#Deporte

A Blanco y Negro S.A.

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Colo–Colo debe volver a ser de la gente, del hombre que vende en el almacén, de la señora que lleva a sus hijos a la escuela de fútbol, del abuelo que aún escucha los partidos por la radio, de todas aquellas personas que ya no están con nosotros en cuerpo, pero que en alma gritan y alientan más fuerte que nunca.

El sábado recién pasado, el Estadio Monumental fue testigo de un triunfo histórico para los socios e hinchas del Club Social y Deportivo Colo–Colo. Tanto en la asamblea ordinaria, como en la asamblea extraordinaria los socios tuvieron como objetivo principal modificar los estatutos que rigen al CSD, lo cual fue resuelto de manera positiva para todos nosotros. Por unanimidad se aprobó la amnistía para los socios antiguos, la elección democrática y transparente de un Tricel representativo, la eliminación del requisito de haber sido director para postular a la presidencia del club y, lo más importante, la eliminación de la figura del socio beneficiario, lo cual significa que todos pasarán a ser socios activos, calidad que les permite ser socios con voz y voto en las asambleas resolutivas.

Este hecho, reafirma la convicción de que Colo–Colo no puede ser guiado por una sociedad anónima, un grupo de empresarios que han hecho del club de nuestros amores un verdadero Mall Deportivo. La democratización del CSD se enmarca en el deseo de recuperar Colo–Colo, de ver reflejada su política de integración cultural y deportiva en nuestros barrios, nuestras canchas de tierra, de recuperar la articulación social que se manifestaba por medio de las filiales y, por sobretodo, de ver a un equipo de jugadores que deja la vida en la cancha, no por los millones que reciben a fin de mes, sino por lo que significa defender los colores de nuestro club.

Los señores de Blanco y Negro, han de sentir el malestar y la desaprobación de los hinchas de Colo–Colo para con su gestión. Que repudiamos que hayan privatizado el fútbol, que no toleramos que ustedes, empresarios de tomo y lomo aficionados de otros clubes, se instalen en nuestras dependencias para conformar directorios que amenazan con destruir la identidad del colocolino. Que sus intereses económicos dejarán de ser una mochila que nosotros debamos cargar, con el valor desproporcionado que cobran para ver un partido de fútbol.

Hoy día, ustedes nos han quitado la sonrisa de la cara, la alegría de ver a nuestro querido Colo–Colo. Eso ha cambiado para dar paso a las lágrimas y al desconsuelo de ver a un equipo que no juega con el corazón como quisiéramos todos nosotros, pero ¿serán los jugadores quienes son los responsables del bajón futbolístico que estamos viviendo hoy? ¿serán los entrenadores los culpables del pobre rendimiento exhibido? La respuesta sigue siendo categórica: no son ellos, son ustedes.

El amor inexplicable que los hinchas tenemos por ese mapuche que llevamos en el pecho, contrasta con la frialdad de Blanco y Negro que calcula todo sobre una base económica. Nuestra pasión y fidelidad es incompatible con sus deseos descontrolados de generar fortunas. En este nuevo escenario, tenemos mucho que decir y mucho que aportar. Ahora que no existe la categoría de socio beneficiario y que se procede a la amnistía de los socios desvinculados arbitrariamente del club, el pueblo colocolino tiene la oportunidad histórica de reconstruir un camino que represente fielmente los intereses de  todos.

Es por ello, que los hinchas no descansaremos hasta ver al Cacique en lo más alto, pero sin la corrupción que los caracteriza a la concesionaria. Que no cesaremos en nuestras fuerzas para democratizar el club y que volveremos a recuperar esas sonrisas extraviadas, esos apretones de mano después de cada gol y esa tradición futbolística que siempre nos ha caracterizado: luchar los partidos hasta el final.
Colo–Colo debe volver a ser de la gente, del hombre que vende en el almacén, de la señora que lleva a sus hijos a la escuela de fútbol, del abuelo que aún escucha los partidos por la radio, de todas aquellas personas que ya no están con nosotros en cuerpo, pero que en alma gritan y alientan más fuerte que nunca.

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30 de mayo

Asi es dejé de hinchar por ColoColo hasta que este no vuelva a sus verdaderos dueños!!

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