#Ciudadanía

Nuestro necesario proceso constituyente y el caso colombiano

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

La Constitución -en resumidas cuentas- define la identidad y forma de existencia de una nación, y la de 1980 es sencillamente antidemocrática, pues “es una Constitución que se protege del pueblo”, ya que, entre otras cosas, sobre representa a las minorías, excluyendo a las mayorías, y reproduce una desigual distribución de poder.

“Con esta Constitución hemos vivido veintitantos años de paz”, sentenció en una entrevista hace unos días el ex ministro y ex integrante del Tribunal Constitucional, José Antonio Viera-Gallo. De forma igual de precisa no hay que ser muy perspicaz para deducir la postura del personero concertacionista respecto al debate sobre la necesidad de convocar a una Asamblea Constituyente en Chile. La misma premisa contraria que profesan muchos miembros del bloque opositor, como, por cierto, de la alianza gobernante.

Mientras que para muchos otros, la pertinencia democrática de iniciar un proceso constituyente es el camino a seguir. Y más allá de la discusión de si efectivamente estamos ante una crisis constitucional o una de representación que amerite un llamado a plebiscito para ello, el diagnóstico para el abogado y encargado de reformas constitucionales del comando de Michelle Bachelet, Fernando Atria, es muy claro.

La Constitución -en resumidas cuentas- define la identidad y forma de existencia de una nación, y la de 1980 es sencillamente antidemocrática, pues “es una Constitución que se protege del pueblo”, ya que, entre otras cosas, sobre representa a las minorías, excluyendo a las mayorías, y reproduce una desigual distribución de poder.

No se trata de solo consultar a la ciudadanía si quiere convocar a una Asamblea Constituyente porque sí, pues se necesitan ciudadanos y movimientos sociales empoderados y capaces de entender el proceso, se requieren propuestas claras y una estrategia de articulación de diferentes actores sociales para conformarla. Así lo expone Claudio Fuentes, director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales (ICSO) de la Universidad Diego Portales, quien también forma parte del movimiento “Marca Tu Voto”, que impulsa una campaña para que la ciudadanía escriba en su voto las iniciales “AC” manifestando su interés por establecer una nueva Constitución a través de un mecanismo plural, incluyente y participativo como es una Asamblea Constituyente.

Y como no tenemos referencias nacionales de cómo se realizan procesos constituyentes de forma democrática, bien viene mostrar luces de cómo los colombianos reformaron su Constitución en 1991 tras un acuerdo transversal e histórico.

El presidente colombiano Virgilio Barco propuso en 1988 iniciar un proceso para reformar totalmente la Constitución de 1886, la cual durante su siglo de vida había sufrido sucesivas reformas parciales, como la nuestra. Según el mandatario, se requería de una reforma más profunda para sentar las bases de un nuevo acuerdo político en el país. La respuesta por parte de la oposición fue totalmente constructiva (no es así en Chile) llevando al ex presidente Misael Pastrana, líder del Partido Conservador, a firmar un acuerdo con Barco para emprender el camino de la reforma constitucional. Se inició a la vez un movimiento estudiantil universitario, llamado “Todavía podemos salvar a Colombia” creador de la propuesta llamada la Séptima Papeleta, el cual consiguió que se contara extraoficialmente un voto extra en las elecciones parlamentarias de marzo de 1990, solicitando una consulta popular para la convocatoria a una Asamblea Constituyente.

La Corte Suprema avaló el resultado de más de 2 millones de votos, argumentando la incapacidad para limitar el poder del constituyente primario. De esta forma, junto a las elecciones presidenciales de mayo de 1990, se consultó sobre la aprobación de convocatoria a una Asamblea Constituyente, resultando aprobada por más del 86% de los electores.

Como consecuencia, se convocó a elecciones para diciembre de 1990, para elegir los 70 delegatarios a la Asamblea. Es más, como una forma de sellar el proceso de paz que el gobierno adelantaba con diversos grupos armados ilegales, se aprobó la inclusión de 4 constituyentes con voz pero sin voto en representación suya (2 del Ejército Popular de Liberación, 1 por el Partido Revolucionario de los Trabajadores, y otro por el Movimiento Armado Quintín Lame). Aunque lo ideal sea incorporar a voceros de nuestros pueblos originarios como de movimientos históricamente discriminados.

¿Cuán lejos estamos de iniciar un proceso constituyente por vez primera guiado por la ciudadanía? ¿Serán suficientes las voluntades políticas como cívicas comprometidas? ¿O la clase política actual por mera comodidad al poder rechazará el democratizar y legitimar nuestra carta fundamental? ¿Cuánto hay que esperar? ¿Es el mejor mecanismo?

Para Atria y muchos otros movimientos sociales como ciudadanos no hay muchas más alternativas. “Yo no creo que la Asamblea Constituyente sea la única manera con la cual pueda solucionarse este problema, pero es la más perfecta para darse una Constitución que sea más legitimada”. Para mí y muchos más, también.

* Entrada escrita por Ricardo Bustamante, Jefe Plataforma Acuerdos.cl, Fundación Casa de la Paz

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Nuevos

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Abordar la educación como un desafío de justicia social implica realizar una declaración política que nos señale el camino hacia la cohesión e integración social
+VER MÁS
#Educación

Condiciones para garantizar el derecho a la educación de calidad

Este dilema que tiene la derecha en Chile, no es exclusivo de dicho país. Se repite en otros confines. En EEUU con el partido republicano, donde tienen al Tea Party en su interior, o en España, donde el P ...
+VER MÁS
#Política

El dilema de la derecha: Kast o Sichel

Hay una palabra compleja, y de pronto eso la hace inmensamente bella, la parresía, profundamente explorada por esos viejos atenienses y otros clásicos.
+VER MÁS
#Política

Provoste, centró el centro

Popular

Si queremos combatir la corrupción, el blanqueo de dinero y la desigualdad global, es imprescindible tener bajo control a los paraísos fiscales.
+VER MÁS
#Economía

De los Offshore Leaks a los Papeles de Pandora

Hay quienes quieren certezas de otra índole, como la seguridad y el combate de la delincuencia, y creen que esto se soluciona apelando a cierto patriotismo, a una política identitaria en que los límites ...
+VER MÁS
#Política

Cuidado con Kast

Si el prestigio y credibilidad de las Instituciones ya venían cuesta abajo antes de conocerse los Pandora Papers, el aporte del Presidente Piñera es despejarles el camino para que sigan rodando.
+VER MÁS
#Política

Pandora Papers y algo más

Se estima que hay alrededor de 70 mil proyectos inmobiliarios que, en vez de realizar sus obras en terrenos sujetos al proceso de cambio de uso de suelo (de rural a urbano), emplazan las construcciones habi ...
+VER MÁS
#Ciudad

La nueva ruralidad