#Salud

Nuestra salud, en crisis terminal

4 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Los problemas de la salud en Chile tienen su raíz en la dictadura, la que rediseñó la lógica del Estado, llevándolo a la subsidiariedad y promoviendo la generación de mercado con nuestros derechos sociales. Sin embargo, el término de la dictadura no implicó un cambio, y en los 20 años que siguieron se continuó incólume este proceso de descomposición y mercantilización de la salud.

La salud en Chile está en una fase crítica, tanto la salud privada como la pública. En el último tiempo hemos visto un sinnúmero de señales de esta situación, como por ejemplo: las constantes alzas en los precios de los planes de salud privados, en paralelo a incrementos históricos en las utilidades de las Isapres, y ligado esto el fenómeno de la judicialización por las alzas unilaterales en los planes. Por otro lado, en la salud pública se aprecian síntomas como: los ya normales colapsos de las urgencias; los centros de atención primaria sin médicos ni fármacos para atender a la población; los estallidos que se han producido a nivel regional, donde se pone en relieve la precariedad de la salud pública desde Aysén hasta  Tocopilla, pasando por la reciente movilización que se realizó en Chiloé, y la movilización de la población de Buin y Casablanca reclamando por un mejorar el acceso a recintos hospitalarios.

Nuestro sistema de salud es desigual. En el gasto per cápita por beneficiario, el sistema público gasta por persona la mitad que el sistema privado. Además, es un sistema segregado por el efecto que producen las Isapres al generar una selección de sus afiliados en función del riesgo a enfermar de cada individuo, produciendo que los grupos más propensos a enfermar deban migrar a la red pública.

La salud privada es un sistema que tiene como su objetivo de ser  la obtención de utilidades, es decir, son empresas que  lucran con los recursos destinados a un derecho, como lo es la salud. Cuando el objetivo está puesto en el negocio y la obtención de utilidades, lo que se produce es una salud con altos niveles de segregación y desigualdad, donde la población es segregada por su capacidad de pago (ingresos) y por el riesgo a enfermar (se discrimina a aquellos grupos que son más propensos a contraer enfermedades).  Los problemas del sistema privado de salud los podemos constatar en los fallos del Tribunal Constitucional al cuestionar la tabla de factores de riesgo (mecanismo mediante el cual se discrimina a grupos más propensos a contraer enfermedades), así también por las miles de sentencias de diversos tribunales, respectos de las alzas unilaterales que imponen las Isapres a sus cotizantes.

La salud pública por otro lado, se encuentra en un proceso lento y controlado de desmantelamiento que lleva más de 35 años profundizándose. Este proceso va aparejado de una creciente mercantilización generada por la lógica subsidiaria del Estado, que termina acelerando el proceso de descomposición del que antes fuera un ejemplar sistema de salud pública a nivel mundial. La lógica de mercado en la red pública buscó generar  un “mercado interno” de compra y venta de atenciones de salud, haciendo que todas las atenciones tuvieran “precios”. El problema es que estos precios no tienen ninguna relación al costo real de la atención, lo que genera una enorme brecha entre el arancel que paga Fonasa y el costo que el establecimiento que presta la atención tiene,  siendo la consecuencia el deterioro de la red pública. Dada la imposición de la lógica de la subsidiariedad, el Estado financia el lucro de las clínicas privadas mediante la transferencia de pacientes desde el sistema público al privado, bajo el esquema de subsidios a la demanda. Este flujo constante de pacientes y recursos públicos ha producido una expansión gigantesca de la oferta privada, en detrimento de la oferta pública, la cual se ha reducido producto de este desangramiento.

Los problemas de la salud en Chile tienen su raíz en la dictadura, la que rediseñó  la lógica del  Estado, llevándolo a la subsidiariedad  y promoviendo la generación de mercado con nuestros derechos sociales. Sin embargo, el término de la dictadura no implicó un cambio, y en los 20 años que siguieron se continuó incólume este proceso de descomposición y mercantilización de la salud. Hoy existe una urgencia en producir cambios, sin embargo, los cambios en salud solo serán posibles en la medida que de exista un movimiento social que sea capaz de incidir en la agenda para empujar una reforma estructural en la salud.

————–

Foto: Wikimedia Commons

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Jorge Lizama León.

26 de Agosto

El autor tiene mucha razón en lo que afirma, y resulta bastante fácil hacer un paralelo de la situación en Salud y en Educación, puesto que en ambas prima esta lógica de la intermediación privada como elemento fundamental en el manejo de estos “negocios”. A pesar de que el diagnóstico es claro, en nuestro país hay importantes factores que atentan contra la posibilidad real de modificar el rumbo político-económico. Entre ellos está, por una parte, la débil representación parlamentaria de la voluntad de la mayoría de los chilenos, y el escaso éxito logrado hasta ahora en la elección de representantes que no se vean “influenciados” por el sistema. Por otra, el hecho de que si se cambia el modelo por otro controlado más directamente por el estado, tampoco hay garantías de la fortaleza moral de quienes accedan a cargos claves en la asignación de financiamientos y control de las operaciones de los establecimientos de salud y educación. Chile requiere un proceso de reforzamiento moral como base para lograr un mejor futuro. Ojalá que las condiciones que lo permitan puedan hacerse realidad más temprano que tarde.

27 de Agosto

‎Cito “¿Quién no sabe por lo menos que los hospitales son estrechos en Santiago, y que no son muy raros los casos en que es menester despedir a la mitad de los enfermos que solicitan un lecho?
¿Quién ignora el estado lamentable de los hospitales de provincia?”
Este texto pertenece a la Revista Médica de Chile (Diciembre 1890) La descripición parece muy familiar, pero existen diferencias. No habían ISAPRES, no existía rol subsidiario del Estado, el presupuesto fiscal destinado a sanidad era muy inferior al nuestro, existían poco más de 200 médicos profesionales más parteras, enfermeras y farmacéuticos, y la salud como responsabilidad social estaba en estado embrionario.
Hoy, pese a ser más modernos, comparativamente hablando tenemos problemas más profundos. Sin tener la menor simpatía por la dictadura, quisiera invitar al autor a usar la perspectiva histórica para analizar la posibilidad de que quizás la distribución de las riquezas y el papel de lo público no sean el problema de fondo, sino que más bien el valor que la sociedad le asigna a la salud, la enfermed y, especialmente, la forma de medicina que hemos adoptado desde hace más de un siglo.
Saludos

06 de Septiembre

Concuerdo con usted que FONASA le paga muy poco por las atenciones a los hospitales, eso hay que corregirlo, y ni siquiera se necesita ley para ello…..

Pero recuerdo que cuando se analizaba la ley AUGE el Ministerio de salud licitó un estudio de costos de atenciones, quedó la grande, los “Honorables” y los sindicatos de salud, se votaron en huelga por dicho estudio, el que tuvo que ser cancelado.

Parece que tuvieron miedo que se verificara que el verdadero “costo” de las atenciones de salud en el sistema público era mucho mayor que en el sistema privado…….. a pesar de que éste hace “Lucro” y además financia su capital (edificios, equipos, etc)

Pues los hospitales fiscales, además de recibir lo (poco) que se les paga por atención reciben transferencias directas.

En fin, lo apoyo si lo que used propone es que a los hospitales se les pague solamente por las prestaciones, a precios de mercado, y se eliminen todas las transferencias indirectas de recursos.

pero sospecho que no hay mucho ambiente…. ello desnudaría el verdadero “Costo” de las prestaciones vía hospitales…..

Juan Julio Romero

13 de Septiembre

Yo vine aquí buscando información para mi ensayo, y debo reconocer que el autor logró sintetizar gran parte de la problemática de Salud Pública que aqueja a Chile, dado que he venido leyendo más fuentes de la misma temática. Correspondientemente citaré esta fuente. Quiero agradecer al Sr. Matías por tal impecable redacción.

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Nuevos

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Abordar la educación como un desafío de justicia social implica realizar una declaración política que nos señale el camino hacia la cohesión e integración social
+VER MÁS
#Educación

Condiciones para garantizar el derecho a la educación de calidad

Este dilema que tiene la derecha en Chile, no es exclusivo de dicho país. Se repite en otros confines. En EEUU con el partido republicano, donde tienen al Tea Party en su interior, o en España, donde el P ...
+VER MÁS
#Política

El dilema de la derecha: Kast o Sichel

Hay una palabra compleja, y de pronto eso la hace inmensamente bella, la parresía, profundamente explorada por esos viejos atenienses y otros clásicos.
+VER MÁS
#Política

Provoste, centró el centro

Popular

La música tiene importancia como fuente de educación. Marca tiempos y educa generaciones. Influye en la manera en la cual las personas hablan sobre sus ideas.
+VER MÁS
#Cultura

El reguetón como expresión cloacal de una cultura decadente

Si queremos combatir la corrupción, el blanqueo de dinero y la desigualdad global, es imprescindible tener bajo control a los paraísos fiscales.
+VER MÁS
#Economía

De los Offshore Leaks a los Papeles de Pandora

Hay quienes quieren certezas de otra índole, como la seguridad y el combate de la delincuencia, y creen que esto se soluciona apelando a cierto patriotismo, a una política identitaria en que los límites ...
+VER MÁS
#Política

Cuidado con Kast

Se estima que hay alrededor de 70 mil proyectos inmobiliarios que, en vez de realizar sus obras en terrenos sujetos al proceso de cambio de uso de suelo (de rural a urbano), emplazan las construcciones habi ...
+VER MÁS
#Ciudad

La nueva ruralidad