de importaciones que se fue desarrollando hacia 1940, que configuraría un aumento salarial y, a su vez, mayor disponibilidad de bienes[1], demostrando un aumento cercano al 103% hacia 1948. Así, por ejemplo, la proporción de salarios recibidos por un ebanista (uno de los oficios más comunes en el boxeo) era de $79 pesos diarios en Valparaíso, mientras que Concepción ascendían a $87 pesos y, en Santiago, alcanzaban un monto de $120 pesos[2]


Sin duda estamos frente a un Santiago distinto, en donde la población vibra con el deporte, practicándolo desde el núcleo de organización más básico, sin aspiraciones grandilocuentes, que finalmente encierran el deporte para unos pocos iniciados.

Esta proporción de salarios nos permite vislumbrar uno de los aspectos más propios del Torneo de los Barrios, su organización eminentemente popular y perteneciente a los sectores más fabriles de la capital. El aumento de la industrialización en Santiago provocó una inmigración masiva hacia la capital, lo que se vio potenciado si pensamos en que los sueldos en la agricultura eran un 49% más bajos[3]. Así,  los barrios santiaguinos atiborrados de obreros necesitaban ciertas válvulas de escape y de representación identitaria, dando lugar en 1947 a la creación de este torneo, curiosamente después de la crisis de post guerra de 1946, teniendo relación con una de las mismas formas de subsistencia y participación local como formas de sobrevivencia[4].

El Torneo de los Barrios, que tiene su primera versión en 1947, con dos ring instalados en medio del Estadio Chile, ya hacia 1950 era un lugar con plena participación popular, en el que se incluían los barrios Diez de Julio, San Francisco, Yarur (San Joaquín), Plaza Yungay, Estación Central y Barrio Huemul. Más tarde, en 1957, cuando el torneo ya estaba más consolidado, también comenzaría a participar la Universidad de Chile y la Universidad Católica,  además de la Armada, representada por  su guarnición  de Santiago.

La participación de los barrios y entidades que tienden a estar tan segmentadas tiene relación directa con la colaboración de estas organizaciones en la sociedad de forma pluriclasista. Si bien es cierto que varios sectores de izquierda no supieron capitalizar el deporte como plataforma de inclusión social, generalmente minusvalorándolo como alternativa política de interacción viable, esto tuvo relación con la poca comprensión del entorno deportivo desde sus orígenes en Chile, la diferencia del caso argentino, donde el anarquismo supo capitalizar de mucho mejor manera el ocio de los obreros.

En lo que respecta a la arista deportiva, el Torneo de los Barrios potenció la participación de Santiago en los campeonatos nacionales. Si bien ninguno de los medallistas olímpicos de 1956 salió de este torneo, sí lo hicieron varios campeones nacionales, como Fernando Lizama y los hermanos Cornejo, que tendrían una destacada contribución en variados juegos panamericanos. De esta forma, una de las cosas que enriquecía el boxeo por estos años, era que, si bien existía la Federación y otros organismos reguladores, el deporte era comunitario, identificándose con los barrios o instituciones, como las universidades, permitiendo la competencia a gran escala y llevando así el deporte a la comunidad en su conjunto, y en variadas aristas propias de este. Así, se diferenciaría del panorama actual, donde el alto rendimiento ha cooptado la masividad y los recursos, además de la segmentación social de nuestra capital, que dificultan la reproducción de estos escenarios de participación directamente barrial.

Sin duda estamos frente a un Santiago distinto, en donde la población vibra con el deporte, practicándolo desde el núcleo de organización más básico, sin aspiraciones grandilocuentes, que finalmente encierran el deporte para unos pocos iniciados.

[1] Geografía económica de Chile: tomo 2 . Disponible en Memoria Chilena, Biblioteca Nacional de Chile http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-121978.html . Accedido en 1/8/2017. Página 216

[2]Geografía económica de Chile / Corporación de Fomento de la Producción; Fundación Pedro Aguirre Cerda. Santiago : CORFO, 1950-1962 (Santiago : Universitaria) 4 v., [4] h. Página 217

[3] Corfo Op Cit. P. 217

[4] Esto está relacionado con la venta de artículos comestibles, que aún es común en las veladas de boxeo amateur.

 

TAGS: #BoxEnChile #HistoriaDelBox

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

 

PARTICIPA

Popular

A un ganapán le importa poco quien dirija y algunos hasta dirigen, transitan sin criticar, sin alzar la voz, simplemente cumple con asistir y rutinizar procesos, porque un ganapán ama la burocratizació ...
+VER MÁS
#Política

Un Ganapán o el ejercicio rutinario de la domesticación

No se cerró ninguno de los programas sociales mal evaluados por Dipres durante los últimos 10 años
+VER MÁS
#Sociedad

El vicio del malgasto en los programas sociales

El espíritu de esta ley es contribuir a la resolución de las problemáticas de salud pública, asociadas a sobrepeso y obesidad de la población, protegiendo especialmente a los segmentos de mayor riesgo ...
+VER MÁS
#Ciencia

A tres años de su implementación, un análisis crítico sobre la Ley de Etiquetado de Alimentos

Los grandes empresarios inmobiliarios tienen como motivación esencial en sus proyectos de inversión la acumulación de riqueza y para ello utilizan cualquier resquicio o fórmula interpretativa para obten ...
+VER MÁS
#Ciudad

Sentimiento de odio en el mercado inmobiliario

Popular

La cruel paradoja, es que esa burla nos pone del lado de los abusadores y explotadores; que sin saberlo le seguimos el juego al sistema, que en esa burla lo justificamos, o lo que es peor, lo normalizamos
+VER MÁS
#Sociedad

La vístima y los vistimarios

Todas las naves que viajaron a la Luna, desde el Apolo 8 en adelante y los 6 descensos que comienzan con el histórico Apolo 11, ¿fueron todos un engaños?.
+VER MÁS
#Sociedad

Artículo para negacionistas: 50 años del Apolo 11

Nadie quiere cerca a personas conflictivas y “raras”, sino positivas y mansas en su accionar social. Toma estos cortos consejos que capaz te ayudan a encasillarte a la fuerza en un mundo hueco e insen ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Consejos para ser un poco normal en una sociedad anormal

Juana se da cuenta que ahora las personas consumistas son mal vistas, que tener vehículos gigantes e ineficientes es terrorismo, que el minimalismo y el respeto al medio ambiente son religión
+VER MÁS
#Sociedad

Los siete pasos para lograr el éxito