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Un pequeño recuerdo de un viaje a Frutillar

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Edificio de la municipalidad de Frutillar. Fuente: Google Maps

El chileno-alemán se presenta.

¿Eres chileno?, me preguntó. Me miré la camiseta de la bandera chilena que tenía puesta y le respondí: “Sí, lo soy”–

Estábamos en una librería en un país centroamericano  en el año 2000. En esos tiempos, todavía sentía cierta simpatía sobre  lo que pensaba que era Chile, así que me comporté educado como soy con cualquiera que demuestra una conducta amigable. El amistoso fulano se me acercó y se presentó  – Mucho gusto Cort L, chileno-alemán.  Era la primera vez que conocía un chileno-alemán. Nunca oí hablar de chilenos- húngaros,  ni chilenos- croatas o chilenos-chinos, entonces me pregunté a mí mismo ¿Qué diablos quiere decir este tipo?   En un pasado, me hubiera quedado callado, pero ya en ese tiempo no sentía la obligación  de no responder a algo que obviamente era extraño a la hora de describirse en ese entorno de dos personas que se acaban de conocer. Conversación válida para una secta de iniciación supremacista o racial, pensé.

– ¿Chileno-alemán? No sabía que existían chilenos alemanes-, le refuté. ¿Cómo dice tu pasaporte? Pues el mío dice República de Chile y la descripción de nacionalidad es chilena, no chilena- húngara o chilena – croata,  que tendría que decir en mi caso. Los pasaportes no mencionan la corriente migratoria-, opiné.  

Nuestro amigo Cort captó inmediatamente el mensaje y sonrió con una mueca. – Es que soy de origen alemán- , – Bueno, le respondí-.  Felicidades, señalé. Y Cort tomó un libro y caminó lentamente por el pasillo de la librería para nunca más ver su teutona presencia.

En el año 2001, viajé al sur de Chile. Me dijeron que la personas eran más amables que en Santiago. Iba feliz pero no en tren, que era la idea. Más que todo por la canción de Los Prisioneros quería realizar el viaje en ese medio de transporte. Al final abordé un bus a Temuco para visitar  una tía.

Pienso  algunas veces que me persigue la mala suerte o capaz yo a ella, ya que decidí ir a Frutillar solo para pasar una extraña experiencia . Me habían narrado historias que mencionaban que la gente era cordial en esa ciudad, un ambiente culto y buenos lugares para hospedar.

 Frutillar Alto.

“Los primeros asomos de asentamientos campesinos en el sector alto del territorio, se produjeron con la llegada de obreros que vinieron a proporcionar mano de obra a la colonia Alemana -establecida en el marco del proceso colonizador del sur de Chile impulsado por el Estado en 1850-, para la construcción de caminos, casas, galpones y distintas instalaciones necesarias para las faenas agrícolas. Estos obreros venían principalmente desde Chiloé y sus islas adyacentes. Fueron poblando los campos y paulatinamente trasladando a sus grupos familiares. En los períodos de cosecha, estas poblaciones aumentaban considerablemente y muchos de ellos decidieron quedarse. Las primeras viviendas se fabricaron en sitios adquiridos por los campesinos a los colonos alemanes Richter y Winkler, cuyas propiedades estaban separadas por una huella que se habilitó para la explotación de madera en las praderas altas.” Texto de la página web de la municipalidad de Frutillar.


Cuando la migración es planificada por razones ligadas a ideas racistas como fue la colonización del sur de Chile y de otros países del Cono Sur, deja una marca en el tejido social, un resentimiento que todavía ahora se ve en las acciones del conflicto actual en el sur de Chile y Argentina con el pueblo Mapuche. "

Desde Puerto Montt, abordé un microbús que me llevaría a Frutillar. Pasamos por Puerto Varas a la orilla de lago Llanquihue. Hicimos  una parada para que se bajarán otros viajeros al grito de ¡Frutillar Alto! Como punto de llegada.   Pensé en descender y entonces le pregunté a un caballero que se subía  al microbús sobre dónde era Frutillar y que significada Frutillar Alto.  ¿Había dos?, le consulté. Muy amablemente me cuenta que eran dos Frutillar y acá en el Alto es donde viven los chilenos. Me presento y comienzo a conversar con él.

¿Frutillar bajo es a la orilla del lago?, pregunté. Me responde: – Ahí viven los alemanes – recordé al chileno- alemán de la librería-,  ellos tienen las mejores tierras con vista al lago Llanquihue ¿No lo sabía?, me cuestiona

–No lo sabía. Según yo era un pueblo multicultural como Cuzco en Perú-.  Se sonríe y me dice: Todavía no se da cuenta lo que es Chile ¿Usted no es de aquí?  Los alemanes tiene las mejores tierras regaladas en tiempo de colonización del sur y por eso hay tanto resentimiento por parte de los Mapuches y otros indios a quienes les despojaron sus tierras no solo los españoles y chilenos criollos, sino después los alemanes. No vaya a ese pueblo, amigo. No lo van a recibir bien más con su apellido. “Las primeras viviendas se fabricaron en sitios adquiridos por los campesinos a los colonos alemanes Richter y Winkler…”

El lugar estaba nublado. El invierno es gris por esos lados. Todo vacío, nada de turistas. Caminé por las calles  y compré una botella de agua en un almacén. Había conocido otros lagos como el   Titicaca  en Perú-Bolivia y Atitlán en Guatemala donde el turismo es todo el año.  Se fusionan diversas culturas. Turistas de varios lugares con las raíces vivas de pueblos de origen maya en Guatemala y en el caso de Perú y Bolivia, quechuas, lo cual permite un flujo cultural amplio en todos los sentidos.  Pero Frutillar era una ciudad sin nada que mostrar,  solo una vista al lago, residencias de los alemanes que viven en esa zona privilegiada y  uno que otro restaurante. A la hora de estar ahí, estaba totalmente arrepentido de mi visita. Caminé  nuevamente  y al saludar a la gente, ellos volteaban la cara o miraban de arriba abajo con esa actitud que en Chile es tan normal en los grupos de esas supuestas castas superiores. Me llamó la atención el edificio de la municipalidad por su arquitectura. Eso es lo único que me quedó bien grabado después de 20 años de haber realizado ese viaje: la arquitectura de esa construcción.

Oscurecía  y comencé  a buscar un lugar donde hospedarme. Al primero que fui, me abrió la puerta un sujeto alto de unos 70 años. Era notorio que era chileno-alemán (usaré este término para referirme a este grupo étnico) quien antes de preguntarle me dijo que todo estaba repleto y me cerró la puerta en la cara. Al segundo lugar, pude pasar de la puerta ya que la secretaria del pequeño hostal me abrió. Le comenté mi interés de alquilar una habitación por solo una noche. Ella me dijo que no había problema pues tenían  y me dio una libreta donde escribí mi nombre. En ese momento,  apareció la que supongo que era la dueña del hostal. Me vio y preguntó si ya me atendían. Yo le expliqué que sí. Se acercó a la libreta y cuando vio  mi nombre sin levantar la mirada me afirmó que no había habitaciones. Yo estaba ya bien molesto. En verdad la actitud de este tipo de alemanes latinoamericanos  ya lo había experimentado en El Salvador con uno que me había insultado con la frase “El mejor judío es el que está muerto”, y, en ese momento, me juré que nunca me quedaría en silencio ante una afrenta de tipo racial como sucedió esa vez. “Estimada señora, no sé la razón que tuvo la otra señorita para que me dijera que habían habitaciones y ahora al leer mi nombre extrañamente y, por arte de magia, el hostal está lleno. Este pueblo de lo único que esta llenó es de nazis  y de sus simpatizantes y algunos que huyeron después de la derrota en la Segunda Guerra Mundial. Eso es lo único que podría llenar en esta fecha su hostal tipo Sobibor”, le expresé sin miramientos de ninguna índole.

Ella gritó, Adolf, Hermann.   Aparecieron  dos de sus hijos, ahora que recuerdo uno se parecía a José Antonio Kast solo que no tan escuálido,  y me dijeron que saliera de la residencia o llamarían a Carabineros. Pensé que obviamente llevaba las de perder. Podrían acusarme de cualquier acción violenta y estaban en su enclave.  Salí y los jóvenes  se quedaron en la puerta. Uno de ellos me grito: Si busca dónde quedarse vaya  a la casa de doña V al final de esta calle, pasado el Teatro del Lago  y cerraron la puerta.

Nazis.

Me senté en la cuneta y reflexioné sobre la situación. 20 años después mientras escribo esta experiencia comencé a buscar sobre la historia de ese pueblo, pues hay algo más allá del racismo- clasismo que es una característica negativa en Chile que me ofende profundamente. Más allá del antisemitismo, los privilegios de castas dadas por otorgar tierras por leyes injustas y a precios de regalo  y todo esto basado  en el darwismo social de gobiernos con la visión de que una raza europea es mejor que la indígena o mestiza. Una sensación que nos lleva a definir la realidad con nombres simples como maldad e injusticia histórica.

Estos alemanes que llegaron a Valdivia y la zona de Llanquihue gracias a la ley de colonización promulgada por Manuel Bulnes y con el posterior apoyo del  gobierno de Manuel Montt fue la que abrió las puertas  a la llegada de otros  inmigrantes alemanes a la zona. Este plan no se habría dado sin la intervención y coordinación de Bernhard Eunom Philippi.   Desde este plan de germanización  surgen estos enclaves casi autónomos de alemanes en el sur de Chile los cuales algunos  terminaron siendo  centros de movimientos de nazis durante la Segunda Guerra Mundial y sin duda después de esta.

Cabe mencionar el caso de Walter Rauff.  Un nazi quien vivió con toda impunidad en la comuna Porvenir en Tierra del Fuego. Rauff se le acusa por la muerte de 250 mil personas en Auschwitz, no obstante en Chile fue administrador de una empresa manufacturera de centolla y figura social entre los alemanes. Ni siquiera se cambió el nombre lo cual llevó a la indignación a los cazadores de nazi  del nivel de  Simon Wiesenthal, a quien Salvador Allende  le señaló la imposibilidad de extraditarlo ya que los tribunales ya habían negado esa vía cuando lo exigía  Alemania Occidental.   Le Monde publicó en 1974 que Rauff habría trabajado con el dictador Augusto Pinochet y pudo haber estado involucrado en torturas y asesinatos. El criminal nazi también habría tenido nexos con Colonia Dignidad junto al pedófilo y criminal Paul Schäfer.  Walter Rauff murió cómodamente en su casa en Las Condes y Schäfer fue el líder de un centro de tortura y organización delincuencial a los ojos de todo el sistema político y judicial chileno.

En un artículo publicado en el diario La Tercera el 3 de julio de 2017   : Cómo fue la investigación que dio de baja a tres líderes nazis que operaban en el sur de Chile, se expone toda la maquinaría de operaciones de tres miembros del Partido Nacional Socialista Alemán  en la zona del lago Llanquihue.

Karl Dähling Dreiger, Guillermo Creutz Acker y Herbert Heese fueron detenidos por atentar contra la seguridad del Estado y deportados.  “En la declaración que dieron al tribunal, Heese, Dähling y Creutz asumieron ser parte del “National Sozialistische Deutsche Arbeitpartei” (Partido Nacional Socialista de Trabajadores Alemanes) y que en Chile eran jefes de grupos nazi alojados en Frutillar y Puerto Varas.”

Estos nazis mencionaron que estaban a cargo de Walter Bottger, jefe máximo en Chile que residía en Santiago quien  era miembro de la embajada alemana. También la investigación sacó a la luz la existencia de  “Stützpunkt”    (grupos más chicos) que se encontraban esparcidos en ciudades de todo Chile las cuales  tenían que obedecer a la jerarquía de cada región, según el artículo de La Tercera.

“Según los archivos, las insignias llevaban la leyenda “I. Treffen der LGR. Chile, 11-13 Febrero 1937, Llanquihue, con un grabado donde aparecen los volcanes del lago de Llanquihue, el lago mismo y una esvástica entre volcanes chilenos”, lo que en castellano anunciaba el primer encuentro del Landesgruppe en Chile. La placa era de cobre, llevaba forma de escudo, tenía un alfiler de gancho en la parte trasera y cerca del alfiler tenía grabadas en letras diminutas “O. Roble”, que correspondían al fabricante de la chapa que fue pedida desde Santiago” Queda claro que miembros del partido  nazi y sus simpatizantes en Chile  tuvieron  libre movimiento en estas zonas geográficas  y esto no podía realizarse de manera aislada sino con el apoyo de estructuras formadas por lugareños. En este caso, la zona del lago Llanquihue.

Esta investigación fue parte del seguimiento de inteligencia de la PDI por medio de Departamento 50 -“Sección Confidencial Internacional” (SCI)-  durante la Segunda Guerra Mundial. Dicho departamento investigó las operaciones de los nazis en Chile entre 1937 a 1944.

La señora V.

La señora V era una mujer alta, pelo canoso y unos profundos ojos azules. Me dio la bienvenida amablemente desde que vio que subía la pequeña escalinata hacia la puerta de su casona. Estaba seguro que no tendría  habitación y ya pensaba en quedarme debajo de cualquier lugar con techo  para esperar el día y tomar  el transporte que me sacaría de Frutillar. Me invitó a pasar y entramos por la cocina donde había una afiche de Pinochet y Lavín. La notaba muy ansiosa y hablaba con mucha gesticulación. Cuando le pregunté por una habitación me dijo que tenía todas libres. Le respondí que me quedaría una noche y le pagué. Fui a ver la habitación, tenía dos camas grandes y con una ventana a la calle principal del pueblo, suficiente para mí.

La señora V tocó la puerta y venía con una persona. Me explicó  que era su peón y que si podía poner mi nombre en su libro de registro. Ahí me di cuenta que la señora V era parcialmente ciega o sufría de algún problema visual que le impedía ver lo escrito.  El señor que la acompañaba me dio un lápiz y puse mi nombre y apellido. Ella me preguntó mi nombre y se lo dije. – Es un nombre croata muy bonito, me expresó con gran sonrisa, – Eso dicen, le comenté. Me dio unas toallas y salió de la habitación junto a don Carlos, nombre de la persona que la acompañaba. Cerré la puerta y  miré por la ventana hacia la calle donde se miraba el Teatro del Lago entre la oscuridad y el frío de la noche.

La señora V  me invitó a cenar al área donde tenía el comedor. Eran muebles antiguos y el olor de madera envolvía el lugar. No sabría de qué tipo, pues no me interesan mucho los árboles muertos. Por un instante, sentí algo de paz y empatía por parte de la señora V lo cual le agradecí, poniéndole atención a la conversación que iniciaba. Me había traído un té, panes con paté,  huevos duros y un postre alemán que no recuerdo el nombre.

Debe haber tenido casi 80 años de edad y me llamó la atención que se movía con rapidez; también hablaba subiendo los tonos de voz de muy bajo a casi gritos. – Déjeme decirle que en este pueblo hay gente muy mala ¿Ya lo notó? – En lo personal, no me he fijado en eso. Solo que casi no se ve gente, respondí. – Es por la época. En invierno casi no viene gente, pero mejor. Los foráneos hacen mucho ruido. Antes este pueblo era mucho más tranquilo, reflexionaba mientras tomada su té.

Tuve muchas ganas de preguntarle sobre el tema de los nazis  que huyeron a Chile, pero me pareció una indiscreción y también peligroso. En los otros dos hostales, la gente había tenido un nivel de mala educación que hubiera podido pasar a la agresión si yo hubiera tomado otra actitud. Era mejor andar con cuidado en un lugar como este, pues las actitudes dicen más que mil palabras.

La señora V me preguntó el origen de mi apellido (casi todo mundo que tiene un apellido no común en Chile siempre será interrogado sobre el origen genealógico. Es como un carné de presentación el cual puede ayudar para ser aceptado o rechazado por un núcleo social o casta). Yo le expliqué que era de origen húngaro y que mi bisabuelo había llegado al norte de Chile a principios de 1900 según me habían contado. Ella me observó con sus ojos azules que no veían mucho.

Y de la nada, me susurra  – Me están robando– Mi peón me roba y me esconde las cosas. Ahora puse ese florero ahí y después estaba en otro lado. La gente es mala, él se va de mi casa pronto y me dejará sola. No importa. Yo me puedo cuidar.

Me pareció un poco extraño el comentario pues no venía en la conversación. Fue ahí que noté que  la señora V no tenía una conducta normal. Se rascaba el brazo izquierdo constantemente, miraba hacia atrás a cada rato y tomaba el pan y lo hacía miga sobre la mesa. – La gente es mala- me volvió a repetir. – Mi hija murió hace unos años. Todos en  este pueblo la odiaban por ser diferente e independiente. El día del velorio llegó una mujer que le tenía envidia y siempre le buscaba pelea y comenzó a gritar frente a su ataúd-, me narró entre sollozos.

En ese momento, se para de la silla y grita “Eras una puta, una maraca, desgraciada” e inmediatamente se sentó  – Eso le grito a mi hija esa mujer”. Yo había decidido salir de esa casa lo antes posible. Estaba claro que la señora V no estaba en sus cabales y preferí no tocar ninguno de los aperitivos que me ofreció. Me paré y me disculpé por dejarla sola, pues yo necesitaba dormir. Me deseó buenas noches.

Subí a la habitación y me quedé  pensando que no más cantará el gallo saldría de esa casona. Cuando comenzaba a dormirme escuché un ruido en el techo. Un animal, pensé. En eso comenzó a raspar con fuerza. Un ratón otra vez. Ya había pasado experiencias con ratones en casas viejas. De repente todo fue silencio. En eso,  crujió  la madera de la escalera la cual llevaba al piso de las habitaciones y volvió a crujir. Me levanté de la cama. Tenía suficiente razón para pensar que la anfitriona podía venir con no sé qué intensión. Se escucharon varias pisadas que subían y de repente doña V  hablaba en alemán y le respondían dos hombres el mismo idioma. Me relajé y supuse que eran otros turistas de ese origen que venían a conocer el pueblo.  Dormí un rato y al comenzar el cantar de los gallos, tome mi mochila, salí de la casa y fui a esperar el microbús. Pasé frente al edificio de la municipalidad de Frutillar, el pueblo donde  llegaron los primeros alemanes a compartir su cultura a los chilenos y  salí en dirección a Temuco en un bus,  esperando no volver a Frutillar en mi vida.

El Darwinismo Social y  el supremacismo racial en el fin de mundo. 

“La construcción de la Escuela Alemana Frutillar en 1906 fue motivada especialmente por el resguardo de los intereses de las numerosas familias del territorio, cuyos hijos no podían visitar escuela alguna. Fue así que en 1913 se inauguró un internado para los alumnos cuyos padres residían fuera de la Comuna. Su objetivo era dotar al pueblo de Frutillar de una institución de enseñanza que al mismo tiempo prolongara las raíces culturales de origen germánico para los habitantes establecidos en el lugar y mantuviera el idioma.”  La colonización alemana y la fundación de Frutillar en 1856 hasta nuestros días por Jorge Weil.

El darwinismo social se utilizó como coartada del imperialismo, la colonización, el colonialismo y el genocidio de  pueblos no blancos. Consideró al hombre blanco como la cúspide evolutiva, más racional y humana con un derecho racional y legitimo para saquear  y masacrar a pueblos “inferiores” desde sus fundamentos teóricos.

Desde este enfoque, se tenían que mantener las raíces culturales blancas y evitar a toda costa su fusión con otras. La gran mentira de unificación del territorio que fue parte de los argumentos para los procesos migratorios selectivos se basa en trasladar habitantes de naciones más civilizadas  con la idea de mejorar el tejido social. Estos fueron los planes a futuro que deseaban para Chile, un chile blanco. Tomaron en cuenta para esta migración selectiva,  la admiración que tenía Bulnes y Montt por la cultura alemana y más para su historia militar.

La migración ha sido parte de la naturaleza humana. Desde que los primeros seres humanos comenzaron a trasladarse a otras zonas en busca de alimentos y seguridad, ha sido una constante en  el devenir de la historia de las sociedades. Lamentablemente no siempre la migración se da por razones planeadas. Durante casi toda la historia, millones de seres humanos se han visto obligados a salir de sus hogares debido a guerras, persecución, pobreza, genocidios, asesinatos y otras razones. Nadie se va de su hogar a vivir otra cultura sino es por que peligra su vida y la de su familia.

No obstante cuando la migración es planificada por razones ligadas a ideas racistas como fue la colonización del sur de Chile y de otros países del Cono Sur, deja una marca en el tejido social, un resentimiento que todavía ahora se ve en las acciones del conflicto actual en el sur de Chile y Argentina con el pueblo Mapuche.

La migración selectiva y planificada dejó afuera a miles de chilenos e indígenas quienes no poseían tierras. Se proporcionó  grandes extensiones en Valdivia y la zona del lago de Llanquihue con la idea que trayendo personas bajo la óptica de ser superiores haría desarrollarse a esas áreas, lo cual se demostró que si existió un punto de desarrollo, pero a futuro no un crecimiento comparativo a la industrialización de dichas naciones de dónde venían los migrantes seleccionados.  Eso sí cualquier pueblo traído desde otros lares, y con el apoyo del Estado, podrían haber logrado lo mismo o algo mejor. Pero no fue así. No se trajeron armenios, ni portugueses, ni japoneses, sino alemanes debido a la admiración por lo que se consideraba un pueblo superior por las autoridades de los gobiernos chilenos de esa época.

Se debe tener en cuenta el aporte a la cultura chilena de estos colonos  que dejaron todo para recibir tanto en comparación de los residentes criollos e indígenas de esas zonas. Al fin de cuenta, Chile ha siempre ha estado abierto a favorecer a los blancos europeos y eso nadie lo puede negar.

Lo que no podemos dejar de mencionar es que gracias a esta migración selectiva de colonos alemanes  el factor racista se reafirmó con el clasismo de los españoles que ya habían construido un esquema de percepción del otro que no fuese blanco. De esta fusión de percepciones erróneas nace el Chile actual. Un país donde desde el más progresista de izquierda hasta el  más reaccionario de derecha usará un lenguaje racista-clasista en su forma de ver al otro.  Un discurso aprendido desde las escuelas donde yo pude escuchar en 1976  a mi hermana cantar una ronda con otras niñas en primero básico en Santiago  que decía: “¿Cuántos panes hay en el horno?  Veintiún quemados  ¿Quién los quemó? El perro judío. Arráncate perro que aquí voy yo, eso te pasa por aturdido, perro judío”, dicha canción infantil fue cantada por mi madre también en 1953. Ese himno antisemita nazi sería prohibido en Alemania o en cualquier país con niveles de cero tolerancias al racismo, pero en Chile se cantaba y podría seguir cantándose (Leer artículo: El significado de las “escalofriantes” canciones que marcaron tu infancia publicado en el portal de 24horas.cl)

Basta con entrar a las redes sociales para ver como este gran aporte racista se vive día a día por los usuarios y en el caso de los chilenos es más evidente el nivel de odio hacia otras nacionalidades o razas. El odio actual hacia a los haitianos es un claro ejemplo de ese malestar no por nacionalidad, sino por el color de piel y además por estar en un nivel de pobreza. Y tras esta corriente de odio xenófobo y racista de encuentran los seguidores ultranacionalista del señor José Antonio Kast, un descendiente de inmigrante alemán; y, por el otro lado, tenemos al señor Daniel Jadue y sus seguidores siendo parte de la reproducción del odio a Israel que no es más que otro tipo de antisemitismo donde se pide la desaparición de Israel, es decir de un pueblo.

En Chile,  se da un cantidad de manifestaciones como el racismo, clasismo , antisemitismo, tendencia a la exclusión, discriminación hacia los epilépticos, miembros de la comunidad LGTBI, afrodescendientes, soberbia geopolítica como es el desprecio hacia los países como Bolivia y Perú , y una amnesia al genocidio de pueblos indígenas y no se diga a la actual forma de ver al pueblo Mapuche y el origen de todos estos males chilenos está conectado y alimentado por la presencia de la ideología nazi , amparada y cubierta en los pueblos y ciudades de mayor presencia alemana la cual después se extendió por todo el país . Entonces,  el odio al judío se sustituyó por el odio al peruano y boliviano y cualquiera que no represente el fenotipo blanco tipo alemán que la misma publicidad tóxica nos vende a diario en los programas matinales de los medios de comunicación.

Uno de  los grandes  problemas de Chile  es el racismo-clasismo, pero los miembros del  establishment  actual no le ven así. Esto debido a que ellos mismos han aceptado esas visión del otro. Se debe recordar que el odio puede ir pasando de generación en generación hasta que se le pone alto por medio de enfrentarlo con leyes y condenas. No es raro que en EEUU actualmente la confrontación  que existe a nivel social se basa en el tema racial el cual pensaban algunos que estaba superado  supuestamente por los derechos civiles de Martin Luther King y otros activistas.

En Chile esto se ve normal. El decirle negro  a un afrodescendiente  es normal, el decirle indio a un chileno de apellido de origen español o tez  trigueña también es normal y chistoso además. Contar chistes de niños de África y como meterlos en un auto compacto también es parte del humor del chileno a la hora del asado del domingo y podríamos enumerar decenas de comentarios que se escuchan normales y aceptables en la sociedad chilena de la “talla sin respeto”, pero ya no lo son en sociedades que buscan erradicar el racismo, clasismo y el bullying relacionado a estas acciones denigrantes.

El racismo-clasismo ya es parte del  constructo social que ningún movimiento político o ciudadano ha tocado con una mayor fuerza y búsqueda de acción de cambio. Es de esperar que la próxima constitución estos temas sean abordados y se pongan límites a los grupos supremacistas y racistas que todavía se sienten con la libertad y legitimados para mirar como basuras a otros seres humanos solo porque vienen en línea  sanguínea  de algún colono o nazi-derechista  que hizo de Chile su enclave de apartheid y de intolerancia.

Nota: Durante la redacción de este artículo de opinión se trató de establecer contacto con la municipalidad de Frutillar para consultar el nombre del arquitecto y el año de construcción de la estructura del edificio municipal. Después de varios mensajes por dos días la respuesta fue : “Estimado disculpe le responderán a la brevedad!!!! Saludos”. Todavía estoy  a la espera de la respuesta.

TAGS: #DarwinismoSocial #Frutillar #Migración Racismo

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Comentarios

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Jorge Sepúlveda Lasala

27 de Julio

Interesante experiencia y nuevo para mi el sur de Chile y el Frutillar ya que no conozco, me parece interesante y de hecho no estoy con el razismo y si oi hablar de Poul chefer Aleman que torturaba y tenia un enclave con susterraneos en el sur de Chile todo mundo lo sabe ya que se hizo publicó pero creo que eso allí quedó paso a la historia y yo creo que hay más tras de todo eso.

29 de Julio

Gracias por su comentario. Saludos.

Francisco Javier Briones Fonseca

27 de Julio

Estimado Sr.Sarko Pinkas, leido completamente su interesante artículo , y habiendo visitado Frutillar como turista Santiaguino hace algunos años ; creo que lo que dice interpreta lo que sentí , una sensación de extraño en mi propio pais , en aquellos años, era tan ingenuo e ignorante de los hechos históricos de la zona, que han quedado muy claro, en su artículo …solo que no coincido con su visión de creer que lo declarado por la colonia palestina sea un nuevo enfoque antisemitico, al reves, es una denuncia del comportamiento racista e invasor del sionista Estado de Israel , emulando justamente a los excesos de los nazis en el Holocausto contra los judíos de Europa , ahora con El más equipado ejercito del Medio Oriente., contra una nación indefensa y con una nula posibilidad de defensa. coincido con Ud, en denunciar el racismo y el Apartheid contra pueblos que no coinciden con los canones de raza, frente al invasor , como lo fué la nación mapuche en el siglo 19 y también Palestina desde mediados del siglo 20.

Gastón Aguilera

27 de Julio

Me gustó mucho la columna. Como chileno mestizo, sin claridad de descendencia hasta sólo cuatro generaciones para atrás, me identifico plenamente con esa sensación de estar fuera de tu tierra cuando he visitado esa zona, así como también el sur argentino. El relato de la señora V, simplemente notable.
Lo único que creo que faltó, fue dar un poco más de contrapunto a la mención al alcalde Jadue. Entiendo que su compromiso con el pueblo palestino, pasa por la acción y correncia de fenómenos tan racistas -o más- como los ocurridos en Chile con el pueblo mapuche y la represión desde el Estado que allá suceden. Creo que dicha mención, en tan notable artículo, quedó colgando de una cornisa. No obstante ese punto, felicito al autor, Espero volver a leerlo más.

JOSE MARÍA

28 de Julio

Esa estructura de la municipalidad es semejante al periodo nazi en Alemania, columnas gruesas , estructuras que muestran la solidez de ese régimen. Irónico que el Reich de los mil años terminó sus días en pueblos perdidos y escondidos donde estos nazis vivieron y ahora forman parte del mismo ejército chileno. Por eso tanto nazi con cascos alemanes, grupo de ridículos que se creen la patraña racista, si lo que hace superior a alguien es su humanismo y empatía y no su color de piel o apellido. Por eso Chile vive en el odio .

Turista

28 de Julio

Lo bueno que tendrán muchos turistas buscando souvenirs nazi o alguna foto en la tumba de nazis, quieren ver nazis ?están en el cementerio, Bommnan ahí estuvo y nadie investiga!! Vayan a ese cementerio y vean los nombres que no corresponden con actas de nacimiento. Hicieron del sur su nido, por eso andan tanto ignorantes hablando de un plan judío para otro Israel en la Patagonia, farsa nazi apoyada por los comunistas pro palestinos para sembrar más racismo.

Héctor Sánchez Pérez

28 de Julio

Es increíble el nivel de impunidad con que han vivido nazis y sus cómplices en nuestro país. Llenando de su odio a todo el país, un grupo que no se ve su gran aporte pues de oxidados derechistas y cabezas rapadas no dan más, esos mismos que están con Kast, nacionalistas y libertarios que son un chiste, pero lo que es peor es que la Comunidad Judía apoye a la derecha, esa misma derecha que apoyo nazis !!! Esta comunidad vota por la UDI dónde estaba la Meca de nazis y antisemitas, en Chile estamos al revés, nazis alemanes y judíos en la misma línea y los judíos peores, pues acatan al palestino Jadue con buena razón por ser un antisemita y negacionista pero no a Kast siendo parte del problema de la historia nazi y racista en Chile, y al mismo tiempo Allende defendiendo a Walter Rauff y negando su extradición a Israel, en Chile todo mal, la solución es decirle a todos estos clanes que se vayan con su odio a otro lado.

Carmen Montero

28 de Julio

Excelente artículo sobre todo con datos tomados de fuentes fidedignas, Chile y su clasismo de rubios y morenitos. No soy pro nada, ni comunista ni fascista, pero está bueno que el analista le haya puesto el cascabel al gato, los chilenos alemanes del sur se victimizan y realmente las victimas son los pueblos originarios quienes siempre poblaron esas tierras y los advenedisos son los que recibieron las tierras regaladas por los políticos de turno, el sur se convirtió en la cueva donde los nazis se escondieron y en la actualidad ocupan cargos públicos con total indiferencia por los chilenos mestizos que son los dueños de Chile junto con los pueblos originarios dueños de la Araucanía, lease araucanos, no alemanes que se asentaron con su fria cultura en campos chilenos, y siguen viendo a los chilenos con menosprecio, en vez de estar agradecidos de que les hayan dado un lugar donde esconderse y finalmente vivir.

29 de Julio

Gracias por su compartir su opinión.

Carlos

29 de Julio

Interesante articulo. Me gustaría saber por que razón el pueblo se llama Frutillar. Su experiencia de viaje en ese lugar parece sacada de un capitulo de La Dimensión Desconocida. Gente extraña y comportamientos extraños: son el resultado de no exponerse a diferentes culturas y puntos de vista. Es el comportamiento tribal.

29 de Julio

Hola estoy seguro que si pregunta a la página de Facebook de la municipalidad de Frutillar le podrán resolver la duda. Aunque se demoran días es responder. Capaz a su consulta le pueden dar el dato. Yo todavía espero la mi respuesta sobre quién diseño el edificio de la municipalidad y en qué año . Saludos.

Andres

31 de Julio

Muy bueno mezcla de narración e información. Nazis nadie los toca, si el nazi mencionado tuvo a sus 2 hijos en el ejército de Pinochet. Ya imaginan quién los apoyo!!!! No más nazis en Chile!!!!

Ángel Henry

04 de Agosto

Buen análisis y queda claro en la actual situación en el sur y ese racismo es la semilla sembrada por los alemanes privilegiados y las sucesivas olas de nazi que llegaron ahí, la violencia racista siempre ha estado en Chile hacia los mapuches y también para el mismo chileno mestizo que se cree blanco. Mapuches defiendan lo suyo contra estos racista y criminales. Tomen esas tierras suyas y saquen a los usurpadores alemanes!!!!! Ellos iniciaron primero la guerra, ahora si hay una guerra contra el nazismo y fascismo chileno y el facho criminal de Victor Pérez. A las armas

HÉCTOR Videla

04 de Agosto

El arquitecto que creo el edificio municipal es el padre de Jorge Weil, el investigador que usted cita en su artículo

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Comprender las responsabilidades que corresponden a los Estados y gobiernos por disminuir los factores generadores de desigualdad y garantizar un acompañamiento adecuado a los colectivos vulnerables permit ...
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#Educación

Política Educativa y Estudiantes Migrantes: el Estado chileno al debe

Nuevos

La competencia tiene a este país, no sólo desde lo político, lo ideológico, social y económico, sino desde lo espiritual incluso, y tiene al mundo entero, atrapado en la búsqueda de vencer a un otro.
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#Ciudadanía

El país de la Razón o la Fuerza

El problema de la identidad es que ésta se fija a partir de exclusiones, entonces se hace necesario revisar todo aquello que excluimos para pensarlo
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#Política

Libertad a los jóvenes presos durante la revuelta: Identidad y política

La dignidad no solo es un eslogan que representa un cántico de protesta social, sino que representa un anhelo de la inmensa mayoría de chilenos y chilenas, que al menos queremos tener la oportunidad de po ...
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#Política

La oportunidad histórica de empezar a construir un futuro con dignidad

Comprender las responsabilidades que corresponden a los Estados y gobiernos por disminuir los factores generadores de desigualdad y garantizar un acompañamiento adecuado a los colectivos vulnerables permit ...
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#Educación

Política Educativa y Estudiantes Migrantes: el Estado chileno al debe

Popular

En un mundo globalizado y dominado por grandes corporaciones, corporaciones que tienen que cambiar sus modelos de negocios, es necesario tener principios y una ética que ponga al ser humano y al medio ambi ...
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#Sociedad

El mundo sería mejor si la actividad humana tuviera ética

Para mí, con la ELA, el futuro aprisiona, busca rendir el presente a su fatalidad. He descubierto que viviendo en el presente, con atención total, se abren siempre alternativas.
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#Salud

La parejita Covid-19 y la ELA se separan y...

Queda en evidencia el poder omnímodo que tiene el sector de la construcción que se relaciona tan amistosamente con los mandamases del Minvu
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#Ciudad

El colmo de la patudez: privados instruyen al aparato público

En la Plaza se hizo historia y se crearon memorias, por eso no me cabe duda que sí llevará el nombre de Dignidad, tanto en la señalética como en nuestros corazones.
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#Política

La llamarán Plaza Dignidad