#Política

El largo camino hacia la constituyente

3 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen


Todo indica que se avanza inexorablemente hacia un nuevo pacto político. Ahora, que se haga por medio de una asamblea constituyente es asunto de la política, del poder y de la correlación de fuerzas. Si bien hay condiciones favorables, las alternativas son muchas; como también, los intereses en juego.

El “triángulo de las Bermudas” configurado por el efecto PENTA, SQM y CAVAL no sólo ha profundizado y consolidado la tesis de la crisis, sino también ha encendido las alarmas. Las últimas semanas hemos escuchado opiniones de todo tipo: “la gente no nos cree”, “hay que recuperar las confianzas”, “es una situación terminal”, “es un escenario complejo”, “esto no da para más”, etc.

De modo paralelo el fantasma del populismo, de los liderazgos caudillistas e incluso de una potencial regresión autoritaria, ha comenzado a preocupar a todos aquéllos interesados en que la democracia liberal clásica y representativa siga funcionando.

Los buenos diagnósticos son fundamentales para una solución efectiva. Por ello, decir que se trata de una “crisis de credibilidad” es mezquino y errado. Sin duda, es más profundo y complejo. Del mismo modo, hay que apuntar que todavía el sistema político tiene condiciones de gobernabilidad y la democracia goza en general de buena salud.

Mi diagnóstico afirma que la crisis es triple: de legitimidad, de participación y de representación. En términos generales, la crisis de “legitimidad” se expresa en el desprestigio, en la falta de confianza y en la credibilidad; la crisis de “participación” se manifiesta en que la gente –los ciudadanos- no les interesa la política ni menos formar parte de su institucionalidad y la crisis de “representación” se expresa en que los políticos no tienen la capacidad de representar e intermediar intereses.

Desde los noventa, de modo silencioso y lento, se fue erosionando la legitimidad, debilitando la representación y desincentivando la participación.

La política siempre llegaba tarde. Frente a cada “coyuntura crítica” se tenía una respuesta desde las entrañas del sistema. Así, fueron surgiendo leyes y reformas que tendían a corregir los “males” que iban apareciendo: la democratización de los municipios es la reforma política más relevante de la era Aylwin. Con Frei, la reforma más relevante es la ley de probidad de 1999.

Años después, nuevamente frente a una crisis de transparencia y corrupción surge el acuerdo Lagos-Longueira que viene –según dijeron- a modernizar el Estado y darle transparencia a la función púbica. Así, surge en el 2003 la ley #19.882, 19.884 y 19.885. Finalmente, en el gobierno de Lagos se produce  la reforma constitucional del 2005 que termina con los senadores designados y restituye el poder civil sobre el militar –al menos, a nivel formal-. Son, sin duda, las reformas políticas más relevantes del período.

Con la Bachelet 1.0 no se registran reformas políticas significativas; no obstante, también se constituyó una comisión para la probidad y la transparencia.

Con Piñera se produce una fuerte aceleración de las reformas políticas: primarias, elección directa de Cores y voto voluntario e inscripción automática. Desde Piñera no sólo legislan por la probidad y la transparencia, sino también ha llegado el momento de fomentar la participación ciudadana.

Con la Bachelet 2.0, las reformas políticas forman parte de la agenda de modo significativo; no sólo está el compromiso político de una nueva constitución, sino también se terminó con el binominal, se aprobó el voto de los chilenos en el exterior, ley de lobby y se avanza hacia una nueva forma de financiamiento de la política y a la elección directa de los Intendentes. Del mismo modo, se avanza en una agenda de probidad y transparencia.

Vemos, por tanto, que desde los noventa frente a “coyunturas críticas” –principalmente, asociadas a casos de corrupción y tráfico de influencias- la élite política ha respondido con dos tipos de leyes: las que apuntan a darle mayor transparencia a la política y las que se vinculan con la participación.

Parece que nada funciona. Nada ha funcionado.

Y hoy, desde el gobierno se ha creado un consejo asesor –lleno de cuestionamientos-, desde los partidos y centros de estudio han surgido muchas iniciativas que buscar regular la relación entre dinero y política y el Congreso ha desempolvado algunos proyectos. Al mismo tiempo han surgido ideas y proyectos que se orientan a frenar la “caída libre” de la actividad. En este contexto, se inserta el re-impulso del referéndum revocatorio impulsado por Marco y la polémica que surge en torno al fuero parlamentario.

Resulta, evidente, observar que el único modo político para re-legitimar el sistema político, hacerlo participativo y restablecer el vínculo representado/representante es por medio de un nuevo pacto político: una nueva constitución. Y, más aún, debe hacerse a través de una  asamblea constituyente.

En este contexto, por tanto, la coyuntura que se abre con el “triángulo de las bermudas” genera condiciones políticas para avanzar en esa dirección. Independientemente del contenido, una asamblea constituyente permite: a) re-fundar el vínculo entre el “representado” y el “representante”. Esta refundación reduce la distancia entre la política y la sociedad y restituye las confianzas, b) fomenta y estimula la participación ciudadana, c) re-legitima la democracia, la política y sus actores, d) genera un vínculo emocional entre el ciudadano, la política y su ordenamiento institucional y e) restituye la credibilidad y la confianza.

Todo indica que se avanza inexorablemente hacia un nuevo pacto político. Ahora, que se haga por medio de una asamblea constituyente es asunto de la política, del poder y de la correlación de fuerzas. Si bien hay condiciones favorables, las alternativas son muchas; como también, los intereses en juego.

TAGS: #AsambleaConstituyente #NuevaConstitución

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
servallas

31 de marzo

Me parece bastante bien gran parte del diagnóstico, y creo que se requiere en muchos aspectos una nueva institucionalidad, pero lo de la Asamblea Constituyente me huele a manejo, algunos por ahí se estan sobando las manos para hacerse de un país, un buen país. Algo así como un buen nadador que tiene algunos problemas de desconcentración, cansancio y quizás desmotivación, y alguién le tire un salvavida de plomo.

31 de marzo

En rigor, como dice al final: “Todo indica que se avanza inexorablemente hacia un nuevo pacto político. Ahora, que se haga por medio de una asamblea constituyente es asunto de la política, del poder y de la correlación de fuerzas. Si bien hay condiciones favorables, las alternativas son muchas; como también, los intereses en juego”.
En particular, no veo muy viable el tema q sea por medio de una asamblea. .. eso si, es la mejor alternativa hoy

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Hagan lo que hagan los seguiré respetando, esto es política y todo puede cambiar en dos segundos, pero si queremos dejar de lado las políticas del terror, pensar que no hay ningún punto de acuerdo entre ...
+VER MÁS
#Política

Pacto RD-RN-Evopoli

Ética, Consecuencia, Compromiso y Dignidad, ideas que no se pueden perder en la vida que seguramente en este escenario reivindicarían nuestros colegas, pues, los dolores que nos queda son los compañeros ...
+VER MÁS
#Sociedad

Trabajo Social: Pasados Inquietos

Ahora Piñera contará con el 100%% de los votos de Kast y hará laboriosos esfuerzos, utilizando el vocablo humanistas cristianos, para que los escasos votantes de Goic se plieguen a su candidatura.
+VER MÁS
#Política

Guillier versus Piñera : ¿quién será presidente?

Mi apreciación es que estas propuestas caminan hacia una democracia basada en la razón, más que en las mayorías. Caminan hacia un desarrollo territorial de orden mayormente integral, y le conceden a la ...
+VER MÁS
#Política

Mi propuesta pública a Alejandro Guiller

Popular

Baradit deja al desnudo aspectos políticamente incorrectos, ha tocado la fibra del conservadurismo doble estándar de la elite criolla, aristocrática, oligárquica, momia. Para ellos, es de muy mal gusto ...
+VER MÁS
#Sociedad

El caso Baradit, o el arte de develar lo incómodo en Chile

Nuestra participación y la de muchos otros es la que hace posible orientar la dirección de un país en un sentido u otro. Un grano de arena no hace una montaña, sin embargo un gran número de granos, sí ...
+VER MÁS
#Política

¿Por qué no votar?

Será interesante saber si Piñera y Guillier ofrecerán nuevas propuestas en materia científica, y si rescatarán propuestas e ideas de los programas de las otras candidaturas, en particular si quieren bu ...
+VER MÁS
#Ciencia

Segunda vuelta: ¿qué esperar para la ciencia?

El capitalismo es una buena herramienta, siempre y cuando y por una avaricia desmedida genere abuso, se destruya el medio ambiente y deshumanice las relaciones entre las personas.
+VER MÁS
#Sociedad

El Burro, la Zanahoria y la utopía del crecimiento económico eterno