#Medio Ambiente

2019 minero en Aysén: año nuevo, prácticas viejas

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Quienes han vivido mucho, los que cargan con la historia, saben que la vida tiene cierta circularidad. Que ciertas experiencias y situaciones tienden a reiterarse, independiente de la época y el lugar.

En los conflictos socioambientales ocurre similar.  Las motivaciones por las cuales una comunidad se moviliza nunca son tan nuevas:  salud, empleo digno, protección de la naturaleza, desarrollo a escala humana, un futuro sustentable. Y las prácticas de las actividades extractivas (privadas, estatales) también se repiten: publicidad corporativa, cooptación de organizaciones, promesa de un futuro esplendor, complicidad con tomadores de decisiones, ocultamiento de situaciones conflictivas.


Las recurrentes crisis ambientales y de empleabilidad en las faenas mineras en Aysén renuevan la discusión sobre su sustentabilidad. También, el debate sobre quién se hará cargo de los pasivos que deja un sector de alta intervención e impactos.

Ejemplos de ello hay muchos. Lo vimos en la región durante el conflicto por Alumysa e HidroAysén, y sabemos de su ocurrencia en múltiples territorios del país, antes y ahora: la salmonicultura en Chiloé, Celco y la contaminación del río Cruces, Mina Invierno en Isla Riesco son algunos de los casos que acá en el sur logro rescatar.

Pero a pesar de lo que se podría creer, esta no es una práctica exclusiva de países remotos y aún no desarrollados. También sucede en otras sociedades.

En su libro Colapso el investigador Jared Diamond, ganador del Pulitzer en 1997, relata la historia de la añosa represa Milltown en Montana, Estados Unidos, que fuera levantada en el área de explotación minera de Butte.  Producto de su emplazamiento uno de sus efectos ha sido la constante dispersión aguas debajo de elementos contaminantes como arsénico, cadmio, cobre, plomo, zinc.  Es el drenaje ácido de la minería.

Originalmente Milltown era propiedad de Anaconda Mining Company, la minera símbolo del proceso de nacionalización del cobre concretado por el gobierno del Presidente Salvador Allende en 1970.  En 1976 la empresa fue adquirida por la petrolera ARCO y posteriormente por British Petroleum, en sucesivos cambios a la propiedad de la peligrosa central hidroeléctrica.

Los científicos federales estatales recomendaron eliminar la presa y los sedimentos tóxicos acumulados, con un coste para ARCO de aproximadamente cien millones de dólares.  Durante mucho tiempo, ARCO negó su responsabilidad sobre el arsénico de las aguas subterráneas de Milltown y sobre el cáncer en la zona de Milltown, financió un movimiento ‘popular’ en la cercana ciudad de Bonner para que se opusiera a la eliminación de la presa” reseña Diamond en la investigación que consigna lo ocurrido en los años 90 en el país del norte.  No hace tanto, en realidad.

Si parecen conocidas estas prácticas es porque son similares a las que han utilizado diversas empresas extractivas instaladas desde hace décadas en AysénMuchas veces con el apoyo cómplice de algunas autoridades y funcionarios de diverso nivel.  Fue lo ocurrido con la desaparición de dos trabajadores en 2017 en las operaciones de la Delia 2 de Cerro Bayo (de la canadiense Mandalay Resources).  También con la contaminación en Alto Mañihuales por El Toqui (en aquella época de Nystar, hoy de la australiana Laguna Gold).

El 2018 cerró con movilizaciones de ex trabajadores de El Toqui, demandando oportunidades y seguridad laboral luego de la declaratoria de quiebra de Laguna Gold, el cierre de sus faenas y el despido de sus trabajadores.  Todo en línea con los argumentos de la empresa de que sus problemas son, fundamentalmente, de corte económico.

A pesar de esta difícil situación, Laguna Gold mantiene desde octubre de 2018 aprobadas tres declaraciones de impacto ambiental para más de 300 prospecciones en las comunas de Lago Verde, Río Ibáñez y Coyhaique (Santa Teresa, Terrazas y Katterfeld, respectivamente), el 21 de diciembre recibió el visto bueno para la ampliación de la vida útil de la Mina Concordia y hace dos semanas ingresó una nueva declaración de impacto ambiental por unas 150 nuevas prospecciones, la cual fue acogida a trámite el 2 de enero de este año.

Similar ocurre con Cerro Bayo. En paralelo a las informaciones sobre la paralización de la compañía, Mandalay Resources tiene aprobada desde agosto de 2018 una declaración de impacto ambiental para rehabilitar la Mina Javiera, en las cercanías de Bahía Jara.

Estas señales no son las que se esperarían de empresas con incertidumbre sobre su futuro.

Desde el gobierno y algunos trabajadores se baja el perfil a esto, arguyendo que son proyectos sin certeza sobre su viabilidad, que el mercado de la minería así ha operado siempre.  Que son, muchas veces, iniciativas que les permiten aumentar su patrimonio (una RCA aprobada forma parte del capital de una empresa) para así vender en mejores condiciones.  O, lo peor de todo, simplemente para especular en los mercados donde se desenvuelven.

Todo esto es posible.  Y por el hecho de serlo es necesario que las comunidades que han vivido sus impactos (laborales ayer y hoy, ambientales, sociales) tengan toda la información, el panorama completo.  Los trabajadores en primer lugar, pero también el resto de la población.

Es bastante conveniente para los intereses de estas compañías que exista presión social para que sigan operando o puedan enajenar sus negocios para hacer caja.  Más aún en momentos en que hay múltiples recursos legales y administrativos por irregularidades en la tramitación de estas iniciativas y las operaciones de Laguna Gold, Mandalay Resources y Equus Mining (en el área de Los Domos).

Las recurrentes crisis ambientales y de empleabilidad en las faenas mineras en Aysén renuevan la discusión sobre su sustentabilidad.  También, el debate sobre quién se hará cargo de los pasivos que deja un sector de alta intervención e impactos.  Al declararse en quiebra, cierta legislación existe con respecto de los compromisos con los trabajadores exonerados, ¿pero sobre su futuro laboral? Como en el caso de Chile Chico, ¿será nuevamente el Gobierno Regional y los municipios los que asuman la carga, redestinando recursos que de otra forma suplirían las necesidades de otras comunidades?

Y en términos ambientales, ¿quién se hará cargo de los relaves, de la infraestructura eventualmente abandonada?  ¿El Estado, el municipio, la comunidad? Así ya lo hemos visto con la investigación sobre la destrucción de fósiles durante la construcción de un camino hacia El Furioso, de Cerro Bayo: eso ocurrió cuando la faena pertenecía a otra empresa han dicho desde la compañía, deslindando desde ya sus responsabilidades.

Sea así bienvenido 2019. Año nuevo, pero con prácticas viejas.

TAGS: #Aysén #Medioambiente Minería

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#Coronavirus

VER TODO
Ahora es preciso saber gestionar el triunfo, cómo se logra representar y encauzar un proceso impulsado por el estallido social y que es más propiedad de la ciudadanía que de los partidos.
+VER MÁS
#Política

Capitalizar institucionalmente triunfo del Apruebo

Chile despertó en las poblaciones. Las gráficas de los muros que marcaban los territorios de las barras bravas, ahora gritan dignidad. La letra de la música urbana ya no va sexualizada, ahora clama justi ...
+VER MÁS
#Sociedad

Chile, la revuelta continúa

Como pocas veces se puede afirmar, el pueblo habló, con contundencia, claramente. No hay espacio para dobles lecturas.
+VER MÁS
#Política

Un plebiscito cuyos resultados pocos imaginaron

El Chile que se debe construir es una sociedad sin racismo sin discriminación, sin clasismo y sin extremismos violentos donde la equidad y justicia social sea parte de la misión y visión de una Carta Magna.
+VER MÁS
#Política

Reflexiones sobre mis razones para votar Apruebo.

Nuevos

Ahora es preciso saber gestionar el triunfo, cómo se logra representar y encauzar un proceso impulsado por el estallido social y que es más propiedad de la ciudadanía que de los partidos.
+VER MÁS
#Política

Capitalizar institucionalmente triunfo del Apruebo

Chile despertó en las poblaciones. Las gráficas de los muros que marcaban los territorios de las barras bravas, ahora gritan dignidad. La letra de la música urbana ya no va sexualizada, ahora clama justi ...
+VER MÁS
#Sociedad

Chile, la revuelta continúa

Como pocas veces se puede afirmar, el pueblo habló, con contundencia, claramente. No hay espacio para dobles lecturas.
+VER MÁS
#Política

Un plebiscito cuyos resultados pocos imaginaron

El Chile que se debe construir es una sociedad sin racismo sin discriminación, sin clasismo y sin extremismos violentos donde la equidad y justicia social sea parte de la misión y visión de una Carta Magna.
+VER MÁS
#Política

Reflexiones sobre mis razones para votar Apruebo.

Popular

Para mí, con la ELA, el futuro aprisiona, busca rendir el presente a su fatalidad. He descubierto que viviendo en el presente, con atención total, se abren siempre alternativas.
+VER MÁS
#Salud

La parejita Covid-19 y la ELA se separan y...

En un mundo globalizado y dominado por grandes corporaciones, corporaciones que tienen que cambiar sus modelos de negocios, es necesario tener principios y una ética que ponga al ser humano y al medio ambi ...
+VER MÁS
#Sociedad

El mundo sería mejor si la actividad humana tuviera ética

Queda en evidencia el poder omnímodo que tiene el sector de la construcción que se relaciona tan amistosamente con los mandamases del Minvu
+VER MÁS
#Ciudad

El colmo de la patudez: privados instruyen al aparato público

En la Plaza se hizo historia y se crearon memorias, por eso no me cabe duda que sí llevará el nombre de Dignidad, tanto en la señalética como en nuestros corazones.
+VER MÁS
#Política

La llamarán Plaza Dignidad