#Ciencia

Desmontando mitos respecto a la ciencia y la economía de las misiones

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

imagen

En semanas recientes, hemos conocido algunos de los programas presidenciales y sus propuestas relativas a la ciencia. He analizado en profundidad estas propuestas en otro espacio, exponiendo lo que es un evidente economicismo de las propuestas de investigación científica. En otras palabras, los programas conciben la ciencia principalmente como un factor productivo, a ser empleado en la batalla por el “cambio de modelo”, “la superación del extractivismo” o “la diversificación de la matriz productiva”, negando o menospreciando de este modo otros beneficios y “productos” de la ciencia igualmente valiosos y deseables en una sociedad democrática. Una señal que revela este economicismo es que las propuestas sobre investigación científica suelen estar contenidas en los capítulos o secciones económicas de los programas respectivos, o bien las propuestas hacen más comúnmente referencia a las medidas económicas.


El objetivo de una estrategia por misiones no asegura un apoyo robusto y decidido para la ciencia básica y/o motivada por curiosidad. Los programas presidenciales que propongan adoptar una política de este tipo, entonces, deben ser claros respecto a su voluntad para apoyar la investigación básica.

En el último tiempo, el economicismo de la ciencia se ha manifestado con especial fuerza en el marco de la discusión sobre la denominada “economía de las misiones. El concepto de las misiones ha ganado popularidad en años recientes, siendo empleado en especial en sectores de centroizquierda, dada su compatibilidad con la idea de un Estado más protagonista en materia económica y que impulse políticas industriales y productivas selectivas (en comparación con políticas más “neutrales”, más comúnmente defendidas por sectores de derecha). Desde luego, la idea de las misiones guarda estrecha similitud con la elección de “retos”, “desafíos” o “prioridades” productivas, la narrativa más frecuente en la discusión local en años recientes (aunque cabe señalar que los programas de Paula Narváez y Gabriel Boric se refieren al concepto de “misión”).

Es en el marco de las misiones, retos y prioridades, en donde se corre el riesgo de incurrir en la idea de que una política productiva por misiones daría un fuerte apoyo a la ciencia básica y motivada por curiosidad. Asimismo, se puede asumir, de forma acrítica e irreflexiva, que las misiones constituyen el mejor criterio para priorizar y/o focalizar el gasto en I+D, sin discutirse sus puntos débiles o si existen otros criterios mejores. Una forma alternativa de plantear este último punto es que se extiende el concepto de las misiones a la ciencia, aunque las misiones se refieren a “grandes propósitos públicos”, que perfectamente pueden ser abordados desde diversas áreas, no solo (o no necesariamente) desde la ciencia.

En consecuencia, es necesario despejar algunos mitos que podrían afianzarse respecto a la economía de las misiones y sus implicancias para la ciencia. En primer lugar, es necesario enfatizar que no existe evidencia sólida e incontestable que sustente la idea de que “orientar la ciencia” hacia ciertos sectores o temas permita el éxito de ciertas misiones. La impulsora más conocida de las misiones, Mariana Mazzucato, suele citar el desarrollo de la ARPANET (precursora de la internet) y del GPS, como ejemplos exitosos de misiones. Sin embargo, no es posible asegurar que la ARPANET o el GPS no hubiesen existido de no ser por misiones designadas por el gobierno de turno, en especial cuando nos referimos a la ciencia. En ambas historias, existen antecedentes significativos para poner en valor el papel de la ciencia básica y de la curiosidad científica (exploro estas y otras historias, en mayor detalle, en un trabajo reciente). Incluso en la actualidad, grandes avances o descubrimientos deben mucho a la curiosidad científica y la investigación básica, algo que ciertos expertos o escuelas de pensamiento suelen negar en sus modelos sobre la innovación.

En segundo lugar, es necesario aclarar que una política de sectores empujados por misiones no asegurará un apoyo decidido a la ciencia básica. Las misiones, por definición (Mazzucato se refiere a “propósitos públicos”, “que sean capaces catalizar la innovación en múltiples sectores y actores en la economía”, como señala en su libro más reciente), se centran en objetivos o propósitos definidos y percibidos como relevantes, y emplean como marco de referencia la economía, y no la cultura o el conocimiento general sobre nuestro mundo. Las misiones tratan, en definitiva, sobre “elegir direcciones para la economía y luego poner los problemas que deben resolverse para llegar al centro de cómo diseñamos nuestro sistema económico” (Mazzucato, Mission Economy). Un programa que busque relevar el valor de la ciencia básica y de la curiosidad científica, por ende, no puede descansar sobre el criterio de la economía de las misiones. Se requiere, en cambio, de un programa que no busque elegir direcciones solo para la economía, sino de uno que promueva explícita y ambiciosamente el desarrollo de la cultura, el conocimiento, la educación, el arte, y la política (además del progreso económico, desde luego). Insinuar, o defender, la idea de que un programa presidencial que promueva la adopción del criterio de la economía de las misiones dará relieve a la ciencia básica y la motivada por curiosidad es erróneo o, como mínimo, cuestionable.

Finalmente, cabe destacar que, independiente de la evidencia que eventualmente apoye la idea de las misiones, se puede llegar a creer que para que estas tengan éxito, es necesario apostar de todos modos por áreas de investigación específicas. Respecto a esta idea, cabe destacar que Mariana Mazzucato se ha referido en sus trabajos a la necesidad de mantener el apoyo a la investigación básica, la cual debe formar parte de los esfuerzos que apoyen las misiones. Por ejemplo, y en referencia a su ejemplo preferido (el programa Apollo), la autora señala que dicha misión no habría resultado “sin una base de invención que existía previamente y se había derivado de la investigación impulsada por la curiosidad”. En otras palabras, las misiones no pueden financiarse a expensas de la investigación básica. Esta visión dista de la que parece ocurrir hoy en nuestro país, en donde el apoyo financiero al programa FONDECYT se mantiene virtualmente estancado desde hace años, con consecuencias negativas para nuestra ciencia.

En resumen, es necesario recordar que el objetivo de una estrategia por misiones no asegura un apoyo robusto y decidido para la ciencia básica y/o motivada por curiosidad. Los programas presidenciales que propongan adoptar una política de este tipo, entonces, deben ser claros respecto a su voluntad para apoyar la investigación básica.¿Se ampliarán los esfuerzos financieros para la investigación básica, por ejemplo? ¿Cómo resolveremos el vacío que ha dejado la falta de apoyo al programa FONDECYT de años recientes? ¿Cómo vincularemos más directamente la generación de conocimiento con la cultura? Existen muchas preguntas que los programas presidenciales disponibles a la fecha sencillamente no han abordado.

TAGS: #CandidaturasPresidenciales #CienciaYTecnología Programa Presidencial

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

#NuevaConstitución

VER TODO
Nos hacemos parte de la gran conclusión de la escucha de este tiempo: la gran mayoría de los chilenos y chilenas queremos más justicia, más equidad, más dignidad y mejor calidad de vida para todos y todas.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Miradas ciudadanas para una Convención de la Confianza

La energía es fundamental, ergo, un derecho humano tal como lo sostenemos en la propuesta al país desde la Red de Pobreza Energética
+VER MÁS
#Energía

Energía, derechos humanos y mínimo vital: una discusión necesaria

La elección de los gobernadores regionales y la elaboración de una nueva Constitución, debieran fortalecer esta tendencia a la autonomía de las regiones para ir definiendo sus vocaciones productivas, pe ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Un nuevo modelo: desde las regiones y el medioambiente

En determinados sectores se observa una cierta pulsión hacia lo autoritario y violento, y una clara tendencia a cancelar el debate.
+VER MÁS
#Ciudadanía

La Convención Constitucional chilena. Cuando la política sí importa

Nuevos

En toda la dinámica social, y en toda la dinámica psíquica y emocional individual, hay una Derecha y una Izquierda, como tendencias, como columnas vertebrales, esenciales de lo que es la conformación de ...
+VER MÁS
#Sociedad

La Izquierda y la Derecha unidas jamás serán vencidas

Kast no promete hacer la nación grande de nuevo sino que recuperar el peso de la noche, que no es una promesa de un país próspero o mejor de cara al futuro, sino que siempre fue garantizar el orden a tr ...
+VER MÁS
#Política

Democracia Protegida: comparación del programa de Kast y el de Büchi

Así con el mercado como puntal.  Estamos a punto de irnos al infierno por nuestras acciones y hay quienes, más que cambiar el rumbo, piensan en cómo vender papas fritas. Viveza le llamaran algunos, otr ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

´El mundo se achicharra y nosotros nos enriquecemos`

La situación requiere un nuevo paradigma económico y de desarrollo, reestructurando por completo las viejas categorías, incorporando esta vez la infaltable participación de la naturaleza en todos los pr ...
+VER MÁS
#Sociedad

La crisis climática y la caducidad del paradigma capitalista

Popular

Kast no promete hacer la nación grande de nuevo sino que recuperar el peso de la noche, que no es una promesa de un país próspero o mejor de cara al futuro, sino que siempre fue garantizar el orden a tr ...
+VER MÁS
#Política

Democracia Protegida: comparación del programa de Kast y el de Büchi

La ONU, define al agua no como un recurso natural, sino como un derecho humano, pero, es un principio que no se respeta, ya que siempre está subordinado al interés de las grandes corporaciones e inversion ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Crisis hídrica, el terremoto silencioso e invisible

Kast no sabe manejar estas cifras de masa votante, mucho menos recibir a estos náufragos políticos, porque si bien pueden compartir la base ideológica en términos generales no comparten la forma, el fon ...
+VER MÁS
#Política

Kast al borde de la zanja

Chile necesita combustibles y derivados del petróleo, necesita productos químicos, energía eléctrica, y procesar su cobre, Chile necesita extraer producto, manufacturar, procesar importaciones, generar ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Valparaíso y la batalla del fin del mundo