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¿Es Chile una gerontocracia?

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La Nueva Mayoría, que según las encuestas, aparece con las más claras posibilidades de ganar en las siguientes elecciones presidenciales, debe también  revisar sus planillas parlamentarias para comenzar a generar el tan esperado recambio.

Desde hace bastantes años, los jóvenes han protagonizado las movilizaciones nacionales más grandes desde el fin de la dictadura cívico-militar. En la última década han demostrado que sus voces no están siendo escuchadas por las autoridades políticas, y que tampoco se les da espacios para participar de la toma de decisiones. El problema de la legitimidad de estas autoridades, en tanto no cuentan tampoco con un respaldo mayoritario de la ciudadanía se torna peligroso para asegurar la estabilidad política y social de nuestro país.

Sin embargo, las críticas de los jóvenes hacia los partidos políticos no obedecen sólo a un capricho, sino que los datos más duros dan cuenta de que efectivamente nuestras autoridades se han ido envejeciendo en el poder, generando una especie de gerontocracia partidaria. De acuerdo a los datos que entrega el portal de la Cámara de Diputados, actualmente el promedio de edad de nuestros honorables es de 53,6 años. Si la cifra la separamos por conglomerados, la Concertación le gana en 7 años a la Alianza, siendo en la primera la media de edad de 57,1 y en la segunda 50,1 años. Sin embargo, al dividir estos promedios por partido político la cosa se vuelve más grave y distante. Actualmente el diputado de mayor edad tiene 80 años (Eduardo Cerda, DC) seguido muy de cerca por Enrique Jaramillo del PPD con 76 años. En la otra vereda, la diputada más joven, Marcela Sabat, tiene 32 años, es decir, casi 50 años menos que el diputado Cerda. Si el Partido Radical tiene un promedio de 63,4 años, los diputados de Renovación Nacional tienen en promedio 15 años menos (48,3 años).

Muchos de los que a principios de los 90 se instalaron legítimamente en el poder político, tenían menos de 40 años, sin embargo hoy, sólo el 15% de los diputados en ejercicio ostentan esa edad (18 de 120). Mientras en la Alianza sólo una diputada tiene más de 70 años (María Angélica Cristi), en la Concertación esa cifra se eleva a 8. Si la edad de jubilación en Chile es de 65 años para los hombres y 62 para las mujeres, al parecer esto no importa en el Congreso Nacional, puesto que 23 ya superaron esa edad, es decir, casi el 20%.

Abrir espacios a los más jóvenes no significa que las personas de mayor edad deban ser apartadas de la arena política, sin embargo, hoy más que nunca resulta necesario que los partidos políticos se abran a la posibilidad de un verdadero recambio generacional.

Ante una nueva elección parlamentaria, la ciudadanía debe tomar en consideración no sólo los programas que cada partido o colectividad política presenta, sino también la importancia de un verdadero cambio en la conformación del parlamento. Sin duda, la importancia esencial de modificar el sistema electoral por uno más democrático, que considere también a los sectores minoritarios es fundamental en la etapa histórica en la que nos encontramos. La Nueva Mayoría, que según las encuestas aparece con las más claras posibilidades de ganar en las siguientes elecciones presidenciales, debe también  revisar sus planillas parlamentarias para comenzar a generar el tan esperado recambio. Si las izquierdas desean continuar generando transformaciones reales en nuestro país, deben necesariamente abrir espacios de participación en los distintos niveles de toma de decisiones. Por lo menos, en Renovación Nacional y la UDI lo han hecho, con cuadros mucho más jóvenes, lo que les asegura continuidad y futuro.

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Comentarios

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22 de Julio

Se aferran al poder hasta que crecen sus hijos, luego esos hijos ocupan sus puestos.

No, no es una gerontocracia, es nepotismo.

23 de Julio

El asunto más lamentable de todo Marcela, es que el Nepotismo es un fenómeno clásico en la historia de Chile, sin embargo, el que eso vaya acompañado de una gerontocracia sólo viene a confirmar que existe además un anquilosamiento en el poder. Saludos!

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