#Política

Cuál es la propuesta mapuche frente al estallido social chileno

3 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

En momentos de crisis social, todos tienen derecho a expresarse y proponer sus ideas. Eso es necesario para perfeccionar la democracia cooptada que tiene Chile. Otra cosa bien distinta, es la viabilidad de algunas propuestas que no pasan del titular, propuestas que en algunos casos parecen más intentos de priorizar su propia vigencia a costa de cualquier cosa, o sus intereses personales, mucho más que la dignidad de la misión que debemos adoptar.

Debemos superar la saturación de aquellos discursos basados en consignas, pero completamente vacíos de contenido, claridad y proyección, esto con la intención de entregar un mensaje y una propuesta clara a nuestro vecino, hermano y aliado pueblo de Chile que fortalezca la unidad social y política que se ha dado hoy de forma natural, sin intervención de supuestos líderes mesiánicos. Los mismos líderes que, ya en democracia, no han resuelto los problemas esenciales de los pueblos indígenas. Al parecer, en los pueblos originarios se da el mismo fenómeno que se vive en Chile, con actores sociales y políticos que carecen de total legitimidad, como Lagos, Girardi y Quintana, es decir, quienes ostentan el poder formal, pero carecen completamente de poder moral y legitimidad.


Debemos ir más allá y tomar el Tratado de Trapigue como fundamento incuestionable de soberanía y hermandad, e incorporar un estatuto de autonomía territorial y política, con un parlamento indígena por identidad territorial

Esto toma mayor importancia hoy, en que el pueblo de Chile ha reconocido al pueblo Mapuche,  toma nuestros símbolos, apoya nuestras demandas y valora nuestras luchas y resistencia centenaria. Nos encontramos hoy frente a un apoyo mutuo, ante un adversario común, la casta política y económica que administra el Estado y la democracia para sostener y proyectar sus privilegios, a costa de todos nosotros los excluidos del modelo de desarrollo.

Hace pocos meses un dirigente indígena, reiterando algunas ideas que hemos escuchado antes, había propuesto el co-gobierno, que es decir que en La Araucanía exista un intendente chileno y otro mapuche, designados de alguna manera y propuesto por una sola organización mapuche. Hoy, ese mismo dirigente, propone la independencia mapuche y un Estadio propio. Estos planteamientos, que son expuestos sin el sustento suficiente, quedan más bien en simples buenos deseos.

Lo anterior podría ser creíble en forma y fondo, sin embargo, al mismo tiempo este mismo tipo de dirigentes es candidato a cargos dentro del Estado de Chile, por lo que hace muy poco entendible dichas propuestas tan revolucionarias, ya que la posibilidad de tener autoridades mapuche en distintos gobiernos no mejora automáticamente nuestra condición de pueblo. En efecto, contar con un alcalde, diputado, senador, intendente, subsecretario o ministro mapuche, es mucho más un triunfo personal o partidario, que un éxito colectivo. Con alguna honrosa excepción.

Como mapuche, me encuentro en el centro de fuerzas opuestas e igualmente negativas, que actúan simultáneamente. Están, por un lado, un grupo de mapuche “complacientes” que sin respeto por sí mismos y resignándose a su estado de pobreza, estiran deshonrosamente la mano a la espera de bonos y subsidios, todo a cambio de no cuestionar o criticar a quienes administran el poder político, que les otorgan esas prebendas.

Por otro lado, están los “flagelantes”, que están llenos de resentimiento, odio y frustración nacida de la violencia de la discriminación institucionalizada. Muchos de ellos han llegado al convencimiento de que la violencia es la única vía de solución a todos los males que sufren o han sufrido, llegando a defender las opciones radicalizadas del indigenismo fundamentalista. Esta resulta ser, además, la justificación que utilizan los grupos de poder para militarizar y judicializar nuestra causa.

También están aquellos hermanos mapuche seguidores de la tradición judeo-cristiana, que muchas veces están más centrados en alcanzar la salvación personal que la que requiere su pueblo, como una gran comunidad que tiene un destino común.

Y existen, además, pequeños grupos que estiman que para ser mapuche hay que conservar la sangre, las tradiciones y las costumbres en su estado más puro. Esto recuerda el racismo que prioriza la raza única, tantas veces fracasado. Para ellos un mapuche debe vivir en el campo, andar con manta y trarilonco y criticar todo lo que no es mapuche. Claro que son los mismos que usan plataformas de comunicación norteamericana, celulares chinos o coreanos, autos japoneses y poseen gustos globalizados.

Sin embargo, nunca nuestros antepasados han intentado quedar bien con todos los sectores para conducir el proceso de emancipación del pueblo. El líder Mapuche, que venció al imperio español,  Pelantaro de Purén Indómito, por ejemplo, debió enfrentarse a quienes se sentían cómodos trabajando como amigos de los españoles (los llamados Mareguanos de Santa Cruz). Pero fue capaz de trazar una estrategia firme, disciplinada y clara, de la cual debemos aprender hoy.

Las propuestas van desde los que apoyan cualquier cosa que diga el Gobierno; los que tratan que un mapuche logre ser electo para incorporarse como delegado; otros hablan de cupos reservados para los pueblo indígenas en la Convención Constituyente, que no alcanza para asamblea; otros más osados proponen hacer asambleas indígenas para proponer sus temas en la constitución; y otros derechamente hablan de hacer su propia asamblea para redactar su propia Constitución y Estado.

Sin embargo, creo que el camino más claro y justo a seguir, es el crear nuestras propias asambleas, pero para firmar un pacto social y político con el pueblo de Chile y el Estado, que incorpore claramente el reconociendo como nación indígena en la Constitución, en perfecta concordancia con Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos, Artículo 6, que indica que “Toda persona indígena tiene derecho a una nacionalidad”, y en el Artículo 8, que dice “Los pueblos y los individuos indígenas tienen derecho a no ser sometidos a una asimilación forzada ni a la destrucción de su cultura”. Y, fundamentalmente, el Artículo 9, que dice señala que “Los pueblos y los individuos indígenas tienen derecho a pertenecer a una comunidad o nación indígena, de conformidad con las tradiciones y costumbres de la comunidad o nación de que se trate. Del ejercicio de ese derecho no puede resultar discriminación de ningún tipo”.

Finalmente, debemos ir más allá y tomar el Tratado de Trapigue como fundamento incuestionable de soberanía y hermandad, e incorporar un estatuto de autonomía territorial y política, con un parlamento indígena por identidad territorial, pero lo que no se encuentra en la ecuación es la independencia con un estado propio, ya que no se encuentran las condiciones políticas, de poder, ni económicas. Podría ser una discusión a dar, pero la carreta siempre debe ir atrás de los bueyes

TAGS: #ChileDespertó #NuevaConstitución #PueblosIndígenas

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

16 de Enero

Bastante buena información sobre tipos de posiciones desde el pueblo Mapuche ante su situación y frente a la actual Convención, que se supone que viene. falta sí referirse más a quienes se consideran de la nación- y etnia y en qué parte del territorio en Chile. Hay muchas contradicciones consecuencia a como se dio la historia según los antecedentes que hay obviamente -aquí no hay verdades reveladas-, que ya sabemos dan para interpretaciones diversas. Ahora el pueblo Mapuche no tiene una sola posición, como el resto de los chilenos. es un problema complejo y no se le va a dar satisfacción a todas las visiones.
Esto de la columna: “debemos ir más allá y tomar el Tratado de Trapigue como fundamento incuestionable de soberanía y hermandad, e incorporar un estatuto de autonomía territorial y política, con un parlamento indígena por identidad territorial…”, ess una opinión bien especializada. No se si la entiende el mapuche común.

CHILE DESPERTÓ: balance y perspectivas. Marcelo Solervicens.

02 de Marzo

[…] Chilena y Mapuche que simbolizan el despertar popular. Ello aunque organizaciones de la Nación Mapuche y su corriente autonomista tomen distancia del […]

CHILE DESPERTÓ: BALANCE Y PERSPECTIVAS - marcelosolervicens.orgmarcelosolervicens.org

19 de Mayo

[…] Chilena y Mapuche que simbolizan el despertar popular. Ello aunque organizaciones de la Nación Mapuche y su corriente autonomista tomen distancia del […]

Ver todos
Ocultar

#NuevaConstitución

VER TODO
La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Sin perjuicio de existir un principio de igualdad reconocido en la Constitución chilena, lo cierto es que, en los hechos, este queda más bien como una declaración de buenas intenciones
+VER MÁS
#Género

La igualdad de oportunidades/género

Nuevos

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Abordar la educación como un desafío de justicia social implica realizar una declaración política que nos señale el camino hacia la cohesión e integración social
+VER MÁS
#Educación

Condiciones para garantizar el derecho a la educación de calidad

Este dilema que tiene la derecha en Chile, no es exclusivo de dicho país. Se repite en otros confines. En EEUU con el partido republicano, donde tienen al Tea Party en su interior, o en España, donde el P ...
+VER MÁS
#Política

El dilema de la derecha: Kast o Sichel

Hay una palabra compleja, y de pronto eso la hace inmensamente bella, la parresía, profundamente explorada por esos viejos atenienses y otros clásicos.
+VER MÁS
#Política

Provoste, centró el centro

Popular

La música tiene importancia como fuente de educación. Marca tiempos y educa generaciones. Influye en la manera en la cual las personas hablan sobre sus ideas.
+VER MÁS
#Cultura

El reguetón como expresión cloacal de una cultura decadente

Si queremos combatir la corrupción, el blanqueo de dinero y la desigualdad global, es imprescindible tener bajo control a los paraísos fiscales.
+VER MÁS
#Economía

De los Offshore Leaks a los Papeles de Pandora

Hay quienes quieren certezas de otra índole, como la seguridad y el combate de la delincuencia, y creen que esto se soluciona apelando a cierto patriotismo, a una política identitaria en que los límites ...
+VER MÁS
#Política

Cuidado con Kast

Se estima que hay alrededor de 70 mil proyectos inmobiliarios que, en vez de realizar sus obras en terrenos sujetos al proceso de cambio de uso de suelo (de rural a urbano), emplazan las construcciones habi ...
+VER MÁS
#Ciudad

La nueva ruralidad