Columna en Política
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La pista de hielo y el nuevo ciclo

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Indiscutiblemente los procesos de transformación de la sociedad chilena, donde el cambio global abarca múltiples esferas, cierran una etapa legislativa altamente productiva. A 10 meses de asumido el segundo gobierno de la presidenta Michelle Bachelet Jeria, se logró fundamentar que, en una sociedad como la nuestra, no hay otra alternativa que incorporarse a este nuevo ciclo reformista.


El principal desafío es tratar de convertir “la política y las reformas” de acaloradas preocupaciones y graves controversias, en una suerte de destino individual consensuado a través del tiempo. Para ello, cada ciudadano sacará sus propias conclusiones, interesadas o inusuales, de una aventura muchas veces transformada en ilusión.

En esta realidad, una de las metáforas recurrentes ha sido la idea del “Chile Líquido”. Es sabido que el agua, es una de las sustancias que al congelarse aumenta de volumen y se expande. Cobra sentido entonces, decir que se está en un escenario político líquido convertido en una gran “pista de hielo”, puesto que se crearon las condiciones para la cristalización de lo fluido en hielo altamente resbaladizo y, por lo demás, frágil.

La pista de hielo es un espacio en el que el suelo es una gruesa capa de escarcha que puede formarse de manera natural en superficies de agua donde el frío es muy intenso (lagos y ríos congelados) o bien artificiales. Siguiendo esta metáfora, estamos en presencia de un contexto social mixto, donde se mezclan la condensación de procesos de larga data y la urgencia del equipo político de La Moneda.

El patinar en hielo implica la rapidez del desplazamiento, vital para mantenerse de pie, no caer y trizar el piso. Por lo tanto, se debe considerar que si se detiene la velocidad, en un mundo parecido a una pista de hielo, el piso se resquebraja.

El gobierno entendió mejor que nadie esta noción, por eso -hoy en el nuevo ciclo- la velocidad de las iniciativas, acciones y respuestas es una fuente de cierta seguridad y certeza.

En síntesis, destacaron el cumplimiento de la agenda legislativa con la aprobación de normativas prioritarias antes del 31 de enero, tal como se había comprometido a fines de octubre por parte del gobierno. Entre otras: Reforma Tributaria; Sustitución del Binominal; Reforma Educacional (fin al lucro, copago y selección); Acuerdo de Unión Civil; Creación Ministerio de la Mujer; Jornada de Trabajo Trabajadoras Casa Particular; Término del Multirut; Aporte Familiar Permanente (bono marzo); Capitalización de Codelco; entre otras.

Se incorporan a esta agenda acciones complementarias de alto impacto como: los resultados de la encuesta Casen 2013, Ley de Aborto y Reforma Laboral.

Entonces, si efectivamente el mundo político es “líquido” y ahora está en un momento “sólido”, los nuevos desafíos a partir de marzo serán las formas y ritmos volátiles entre la arquitectura institucional, dimensiones administrativas, y la percepción ciudadana sobre estas reformas.

¿Qué puede suceder entonces? Difícil respuesta, pero veamos:

Primero: en la fase de conflicto político por las reformas y programa gubernamental, una dimensión clave ha sido la ligereza y prontitud de las medidas en curso. Será necesario proyectar sus impactos en la vida cotidiana de las personas y familias chilenas. Por eso, una esfera prioritaria será la agilidad para su materialización.

Lo anterior, debido a que quien capture la creencia de que estos asuntos públicos son correctos en sentido y tiempo, tiene un tramo bastante avanzado en la larga carrera por el respaldo ciudadano, la legitimidad y la toma de decisiones.

Segundo: en estas horas de audaces políticas públicas, gran parte de este stock programático se encuentra “flotando” en los códigos de información y, obviamente, en las imágenes que han producido. Un dato de esta coyuntura son las principales editoriales, columnas de opinión y los análisis de medios de comunicación sobre los alcances de estas materias.

Sin embargo, los vínculos en una sociedad no se generan sólo por la producción de normas y decretos, por lo tanto, una lógica innovadora y moderna debe considerar que la sociedad es una densa red de poder y múltiples experiencias cotidianas que van construyendo en los individuos su propia cultura, tejiendo sus opciones y proyectos de vida.

Tercero: el principal desafío, si bien siempre es una tarea difícil, es tratar de convertir “la política y las reformas” de acaloradas preocupaciones y graves controversias, en una suerte de destino individual consensuado a través del tiempo. Para ello, cada ciudadano sacará sus propias conclusiones, interesadas o inusuales, de una aventura muchas veces transformada en ilusión.

Si lo anterior fuera efectivo, se abre un encrucijada sobre las llamadas pautas de conducta o fases de socialización e institucionalización post etapa normativa-legislativa, que permitan configurar un nosotros, “una comunidad imaginada”,  y que nostálgicamente fuera más que la suma de un “yo” (ejecutivo) o varios “yo-es” (parlamento).

Pero si aceptamos cierta evidencia, a ratos sensación o percepción, de que esta realidad al perder el carácter “sólido” afecta sus tramas y tejidos, y por ende,  se resquebrajan y disuelven, la pregunta es más amplia aún ¿se construirá una nueva comunidad post-reformas?

Finalmente, el año 1993 Roberto Bolaño publicaba “La pista de hielo”, su segunda novela donde escribió: “Al menos hasta hace poco había una normalidad en esto de las rivalidades políticas, después del escándalo se perdieron los modales, claro, y la naturaleza de perro rabioso de cada uno ha salido a flote, pero entonces todavía imperaba en nuestro trato el sentido común. De hecho, eran los últimos días de sentido común. No de hecho, eran las últimas horas”.

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Comentarios

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JJaquin

02 de Febrero

Buena metáfora de Olea, “la pista de hielo, la velocidad de la política una oportunidad

Mónica A.

02 de Febrero

Como dice el autor, el gobierno cerro de manera rauda una agenda transformadora. Los sectores conservadores de la derecha y algunos DC y PS que se opusieron a los cambios y apoyo al programa de gobierno, también fueron derrotados.

Rodrigo S

05 de Febrero

Efectivamente, el gobierno veloz con la iniciativa programática. ¿que harán ahora los conservadores de la Nueva Mayoría, asumirán sus errores?