#Política

El NO y el aislamiento del Partido Comunista

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Es menester reconocer que una de las variables que ayudó a la marginalización del PCCh -en torno al plebiscito y en los sucesivos gobiernos concertacionistas- fue el arbitraje de la DC. Así lo confirmó el propio Boeninger. Incluso, tiempo después, Luis Corvalán en sus memorias citó la filtrada misiva de la directiva democratacristiana, donde se reconocía que la marginalidad del PCCh era un requisito fundamental para la salida negociada y el plebiscito.

La vorágine del triunfo del NO, el 5 de octubre de 1988, a pesar de que significó la derrota política de Pinochet, acarreó algunos perjuicios para la oposición a la dictadura. Uno de estos afectados fue el Partido Comunista de Chile. Aunque está claro que la cosmovisión de dichos partidos a nivel global fue, en aquella época, el preludio a una serie de crisis posteriores, en Chile ocurrieron variables internas que son interesantes de destacar.

A raíz de investigaciones recientes referidas al PCCh, podemos enfatizar que algunas de las causas que animaron su aislamiento (posterior al plebiscito) dice relación con los errores de lectura de la realidad nacional y a una serie atrasos en la toma de decisiones (conocida como la “época de los atrasos”: 1985-1988).

Específicamente, tres cuestiones fundamentales (de ellas derivan otras tantas): la decisión del comité central de otorgarle viabilidad a la perspectiva insurreccional de masas, entiéndase la radicalización de la famosa política de rebelión popular, la cual según sus propios documentos (Pleno de dic 84-enero 85) se llevaría cabo por medio de una sublevación nacional. El resultado fue que no hubo tal radicalización y, por el contrario, las manifestaciones venían en declive. Es decir, el partido erró en el análisis y/o en los tiempos (admitiendo que las condiciones estaban dadas, cuestión que es claramente discutible), ya que el cénit de las movilizaciones fueron el año anterior.

La segunda observación, se refiere a que, una vez descubierta la internación de armas y el atentado a Pinochet, la dirección del partido decidió ratificar la rebelión popular. Bajo este contexto, y cuando la mayoría de la oposición llamaba a inscribirse en los registros electorales -incluyendo a los almeydistas- el PCCh se opuso advirtiendo la ineficacia de dicha decisión, ya que institucionalizaría a la dictadura. Finalmente, y cuando la oposición en su conjunto trabaja en la inscripción electoral, el comité central, en octubre de 1987, decidió apoyar públicamente la inscripción en los registros.

Mismo panorama ocurrió con el plebiscito (como tercer elemento). Si la mayoría de sus socios en la efímera Izquierda Unida trabajaban por el No y sus aliados almeydistas  (en enero de 1988) llamaban a participar, el PCCh se retrasaba en el mensaje y se marginaba de la Concertación por el No (febrero 1988). Aún más, insistía en que la rebelión popular no había perdido legitimidad alguna. Finalmente, y sólo tres meses antes del famoso plebiscito, la dirección llamó a votar por el No.

El denominador común de estos antecedentes es que el partido tuvo una evidente dislocación entre su definición y la realidad e interés de la gente (las personas se inscribieron y votaron mayoritariamente) y, por otro lado, un resonado retraso en la toma de decisiones. Tellier así lo reconoció tiempo después.

A raíz de ello, el PCCh quedó signado como un partido rupturista y completamente aislado del sistema de partidos, desarrollando una actividad política testimonial durante largos años. Además dicha imagen, no se relacionaba con su anterior estrategia política, definida por alianzas amplias, de carácter electoral, bajo un pragmatismo negociador reconocido por sus pares. De ahí que aún hoy se siga discutiendo si la política de rebelión popular de masas fue o no un cambio de la “histórica línea”.

Es menester reconocer que una de las variables que ayudó a la marginalización del PCCh -en torno al plebiscito y en los sucesivos gobiernos concertacionistas- fue el arbitraje de la DC. Así lo confirmó el propio Boeninger. Incluso, tiempo después, Luis Corvalán en sus memorias citó la filtrada misiva de la directiva democratacristiana, donde se reconocía que la marginalidad del PCCh era un requisito fundamental para la salida negociada y el plebiscito.

Para la línea disidente interna del PCCh (de la que poco se ha documentado y escrito) todos los errores anteriores pavimentaron el camino definitivo a la marginalidad política. Los resultados electorales de 1989 confirmaron lo anterior. Junto a ello, la nueva directiva comunista -encabezada por Teitelboim- decidió no integrarse a la Concertación y construir un camino alternativo en los noventa. Los resultados de dicha decisión son por todos conocidos, así como la reconversión de ésta (el acuerdo instrumental parlamentario de 2009).

Creo que para una parte del PCCh los recuerdos en torno al plebiscito traen diversas reacciones y conclusiones. Por una parte, se logró el objetivo central (derrotar a Pinochet), pero paralelamente irrumpió la diáspora comunista, bajo un acalorado XV Congreso, con la formación oficial de la disidencia, con los cuestionados seminarios de ICAL, con renuncias masivas, acusaciones públicas y cenas de desagravio.

Todo lo anterior, fueron actividades inéditas en la centenaria evolución del PCCh. Sin embargo, y a pesar de todos estos inconvenientes y luchas intestinas, las bases y simpatizantes del partido se abocaron a la tarea mayoritaria y fueron parte de aquel recordado triunfo plebiscitario. Sin duda, una época llena de contrastes y desafíos políticos que aún hoy, a 25 años, siguen siendo afanosamente analizadas.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

 

PARTICIPA

Popular

Para el sistema de seguridad social del Estado, las personas trans no existimos; no existen datos de cuántos somos, de como accedemos a la salud, de la inclusión a la Ficha de Protección Social
+VER MÁS
#Género

Disidencia e inestabilidad laboral: El dúo precarizante

Un arma estratégica, que resulta ser mucho mejor que mandar un ejército para imponer sus normas, son los Tratados de Libre Comercio, tratados que obedecen principalmente al interés de los grandes inverso ...
+VER MÁS
#Economía

Nuevos imperios y el Tratado de Libre Comercio como arma

Este sistema educativo ha llevado a un profundo desapego del cuerpo y por lo tanto a una amnesia sensorio-motriz generalizada.
+VER MÁS
#Educación

Actividad física, juegos y aprendizajes

Para poner coto a los permanentes atropellos de las minorías que tienen el poder económico, las mayorías engañadas tienen que decir basta con denuncias ante los tribunales de justicia, pues si no ejerce ...
+VER MÁS
#Ciudad

Echen a los funcionarios que hacen bien la pega

Popular

Nuestro sistema de salud, requiere urgente una reforma, que de una vez por todas, visibilicemos que en Chile estamos vulnerando los derechos humanos
+VER MÁS
#Salud

Sistema de salud, en Chile estamos vulnerando los derechos humanos

Cuento mi historia por todas esas mamás que están buscando información en Internet, un testimonio, una esperanza para sus hijos con alguna anomalía VACTERL
+VER MÁS
#Salud

Nacer y no morir con una enfermedad rara

Un cambio súbito y no anunciado en la funcionalidad de búsqueda de Facebook ha asestado un duro golpe a toda la comunidad de investigación basada en fuentes de acceso público
+VER MÁS
#Tecnología

Cómo el repentino cambio de Facebook obstaculiza las investigaciones sobre derechos humanos

Las redes sociales se han transformado en una panacea, en parte, porque las personas se sienten movilizadas por cualquier causa sin salir de su zona de conforto, frente al computador o recostados en un sill ...
+VER MÁS
#Medios

Los cambios se disputan en las calles, no en las redes sociales