#Ciudadanía

Psicoterapia política: modelo biológico de la codicia

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

Uno podría ver al humano desde un modelo instintivo o pulsional, compartido con otras especies, y tener una comprensión del individuo y de la comunidad. Esta característica instintiva o pulsional, tiene una condición que llamo proadictividad o preadictividad.


El enamoramiento, tiene la misma estructura, produce hábito, y puede terminar en adictivo si se convierte en un impulso incontrolable

El ser humano es un tipo de vida, que para mantenerse como tal y no enfermar, o morir, necesita una relación permanente con la naturaleza, de la que es parte, mediante tendencias conductuales que lo llevan a ciertos estándares: alimentarse, reproducirse, mantener un metabolismo, eliminar desechos, sudar, dormir, hidratarse, rango de temperatura, proteger a los hijos, tener afecto por las cosas, las personas y las circunstancias, asociadas a estas tendencias.

Al hacerlo tiene sentimientos –emociones- agradables, lo que se llama principio del placer. La vida está dada por los instintos, que culminan en los sentimientos agradables de la satisfacción de las necesidades básicas, y de sus símbolos que se transforman y construyen la cultura. Vida es bienestar.

Aquéllas conductas que mantienen el estado vivo, se acompañan de sentimientos de bienestar y tienden a repetirse. Así es que el modelo instintivo o pulsional, típico de nuestra especie, genera hábito, y es proadictivo o preadictivo puesto que, este hábito puede crecer y hacerse automático e incontrolable -compulsivo-, es decir, convertirse en adicción o dependencia, en amplios campos de la existencia. El hábito es fundamental pero su falla lógica es la adicción.

El enamoramiento, tiene la misma estructura, produce hábito, y puede terminar en adictivo si se convierte en un impulso incontrolable ¿Quien no lo ha experimentado? Otros ejemplos son las dependencias a drogas, al juego, el trastorno obsesivo compulsivo, a creencias, ideogramas o ideologías en los fanatismos religiosos, políticos o de otra índole, a la comida, al éxito, al poder, al dinero, a la Internet. Cualquier satisfacción, con el bienestar que produce en las experiencias favorables a la vida, en los individuos biológicos con modelo instintivo o pulsional, puede llevar a la dependencia.

 Si miramos esto socialmente, vemos que contribuye a la  sociedad de clases, que tiene causas multifactoriales: genéticas, epigenéticas, del entorno familiar, las condiciones sociales, las oportunidades. Lo que se debe a la dispersión de poder en las comunidades humanas. No somos iguales. Bajo las mismas oportunidades tampoco seriamos iguales. En una familia en la que todos comparten la crianza y valores, existen personas de muy distinto poder y capacidades.

Aquellos que tienen menos poder, menos oportunidades, menos satisfacción obtienen menos bienestar. Siguiendo esta dispersión de poder, otros tienen más poder más satisfacción y más bienestar. Con la insatisfacción hay frustración, un conjunto de reacciones que se viven como diferentes formas de sufrimientos, con diversas emociones desagradables, enfermedad y eventualmente la muerte, involucrando todos los planos: lo biológico, lo psicológico y también lo social.

La frustración enciende la agresividad, reacción para defenderse de la pérdida del estado vivo, la que actúa destruyendo los obstáculos, atacando a entidades que estarían dañando o crean la carencia en las personas o en los grupos. Mientras mayor insatisfacción mayor agresividad que puede expresarse en distintos niveles de violencia: emocional, verbal, conductual, individual, grupal, en distintos ámbitos.

La satisfacción, trae sentimientos de bienestar, y también tranquilidad, paz, sosiego. A medida que las condiciones de satisfacción permiten una vida más plena, se accede a niveles mayores de deseo y de bienestar, se genera y  refuerza  el hábito de mantener esas condiciones que dan mayor placer y tranquilidad: el progreso. Se produce un hábito a las mejores satisfacciones, bienestar, tranquilidad, agrado, en un espiral capaz de caer en  la adicción o dependencia al bienestar, con descontrol del deseo individual, grupal y hasta social.

Esa escalada del hábito cuando se descarrila se transforma en compulsión por el poder, satisfacciones y beneficios, desatando un creciente sentimiento de angustia, agresividad y descontrol, para defender el estatus alcanzado: lo que sería el modelo biológico de la codicia; generalizado en la naturaleza. En los seres humanos el éxito vital tiende a recorrer el camino del hábito y de la compulsión o dependencia, que en un sentido más vulgar o coloquial conocemos como codicia. Pudiendo llevar a convertirse en codicioso(s), según estamos hablando aquí: adicto al poder: hombres y mujeres, pobres, ricos, derechas, izquierdas, creyentes, ateos; todos. Con lo que se produce fragmentación social, ya que la adicción es perder, principalmente, la capacidad de identificarse con el total. Está a la vista en todos lados.

Además, como en  la sociedad existe dispersión de poder (genética, educación, dinero etc.), caer en este torbellino de éxito compulsivo, adictivo, lleva a que su satisfacción sea a expensas de aquellos que tienen menos poder, que se toman por simple combustible.

Entonces ¿Cómo hacer para que el éxito individual y social no devenga en egocentrismo, en codicia: en las iglesias, en los partidos políticos, en las empresas, en todas las relaciones entre las personas, cosas y circunstancias?

Siempre se ha creído que es posible, a través del caer en una forma conciencia, la que a pesar de todas estas vicisitudes estructurales, comprenda el sentido global de la vida; y nunca se ha conseguido. También esa consciencia: la pretensión de un camino real para el bienestar en el desarrollo, que no se pervierta en la codicia -en la compulsión del poder con su fragmentación social y abuso inherentes-, se ha relacionado con la espiritualidad, o con la ética.

La política, correspondiente a esta pretensión de desarrollo sin codicia –individual y social-, sería: aquellas acciones para satisfacer las necesidades básicas materiales, y sus símbolos, con la espiritualidad de una conciencia alerta a la totalidad de la existencia en la naturaleza.

TAGS: #Codicia #ConductasSociales #Poder #PsicologíaSocial

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Ma. Angelica Fuentes

11 de mayo

Una invitación a quitarnos la vestimenta (aunque sea la chaqueta por ahora) para “vernos” en ámbitos de la persona, la familia y la sociedad. Interesante mirada.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Una Estrategia País es una declaración que determina la esencia de lo que hay que hacer sostenidamente en el tiempo para conseguir un objetivo principal que debe impulsar el desarrollo de otros objetivos ...
+VER MÁS
#Chile 2030

¿Es posible que Chile logre su desarrollo sin Estrategia País? Parte 2

Como Consejera Universitaria, mujer y estudiante le ofrezco disculpas públicas a la profesora en nombre de mis compañeras y compañeros que ejercieron y fueron testigos de tales humillaciones.
+VER MÁS
#Género

¿Educación no sexista?

Cuando nos disponemos a abrir espacios a jóvenes en el mundo del trabajo, lo debemos hacer con la base de derechos ya ganados. Ese es el piso mínimo desde el cual nos posicionaremos.
+VER MÁS
#Trabajo

Estatuto Laboral para Jóvenes: ¿Flexibilidad laboral o precarización?

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

Popular

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

La UNICEF estima que hay 246 millones de niños esclavizados en el mundo y un 70% de ellos trabajando en condiciones peligrosas.
+VER MÁS
#Economía

Día Mundial contra la Esclavitud infantil: seamos la voz de los niños que no tienen voz

Como Consejera Universitaria, mujer y estudiante le ofrezco disculpas públicas a la profesora en nombre de mis compañeras y compañeros que ejercieron y fueron testigos de tales humillaciones.
+VER MÁS
#Género

¿Educación no sexista?

En vez de reformar la sociedad conyugal, se hace imperativo imponer la obligación de clases, en los colegios, sobre matrimonio, deberes y obligaciones ciudadanas, convivencia social.
+VER MÁS
#Género

Sociedad conyugal (o lo mío es mío y lo tuyo es nuestro)