#Ciencia

La disociación de la política, la ciencia y la ciudadanía en Chile

0
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

No basta con aprovechar estos espacios para hablar sobre nuestras investigaciones.Tenemos que ser capaces de hablar en clave política tomando posición a los actuales problemas y proponer soluciones. Para esto se debe debatir a la interna de la comunidad científica sobre nuestro rol en el desarrollo del país, hablar sobre el país que queremos y como aportaremos a él.

Entre el 9 y 11 de enero en Santiago se realizó el III Congreso del Futuro, organizado por la Comisión de Desafíos del Futuro del Senado, el cual es un espacio de encuentro entre la política y la ciencia del país. Aquí se pretende dar a los científicos un espacio de participación en la política, darle a la política la posibilidad de conocer sobre los últimos avances en la ciencia chilena, para así contar con la información necesaria para el desarrollo de políticas públicas, y ser un punto de encuentro para discutir temas como la institucionalidad que necesita hoy la ciencia en nuestro país.

¿Pero esto ocurre en su totalidad? En primera instancia, de parte del mundo político, vemos una despreocupación alarmante. Tenemos un congreso bicameral que cuenta con 158 políticos de profesión (120 diputados y 38 senadores), y su participación en esta actividad está muy por debajo del mínimo, incluso de la comisión especializada en el tema solo participó la mitad de sus integrantes. Ahora si vemos al actual gobierno solo contamos con la participación del Ministro Secretario General de la Presidencia y del Presidente de la República, pero no del Ministro de Economía, siendo que a esta cartera es a la que se pretendía dejar a cargo de la ciencia del país.

Sobre la participación de nuestros científicos, tenemos algo interesante pero no menos preocupante, pues por un lado la posibilidad de aprovechar la tribuna para hablar de su investigación y de los actuales avances de la ciencia chilena, se ven graves problemas para explicar estos avances de manera coloquial y cotidiana, pues el uso del lenguaje académico, exposiciones planas y con poco entusiasmo refleja una de las grandes dificultades de los científicos chilenos: la socialización de los conocimientos generados en nuestro país, cuestión fundamental a la hora de conseguir apoyo ciudadano para que en la política se le de la importancia que se necesita.

Por otro lado llama la atención, que aunque siendo una instancia de dialogo político, gran parte de las exposiciones sean meramente académicas y no se aproveche de hablar sobre los problemas actual para la ciencia chilena para avanzar. Sin embargo, una destaca por su claridad y capacidad de aprovechar la instancia de plantear las actuales problemáticas (para el área de la oceanografía pero son aplicables a la generalidad), como también proponer caminos para avanzar en soluciones dejando una posición política al respecto: la necesidad de avanzar en el desarrollo de la ciencia en el país como política de estado, que los políticos actuales tengan las voluntades políticas para generar los cambios y contar con el  apoyo necesario de la ciudadanía para presionar para que se tome enserio estos temas.

Pero aquí tenemos que precisar algunas cosas con sus respectivas dimensiones. El interés ciudadano no se dará de manera espontánea. Encuestas realizadas de manera improvisada por el bloque de ciencias y expuestas en el Primer Congreso de Estudiantes e Investigadores de Postgrado (CEIP) realizado en Concepción en el año 2011 nos muestran que, el 68% de la población no sabe de aportes científicos de nuestro país, cerca del 67% no conoce a un científico chileno y el 80% por ciento piensa que son los más parecidos a una caricatura de Einstein con el pelo parado o encajan muy bien con el perfil estereotipado mostrado por la serie The Big Bang Theory. Lo importante es que como científicos tenemos una gran responsabilidad de esto y tenemos que hacernos cargo. Es aquí donde la difusión toma relevancia.

Sobre la participación de la ciudadanía en la discusión política  en esta materia, como en muchas otras, es una deuda pendiente para el sistema democrático chileno.

Por otro lado la baja preocupación del mundo político a mi juicio tiene 2 aristas. Por un lado se debe a que la política en los últimos años en Chile en materia económica y de desarrollo científico ha sido enfocada al fortalecimiento del actual patrón de acumulación neoliberal, y no en base a un proyecto de desarrollo país de largo aliento. Esto implica que el desarrollo de ciencia básica pasa a segundo plano dentro de las prioridades y se privilegia el impulso de políticas orientadas al sector exportador que no permiten la diversificación productiva, la cual es necesaria para el desarrollo de valor agregado y la generación de industria mínima que permita que el desarrollo científico sea una parte fundamental del desarrollo económico. A su vez el tratar de encausar las ciencias y la tecnología a través del Ministerio de Economía no es más reflejo de esta concepción errónea de como impulsar políticas orientadas para el desarrollo de ciencia en el país.

Ahora esto seguirá pasando mientras los científicos, la segunda de las 2 aristas que mencionaba, no hagan algo al respecto. No basta con aprovechar estos espacios para hablar sobre nuestras investigaciones. Tenemos que ser capaces de hablar en clave política tomando posición a los actuales problemas y proponer soluciones. Para esto se debe debatir a la interna de la comunidad científica sobre nuestro rol en el desarrollo del país, hablar sobre el país que queremos y como aportaremos a él. Más aún debemos ver nuestra participación en distintos niveles de la política, pues si estamos de acuerdo en que un Ministerio de Ciencia y Tecnología es necesario y es lo más acertado para el correcto desarrollo de esta materia, ¿Quién deberá ocupar estos espacios de diseño y orientación de política pública?

Creo que somos los científicos los llamados a hacerlo, por lo que debemos saber movernos en el mundo político y tomar parte de una u otra forma en el desarrollo de una alternativa de cambio en nuestro país, alternativa que busque romper con los blindajes actuales que impiden generar los cambios profundos que necesitamos no solo para la ciencia en Chile, sino también en materia educativa de la cual como científicos y académicos formamos parte esencial, y en materia económica pues buscamos aportar por medio de la investigación científica y tecnológica, la cual debe estar orientada a la diversificación productiva necesaria para que nuestro país camine al desarrollo complejizando su economía, como menciona el físico chileno Cesar Hidalgo en sus estudios.

Tenemos un gran camino por recorrer, pues la actual disociación de la política, la ciencia y la  ciudadanía no cambiara de una día para otro. Sabemos que este seguirá siendo tema, pues ya anunció el Presidente de la República sobre creación del nuevo Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, donde el movimiento estudiantil tendrá su posición política al respecto y el gobierno entrante de Michelle Bachelet en su la agenda de gobierno propone algo distinto, la creación de la subsecretaria de Ciencia y Tecnología anexada al Ministerio de Economía. Y los científicos… ¿Qué diremos?

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El nuevo Impuesto Territorial o contribuciones de las propiedades se calcula considerando el avalúo afecto a impuesto, una tasa anual y una sobretasa dependiendo del caso.
+VER MÁS
#Economía

¿En qué consiste el reavalúo de una propiedad y cómo puedo apelar?

Los “emprendedores” están cuestionando un relato de memoria sobre el pasado, proponiendo interpretaciones alternativas y adaptándose al cambio de época del que parecemos ser parte. Esta actitud requi ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Memoria, de actores a emprendedores

La pena de muerte jamás será la medida efectiva para reducir los delitos, ni tampoco el derecho penal podrá cubrir todas las prácticas que, como sociedad, queremos eliminar si no cambiamos, primero, nue ...
+VER MÁS
#Justicia

La pena medieval del siglo XXI: la pena de muerte.

Lo que importa es que los principios de igualdad ciudadana sean considerados como parte infranqueable de una común filosofía pública.
+VER MÁS
#Sociedad

¿Son liberales nuestros liberales?

Popular

Es posible reducir (e incluso eliminar) la contaminación de nuestras ciudades cambiando la leña por sistemas de calefacción geotérmica. ¿Por qué entonces no se hace?
+VER MÁS
#Energía

Calefacción geotérmica ¿Un invierno sin crisis ambientales?

Como Consejera Universitaria, mujer y estudiante le ofrezco disculpas públicas a la profesora en nombre de mis compañeras y compañeros que ejercieron y fueron testigos de tales humillaciones.
+VER MÁS
#Género

¿Educación no sexista?

En vez de reformar la sociedad conyugal, se hace imperativo imponer la obligación de clases, en los colegios, sobre matrimonio, deberes y obligaciones ciudadanas, convivencia social.
+VER MÁS
#Género

Sociedad conyugal (o lo mío es mío y lo tuyo es nuestro)

Cuando nos disponemos a abrir espacios a jóvenes en el mundo del trabajo, lo debemos hacer con la base de derechos ya ganados. Ese es el piso mínimo desde el cual nos posicionaremos.
+VER MÁS
#Trabajo

Estatuto Laboral para Jóvenes: ¿Flexibilidad laboral o precarización?