#Ciudadanía

La fantasía pasiva que nos aqueja hoy

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Desde la dictadura, la opinión ha mostrado su cara más reticente: el temor a la represalia, temor circunscrito en todo un aparataje que viene desplegándose desde hace años en el imaginario nacional y que no ha tenido solución a pesar de las distintas expresiones a favor de ella a lo largo de los últimos años, años que han sido bastante dinámicos por la nueva injerencia de la juventud en temáticas que, anteriormente, le eran ajenas mediante el simple argumento de “son jóvenes, no saben lo que quieren”.


Sin embargo, aún queda camino por recorrer, la población de rango etario más elevado no ha podido desprenderse del doloroso legado que dejó la dictadura en el país, esa especie de panóptica que se recuerda cada vez que un policía golpea un estudiante o cada vez que la represión da su espectáculo sórdido en las calles del país.

Hemos visto, desde hace ya varios años y de forma aún más explícita hace un par, cómo el país es desvalijado a diestra y siniestra por distintos personajes que no tienen siquiera un ápice de tino para sentir, por lo bajo, un poco de vergüenza por los actos que realizan a plena luz del día como también por debajo de las mesas, donde millones de personas sufren el azote de la incertidumbre. Sin embargo, la opinión pública se mantiene inmadura respecto a la pregunta sobre qué hacer en estos casos, y no parece extraño. ¿Por qué no parece extraño? La pregunta remite a distintas costumbres que ha tomado la ciudadanía desde el golpe militar hasta el día de hoy, donde nos vemos inscritos en la democracia representativa.

Resulta que, desde la vuelta a la democracia, la opinión ha sido desplazada por los partidos, que en el hoy, de izquierda a derecha, han sido partícipes de una serie de casos que van desde la colusión hasta el más desvergonzado voto de los diputados y senadores a leyes que favorecen a sectores específicos de la sociedad. ¿Qué ha pasado con el Chile crítico del antaño, donde la discusión política se hallaba horizontal en las mesas a lo largo y ancho del país? Sucede que el temor a la opinión se ha apoderado de los individuos, ese miedo constante a tomar una postura y el rechazo popular a esta práctica fue uno de los legados más terribles de los golpes militares que ha sufrido el país, un rechazo completo a cualquier ideología que, de manera esperanzadora, los estudiantes vienen reivindicando desde el 2006 y quizás antes. Sin embargo, aún queda camino por recorrer, la población de rango etario más elevado no ha podido desprenderse del doloroso legado que dejó la dictadura en el país, esa especie de panóptica que se recuerda cada vez que un policía golpea un estudiante o cada vez que la represión da su espectáculo sórdido en las calles del país.

Además, no sólo ha sido todo producto de la internalización del miedo, los medios de comunicación masivos han facilitado la “estupidización” de la sociedad desviando temas tan importantes, como la crisis científica que vive el país o las problemáticas tan relevantes en educación y salud, a través de matinales y noticias cada vez más nocivas para el espíritu crítico que debiese proliferar en la sociedad consciente de lo que ocurre a sus anchas. Se debe recordar, porque siempre es preciso recordar para construir, cómo fue vedada toda participación política hace ya más de cuatro décadas y pensar cómo avanzar, construir y remendar todo lo que nos ha constreñido de manera implícita desde hace ya tiempo.

¿Cómo romper con el estigma? Rompa con el ideario de que la política pertenece únicamente a la clase política, infórmese correctamente, que ya con el desincentivo de la praxis científica nos ubicamos en una lúgubre vuelta a la ignorancia, y rompa con la nociva idea de que toda falla política se soluciona con una dictadura, pues no necesitamos intervenciones militares, necesitamos que todos nos re-ubiquemos al interior del sistema político, sistema que nos fue negado y restringido desde que el golpe militar, con su estructuración de un enemigo invisible e interior, ha hecho de su propia subjetividad una auto-identificación con el crimen, como si su opinión o cualquier expresión ideológica, sea cual sea, merezca mil azotes y una inmolación para depurar un demonio invisible que se le ha dado por cara al “sujeto ideologizado”.

TAGS: #ParticipaciónCiudadana #SociedadChilena Dictadura Militar

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#Coronavirus

VER TODO
Los partidos tradicionales fueron, en su mayoría, muy castigados con estas elecciones.
+VER MÁS
#Política

Una convención ciudadana

Mas allá de los cambios de signo político en las comunas del país, lo que ha sucedido en la elección de gobernadores regionales, también redistribuye el poder, y constituye una oportunidad de escribir ...
+VER MÁS
#Política

La región que queremos está de vuelta

El diálogo, la política, la buena política, puede permitir dejar de lado la guerra y el dolor del pueblo palestino de ver fallecer a sus jóvenes.
+VER MÁS
#Internacional

Rechazo a la guerra israelí contra Palestina

Nada es más nocivo para el ser humano, que el olvidarse de lo único que le da sentido a nuestra existencia: la noción de la propia muerte como un «morirme».
+VER MÁS
#Sociedad

Covid-19, muerte y sentido

Nuevos

Los partidos tradicionales fueron, en su mayoría, muy castigados con estas elecciones.
+VER MÁS
#Política

Una convención ciudadana

Mas allá de los cambios de signo político en las comunas del país, lo que ha sucedido en la elección de gobernadores regionales, también redistribuye el poder, y constituye una oportunidad de escribir ...
+VER MÁS
#Política

La región que queremos está de vuelta

El diálogo, la política, la buena política, puede permitir dejar de lado la guerra y el dolor del pueblo palestino de ver fallecer a sus jóvenes.
+VER MÁS
#Internacional

Rechazo a la guerra israelí contra Palestina

Nada es más nocivo para el ser humano, que el olvidarse de lo único que le da sentido a nuestra existencia: la noción de la propia muerte como un «morirme».
+VER MÁS
#Sociedad

Covid-19, muerte y sentido

Popular

El sentido de comunidad es un factor que debemos desarrollar aún más. Implica a los familiares, amistades, profesionales de los equipos de salud directamente relacionados y, obviamente, los propios enfermos.
+VER MÁS
#Salud

¡Viva la Corporación ELA!

El populismo que viene creciendo con fuerza en nuestro país puede ser convertido, más allá de los propósitos y la consciencia actual de sus representantes más notorios, en una vía de escape, una salid ...
+VER MÁS
#Sociedad

¿Hablemos de populismo en el Chile de hoy?

Creemos que en el momento constituyente en el que estamos, se hace necesaria una revisión de las potestades del presidente sobre el legislativo, así como también una oportunidad de los congresistas de ej ...
+VER MÁS
#Política

No es ´cocina`, es cambio de régimen. La obsolescencia del sistema presidencialista

No nos engañemos, no confundamos los conceptos de estratificación, con los de clase. Las clases difícilmente se mueven, se superan, ascienden y dejan atrás el lastre de las carencias.
+VER MÁS
#Política

La clase media o en vez de la miseria