#Ciudadanía

Mar para Bolivia ¿Lo tuvo alguna vez?

0
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

El siguiente artículo será dividido en dos partes. La primera de ellas, versa acerca de antecedentes históricos que indican que Bolivia desde su génesis, y antes de ésta, jamás tuvo soberanía marítima. La segunda, contendrá referencias históricas que rebaten a la primera parte y, por ende, respaldan la demanda boliviana por litoral. El objetivo de este artículo es que cada lector (a) se haga una idea de esta problemática histórica y trate de extraer sus propias conclusiones, a la luz de los datos historiográficos que serán aportados.


El objetivo de este artículo es que cada lector (a) se haga una idea de esta problemática histórica y trate de extraer sus propias conclusiones, a la luz de los datos historiográficos que serán aportados.

  1. Bolivia jamás tuvo acceso soberano al mar

Pero no hay duda de que en 1810, por mandato de la corona, determinaciones de los virreyes del Perú y otros documentos oficiales, Charcas carecía de litoral. Chile limitaba en el norte con la jurisdicción de Lima”. – Sergio Villalobos. Historiador (2003)

En 1561 la monarquía española separa Lima de Charcas. El mapa de Alonso de Ovalle de 1646 muestra que la frontera entre Chile y Perú es colindante, mientras que la de la Audiencia Charcas (Alto Perú, posteriormente Bolivia) no pasa entre ambos.

En 1790 el Rey de España trasladó el gobierno desde Alto Perú al Virreinato de Lima, poniéndolo bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Buenos Aires.

En 1796, al asumir el Virrey del Perú Ambrosio O’Higgins, el Virrey saliente, en su Memoria de entrega del mando, Francisco Gil de Taboada le dice: Quedas en Perú que confina al Sur con el Reino de Chile, de quien lo divide el dilatado desierto de Atacama. Bolivia aún no existía.

Posteriormente esta frontera se movió desde Copiapó hasta el río Loa. En más de tres siglos desde la conquista española, se menciona a Bolivia en las crónicas sólo como Alto Perú, sin acceso al mar.

Ni el virreinato de la Plata ni la audiencia de Charcas tuvieron establecimientos públicos o poblados con habitantes en la zona marítima. Si se observa el mapa, la salida natural al Pacífico en la Colonia eran y son la zona de Tacna y Arica. La zona de Antofagasta era un despoblado.

En 1806 Buenos Aires es ocupada por tropas inglesas, lo que repudiaron todos los gobiernos andinos de la zona. En Charcas esto serviría de acicate a su ánimo independentista.

El mismo Simón Bolívar declaró que el Alto Perú carecía de desiertos y litoral, y tuvo que movilizarse por mar “en una escuadra que con justicia da a Chile el dominio del Pacífico“.

En 1825 nace Bolivia, según cita el historiador boliviano Gabriel René Moreno, cayendo en el olvido su nombre de Alto Perú. Su acta de Independencia está firmada por diputados de Alto Perú.

En el artículo 3 de la Constitución Política boliviana de 1826 estaba consagrado que: “El territorio de la República Boliviana comprende los departamentos de Potosí, Chuquisaca, La Paz, Santa Cruz, Cochabamba y Oruro”.

Ninguno de esos departamentos tenía salida al mar, ni edificios públicos o poblamientos en el litoral del Pacífico. Bolivia nunca ha tenido buques mercantes o de guerra, no había buques bolivianos en la Guerra del Pacífico.

De acuerdo a Claude Michel Cluny en su Atacama: ensayo sobre la Guerra del Pacífico, 1879-1883: “La intrusión boliviana al sur del río Loa, río que marcaba el límite meridional de Perú, es la ejecución de una orden de Simón Bolívar, del 28 de diciembre de 1825“.

Finalmente, Bolivia nace teniendo como primer jefe de gobierno a Simón Bolívar, Sucre que es el segundo gobernante maniobra en busca que Perú le entregue a Bolivia, Arica o Tacna que son sus salidas naturales al Pacífico. Le pidió a Simón Bolívar esta salida y este comisionó para dicha tarea al embajador peruano Ortiz de Ceballos, que incluso firmó un tratado con Bolivia, en Sucre (1826), concediendo esos puertos, pero en el intertanto Bolívar volvió a Caracas y Andrés de Santa Cruz, que había quedado como subrogante en el Perú, se negó a ratificar el tratado para no tener problemas por su origen boliviano.

Fuentes:

-Memoria de entrega del mando del virreinato del Perú de 1796.
-Roberto Ávila; Los errores de la política exterior boliviana.
-Claude Michel Cluny; Atacama: ensayo sobre la Guerra del Pacífico, 1879-1883.
  1. Bolivia sí tuvo acceso soberano al mar

Esta sección está basada en la obra Guerra del Pacífico, de Gonzalo Bulnes (1911), Francisco Antonio Encina, Gonzalo Vial y, principalmente, en El Mar de Bolivia, de Cástulo Martínez.

El presidente de Chile Manuel Bulnes, en 1842, seguramente sabía que los reyes españoles habían dictaminado que el límite norte de Chile terminaba en el paralelo 25, de modo que las guaneras de Atacama quedaban lejos del territorio chileno. Por lo anterior, dictó una ley para fijar la frontera chilena en el paralelo 23 (a la altura de la bahía de Mejillones). Considerando que el límite norte de Chile era el río Paposo, situado en el paralelo 25, grado 32, la ley chilena del 31 de octubre de 1842 nació viciada.

El gobierno boliviano, producto de esta ley chilena, oficializó a comienzos de 1843 reclamos a Chile manifestándole, con vaguedad y contradicción, que el verdadero límite entre ambos países estaba en el río Salado o en el Paposo, ubicando al primero en el paralelo 26ºS y al segundo en el 25ºS.​

De acuerdo a Gonzalo Bulnes en su Guerra del Pacífico (1911), incidentes y reclamos entre ambos países se sucedieron en los años siguientes debido a este conflicto que comenzaba a aflorar por la jurisdicción de la zona. En 1846, el bergantín boliviano General Sucre apresó en Mejillones al barco chileno Rumenia, conduciéndolo hasta Cobija. En 1857, la corbeta chilena Esmeralda apresó en esa misma zona costera al barco Sportsman, conduciéndolo hasta Caldera. Otros incidentes también se dieron en ese periodo. De igual forma, las diplomacias de ambos países argumentaban respectivamente sobre los derechos que tenían en la región, exhibiendo documentos coloniales sobre la jurisdicción de la Audiencia de Charcas o la Capitanía General de Chile.

Aquella ley chilena, por lo tanto, es un buen ejemplo de lo que el historiador chileno Francisco Antonio Encina describe como “el espíritu expansionista” de los chilenos. Más aun, el 28 de septiembre de 1872, el gobierno de Chile reconoció, por intermedio de su ministro de Relaciones Exteriores, Adolfo Ibáñez, que Tarapacá pertenecía a Bolivia. Al responder algunas interrogantes que le había hecho el diputado Cruchaga, el ministro señaló:

La primera de las preguntas que contiene la interpelación debe más bien dirigirse al gobierno de Bolivia que al de Chile, porque correspondiendo al primero la soberanía del territorio donde está situado el puerto de Antofagasta, es a ese gobierno a quien conviene dar las garantías de permanencia y estabilidad que se pretenden”.

Encina señaló que “el rey confirmó el nombramiento de Pedro de Valdivia en los mismos términos de La Gasca, por real cédula de 31 de marzo de 1552; y los límites de la gobernación de Nueva Extremadura o provincia de Chile fueron inicialmente: por el norte, el grado 27 que llega solo a Copiapó”.

Alonso de Ercilla, sitúa a Chile “en altura de veinte y siete grados. Refiriéndose a los límites de Chile colonial, el historiador español, González de Nájera, escribió: “Tiene este reino su principio en el valle y río de Copiapó, que está a grados australes de latitud veinte y siete”.

La siguiente información pertenece a la Sección V de manuscritos del Archivo General de Indias, en Sevilla, donde se coleccionan los documentos relativos a la Audiencia de Charcas (actual Bolivia):

-Una misiva del Doctor Juan de la Peña Salazar, oidor de la Audiencia de Santiago de Chile que había sido promovido el 22 de marzo de 1684 y dirigida al rey, dice al comienzo: “Señor, doy cuenta a Vuestra Majestad de cómo habiendo desembarcado en el puerto de Cobija, cuando pasé del Reino de Chile a esta plaza…” (“pasé del Reino de Chile”, prueba que Cobija estaba fuera de la jurisdicción del Reino de Chile).

Carta del cura de San Pedro de Atacama la Grande, fechada el 8 de octubre de 1613, dando cuenta al Arzobispo de La Plata (Chuquisaca) de que el Corregidor de Atacama la Chica ha presentado ante él queja contra el cura de Atacama la Chica, Bartolomé Suárez de Figueroa, “porque había estado en Cobija confesando y adoctrinando a los indios del puerto más de 20 días y esto le había hecho perder más de 500 cargas de pescado que en ese período debieron coger los indios” (si Cobija hubiese pertenecido al Reino de Chile, el asunto habría sido elevado a la autoridad eclesiástica de Santiago, y no a la de Chuquisaca).

El derecho de Bolivia al litoral quedó reafirmado cuando, el 28 de diciembre de 1825, el Libertador Simón Bolívar dictó un decreto que confirmaba el puerto de Cobija como integrante del territorio boliviano.

El decreto expresa:

Quedará habilitado, desde el 1º de enero entrante, por puerto mayor de estas provincias, con el nombre de Puerto de La Mar, el de Cobija. Se arreglarán allí las oficinas correspondientes a la exacción y seguridad de los derechos pertenecientes a la hacienda pública. El gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre, queda encargado de la ejecución de este decreto”.

De acuerdo al historiador Gonzalo Vial, en el segundo volumen de su Chile. Cinco siglos de historia, el hecho de que jurídicamente Bolivia tuvo mar es indiscutible a la luz del Tratado de 1866.

Para mayor abundamiento, aquel tratado consistió en que del total del territorio disputado que está entre los paralelos 23 y 25, se fija el límite en el paralelo 24. Chile se queda con lo disputado que va desde el paralelo 24 al 25 y Bolivia con lo que va entre el paralelo 24 y 23. Es decir, se partió lo disputado por mitades y se acordó que lo que se obtuviera entre los paralelos 23 y 25 como ingreso por el guano y la minería se repartiría en partes iguales. Solo en aquel momento Bolivia tuvo legítimamente y de derecho acceso al mar.

TAGS: #DemandaMaritima #Tratados Bolivia Frontera

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El doble trabajo que cumplen muchas de las seleccionadas chilenas da pena y rabia, que a diferencia de los hombres, ellas no puedan vivir del fútbol
+VER MÁS
#Género

El gol del patriarcado

El santuario de la naturaleza “Dunas y Humedales de Putú” constituye un complejo ecosistema que pertenece a la eco región mediterránea nacional, la cual ha sido considerada a través de una serie de ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Dunas y Humedales de Putú: Un desafío para la conservación de los bienes comunes de identidad territorial

Si uno va a estar en dichos espacios como una minoría intrascendente, donde la gran mayoría está de acuerdo per se con aspectos estructurales distintos a los que desde esta vereda se representan, lo mejo ...
+VER MÁS
#Política

Comisión prelegislativa: ¿Restarse, bajarse o quedarse hasta el final?

Si el Petro es capaz de levantar el cerco de sanciones entonces sí podría ayudar a mitigar el problema económico del país, ya que Venezuela sería capaz de conseguir dinero para pagar sus deudas y amino ...
+VER MÁS
#Economía

Petro: La criptomoneda que hace frente a la crisis venezolana

Popular

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

Como Consejera Universitaria, mujer y estudiante le ofrezco disculpas públicas a la profesora en nombre de mis compañeras y compañeros que ejercieron y fueron testigos de tales humillaciones.
+VER MÁS
#Género

¿Educación no sexista?

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores