#Cultura

La molestia de NO

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Molesta, por ejemplo, desde la guata, ver a la corte de personajes secundarios que se recuerda, recrea y celebra en pantalla, con una épica que, tal como ellos, ha envejecido un cuarto de siglo y no ha resistido del todo bien el paso del tiempo. Esa generación que se comprometió con valentía por el NO, pero que rara vez se ha quedado “fuera del baile”.

La película NO emociona, entretiene y molesta.

Emociona ver esas imágenes, a Patricio Bañados dando inicio a la franja, a Florcita Motuda cantando el vals del NO o simplemente la esperanza de la gente, en un ambiente que por más lecturas, testimonios o imágenes de archivo, es francamente imposible capturar para uno.

Entretiene también, con todas las limitaciones del caso, ver las supuestas discusiones durante la campaña y la historia del protagonista, bastante inverosímil, pero con diálogos llenos de humor e ironía.

En fin, la película emociona y entretiene, hasta ahí, a la gruesa, bastante más de lo que uno le pide a casi cualquier película.

Pero también molesta. Molesta, por ejemplo, desde la guata, ver a la corte de personajes secundarios que se recuerda, recrea y celebra en pantalla, con una épica que, tal como ellos, ha envejecido un cuarto de siglo y no ha resistido del todo bien el paso del tiempo. Esa generación que se comprometió con valentía por el NO, pero que rara vez se ha quedado “fuera del baile”. Los que han generado un discurso siempre pertinente y “bien amoblado” para, como el protagonista, vender una bebida cola, la campaña del NO o una teleserie. Así también para traer a Pinochet de Londres, sentarse en directorios de empresas, dirigir universidades con fines lucro, aplicar la ley antiterrorista en la Araucanía o dirigir canales que hacen de la delincuencia su sello.

Ese es también en gran medida el chiste de la película, de los que reconciliaron la cultura democrática del NO y el ideario económico del SÍ, los que tienen algo así como un profundo sentido social, pero que a la vez muy claro que, como todo el mundo, tienen que “pagar el colegio a fin de mes”. Ese es, en parte, el tedio de verlos en pantalla –y grande- una vez más.

Por otro lado, el Sí aparece ligado profusamente a la figura de Daniel López. Y si en el retrato del No sobran los personajes secundarios y voluntariosos extras, en la campaña del Sí, no hay nada más que el dictador. Ausentes están todos los que ejercieron sin muchas dudas el sacrosanto derecho a la propiedad y han ido adhiriendo a cuentagotas a esa cosa de los derechos humanos. La película, en ese sentido, se resta de decir algo interesante tanto de la generación que, Chicago y Chacarillas mediante, siguió ni tan ciegamente a Pinochet, como también de esos 4 de cada 10 chilenos que votó por el Sí.

Puede ser injusto intentar evaluar la película en otros términos –históricos, sociológicos, periodísticos o inclusive familiares. La película a ratos emociona y entretiene, el resto hay que dejarlo a la conversación con los amigos o la familia, de esa no se salva nadie.

Hay que ver la película, sí. De los directores creativos de ayer, hoy directores de empresas, de canales o lobbystas, mejor que ya no más.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#Coronavirus

VER TODO
La nueva Carta Magna debe tener la más alta representación de la ciudadanía a la que servirá, y en esa ciudadanía siempre habrá, derechas e izquierdas, aunque sean independientes
+VER MÁS
#Política

Convención Constituyente: convencer en vez de vencer

Los partidos debieran extraer la conclusión, del resultado de la Constituyente, que se agotó un tipo de hegemonía y de liderazgo que gobernó el país en estos más de 30 años y que el propio proyecto h ...
+VER MÁS
#Política

Resultado constituyente: fin de un ciclo político

Vemos la Olla Comunitaria como una herramienta de movilización, la comida como un elemento de unión, elemento de confluencia y solidaridad, como Iniciativa popular que incide en la organización y empo ...
+VER MÁS
#Internacional

Colombia: de la olla comunitaria a espacios de construcción de tejido social

En la Araucanía el capital está en la tierra y la propiedad latifundista de ésta; siendo estos instrumentos de dominación colonial dibujada bajo la forma de empresa; pero, una empresa altamente monopoli ...
+VER MÁS
#Economía

Forestales: los diamantes de sangre chilenos

Nuevos

La nueva Carta Magna debe tener la más alta representación de la ciudadanía a la que servirá, y en esa ciudadanía siempre habrá, derechas e izquierdas, aunque sean independientes
+VER MÁS
#Política

Convención Constituyente: convencer en vez de vencer

Los partidos debieran extraer la conclusión, del resultado de la Constituyente, que se agotó un tipo de hegemonía y de liderazgo que gobernó el país en estos más de 30 años y que el propio proyecto h ...
+VER MÁS
#Política

Resultado constituyente: fin de un ciclo político

Vemos la Olla Comunitaria como una herramienta de movilización, la comida como un elemento de unión, elemento de confluencia y solidaridad, como Iniciativa popular que incide en la organización y empo ...
+VER MÁS
#Internacional

Colombia: de la olla comunitaria a espacios de construcción de tejido social

En la Araucanía el capital está en la tierra y la propiedad latifundista de ésta; siendo estos instrumentos de dominación colonial dibujada bajo la forma de empresa; pero, una empresa altamente monopoli ...
+VER MÁS
#Economía

Forestales: los diamantes de sangre chilenos

Popular

En el transcurso de estos 177 años la YMCA se convirtió en uno de los movimientos sociales con mayor presencia e impacto del planeta, alcanzando a más de 64 millones de personas en los cinco continentes
+VER MÁS
#Sociedad

YMCA Internacional celebra 177 años

Las protestas del 2019 hacen ver que los Estudiantes cuando saltaron el torniquete reavivaron la llama de los pinguinos del 2006 y universitarios del 2011
+VER MÁS
#Educación

A 15 Años de la Revolución Pinguina ¿Qué se logró?

El mandato popular del 80 % no se negocia, se acata. Y eso no es autoritarismo, es democracia.
+VER MÁS
#Política

El mandato popular no se negocia

En esta sinóptica descripción de la región sudamericana, se vislumbra que la Pandemia del Covid-19 convive y acentúa procesos políticos que develan las precariedades en las que se encuentran estos países
+VER MÁS
#Internacional

Sudamérica y su entropía geopolítica en pandemia