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Concesiones hospitalarias: un Transantiago para la salud

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El sistema público de salud y el conjunto de los derechos sociales en nuestro país fueron moldeados por un Estado subsidiario que privilegia “la solución de los problemas públicos por el mundo privado”. Esta es una situación que se mantiene desde hace más de 30 años y el problema de este enfoque es que ha producido desigualdad y segregación en nuestro sistema de salud. Las concesiones hospitalarias introducidas en el gobierno de Ricardo Lagos y reimpulsadas en la actual administración, generaran nuevas vías para enriquecer a los mercaderes de la salud, además de que existen riesgos de comprometer la calidad de la atención.

¿Qué son las concesiones hospitalarias? Las concesiones hospitalarias, al igual que otras concesiones, implican que el Estado licite el diseño, construcción y operación de un determinado bien público a empresas privadas, para lo cual el Estado asegura subsidios y dividendos al “concesionario” que se adjudique la obra. Las concesiones en Chile las vemos y usamos diariamente, como el sistema de carreteras y autopistas, las cárceles, el Transantiago y los colegios particulares subvencionados, entre muchas otras. En el caso de los hospitales, el “modelo de negocio” consiste en entregar a manos privadas tanto el diseño como la construcción y la gestión del recinto hospitalario (en el caso de Chile, la gestión no incluye los servicios clínicos), a cambio de pagos lo suficientemente altos para asegurar utilidades.

El enfoque detrás de las concesiones, tanto en salud como en el resto de los ámbitos, es el neoliberalismo, que entiende que los bienes públicos son fuentes de enriquecimiento para el sector privado y que cree firmemente que el Estado es ineficiente y que las soluciones privadas son el mejor curso de acción posible, dado que implica mejorar el crecimiento económico el cual, de acuerdo a su marco teórico, automáticamente alcanza para todas las capas sociales a medida
de que el que tiene más, va gastando más: la teoría del chorreo. Sin embargo, de lo que no se hace cargo esta teoría, es que el “crecimiento” queda capturado por un pequeño puñado de personas y jamás es socializado, pues esta parte de su teoría se contradice con otra mucho más enquistada en el modelo y que dicta que las ganancias se quedan en manos de los privados y las pérdidas se socializan para que sean absorbidas por los “usuarios”, “clientes”, “ciudadanía”. El sistema de salud funciona de igual modo.

Experiencia internacional de concesiones en salud: en el mundo se han visto durante los últimos 20 años una explosión de las concesiones en salud y el caso más emblemático es en el Reino Unido. Es allí donde el gobierno laborista
(algo así como nuestra Concertación) impulsó un programa de concesiones hospitalarias muy profundo que significó tener desde 1997 en adelante, cerca de 101 hospitales construidos bajo esta modalidad, transfiriendo a privados el diseño, construcción y operación de los hospitales y, al igual que en Chile, no se incluye la gestión de los servicios clínicos en la concesión. Otro caso es el “modelo valenciano” en España: este modelo fue impulsado por el Partido Popular y es mucho más profundo, dado que no sólo incluye la totalidad del hospital (incluyendo los servicios clínicos), sino que incluye toda la red de un determinado territorio, es decir se incorpora también la atención primaria.

En un artículo de Vivienne Bachelet titulado “Una revisión crítica de tres dimensiones de concesiones en salud: riesgo, calidad y efectos fiscales” se describen los resultados que arroja la evidencia internacional sobre el uso de las concesiones en salud, y las conclusiones de ésta son claras: las concesiones son más caras que utilizar la modalidad de construcción por el Estado. Recordemos que los concesionarios deben reportar utilidades, por lo que el Estado finalmente termina pagando altos dividendos para sostener las utilidades de los empresarios. ¿Le suena el Transantiago? donde el Estado ha pagado enormes cantidades de recursos para financiar un transporte de mala calidad, con un costo elevadísimo para los usuarios y en donde sólo lucran los concesionarios, que cada año declaran jugosas ganancias. También aumentan los costos de transacción para el Estado, por la preparación de bases, contratos y propuestas.

Se detecta, adicionalmente, que el modelo de concesiones hospitalarias afecta negativamente la calidad de la atención: en el caso ingles se produjo una reducción del personal, aumentó la productividad clínica a costa de reducir el número de camas y de estadías y se detectó que se estaban generando altas más precoces, lo que generó un aumento en la tasa de re hospitalización de los pacientes. ¿Es este el modelo que queremos reproducir en el país? Una especie de Transantiago de la salud, muy caro y de baja calidad.

Lo que viene en Chile: En nuestro país, la política de concesiones no la trajo el gobierno de Sebastián Piñera, sino que, como dijimos antes, fue implementada por el gobierno de Ricardo Lagos, a través de los hospitales de la Florida y Maipú, los cuales están aún en construcción. Sin embargo, con la nueva administración del gobierno se está impulsando un plan de concesiones hospitalarias sin precedentes previos. La lista incluye:

– Hospital de Antofagasta.

– Hospital Salvador Geriátrico.

– Hospital santiago Occidente (ex Félix Bulnes).

– Hospital Sótero del Río y Puente Alto.

– Hospital biprovincial Quillota-Petorca y provincial Marga Marga (red Quinta Región).

– Hospitales Red Sur (Curicó, Linares y Chillán).

Llama la atención de que para hacer más atractivo a los privados hacerse parte de estas concesiones, se estén licitando en “combos” o paquetes nuestra red de hospitales, como el caso de la “red sur” (Curicó, Linares y Chillán).

Esta política de concesionar nuestros hospitales, producto de un Estado subsidiario que busca desprenderse de sus responsabilidades, implica profundizar aún más la lógica mercantil en la salud pública, que ahora tendrá hospitales “públicos” operados por privados. Las consecuencias de esta política será tener una especie de Transantiago en nuestra salud y de acuerdo a la evidencia, estos hospitales serán muy caros, dado que los pagos a los privados no serán en función solamente de sus costos, sino que el Estado deberá pagar además las utilidades y el lucro de los concesionarios, además de que poner en riesgo la calidad de la atención de salud a los pacientes.

Es necesario detener el plan de concesiones  involucrando a los funcionarios, al personal médico y no médico y también a los usuarios, pues serán ellos los que se verán directamente perjudicados por esta iniciativa del actual gobierno y que, de implementarse, se extendería por muchos años más. El actual estado de la salud pública es precario, pero ciertamente que el camino para mejorarla y para avanzar en mejorar la calidad de sus servicios, no pasa por privatizarla aún más, enriqueciendo a unos pocos y traspasándole el gasto a la ciudadanía.

—-

Foto: Andrés Rueda / Licencia CC

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Comentarios

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EDUARDO HERRERA ASTORGA

09 de agosto

Estimado Matias .
Es imposible no estar de acuerdo compartimos criterios con esta y las 2 anteriores comunicaciones .
En Grecia , España y otros están como siempre pagando las clases
trabajadoras y los que no eludimos Impuestos .El despilfarro de la clase mas enriquecida en Chile ejemplos sobran Transantiago AFP ISAPRES el mentado PERDONAZO impositivo $125.000 millones se podría corregir Hospital Felix Bulnes y viene cambio de nombre ? lo aceptaran los eternos pacientes que vieron la luz en sus instalaciones seguiremos siendo un pais sin tradiciones las empanadas las comí en toda Latinoamerica .
Las ganancias Bancarias $ 854.000 millones suma y sigue .
En salud no esta lo básico CAMAS , se quieren contratar mas Medicos entre otros extranjeros la pregunta es atenderan en el parque forestal total hoy se atiende en sillas sillones piso etc .
Seria largo debiamos juntarnos a debatir estos con Drs J C Concha ,Ivan Serra , Angel Ferrer.

Atte Dr Eduardo Herrera Astorga
Pdte Depto Salud Publica Consejo R Santiago ( C R S)

10 de agosto

Muchas gracias Dr. el problema de las camas es muy grave, desde el 2005 al 2011 se han perdido 756 camas en el sector público, mientras los privados suman más de 1000 en el mismo periodo. La Salud esta pasando por una grave crisis, y la autoridad guarda silencio y es complaciente.
Yo encantado me junto a debatir estos graves problemas.

Saludos Cordiales
Matías

Marcelo Choque

10 de agosto

¿El señor Herrera dijo algo sobre la falta de camas antes de la llegada de la derecha al poder? La autocrítica se agradece.

Carlos Villarroel Machuca

14 de agosto

Estimado amigo:
Lamentablemente, el Colegio Medico,gremio del cual es Ud un gran dirigente, aprobo en su consejo general, en forma publica y privada , las concesiones hospitalarias que hoy se realizan.
Seria bueno que re trataran el tema. Estoy seguro que esa posicion se modificaria.

René Alejandro Cumplido

10 de agosto

Lamentablemente, por las particulares características de los sistemas de salud, tanto la experiencia privada como la pública han sido ineficientes. La salud pública ha sido históricamente un “elefante blanco”, costoso y burocratizado, que destroza el herario público estatal cuando la población aumenta; es decir, que a mayor población peor se torna la salud pública. La salud privada resulta incluso peor y como en el caso chileno, aumenta la desigualdad social. Actualmente la salud municipal, en las comunas donde puede ser costeada, resulta mucho más eficiente porque en modelos a pequeña escala se asignan mejor los recursos y se produce una relación más empática entre trabajadores y pacientes; sobre todo si consideramos que el aspecto psicológico resulta tan importante en salud. El problema está en la desigual distribución de los recursos municipales, en un sistema donde existen municipios ricos -para ricos- y otros pobres; la mayoría.

10 de agosto

Estimado Rene:

Coincido que la atención primaria es clave, de hecho su enfoque esta puesto en prevenir y promocionar estilos de vida saludables, y no necesariamente en la enfermedad. Hoy la APS se financia mediante el per cápita y por aportes municipales, sin embargo el per cápita ($3.123 por inscrito en consultorio) resulta totalmente insuficiente, y es necesario aumentar significativamente y esa es una pelea que es absolutamente necesaria de dar.

Saludos

Ennio

11 de agosto

La salud, a medida que la población geronte aumenta, aumentara sus costos, no es gratis que la esperanza de vida de los chilenos haya aumentado en 25 años durante el último medio siglo; adicionalmente si miramos con mayor detenimiento nos damos cuenta que los elementos y procedimientos actuales se realizan con muchísimo apoyo en equipos, por lo general caros y que requieren de alta especialización.
Debemos definir qué queremos y hasta cuanto estamos dispuestos a gastar, como país, en salud y atenernos a las consecuencias

Jorge

11 de agosto

Sería bueno cambiar las leyes para poder tener empresas públicas que operen como privadas… Sin flojos hechados en sus escritorios pensando que te hacen un favor al atenderte…

Ennio

11 de agosto

Ese es otro dogma establecido por los cuidadores del modelo de Chicago (la PUC), que pretenden quen opere la “mano invisible” , es decir reducir al Estado a su mínima expresión

Ennio

11 de agosto

Muy buen articulo, sin embargo hace falta algun otro tipo de elementos; las concesiones, de todo tipo, perciben una rentabilidad superior al costo del capital, a cero riesgo; las licitaciones en curso se estan realizando a pesar de los malos resultados del sistema concesionado en España (en términos de costo), y sin esperar conocer que ocurre con los hospitales de Maipu y La Florida que tienen un costo de operacion superior al del resto del sistema público.

EDUARDO HERRERA ASTORGA

19 de octubre

Estimado
SrMarcelo Choque la falta de camas se viene dando desde la decada del 50 para su informacion y por eso lo hago sabia ud que en chile hay los mismos hospitales que hace 50 años .
En 1938 para una poblacion de 4,454.000 habitantes habia 5,6 camas por 1.000 habitantes hoy dia hay 1,69 por mil .
Es decir 26.000 sector publico para atender al 80% mas menos de la poblacion 13.500.000 y 6.000 para 2.500.000 hab privados .Segun normas de la OMS debia haber 8 a 10 camas por 1.000 hab segun esos calculos debiamos tener entre 135.000 y 175.000 que le parece Sr Choque esto no es problema politico como ud lo resume con tanta banalidad y poco conocimiento es un problema de estado y estado son los cuidadanos , el gobierno es politica asi aqui la derecha o izquerda tiene poco sentido y ud no dio en el clavo .
atte DR Eduardo Herrera Astorga
.

Alberto Jara

24 de abril

Por desgracia nos estamos transformando en un Estados Unidos pequeño, con una vida que promueve la enfermedad. No deberíamos estar discutiendo sobre los hospitales, ni siquiera quizás sobre la atención primaria, sino sobre no enfermarnos… Tener Una educación que sirva de algo (no como la actual en que estudiamos por 12 años y salimos sin saber alimentarnos, vida sana, anticoncepción, economía del hogar, educacion cívica, etc), aumentar los precios de los alimentos que nos hacen mal – ricos en carbohidratos, sal y grasas – que actualmente son falsamente mas baratos que los sanos, disminuir el precio de las verduras a través de estímulos económicos y subsidios, disminuir por ley la cantidad de sal permitida en las comidas, prohibir el azúcar en alimentas elaborados, disminuir los programas en la tv con contenidos sexuales enfocado a los jóvenes – que los hacen promiscuos, aumentando el embarazo adolescente, con todo lo que eso conlleva -.Creo que esas son las cosas de las que hay que preocuparse. Como vamos actualmente no va a existir ningún modelo de salud que pueda responder adecuadamente a la carga de enfermedad que tendremos en 20 años, y el gasto económico del estado (en caso de que aun exista la salud publica) será una gran limitante al desarrollo económico del país, y en caso de que no exista el gasto de salud a las personas será un gran promotor de desigualdad como ocurre en gringolanda. A mi parecer los hospitales no son un tema tan importante

A ver, quién es el dostor: derecho a la salud y autogestión | Econonuestras

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[…] frenar el continuo proceso de privatización que, por ejemplo, se está dando a través de los hospitales concesionados. En éstos, no sólo se le entrega a los privados y al lucro las tareas de diseño y construcción, […]

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[…] hacer frente a la falta de camas, el gobierno de  Ricardo Lagos inició una política de concesiones hospitalarias a través de la cual se adjudicaron dos hospitales –uno en La Florida y otro en Maipú- a un […]

Marco Saldivia G.

30 de noviembre

Sin embargo nuestras autoridades se vanaglorian del éxito de la construcción del hospital concesionado entregado recientemente. ¿Que mas podemos esperar de aquí en adelante?…Lamentablemente ya se está cometiendo suicidio por parte de la mayoría que votó…La situación no va a cambiar independientemente de quien salga….Efectivamente la solución va mas allá de aumentar el número de camas o médicos, hace falta una reforma de salud que potencie la salud pública y es el estado el que se debe hacer cargo de ello…Lamentablemente, me da la impresión que estamos a años luz de aquello….

04 de agosto

LA VUELTA DE CARNERO DE LA “DOSTORA”

LLAMA LA ATENCIÓN DE QUE PARA HACER MÁS ATRACTIVO a los privados hacerse parte de estas concesiones, se estén licitando en “combos” o paquetes nuestra red de hospitales, como el caso de la “red sur” (Curicó, Linares y Chillán).

Esta política de concesionar nuestros hospitales, producto de un Estado subsidiario que busca desprenderse de sus responsabilidades, implica profundizar aún más la lógica mercantil en la salud pública, que ahora tendrá hospitales “públicos” operados por privados.

Las consecuencias de esta política será tener OTRO Transantiago en nuestra salud y de acuerdo a la evidencia, estos hospitales serán muy caros, dado que los pagos a los privados no serán en función solamente de sus costos, sino que el Estado deberá pagar además las utilidades y el lucro de los concesionarios, además de que poner en riesgo la calidad de la atención de salud a los pacientes.

Es necesario detener el plan de concesiones involucrando a los funcionarios, al personal médico y no médico y también a los usuarios,serán ellos los que se verán directamente perjudicados por esta iniciativa del gobierno y que, de implementarse, se extendería por muchos años más.

El actual estado de la salud pública es pobre, precario, pero ciertamente que el camino para mejorarla y para avanzar en mejorar la calidad de sus servicios, NO PASA POR PRIVATIZARLA aún más, enriqueciendo a unos pocos y traspasándole el gasto a la ciudadanía.

Aquí se jugó con los sueños de la gente prometiendo hospitales públicos que serían de calidad, que serían nuevos, más rápidos, cuando sin embargo las concesiones hospitalarias demostraron ser menos eficientes, ser más caras para el estado y además, hoy día no tener la capacidad siquiera de funcionar de manera regular como debieran estar funcionando.

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