#Cultura

Pensamientos edificantes de un enemigo del tabaco

4
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Siempre he sido un pensador, y jamás he tenido la costumbre de fumar, por lo que considero que la arbitraria correlación entre la pipa y la reflexión, y además de la civilización, es bastante irrisoria. Con mis pensamientos no fumadores he sido capaz de darme cuenta que rebajar al hombre a la más espantosa frivolidad es justamente lo que hace el acto de fumar, el que consta de una performance de manerismos, de los que aprendieron (los fumadores) a gustar.

Esto es la respuesta a un post que se publicó en el diario El Mostrador, bajo el título de “Pensamientos edificantes de un fumador de tabaco”, extraído (supongo) desde el blog del autor, Federico García Larraín

No es mi intención atacar directamente al autor, no lo conozco personalmente, por lo que no puedo emitir juicio alguno de su persona; lo que puedo hacer es debatir con las ideas que plantea en el referido post.

Soy un lector contemporáneo indignado por la exposición de ideas mal fundamentadas y meramente ilusorias, que hablan de un ideal romántico y estético del acto de “fumar pipa”.

En mencionado post se trata el tema de la vida, la muerte y la salvación del alma. Me permitiré aterrizar las palabras volátiles mencionando algo un tanto más “terrenal”. Algo que, a diferencia de la pipa, no podemos ver ni tomar -ni mucho menos fumar-, pero gracias a la metodología (que también existe) es medible y se llama calidad de vida. Me parece que esa importante parte de la experiencia subjetiva, que está entre la vida y la muerte, se la saltaron con garrocha en el citado post.

No conozco el planeta donde ocurren las lindas escenas que dibujan un mundo en el que todos están a gusto alrededor de una pipa, es posible que se deba al hecho de aborrecer el tabaco desde siempre que no conozco ese entorno, pero lo que leí me pareció más bien una descripción que sublima el significado del fumar una pipa. A propósito de esa imagen, ¿qué pasará con un niño expuesto, una y otra vez, a un humo con toxinas? ¿Le recitarán las lindas palabras que escribió Federico García sobre la vida y la muerte, a propósito de otras “obras de arte” anteriormente publicadas?

El vivir en sociedad es sumamente complejo, y se debe considerar las libertades ajenas cuando nos dispongamos a llevar a cabo cualquier clase de acto, especialmente si es hábito. Cuando yo como, nunca he tirado comida a la cara de algún amigo o amiga, familiar, desconocido o desconocida (al menos no desde mis diez años en adelante). Me parece que el acto de fumar tabaco es sumamente irrespetuoso en sí mismo, con la obvia excepción de quienes buscan lugares apartados y compañeros precisos para solo “adelantar románticamente el acontecer de la muerte”.

Todo gusto que traiga un disfrute subjetivo es legítimo, sin embargo expresaré mi punto de vista sobre el fumar más adelante, porque es precisamente lo que trasciende el disfrute lo que indigna a muchos no fumadores -e incluso a algunos fumadores responsables- como yo: como por ejemplo intentar enaltecer una siútica costumbre, o intentar hacer del fumar pasta base en una pipa algo legítimo también. Quizás los fumadores de pasta base también reflexionan sobre la muerte (es un disfrute subjetivo, pero es condenable por sus efectos aledaños).

¿Será que estoy promoviendo la decadencia en occidente? ¿Cualquier acto que promueva la civilización y la cultura debemos aplaudirlo? Jean-Jaques Rousseau, en sus discursos -uno sobre la corrupción de la moral por las artes y las ciencias, y otro sobre el origen de la desigualdad entre los hombres- retrata con excelente claridad lo que pudo haber ocurrido como proceso gatillante de las sociedades, civilizaciones y culturas. En dichos discursos, se refiere precisamente al ocio como el responsable, eso es algo que el autor de “pensamientos edificantes de un fumador de tabaco” parece haber conseguido argumentar adecuadamente, aunque de manera muy superficial (como se hace cuando se subliman las cosas porque sí).

Fue el ocio el gatillante de las contrucciones culturales, a eso le acertó muy bien, pero fue este mismo el responsable indirecto del lujo, el sometimiento del hombre por el hombre, la prioridad económica en todo lo que hacemos como sociedad, y un montón de otros “vicios” -como los llama quien tradujo a Rousseau- que corroen la vida. Pero quizás hasta esté yo exagerando, si total, se nos viene la muerte encima a todos. Quizás el lujo, la desigualdad y la esclavitud (banderas insignes del progreso y la civilización), tal como todo proceso de colonización, no sean tan graves después de todo, ya que vamos a morir, fumemos o no.

Me parece importante destacar las variadas menciones que dedican los sociólogos Alberto Mayol y Tomás Moulian -en sus libros “el derrumbe del modelo” y “el consumo me consume”, respectivamente- a la erotización de los objetos, clave para el “progreso”, y que ocurre de igual forma con la imagen de ciertas prácticas deseables, que nos posicionan como “eso que queremos ser”.

Siempre he sido un pensador, y jamás he tenido la costumbre de fumar, por lo que considero que la arbitraria correlación entre la pipa y la reflexión, y además de la civilización, es bastante irrisoria.

Con mis pensamientos no fumadores he sido capaz de darme cuenta que rebajar al hombre a la más espantosa frivolidad es justamente lo que hace el acto de fumar, el que consta de una performance de manerismos, de los que aprendieron (los fumadores) a gustar.

Hay que afrontarlo: mientras que el cigarro siempre ha vendido éxito y popularidad, la pipa siempre ha vendido intelectualidad y refinamiento: ‘siutiquería’ pura y dura. Después de todo, no conozco a nadie que haya comenzado a fumar por la satisfacción que esto le trae, sino por la satisfacción de inclusión y validez grupal.

Finalmente, no puedo dejar de expresar mi acuerdo: hay males mucho peores, pero intentar enaltecer un símbolo de frivolidad de tal manera, me parece decadente para lo humano.

——-

Fuente de fotografía

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

08 de marzo

Desde mi experiencia personal, no estoy en absoluto de acuerdo con denostar a la pipa junto con el cigarrillo. Yo nunca fumé cigarrillos precisamente por no ser “mono” (los probé tardíamente y jamás he comprado una cajetilla). Pero después de los 30, tuve la oportunidad de probar el tabaco amazónico en un contexto ceremonial y entendí el abismo de diferencia que hay con el cigarrillo. Después probé la pipa buscando recuperar esa sensación y, aunque es distinta, tampoco es como el cigarrillo. Es algo que no me causa adicción, que no fumo todos los meses, que sólo consumo en un contexto de tranquilidad y sin molestar a otros.

09 de marzo

Eso que dices Víctor me parece muy válido. Mientras se esté en un estado de conciencia estable y se tenga una madurez suficiente para decidir por uno mismo con responsabilidad sobre lo que hace, uno puede disfrutar de cualquier experiencia subjetiva que le parezca grata, mientras no trascienda espacios y libertades propias. Sobre la siutiquería, me refiero al “actuar” el rito de fumar “para otro”, como una escena de lo que se quiere ser (que me parece es lo que hace la mayoría de los fumadores de cigarro y pipa), lo que termina siendo un hábito hasta en lo privado. Hay excepciones por supuesto. Ciertamente puede que haya diferencias entre cigarro y pipa.

Saludos y gracias por comentar.

alfredo kirkwood

14 de marzo

“Con mis pensamientos no fumadores he sido capaz de darme cuenta que rebajar al hombre a la más espantosa frivolidad es justamente lo que hace el acto de fumar, el que consta de una performance de manerismos, de los que aprendieron (los fumadores) a gustar.”
Fumar es un placer, no una frivolidad. Adictivo si, pero placentero.

04 de abril

Alfredo,

Hace 10 años yo estaba en plena ‘adolescencia’, rodeado de amigos iniciándose en ese hábito tan placentero. Pero, lo interesante es que ninguno lo disfrutaba como un placer, todo lo contrario en realidad, recuerdo escuchar quejas de ‘dolores de guata’, ‘malestar en la garganta’, la típica tos ahogada por no saber tragar y botar el humo, etc. ¿Qué es lo que los llevó a todos ellos a soportar ese desagrado y poder disfrutar del cigarro? (que no niego que se pueda convertir en un placer una vez que es adicción – después de todo, eso produce todo objeto que satisface una necesidad adictiva). Era una forma de ‘mostrarse’, a pesar de todo lo desagradable, les entregaba algo que era aún más valioso que el disfrute fisiológico que produce el cigarro a un fumador consolidado, les entregaba integración y aceptación; ser el modelo que querían ser… todos somos frívolos, es una de las características que nos hace más humanos, pero a qué costo?

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado

El santuario de la naturaleza “Dunas y Humedales de Putú” constituye un complejo ecosistema que pertenece a la eco región mediterránea nacional, la cual ha sido considerada a través de una serie de ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Dunas y Humedales de Putú: Un desafío para la conservación de los bienes comunes de identidad territorial

Si uno va a estar en dichos espacios como una minoría intrascendente, donde la gran mayoría está de acuerdo per se con aspectos estructurales distintos a los que desde esta vereda se representan, lo mejo ...
+VER MÁS
#Política

Comisión prelegislativa: ¿Restarse, bajarse o quedarse hasta el final?

Si el Petro es capaz de levantar el cerco de sanciones entonces sí podría ayudar a mitigar el problema económico del país, ya que Venezuela sería capaz de conseguir dinero para pagar sus deudas y amino ...
+VER MÁS
#Economía

Petro: La criptomoneda que hace frente a la crisis venezolana

Popular

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

Como Consejera Universitaria, mujer y estudiante le ofrezco disculpas públicas a la profesora en nombre de mis compañeras y compañeros que ejercieron y fueron testigos de tales humillaciones.
+VER MÁS
#Género

¿Educación no sexista?

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores