#Justicia

El último viaje de Víctor Jara: “Camino de la memoria y la justicia”

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Esto no saldrá en TV. Comparte, comenta y difunde

“Camino de la memoria y la Justicia”. Así la Fundación Víctor Jara invitó a sumar voluntades en la búsqueda de verdad y justicia para Víctor Jara, quién un día 12 de Septiembre de 1973 junto a otros estudiantes de la Ex UTE (Usach) fueron detenidos y llevados al Estadio que hoy lleva su nombre para luego ser torturados y asesinados.

El grupo hizo el mismo recorrido que se desarrolló el 12 de septiembre de 1973, cuando fueron detenidos por los funcionarios de las Fuerzas Armadas.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

16 de septiembre

Bellísimo!
Me conmovió mucho amigas/os. Gracias por compartirlo.
1 abz desde Arica,
G

16 de septiembre

El asesinato de Víctor Jara fue simplemente monstruoso e inhumano y. bestial, solo por cantarle a la vida nada más.
El domingo 15 de septiembre se cumplen 40 años del bestial crimen cometido en el Estadio Chile, donde el cantautor fue torturado y acribillado por los militares. Le machacaron los dedos a culatazos para que no volviera a tocar la guitarra y después jugaron a la ruleta rusa con él.
El asesinato de Víctor Jara es simplemente monstruoso, uno de los más crueles de los cometidos en los días siguientes al golpe, cuando la represión de las tropas era salvaje y desorganizada. Ya llegaría la DINA en 1974 a organizarla y sistematizarla, pero por el momento el terror estaba a cargo fundamentalmente de los efectivos del Ejército.
En su fallo de diciembre pasado, el ministro en visita Miguel Vásquez Plaza fijó el 16 de septiembre de 1973 como la fecha del homicidio de Víctor Jara en el entonces Estadio Chile, pero los detenidos que fueron trasladados al Nacional el 15 reconocieron el cadáver acribillado del artista cuando los sacaban del recinto a punta de culatazos.
Estaba en una pila de entre 30 a 40 víctimas fusiladas, todas cubiertas de polvo blanco, al parecer cal. Lo concreto es que el cuerpo de Jara fue retirado del primer campo de concentración del golpe en la madrugada del 16 y arrojado en un sitio eriazo aledaño al Cementerio Metropolitano, donde unas pobladoras lo encontraron el 18.
CANTARÍA EN ACTO TRASCENDENTAL DE ALLENDE
En la mañana del 11 de septiembre de 1973, Víctor Lidio Jara Martínez tenía planificado cantar en un acto de Salvador Allende en el campus de la Universidad Técnica del Estado (UTE), donde el Presidente pensaba llamar a un plebiscito para que el pueblo decidiera si seguía o no en el poder. El acto estaba fijado para las 12 horas.
Víctor Jara llegó a las 11 con su guitarra y los organizadores del acto de Allende le preguntaron si no sabía lo que estaba pasando. “Claro que sé, pero oí por la radio Magallanes que había que ir a sus puestos de trabajo. Bueno, yo trabajo acá y acá estoy”, respondió el cantautor, que también era director teatral de la UTE. Tenía 40 años.
Tras el toque de queda de las 2 de la tarde, cerca de 600 académicos, estudiantes y funcionarios –incluido Jara-decidieron quedarse. En la madrugada del 12, los militares asaltaron a balazos la UTE y a punta de metralletas sacaron del campus a los detenidos. Los subieron a golpes a buses de la locomoción colectiva y los llevaron al Estadio Chile.
LO RECONOCIERON Y SE ENSAÑARON CON ÉL
De acuerdo a un artículo publicado por La Nación, sobre la base de los expedientes del caso, un oficial de lentes oscuros y en tenida de guerra, cara pintada, metralleta terciada, granadas colgando en su pecho, pistola y cuchillo corvo en el cinturón, reconoció al cantante popular y se ensañó con él. Lo llamaban “El Príncipe” por sus ademanes soberbios.
Según el relato del abogado Boris Navia, también detenido, el oficial que lo reconoció “lo golpeaba una y otra vez. En el cuerpo, la cabeza, descargando con furia las patadas. Casi le estalla un ojo. Nunca olvidaré el ruido de esa bota en las costillas. Víctor sonreía. Él siempre sonreía, tenía un rostro sonriente, y eso descomponía al facho. De repente, el ofi¬cial desenfundó la pistola. Pensé que lo iba a matar. Siguió golpeándolo con el cañón del arma. Le rompió la cabeza y el rostro de Víctor quedó cubierto por la sangre que bajaba desde su frente”.
Otro de los detenidos, el periodista Sergio Gutiérrez, contó que el artista “tenía numerosos hematomas en los pómulos, se notaba pálido, muy débil. Su mirada estaba perdida”. Apenas pudo reconocerlo, lo saludó y le preguntó cómo estaba, a lo que Víctor Jara le respondió: “Mira mis manos… mira mis manos… me las machacaron para que nunca volviera a tocar la guitarra…”.
Gutiérrez recordó que “sus manos, esas milagrosas manos cuyos dedos deleitaban a millares de trabajadores e intelectuales al pulsar las cuerdas de la guitarra para acompañar sus canciones de protesta y esperanza, ya no eran tales. Estaban hinchadas y parecían tener un solo dedo, gordo y recubierto de sangre. Las pocas uñas que le quedaban estaban negras en su totalidad. Eran las manos más golpeadas que había visto en mi vida”.
ULTIMOS MOMENTOS ANTES DE SER ACRIBILLADO
Cuando Víctor Jara se encontraba en una celda recibiendo ánimo de los otros detenidos, repentinamente llegaron dos soldados que lo arrastraron violentamente hasta un sector alto del Estadio, donde comenzó una nueva golpiza más brutal que las anteriores, a culatazos. El oficial apodado “El Príncipe” había recibido la visita de unos oficiales de la Armada.
El abogado Navia recordó que “desde lejos vemos cómo uno de ellos comienza a insultar a Víctor, le grita histérico y le da golpes de puño. La tranquili¬dad que emana de los ojos de Víctor descompone a sus cancerberos. Los soldados reciben orden de golpearlo y comienzan con furia a descargar las culatas de sus fusiles en el cuerpo de Víctor. Dos veces alcanza a levantarse, herido, ensangrentado. Luego no vuelve a levantarse”. Es la última vez que ven con vida al cantante popular.
José Paredes, ex conscripto procesado en 2009 como integrante del grupo de militares que fusiló al cantautor, declaró que “cuando fueron trasladados alrededor de 15 detenidos a un camarín del subterráneo, entre ellos Víctor Jara y Litre Quiroga (ex director de Gendarmería), detrás de ellos llegó el teniente Nelson Haase y un subteniente a cargo de los conscriptos”. El subteniente comenzó a jugar a la ruleta rusa con su revólver apoyado en la sien del cantautor, hasta que salió el primer tiro mortal que impactó en la cabeza del cantautor.
El ex conscripto, ya fallecido, añadió que el cuerpo de Víctor Jara cayó al suelo de costado y comenzó a convul¬sionar. Enseguida el subteniente ordenó a los conscriptos que se encontra¬ban en el lugar que descargaran ráfagas de fusiles en el cuerpo del artista. En total, recibió 44 impactos de bala.
EL DIFÍCIL CAMINO A LA JUSTICIA
Después de ser hallado a un costado del Cementerio Metropolitano, el cuerpo de Víctor Jara fue llevado al entonces Instituto Médico Legal, donde un trabajador de militancia comunista lo recono¬ció y avisó a su esposa Joan Turner, antes de que lo sepultaran en una fosa co¬mún. Su compañera y sus dos hijas pequeñas lo enterraron silenciosamente en un humilde nicho del Cementerio General.
Recién en diciembre de 2004, a 31 años de su muerte, el magistrado de 5° Juzgado del Crimen de Santiago, Juan Carlos Urrutia emitió una resolución, donde por primera vez los tribunales se acercaban a la esquiva verdad y esbozaban parte de lo ocurrido con el cantautor popu¬lar. El magistrado sometió a proceso al teniente coronel en retiro Mario Manríquez Bravo como autor intelectual del homicidio calificado de Víctor Jara.
Pese al optimismo por alcanzar nuevos avances en el proceso judicial, el caso tuvo un nuevo revés. En mayo de 2008, el ministro de fuero Juan Belmar, integrante de la Corte de Apelaciones de Santiago que había asumido el caso, cerró el sumario (fase indagatoria) con sólo un procesado, el ya señalado comandante Manríquez.
A comienzos de enero de 2012 la Corte Suprema redistribuyó diversas causas de violaciones a los derechos humanos y el caso quedó en manos del ministro de Corte de Apelaciones de Santiago, Miguel Vásquez Plaza. El 28 de diciembre pasado, el juez sometió a proceso a los militares en retiro Hugo Sánchez Marmonti y Pedro Barrientos Núñez como autores materiales del homicidio calificado.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

En “Tapete” podemos observar que la motivación del trabajo del artista para con el espectador es la búsqueda del cuerpo que se puede apreciar en la fotografía; un cuerpo que se presenta como una mera ...
+VER MÁS
#Cultura

Tapete: exposición de Gabriel Navia

Chile no está en caos, Chile no es un mal país, Chile no va cuesta abajo, es todo lo contrario, basta de engañar a los chilenos, la banca tiene ganancias históricas, CODELCO, tiene las mejores ganancias ...
+VER MÁS
#Ciudadanía

Chilezuela y la caricatura que quieren instalar

En términos generales el IPSA se ve fuertemente influenciado por la especulación del mercado, que puede ser llevada al común de las personas y que tiene por objeto solo hacer un volador de luces frente a ...
+VER MÁS
#Economía

La caída del IPSA y como esta pretende influir en la votación

Ya ni rastros quedan del poderoso partido del cual fue a partir del año 1964 con el ascenso al poder de Eduardo Frei Montalva, teniendo el control absoluto en la Cámara, alcanzaba el tercio del Senado, pe ...
+VER MÁS
#Política

Requiem para una DC

Popular

Baradit deja al desnudo aspectos políticamente incorrectos, ha tocado la fibra del conservadurismo doble estándar de la elite criolla, aristocrática, oligárquica, momia. Para ellos, es de muy mal gusto ...
+VER MÁS
#Sociedad

El caso Baradit, o el arte de develar lo incómodo en Chile

Será interesante saber si Piñera y Guillier ofrecerán nuevas propuestas en materia científica, y si rescatarán propuestas e ideas de los programas de las otras candidaturas, en particular si quieren bu ...
+VER MÁS
#Ciencia

Segunda vuelta: ¿qué esperar para la ciencia?

El capitalismo es una buena herramienta, siempre y cuando y por una avaricia desmedida genere abuso, se destruya el medio ambiente y deshumanice las relaciones entre las personas.
+VER MÁS
#Sociedad

El Burro, la Zanahoria y la utopía del crecimiento económico eterno

El mensaje es, la población con salir a votar estuvo a punto de generar un gran cambio que hizo asustarse a muchos analistas en un primer momento, y que dejó como gran triunfante al Frente Amplio, que har ...
+VER MÁS
#Política

El Frente Amplio, una gran lección para todos