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La risa no se mancha

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El humor negro nos permite soportar realidades que de otro modo se nos hacen indigeribles, y la mayoría disfrutamos de él a diario. Vivir en una democracia significa, entre varias otras cosas, estar dispuestos a soportar un cierto nivel de agresión, y determinar los límites en los que esa agresión resulta tolerable. Una sociedad de ofendidos es tan insoportable como una de chistositos. Los talibanes y santurrones de lo políticamente correcto pueden terminar por transformar sus objetos de protección en incapacitados y desvalidos.

El enojo de Andrés Caniulef produce un juego de máscaras caro a nuestra opinión pública. Evadimos el problema principal –la situación al sur del Bío Bío– para discutir de manera ensombrecida y retorcida eso mismo, cobijados en un conflicto lateral. Recuerda lo de 1979, cuando el niño Rodrigo Anfruns desapareció. El drama de miles, invisibilizado en primer lugar por el mismo diario que hoy, quiero creer que de buena fe, le da tribuna a Caniulef, se representó involuntariamente en la angustia de esos padres. Aun hoy, no recordamos que vivimos en uno de los países más desiguales del mundo si no es acotado a un candidato presidencial que ve en Maipú una versión empeorada de Sodoma y Gomorra.

Acabo de bromear, utilizando la exageración, para referirme a un video que es como para llorar, el de Golborne. Le comento, con el tono de voz más impostado que puedo, a una querida amiga maipucina que no sabía de los peligros que había pasado cuando chica, y ella me dice que se quiere ofrecer de rostro de campaña. Nos reímos de buena gana, juntos. Lo claro es que no podemos vivir sin humor. Nos permite soportar una vida que constantemente nos defrauda, es un antídoto diario contra una cotidianeidad que horada. Soportamos a un espécimen como Piñera porque nos podemos reír a mandíbula batiente de él. Nos burlamos que pronuncie horriblemente mal, de que se equivoque frase por medio, de que tenga tics, de sus brazos cortos, de que usa zapatos con terraplen porque no acepta su porte, de que su señora a veces habla como si se hubiera tomado un par de tragos. Las generaciones que vivieron la dictadura encontraron solaz riéndose de los martes de Merino y en el analfabetismo funcional de Pinochet. Por eso es que, en defensa del derecho de reírnos siempre, incluso cuando todos estén tristes, debemos defender a Yerko. Y la mejor forma de defenderlo en este caso es reconocer que se equivocó.

Lo único que resulta inexcusable en el humor es que no nos haga reír. Lo único que jamás se le puede perdonar a un chiste es ser fome. La fomedad despoja a la ironía, dejándola como mera ofensa. El error primordial de Yerko al referirse a Caniulef es haber sido aburrido. Decir que un homosexual sueña con morir como Caupolicán es repetir una talla que podría haber dicho Hermógenes con H o los Indolatinos hace 30 años.

Se defiende mal Alcaíno cuando dice que se ríe por igual “del dueño del canal, de un ministro o de Caniulef”. Reírse de un poderoso no da derecho a reírse de un débil. Así como es valioso burlarse de un multimillonario, es un acto de barbarie reírse de un pobre. Ambas acciones no se suman ni se restan. No es lo mismo reírse de alguien que de la condición de alguien. Sin haberlo visto más que en pantallazos, Caniulef me parece un personaje digno de risa, más allá de su tendencia sexual o su ascendencia. Su forma de ejercer el periodismo de espaldas a la nobleza de su oficio, de frente a estrellas fatuas, su pasión por el oropel, por el terciopelo de mala calidad, lo hacen caricaturizable. A diferencia de otro columnista en este mismo espacio, no me produce ninguna impresión especial que se vista como se viste o que frecuente o no las playas de Miami. Él tiene todo el derecho a manifestar su malestar como víctima, pero ese rol no va a cambiar lo que él representa, el absoluto descompromiso por su entorno. Del mismo modo, el rol de Alcaíno no va a cambiar por su puntual rol de agresor en este caso, y así lo han hecho ver distintos dirigentes mapuches el día de ayer. Las personas son lo que hacen, no lo que dicen. Alcaíno hace, Caniulef dice.

El humor que practicamos en privado no es el mismo que exhibimos en público, y está bien que sea así. La burla en un living se somete a otra vara que la que se dice frente a millones de personas, y Yerko juega con ese límite. El humor está hecho de oportunidades, y claramente no era esta la semana para ridiculizar a los mapuches. Pero, no nos engañemos, el buen humor casi siempre es negro, se basa en prejuicios, ofende. El humor negro nos permite soportar realidades que de otro modo se nos hacen indigeribles, y la mayoría disfrutamos de él a diario. Vivir en una democracia significa, entre varias otras cosas, estar dispuestos a soportar un cierto nivel de agresión, y determinar los límites en los que esa agresión resulta tolerable. Una sociedad de ofendidos es tan insoportable como una de chistositos. Los talibanes y santurrones de lo políticamente correcto pueden terminar por transformar sus objetos de protección en incapacitados y desvalidos. Con sus consignas impolutas eliminan cualquier posibilidad de matiz, de punto medio, de contrapunto. Yerko es a veces genial y a veces torpe, a veces valiente y otras tantas se deja seducir por el chiste fácil y la víctima indefensa. Se condena a Alcaíno mientras a diario soportamos violencias mucho peores contra toda clase de minorías. Lo que es claro es que nos pone de frente a nuestra infinita hipocresía, y al parecer esta semana no nos gustó lo que se vio en el espejo.

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Comentarios

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18 de enero

Gran columna! El humor y, a través suyo, la risa, son un poderoso artefacto subversivo. No es llegar y contar un chiste, ni repetir ad nauseam situaciones estereotipadas de la incultura. Ni tampoco condenar al humorista por una noche desafortunada.

18 de enero

Gracias Santiago. Se trata de eso, de ver matices allí donde tantos ven, a rajatabla, el bien y el mal. Un buen tipo tuvo una mala noche, y viceversa. El problema real está en el sur.

18 de enero

lo que molesta, es no me puedo reir de todos por igual
heteros, homo y bisexuales
mapuches, hulliches, gallegos u otto y fritz
piñera o bachelet
si digo gordi es una falta de repeto, pero si digo piraña no

18 de enero

Gracias por la lectura, Álvaro. Mi argumento para “no reirnos de todos por igual” es que es éticamente más valioso reirse de un poderoso que de un débil, eso es todo. Un amigo homosexual me comentaba ayer que, según creía, ningún homosexual en Chile se ha salvado de una golpiza por su condición alguna vez en su vida, en el colegio o después. Ese sufrimiento hace que tengamos un poco más de cuidado (“desigual”, si quieres) comparado con quienes no han sufrido eso. En el caso de reírse de la gordura de una mujer se trata de algo más básico, sentido común o caballerosidad.

18 de enero

Patricio, entonces partimos por una premisa basada en la discriminación, te puedo dar ejemplos donde he vivido odiosidades por la discriminación (por hechos reales o supuestos por la persona que discrimina).
Creo que la consecuencia es o debe ser la base de nuestros actos y voy a ocupar un ejemplo brutalista:
Nos basamos en los derechos y tradiciones de los pueblos originarios para justificar reivindicaciones sociales (en Chile o el extranjero) pero por otro lado no aceptamos las costumbres que no nos gustan como la dote o compra de una esposa, el sacrificio de llamas en la willancha aymará o sacrificios humanos de distintas culturas americanas prehispanicas.
Cuando tienes una relación de pareja, tienes lo bueno y malo de esta, o cuando se enoja o anda idiota la hechas (o te vas) hasta que se le pase?

18 de enero

Álvaro: El problema de los pueblos originarios que tienen costumbres que nos parecen inaceptables es un tema inagotable. Hay un libro de Vargas Llosa, “El hablador”, muy interesante sobre eso. ¿Qué pasa con los que encogen cabezas? ¿Con los que entregan personas en sacrificio? No parece haber entre el pueblo mapuche costumbres de esa laya. Cuando ocurre, es muy difícil dar una respuesta genérica, cada caso tiene particularidades (mayoría de edad, consentimiento libre de vicios, etc, etc)
Pero lo claro es que son casos puntuales. Esos casos no autorizan a burlarse genéricamente de una etnia.

Juan Pablo Aguilar

18 de enero

Estimado, totalmente de acuerdo con su defensa al pueblo mapuche. Pero creo que por buscar objetividad -es decir no atacar solo a una parte- tiró palos contra Alcaíno, quien solo hace su trabajo (expresión que no equivale al pelao que en dictadura “hacia su pega”, entendamos que es diferente). Las críticas a Alcaíno corresponden más a una visión de tu gusto por cierto tipo de humor y nada más. Ahora bien, se desprende de tu crítica a Alcaíno sobre todo cuando te refieres a los “límites”, en que el argumento reposa sobre lo que se conoce como libertad de culto, cuestión que implica respeto por los diferentes integrantes de la sociedad civil (grupos y personas) y en consecuencia, ese argumento descansa sobre la noción de Estado. Esta concepción es la misma de la cual se apoyaron en los años del terror para Censurar y perseguir. Con esto no estoy indicando que tu seas de ese tipo de personas, sino que en principio puede tener consecuencias del mismo orden (censura innecesaria, no crímenes como en el caso del gobierno de Fredy Kruger). Solo le comento esto para que reflexionemos más respecto a los “límites”. Sobre todo porque el fin es reirse. Si alguien se rie de lo irracional que es creer en Dios, acaso no es un insulto para un creyente? Por supuesto, sin embargo, es humor, eso es todo…
Aparte que Alcaíno apoya públicamente la causa del pueblo mapuche….y eso sí que no es chiste…

18 de enero

Hola Juan Pablo: Muchas gracias por tu lúcida lectura.
Efectivamente, censura y respeto utilizan un mismo argumento, incluso democracia y “democracia protegida”, sólo que más o menos exagerado. Es como el remedio que sana o mata, según la cantidad que se consuma. En nombre de los principios se suelen hacer atrocidades. El que Pinochet, al igual que un demócrata, hable del “respeto” no quiere decir que son dos caras de lo mismo.
Cierto tipo de humor me gusta y otro no, pero creo que tengo buenas razones objetivas para sostener que reírse de los débiles es peor que reírse de los poderosos. Hace un par de minutos un amigo me ponía el ejemplo de reírse de un niño con una enfermedad mental. Eso no es “hacer la pega”, no es igual que reírse de Pablo Alcalde. Todo es un asunto de grados, de dónde ponemos el cerco, y es contingente.

Claudia Quilaqueo.

18 de enero

Ese es un humor inteligente. lo otro es patético al igual que todo lo que se lee aca.

19 de enero

Hola Claudia, un gusto que participes de este espacio. Te mando un abrazo.

18 de enero

Muy buena columna. Concuerdo en que el asunto realmente relevante ocurre allende el Biobío. Es sintomático que una columna referida a personajes de farándula convocara más de 2 mil lectores y el sólido y muy interesante artículo de un cientista político mapuche en este mismo sitio no prendiera de la misma manera. Pero como dice Pamela Díaz, “la pipol” decide con que se entretiene.
Concuerdo además en que una acción no justifica la otra (respecto de los aludidos) y sobre todo, concuerdo en que el humor debe siempre hacernos reír. Imperdonable el comediante fome. Ahora bien, de qué nos reímos, qué es gracioso y que no, es un asunto complejo, subjetivo y por supuesto, imposible de normar.
Pero me llama la atención, y ese fue el motivo de mi columna, que se defienda a raja tabla una forma (unívoca) de ejercer una profesión: el periodismo digno es de tal o cual manera, el indigno de esta otra. Creo que, como en todas las profesiones, hay caminos distintos, y me evaluación respecto de mis pares tiene que ver con cómo abordan -eficazmente o no- el formato en que se desenvuelven. A la directora de Ciper no le pido lo mismo que a alguien que hace un taller en una universidad ni a una redactora de Miss 17. Y en ese sentido, creo que Caniulef cumple con lo suyo (satisfacer las necesidades de entretención superficial que determina Canal 13 en su línea editorial). Esa misma exigencia de consecuencia no aparece en muchos comentaristas y tuiteros a la hora de evaluar la responsabilidad de Alcaíno en su rol de comediante. Aquí todo lo dicho es por Yerko (como si el personaje cobrara vida propia y no hablara a través de un actor guiado por un libretista y una línea editorial de un canal) y por lo tanto, cualquier cosa se justifica.
Yo creo, al contrario, el actor puede modificar o al menor moldear la forma en que desarrolla su discurso. En el caso de Alcaíno, es sabido su compromiso sincero y de antigua data con las reivindicaciones del pueblo mapuche. En ese contexto, es lógico que aprovechara la tribuna masiva de la pantalla televisiva e hiciera mención al asesinato de Matías Catrileo. Donde a mi modo de ver aparece la contradicción es en la forma cómo aborda su rutina respecto de Caniulef. Bien pudo hacerlo como señala esta columna a partir de su gusto por el oropel y su devoción por cierto tipo de artistas, por sus lentes desmedidos, por su corte de pelo, porque siempre lo calzan con el turno del domingo, etc. Material no faltaba. Pero Alcaíno, el progresista, el militante de los derechos de los excluidos, recurre a dos aristas para generar risa: el origen étnico del aludido, como motivo risible; y una supuesta orientación sexual (que en este país, carece de derechos civiles mínimos). ¿Por qué? El humor nunca es ingenuo, siempre es ideológico. Y para el actor, a partir de sus propias declaraciones precedentes, hay una forma correcta de ser mapuche. Caniulef no la cumple. Démosle entonces. Pero para eso engancha con lo que espera el “gran público”, homófobo y racista (del tipo Hermógenes con H, por cierto).
Y una vez ocurrida la polémica, ¿qué hace el actor? Podría haber reculado livianamente con frases como “bueno, tal vez se nos pasó la mano, la tele en directo es así, igual no hay mala onda con Caniulef ni con nadie”, etc. No. Alcaíno actúa como el viejo militante, insiste en que ataca a “poderosos y débiles por igual”, reivindica su rebeldía pop y su mesianismo, y en paralelo surgen “espontáneamente” las declaraciones de dos dirigentas mapuche y el troleo en twitter a cuentas varias. Era bien fome su rutina, pero menos digerible aún es su soberbia.

18 de enero

Hola Jorge: Te agradezco especialmente el comentario, es una lectura que mejora lo que he escrito.
Sobre los periodistas de la revista miss 17, o los que se dedican a las relaciones públicas de una empresa: En mi profesión se da algo similar con los abogados de narcotraficantes o de tiendas usureras. Ellos “hacen la pega” desde donde les corresponde, y uno no les puede exigir lo mismo que a un abogado de Derechos Humanos. Pero eso no quiere decir que no pueda preferir, o encontrar un aporte más valioso, al de Derechos Humanos.
Otro punto clave que nombras es el de canal 13, que en esta ha pasado colado. ¿Cuál es su línea editorial? La importancia de un medio de comunicación, en circunstancias que todos podemos subir a youtube o a un blog lo que se nos cante, es, precisamente, tener una línea. En ese sentido, canal 13 tiene que ponerse los pantalones, decir qué opina más allá de “lamentar”. Los dos trabajan donde mismo.

Pedro Cayuqueo

21 de enero

Hola Pedro, gracias por la lectura. He tratado de leer varias veces tu columna, pero el link no está operativo. Seguiré intentando.

Fidel Saavedra Bravo

18 de enero

Interesante tema. Comparto y discrepo en algunos puntos con tu comentario, y te dejo el mío para aportar. Saludos: http://www.elpilin.cl/la-ira-de-andres-caniulef/

18 de enero

Voy por su lectura. Muchas gracias, Fidel.

18 de enero

Creo que hay diferencia entre un periodista de espectaculo que uno de chismes, creo que hay mucha diferencia entre el Cahiers du cinema y un tabloide como News of the World, y creo que hay muchisima diferencia entre un chiste racista y homofobo y lo que dijo Yerko en Vertigo.

“Un negro, un sudaca, un marroqui y un gitano: ¿Quien conduce?
La guardia civil”. “¿Cuál es la diferencia entre un negro que va a una casa de putas y un blanco que hace lo mismo? Que el blanco va para saciar su sed de placer y el negro va a ver a la esposa”. “Cuál es la diferencia entre un heterosexual y un bisexual ? – Quince cervezas.” “Llega un policia a un bar y dice: -Buenas noches los civiles, ¿por casualidad hay homosexuales aqui?-. Todos contestan en coro: -¡No!-, y el policia: -¡Ay!, ¡que bar tan aburrido!”. “Entra un gay a la sex shop y le pregunta al empleado…- tienen consoladores??? el otro le responde…- Estan en aquella pared señalandola. – Entonces el gay sin pensarlo le responde ¡¡¡deme ese rojo de la orilla!!!, y el empleado le contesta… – Noooo. del extinguidor a la derecha!!”

Todos estos son chistes racistas y homofobos. Apuntan directamente a una condicion sexual, a una etnia, etc. El “chiste” radica en burlarse de esa condicion sexual o grupo social, utilizando la caricatura del “defecto” de esa condicion sexual o etnia, reforzando un estereotipo negativo y dañino socialmente. Eso es ser racista y/o homofobico.

Lo que dijo Yerko en cambio no apuntaba a nada de eso, sino a una persona. Si ven la rutina, Yerko no se burla de “los mapuches”, ni se burla de “los homosexuales”: se mofa de un periodista, que de casualidad es gay y tiene ascendiente mapuche. Eso no es homofobia ni racismo, eso es burlarse de alguien, de una persona particular. Yerko no se burla de la colectividad gay y/o mapuche, porque decir “Todos los años sueño que muero como Caupolicán, no me molesta tanto el sueño, ahora te dejo porque quiero volver a soñar” es tomar un hecho que todos conocemos y lo enfoca hacia el periodista en cuestion que es gay. “El lonco mayor, mi abuelo, me echó cagando de la comunidad. Tuve que devolverle el kultrún, la trutruca, el cintillo y el indio pícaro de metro 80 que había tallado” ¿Donde esta lo ofensivo a los mapuches? ¿O a los gays?

¿Habia odio, llamado a matar a Caniulef, desprecio o cualquier cosa que entra dentro de la homofobia o racismo en la rutina? No. Hay mofa, hay burla, pero no racismo ni homofobia.

La rutina sobre Caniulef es del mismo calibre que la que hizo Yerko a Mauricio Israel “Hoy recibí mi primera mesada, no sé si pagarle los $ 300 pesos al señor del kiosko (…) Hoy recibí mi primer sueldo, no sé si pagarle al señor del kiosko (…) Recibí un bono de la radio, pero no le voy a pagar los 14 millones que le debo al señor del kiosko”. Hizo mofa de lo estafador y delincuente que es Israel, nada mas.

Todos los chistes, todos, son crueles. Si los analizamos, precisamente la cualidad del chiste es no ser politicamente correcto, sino todo lo contrario. Y nos pueden molestar, ofender o hacernos gracia. Caniulef y los muchos aludidos en las rutinas de Yerko tienen motivos de sobra para molestarse, porque las rutinas no son suavecitas ni delicadas, son bastante crueles. Pero no confundamos la molestia personal con expresiones como “racismo” o “homofobia”, menos para armar polemica barata. Caniulef puede molestarse, pero no involucrar a todos los mapuches y a todos los homosexuales para buscar apoyo para hacerse fama a costa de una rutina de mal gusto.

Racista es llamar a los mapuches “terroristas”, “flojos”, estigmatizarlos y obligarlos a acatar leyes claramente lesivas hacia ellos. Homofobico es quien siente una aversión incontrolable, rechazo, odio, repudio, prejuicio o discriminación hacia mujeres u hombres que se reconocen a sí mismos como homosexuales, y busca acosarlos o perseguirlos. Contar un chiste como “¿Saben cuáles fueron las últimas palabras de Caupolicán antes de morir? – ¿Eres tú Lautaarooooo?” es de mal gusto, fome, ridiculo, lo que sea, pero no racista ni homofobico.

18 de enero

Hola Marcela. Te agradezco lo que escribes, me aclara algunas cosas. Mi impresión es que Caniulef hablaba a nombre de sí mismo. Utilizaba argumentos genéricos, pero referidos a su propia persona. Desde ese punto de vista, es perfectamente legítimo que se haya sentido ofendido, así como muchos otros homosexuales y mapuches no se sintieron ofendidos. Hay allí un ejercicio subjetivo. Respecto a Israel, el chiste es sobre un hecho criticable, doloso, que es no pagar deudas. Distinto es que hubieran hecho un chiste con su condición de judio, por ejemplo. Por eso es que escribí que me da risa Caniulef en su ejercicio profesional, no en su condición per se, y esa es la confusión con el chiste de Caupolicán que, tal como dices, es esencialmente fome, más que otra cosa.
Pero el tema de fondo es que se debe defender la risa, y en ese sentido creo que estamos de acuerdo.

18 de enero

“Todos los años sueño que muero como Caupolicán, no me molesta tanto el sueño, ahora te dejo porque quiero volver a soñar” es tomar un hecho que todos conocemos y lo enfoca hacia el periodista en cuestion que es gay. “El lonco mayor, mi abuelo, me echó cagando de la comunidad. Tuve que devolverle el kultrún, la trutruca, el cintillo y el indio pícaro de metro 80 que había tallado” ¿Donde esta lo ofensivo a los mapuches? ¿O a los gays?”…
Marcela, ¿de verdad no ves lo ofensivo en esas frases?

21 de enero

¿Sabe lo que veo Jorge? Que la gente algo sabe de cultura mapuche, porque sino no entenderian el doble sentido de lo que dijo Yerko.

No, no veo lo ofensivo… a menos que sea cierto que era chistes de “maricas e indios”. Pero no, solo se ha usado elementos mapuches y se le ha dado un doble sentido aludiendo a la opcion sexual de un personajillo. El que ha dado la connotacion de “maricas de indios” ha sido Caniulef, el aludido, porque su mente retorcida le hizo ver algo que no hay, o sea, racismo y homofobia.

¿Quiere comparar con un chiste verdaderamente racista y homofobico? “Llega un gringo a una aldea mapuche remota para hacer un documental para el discovery channel. Encuentra a un mapuche y le pregunta: -mister, me podria contar algun evento importante que haya pasado aca? -mira, la semana pasada se perdió mi prima y, como es a tradicion, salimos a buscarla, nos tomamos unas botellitas de whisky y la culiamos. -pero yo no puedo decir eso en tv, asi que me podria decir algun evento mas alegre? -mira, la semana antepasada se perdio la mina de la aldea, y como es la costumbre , salimos a buscarla, nos tomamos unas botellitas de whisky y nos la culiamos. -pero no puedo poner eso!me podria decir algun evento triste? el mapuche se pone a llorar y le dice -una vez me perdi yo……” (conste que no es mio, http://www.chistes.cl/?verchiste=12599)

Ahi sí veo totalmente que hay ofensa, porque hay alusiones a lo mas peyorativo contra los mapuches, o sea, que son borrachos, ineptos, flojos, con el añadido de violadores.

Ahora mire lo que dijo Yerko, ¿ve que solo hay doble sentido? De pesimo gusto, aburrido y si no fuera por el sensible de Caniulef, al que no se le puede tocar ni con una gota de agua, ni siquiera nos habriamos enterado ni estariamos hablando de esto. Peor estuvo la parte que le toco a Longton y a Roth, pero nadie dice nada ¿verdad?

PatoE

18 de enero

Patricio:

Excelente columna. A veces hace falta ser capaz de no mirar en blanco y negro (¡cómo nos cuesta!!) Comparto también el que el problema real está en el sur y no en esta polémica a la que quieren ponerle levadura para que se vea más grande. Por último, te felicito por darte el tiempo de comentar cada posteo; demuestra tu real interés por comunicar y generar diálogo.

18 de enero

Gracias por la lectura, PATOE. Comparado con los posteos en casi todas las otras partes, es un placer conversar acá.

18 de enero

Decir “piraña” (nombre dado a un grupo económico de los 70) es un insulto que reconoce poderío aunque también avaricia. Decir “gordi” a una personalidad política, es ningunearla…

Buena esta columna, principalmente porque no es maniquea.
El humor, como todos los instrumentos, sirve pa’ chicha y pa’chancho… Lo que está claro, además de todo lo expresado por P. Hidalgo, es que sus mensajes pasan piola cuando mientras uno se está riendo a mandíbula batiente. Me gusta que haya armado esta discusión.
Bravo por el derecho a equivocarse, bravo por el derecho a reclamar, bravo por el derecho a opinar.

18 de enero

Hola Mónica, te agradezco la lectura. Me gustó el dicho de la chicha y el chancho, te lo voy a robar.
Abrazote,
P.

18 de enero

HE VISTO COMO SE HA DESATADO UNA VERBORREA POR EL CASO DE YERKO VS CANIULEF.
ULTIMAMENTE HAN RESULTADO POLÉMICOS VARIOS HUMORISTAS, ESTO OCURRE, SEGÚN CREO, PORQUE ESTOS HUMORISTAS RECURREN A LA FACILIDAD Y COSTUMBRE QUE CULTURALMENTE UTILIZA EL CHILENO, EL REIRSE DE LOS DEMAS. HAGAMOS EL EJERCICIO DE ENCONTRAR HUMORISTAS QUE NO RECURREN A ESOS ELEMENTOS: COCO LEGRAND, BOMBO FICA, JORGE ROMERO FIRULETE……..¿HABRÁN MAS?

19 de enero

Hola Mario.
A Firulete no lo vi, pero te doy el beneficio de la duda.
Saludos,
P.

Raul Andres Rogers Señoret

19 de enero

De mal en peor…..
Pais risible, articulos de humo…

20 de enero

Hola Raúl:
¿Encuentras que este artículo es humo? nos harías un favor explicándonos por qué.

19 de enero

Patricio Hidalgo en esta columna nos dice que los asuntos que tienen que ver a los mapuches existen desde el Bío-Bíoal Sur y no ha percibido que la mayoría de los mapuches viven en la ciudad, llegando varios de ellos a ser profesionales o incluso colegas de él. Lo que está en cuestión aquí, para quienes somos mapuches y profesionales, es lo mismo en su médula, que lo sucede en el sur, un problema de discriminación racial. Esto es lo principal desde una perspectiva moral, y las opiniones sobre el oficio de Caniulef son francamente accesorias.
Salvador Millaleo

20 de enero

Hola Salvador.
La columna podría haber empezado con “El problema del Estado chileno con sus pueblos originarios” y el resultado hubiera sido el mismo. No se trataba de cercar el problema geográficamente, sino de señalar el último estallido. Tu alcance es necesario, para no llamar a confusión. Te lo agradezco. Sobre lo que lo de Caniulef es accesorio: es cierto.
Saludos

pedro arturo zlatar becerra

19 de enero

Hasta ahora ni siquiera tengo el recuerdo de una foto de Andrés Caniulef; jamás hubiera escuchado su nombre si no fuese por esta estupidez. Alcaíno, para tus próximos chistes elige personajes que tengan alguna importancia.

20 de enero

Hola Pedro:
Los derechos de las personas son iguales para todos, en principio. Por eso que en esto que sea Caniulef o, por ejemplo, Mónica González, es en principio indiferente.
Cordiales saludos, gracias por la lectura.

20 de enero

Excelente columna. Sólo un pensamiento “excursus”: Qué distintos son los comentarios a una columna como esta en el Quinto Poder, en comparación con las de un medio masivo como Emol. Aquí, incluso un comentario negativo ha sido visto como un aporte y el comentario despectivo tiene, al menos, algún tipo de elgancia. En parte, claro, es virtud de Patricio, que ha conducido el debate de un modo reflexivo, es decir, hay un filtro preliminar. Preocupante, en todo caso, es que la agresión y la indignación rápida, fugaz e irreflexiva sea la posición mayoritaria y la moderación y reflexión (que puede llevar a una indignación más seria y profunda) sea un comportamiento minoritario. Bien por este espacio.

20 de enero

Hola Jaime:
Cuando este medio se fundó, a comienzos del 2010, que cada columnista se diera la tarea de conducir el debate de su post era un requisito clave. Aquí nadie es famoso ni está tan ocupado. No siempre es posible, y desde luego que no es exigible. Pero cuidar este espacio para que no se transforme en un debate post columna de Carlos Peña es un imperativo.
Abrazo grande, avísame cuando estés por acá de vuelta.

Franco

20 de enero

De la disputa Alcaino-Caniulef veo otra arista consistente en la tipica conducta de los canales de television que al finalizar sus programas señalen que las opiniones son personales y se desamarcan asi de quien las emite. Ocurrio con Canal 13 ante la ultima rutina de Alcaino y analizo si un Canal en virtud de un vinculo permanente en el tiempo y remunerado ( nose si es un contrato de trabajo u otra forma de negociacio la empleada en el medio) con una persona acepta los beneficios que el rendimiento profesional de esa persona trae para el canal, por ejemplo: alta audiencia y consecuencialmente mas ingresos por auspicios, debe ( a mi criterio) hacerse cargo de lo malo pues existe un vinculo permanente en el tiempo con el actor, periodista, etc., lo que revela que esa persona se enmarca en la linea de pensamientl del Canal, entonces pretender luego eludir responsabilidad ante consecuencias desfavorables da la impresion que la Institucion solo se queda con lo bueno del negocio. Es distinto de la opinion accidental de un invitado o una entrevista callejera pues me refiero a situaciones donde la relacion Canal-Profesional tiene una prolongacion temporal, saludos cordiales

20 de enero

Hola Franco.
En la respuesta a Jorge Pujado salió ese tema, la responsabilidad editorial del canal. Es como cuando los diarios ponen la foto del columnista, como queriendo decir “esto es de él solito”. En elquintopoder, cuyo presupuesto anual es varias veces menor al de un capítulo de Vértigo hay una línea editorial clara, no se ve cómo no existe eso en Canal 13. Las dos posibilidades extremas (sancionar a Alcaino o defenderlo a muerte) son plausibles, en la medida que correspondan a algún tipo de principio general.
Abrazo, gracias por la lectura.

21 de enero

Chiste, chanza, mofa, chacota… Pero humor satírico es mucho decir para el personaje televisivo.

No apoyo a Caniulef que es un tipo desarraigado sin consciencia de su ser.

Tampoco me cuadra el actuar de Alcaíno que con todo su discurso progresista, democrático, crítico y contundente sea a la vez otro empleado más de los patrones cuando hablamos del pan cotidiano.

21 de enero

Hola Morelia.
Te refieres al viejo problema de ganarse el pan, un conflicto permanente para quienes no comulgamos con el pan del mercado. ¿Cuántos podrán decir que no son empleados de ningún patrón, aunque sea secundariamente, al momento de proveérselo? Me temo que son los menos. Por lo mismo, no debiera ser un argumento a priori.
Gracias por la lectura.

lautaro salgado

21 de enero

No voy a defender a Alcaino, un tipo que se dice de la verdadera izquierda y trabaja para el poder más recalcitrante de Chile (canal 13) Con una mano levanta el puño en las marchas y con la otra mano cobra el dinero del canal que le hace publicidad a La Polar, las farmacias ladronas, a los bancos usureros, a las universidades truchas, y un largo etcétera de empresas que lucran estafando chilenos y cosas peores también.
Caniulef igual, le molesta que Alcaino parodie su eclécticismo cultural, un mapuche snob, pero creo que lo peor fue que lo tratara derechamente de gay. Lo llamativo es que Caniulef trabaja para el canal de Chile cuyos dueños son, entre otros, la iglesia católica, y escribe su carta abierta de reclamo en El Mercurio, el diario que hace 150 años se dedica a profesar una ideología abiertamente antimapuche.
Como dijo claramente el periodista José Miguel Villouta, homosexual declarado, Caniulef nunca tuvo problema de sostener el micrófono del canal “homofóbico” que públicamente ha pasado mensajes de jerarcas de la iglesia católica, incluso el Papa, tratando a los homosexuales de personas enfermas. Incluso José Miguel aseveró que Caniulef nunca tuvo problemas de comprarse ropa de marca y a la moda con dinero de este canal, mientras el canal es abiertamente homófogo.
Lo que aquí vemos, al final de cuentas, es la típica chaquetería chilena, el doble standart y la falta de una moral consecuente con el actuar y lo que se dice.

lautaro salgado

21 de enero

perdón, HOMOFOBO debí decir al final

21 de enero

Hola Lautaro.
Precisamente en la conversación de más arriba nos referíamos al problema de “trabajar para el enemigo”. En mi opinión, es una acusación que admite más matices que los que señalas.
Cordiales saludos.

camila valeska gonzález serras

09 de marzo

si seguro que no.. que que? que no se mancha.

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