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Barrio Suárez Mujica: Ya somos Zona Típica ¿Y ahora qué?

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Al momento de escribir estas líneas, estamos a la espera de que el Decreto que declara al Barrio Suárez Mujica de Ñuñoa como Zona Típica sea publicado en el Diario Oficial por parte del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, luego de haberse realizado la toma de razón correspondiente por parte de la Contraloría General de la República. Es decir, técnicamente, ¡ya somos Zona Típica!

Pero, ¿qué significa, en la práctica, esta denominación?

No es desconocido para los vecinos de Ñuñoa que, durante este proceso de declaratoria, se levantó una campaña en contra de la misma, la que buscaba principalmente atemorizar a los propietarios del barrio mediante argumentos falaces para que se manifestaran en contra de la propuesta (los que, dicho sea de paso, incluyeron desde la advertencia de que “hasta clavar un clavo va a ser un cacho” hasta la amenaza de expropiación o prohibición de venta de las propiedades), con el claro objetivo de deslegitimar la instancia de participación ciudadana que dio lugar al proyecto de protección y, con ello, detener el proceso de declaratoria.


Los vecinos de Zonas Típicas valoran enormemente el patrimonio de sus barrios y se sienten orgullosos y gratificados de poder conservar la belleza arquitectónica y vegetal que los identifica como comunidad viva.

Si bien la aprobación unánime del expediente técnico por parte del Consejo de Monumentos Nacionales y la reciente toma de razón, sin observaciones, por parte de la Contraloría, dan fe del trabajo riguroso de los vecinos del barrio, con atención y cumplimiento de toda la normativa vigente al respecto, los mitos sembrados por esta campaña de desinformación siguen inquietando a algunos vecinos que, aunque están felices de que haya desaparecido el temor de que el patrimonio arquitectónico del barrio se vea arrasado por intervenciones poco criteriosas y por un desarrollo inmobiliario desmesurado, no tienen claridad en cuanto a qué podrán hacer o no hacer al momento de modificar o restaurar sus propiedades, o si para llevar a cabo cualquier mejora habrá que contratar a asesores expertos en restauración patrimonial, con el aumento considerable en el costo final de las obras.

Como ya lo señalábamos en una columna anterior, el siguiente desafío para la comunidad organizada del Barrio Suárez Mujica es la elaboración de los “Lineamientos de intervención” de nuestro barrio, es decir, el documento que especificará los criterios para restaurar, modificar o construir en la Zona Típica. Este documento debe ser elaborado por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) en conjunto con la Municipalidad y los vecinos del barrio. En él se establecerá, por ejemplo, la paleta de colores o las posibilidades de intervención en las fachadas o cierres de los inmuebles. De allí la importancia de que la mayor cantidad de vecinos se involucre, se informe y participe en las distintas etapas de elaboración de este documento, de modo que los lineamientos fijados reflejen, por un lado, un amplio nivel de consenso en relación con los mismos y, por el otro, resulten lo suficientemente claros para los vecinos al momento de emprender alguna obra menor o mayor en su vivienda.

Los vecinos de Zonas Típicas valoran enormemente el patrimonio de sus barrios y se sienten orgullosos y gratificados de poder conservar la belleza arquitectónica y vegetal que los identifica como comunidad viva.

Es así como, de las mismas organizaciones vecinales, han surgido instancias para facilitar la restauración de viviendas patrimoniales, como la Escuela Taller de Artes y Oficios Fermín Vivaceta del Barrio Yungay, en la que, año a año, los estudiantes se especializan en materialidades y procedimientos que se aplican directamente en las viviendas del sector, logrando con ello recuperar oficios de gran riqueza cultural para nuestro país y desarrollando un trabajo colaborativo que revitaliza a la comunidad.

Los esfuerzos individuales o comunitarios, sin embargo, no debieran ser los únicos, a nuestro parecer, para mantener y poner en valor una Zona Típica, constituyendo estas, en su conjunto, un bien público. Urge, en este sentido, que la Nueva Ley de Monumentos Nacionales considere, por un lado, procesos sencillos y expeditos al momento de abordar las intervenciones en las Zonas Patrimoniales, así como incentivos y apoyos económicos concretos a las comunidades para la mantención y conservación de los inmuebles, como rebajas en las contribuciones, por ejemplo, o acceso a fondos colectivos, que permitan aunar el esfuerzo público y privado en el mantenimiento y mejoramiento de los inmuebles emplazados en una Zona Patrimonial.

TAGS: Barrios Ñuñoa Patrimonio patrimonio urbano

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Comentarios

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Enzo Gonzalez Marin

27 de Noviembre

Esta acción ciudadana deja claro cómo serán los escenarios futuros cuando la política pública se piense y ejecute a espaldas de la ciudadanía, pareciera ser que la etapa paternalista de la política comienza a quedar atrás, la praxis soberbia del servidor público que desde su escritorio burocrático ejecuta el plan en un territorio en donde su firma y timbre son lo único que importa. Estas más de 95 hectáreas protegidas de Ñuñoa, son el ejemplo de cómo la arbitrariedad y la corrupción municipal terminó por cansar a la ciudadanía que a pesar de sus diferencias (por que las hay) supieron deponerlas y jugar roles protagónicos en esta lucha por el control del territorio. Este movimiento (BSM) es un aporte significativo a la reconfiguración del movimiento social de la Comuna de Ñuñoa que por años luchó por disuadir a la autoridad edilicia (muchas veces autoritaria, manipuladora y mentirosa) de que el objetivo densificador podía lograse con la consigna “Ñuñoa en cinco pisos”, después de 15 años de lucha social constatamos que ese objetivo no pudo concretarse, pero a pesar de toda esa experiencia, hoy el BSM después de muchos meses de bregar contra el establishment logró altura máxima de tres pisos y con una declaratoria de Zona Típica que lo protege. Lo que viene es un desafío mayor, porqué el reglamento de Zona Típica saldrá (como todo lo que hace el BSM) de la participación activa de la ciudadanía. Ya hay propuestas de varias universidades para facilitar su metodología y ejecución.

Juan Pedro

27 de Noviembre

O sea, no solo se aseguraron que sean unos pocos quienes aprovechen el metro y la nueva infraestructura urbana de un valor de millones de dólares. Ahora además quieren que nuestros puestos les subsidies contribuciones y demás!! Por qué no se van un rato a la……!??

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