#Ciudadanía

¿Renovación o farandulización política?

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Parte de la siguiente discusión toma como referencia a Chile, pero está lejos de no considerar que puede ser aplicable a otras regiones. Desde Trump y Hillary, pasando por Berlusconi, y la princesa Sofía Hellqvist esposa de Carlos de Suecia, existe una delgada línea entre el mundo privado y el quehacer político. Considerando múltiples razones, podemos responder que ese límite prácticamente no existe sobre todo cuando como sociedad establecemos que se debe cumplir cierto perfil esperable de parte de quienes nos representan; un perfil que se construye, incluso, desde las mismas promesas de campaña o desde su vida personal.


No deberíamos cuestionar la procedencia de los candidatos sino qué están haciendo con los talentos que dicen tener y las herramientas que usarán para lograr dichos objetivos. El origen laboral de estos no es un argumento real ni objetivo para evaluar su desempeño como autoridad.

La mayoría de las veces esperamos que un candidato cuyo programa promueva la transparencia, pues él también lo sea. Si promueve ciertos valores morales, pues que los cumpla. Incluso hasta cierto punto es atractivo un caso de redención farandulera, ya que eso permite a personajes del mundo artístico y del entretenimiento, participar en procesos ciudadanos tal como cualquier otro parroquiano. Simplemente la pregunta que se aborda es cuándo se debe -y si somos capaces- distinguir entre la importancia de que todo aquel que lo desee se postule a un cargo para así fomentar la participación y renovación en el poder sin importar la procedencia socioeconómica, cultural, política y laboral sin caer en la farandulización del mismo proceso eleccionario.

Se generó una expectativa importante al momento del anuncio de la postulación a la alcaldía de Valparaíso del cantante Leopoldo DJ Méndez el cual fue blanco de comentarios que apelaban a su falta de estudios superiores o su idoneidad para el cargo ya que no contaba con un acercamiento al mundo de la política ni desde un sindicato, o dirigente vecinal ( como muchos otros desconocidos). Se conoció con las semanas las postulaciones de figuras como la bailarina Yamna Lobos, la ex modelo Cathy Barriga, pero olvidamos a los ya existentes en cargos como los actores Andrea Molina, Ramón Farías, Roberto Poblete, Patricio Achurra y a los íconos como Raquel Argandoña como alcaldesa de Pelarco, Luciano Cruz-Coke como ministro, y Raúl Alcaíno como alcalde de Santiago.

Pues bien, una característica esencial de las democracias modernas se funda en la idea del contrato social expuesto por Rousseau: la idea de elegir autoridades y que el poder radique en la propia comunidad para removerlos o reelegirlos si es adecuado, suma hoy en día la dificultad del perfil que dichos representantes debiesen cumplir. Ya no nos cuestionamos por el derecho de cada uno a votar y ser elegido sino al tipo de personas que estamos escogiendo. Es sensato considerar que todo este cuestionamiento se ha debido a los múltiples casos de corrupción, tráfico de influencias, y  nepotismo de los que hemos sido espectadores ante lo cual las promesas de dichos candidatos dejaron de estar alineados con su comportamiento personal público y privado. He ahí el origen.

No deberíamos cuestionar la procedencia de los candidatos sino qué están haciendo con los talentos que dicen tener y las herramientas que usarán para lograr dichos objetivos. El origen laboral de estos no es un argumento real ni objetivo para evaluar su desempeño como autoridad. Y no lo es porque no los elegimos por su dotes artísticos sino por lo que dicen que harán en área del servicio público. Si nuestro argumento es que no deben presentarse porque no tienen estudios vinculados al mundo político o por falta de experiencia pues entonces nadie de los actuales congresistas ni subsecretarios, ministros, seremis podría serlo. Nadie del actual gobierno ni de todos los anteriores podría ejercer, bajo ese argumento, algún cargo. Entonces ¿Por qué se debate tanto? ¿Es negativo? ¿Cuál es la diferencia?

La diferencia estriba en cómo se aprovecha. Si se está señalando que todos tenemos la posibilidad como ciudadanos de participar en elecciones ya que esperamos que se contribuya desde ese punto con la tan anhelada renovación en política, el problema radica cuando la presencia de los personajes es un fin en sí mismo y no una herramienta. Si los partidos políticos usan a la farándula como fuente de candidatos para ganar elecciones y no por un interés altruista de renovación y participación en democracia pues es nefasto, ya que el valor y la importancia de participar se mezcla y se agota con el hecho de ganar. Recurrir a cualquier mecanismo para derrotar al contrincante parece una batalla del todo o nada, que por lo demás es un fenómeno de la sociedad moderna. Una sociedad en donde el concepto de democracia lo estiramos, adecuamos, reinventamos y volvemos a interpretar una y mil veces. Y lo hacemos porque desde el momento en que se logró el voto universal pasamos a disfrutar de tal éxito sin medir a quiénes elegíamos pensando en el noble e ideal resultado: un comportamiento intachable.

Lamentablemente incluso entre los mismos candidatos no hay un debate de ideas sino de perfiles (ya lo vimos en el encuentro entre Castro y Méndez por UCV TV). Y esto es un perfecto enganche para una sociedad que no está acostumbrada a la responsabilidad del voto, a la fiscalización-denuncia de autoridades y por más esfuerzos que se hagan, que no vota en las primarias ni que lee programas de candidaturas. Los partidos conocen esto hace tiempo y lo hacen porque les ha funcionado en todos los casos ya mencionados en donde resultaron electos quienes no provenían del mundo político ni tenían experiencia previa en algún área de responsabilidad gubernamental. No olvidemos el caso más icónico de la historia reciente que refleja estas ideas: llona Staller (Cicciolina) elegida parlamentaria por el partido radical italiano en 1987.

Sin lugar a dudas es una inmensa tarea dilucidar esta delgada línea. Es importante generar espacios, usarlos, y llegar a acuerdos en pro de la mejoría de la comunidad pero también no hay que perder de vista que más por quién eres, debemos escoger por lo qué harás y si da el caso de que se cumple la cruel profecía de que el origen laboral influyó en el quehacer de dicha autoridad electa, pues a la siguiente elección recordamos esto y no volvemos al mismo punto.

Avanzar implica recordar y esa tarea también implica revisar a quienes, incluso teniendo una extensa trayectoria, excelentes referencias y estudios, resultaron ser pésimas autoridades. No existe un parámetro para medir a nadie previo a su elección.

Solo, por lo tanto, podemos hacer la distinción entre renovar, farandulizar y participar, una vez que los vemos actuar.

TAGS: #EleccionesMunicipales2016 #Política Internacional farándula

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Se hace necesario rescatar valiosas categorías con que se interpretó la realidad en el cercano pasado. Su aparente caducidad es una consecuencia más de la derrota política popular en esos años.
+VER MÁS
#Sociedad

La caída del modelo Chicago: notas para una discusión imprescindible

El sistema económico seguirá siendo capitalista lo que obliga a calibrar muy bien qué caduca y qué sigue vigente
+VER MÁS
#Sociedad

Crisis y superación del modelo neoliberal

Nuevos

La ansiedad climática la sienten personas de todas las edades, en todas partes. Ella se asocia a varias emociones dolorosas y complejas: tristeza, miedo, enojo, impotencia, culpabilidad, avergüenza, deses ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Los jóvenes deberán aprender a convivir con la ansiedad climática

El balance de este esfuerzo por llevar a la práctica el proyecto social de un buen vivir demuestra las complejidades que implica, y expone las fuerzas sociales opuestas que enfrenta.
+VER MÁS
#Política

El Yasuni: una política concreta de aplicación del buen vivir

La derecha tiene el derecho a desmarcarse del fascismo, pero no tiene derecho a mentir con un desprecio absoluto por la historia,
+VER MÁS
#Política

La mentira que difunde la derecha en redes sociales

La apelación a la tradición ("ad antiquitatem") es una tradicional falacia lógica. El que algo se haya venido practicando desde tiempos pasados, no permite concluir por sí solo que haya contad ...
+VER MÁS
#Política

Tradición de crueldad

Popular

Como investigadores jóvenes, condenamos tajantemente estas acciones, que constituyen un lamentable ejemplo para las futuras generaciones de científicos y académicos;
+VER MÁS
#Ciencia

Por una mejor ciencia

Se hace necesario rescatar valiosas categorías con que se interpretó la realidad en el cercano pasado. Su aparente caducidad es una consecuencia más de la derrota política popular en esos años.
+VER MÁS
#Sociedad

La caída del modelo Chicago: notas para una discusión imprescindible

Solo reflexiono lo que la ciencia ficción de los años 30 y 50 vaticinaron y cómo la historia se encargó de hacerlo posible gracias a la supuesta emancipación. ¿Qué fue lo que triunfó?
+VER MÁS
#Política

Orwell 2021

Es un generalizado negacionismo cultural de la otredad, lo distinto, lo ajeno, lo que desagrada o molesta.
+VER MÁS
#Sociedad

Bloqueo, censura, veto o anulación