#Sociedad

Paitoco

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Nunca supe su origen. Ni me interesó. Solo sabía que con esa palabra que le da título a esta columna, se identificaba en mi Iquique de infancia a todo aquel con rasgos altiplánicos. De piel morena y ojos rasgados. De ascendencia indígena. Podía ser peruano, boliviano o chileno del interior. Daba igual, paitoco era la forma despectiva de referirnos, como pequeños tiranos, a quienes no eran iguales a nosotros.


Gracias a muchos hombres y mujeres he aprendido que sentirme superior a otros no es un estado que me agrade habitar. Y bajo esa premisa intento transmitir lo contrario. Es mi intento, a destiempo, de revertir el daño causado. Al resto pero también a mi propio derrotero vital.

En aquellos años, recorridos durante gran parte de la década de los 80, el bullying no era tema. El acoso en mala solo destacaba cuando la brutalidad desbordaba. Tanta, que incluso en esos tiempos tan poco sutiles escandalizaba.

Paisano, como en Santiago se llama a los inmigrantes árabes y en el sur se reconocen los coterráneos, era otro apelativo utilizado para referirse a peruanos y bolivianos. Inmerso en un entorno –familiar, escolar, poblacional- en que tal vocablo era aceptado, no lo cuestioné hasta muy entrado los años.

Hoy lo he recordado. No puedo sentir vergüenza por haber utilizado la palabra en tantas ocasiones, en tantas circunstancias. Recién encumbrado sobre los dos dígitos de edad, poco podía discernir sobre lo que se me enseñaba.

Hoy siento cierta inquietud.

Inquietud por no haber accedido a una formación más inclusiva. No responsabilizo a mi entorno, gran parte de él también fue arcilla moldeable por el prejuicio y la discriminación.

Tristeza porque ese es el país en el que muchos de nosotros, no todos pero sí demasiados, fuimos criados y nos hemos cultivado durante años de escarnio a la diferencia. Escarnio lleno, muchas veces, de desprecio por el otro, como si pisoteando al distinto nos pudiéramos elevar por sobre los demás.

Pesar por todo aquel conocimiento y experiencias que me obligué a no asimilar. Todo el aprendizaje que solo el contacto con muchos y muchas, distintos y distintas, nos puede dejar. Forzado a no deslumbrarme con la maravilla de la diversidad.

Hoy, cada cierto tiempo, me atrapo con atisbos de clasismo y racismo. Sutiles, por cierto, pero mecanismos de reproducción social que no me interesa preservar. Por su carga discriminatoria pero también por el daño que pueden llegar a generar.

Por profesión he aprendido el poder de las palabras. De las expresiones que van instalando realidades. Desde hace mucho que paitoco es una voz desterrada de mi maleta conceptual.   Hace poco agregué “matar dos pájaros de un tiro”, “vale hongo” o “vale callampa” y “chacrear”, en el sentido peyorativo a algo que pierde su sentido original. La vida no merece que a la destrucción física agreguemos la literal.

Hoy no vivo en el norte. Hace años que dejé las pampas calicheras para asentarme en las de la Patagonia. En estas tierras paitoco no existe. Son otras las palabras que se usan para dejar en claro la superioridad de unos por sobre los otros. Pero la idea de exclusión sigue ahí.

Hoy no soy un niño. Gracias a muchos hombres y mujeres he aprendido que sentirme superior a otros no es un estado que me agrade habitar. Y bajo esa premisa intento transmitir lo contrario. Es mi intento, a destiempo, de revertir el daño causado. Al resto pero también a mi propio derrotero vital.

Este artículo es parte de esa deuda que espero algún día saldar.

TAGS: #Migrantes Discriminación

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

23 de abril

Aprecio y agradezco tu vision quer te han dado los años al respecto. Todos hemos de un manera u otra, sentido y hecho sentir esta desiguladad tan excenta de la realidad huimana. Afortunadamente y por ciertas circunstancias especiales, se me enseño a respetar, aceptar y dar cabida a la diversidad, ya que las causas de esas diferencias que veiamos, estaban muy lejos de ser controladas en este mundo. Tuve la suerte de vivir una infancia en la que habia empatia (sentir e interpretar que sienten y piensan los demas) y este se pudo desarrollar en mi. Las sociedades en que los infantes y niños, que es la mejor epoca para desarrollar hechos concientes e inconcientes, no tienen el ejemplo ni las enseñanzas que conducen a desarrollarla empatia, posteriormente los transforman en seres que no sienten nada por el otro y finalmente se transforma en un ser de violencia de todos tipo, desde la opinion acerca de alguien hasta la agresion fisica. Lamentablement las sociedades modernas monoparentales, de salas cunas, de corre3r estoas guaguas de casa mientras us padres luchan por sobrevivir, es una de las causantes. En ni\uestros tiempos era ale machismo de nuestros padres y abuelos. Hoy la lucha por el consumo que no da tiempo para vivir en familia.

24 de abril

Viniendo del Maule, el sentimiento es el mismo… al menos podemos decir que el problema y la transformación son temas transversales en Chile y el mundo… lamentablemente pareciera muchas veces que la problemática es mayor que la transformación…

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Así fue como vimos entrevistas y reportajes de niños, niñas y adolescentes cruzando el río Bravo o aventándose el desierto entre Sonora y Arizona. Mediatizando esta tragedia se acuerpaba la denuncia de ...
+VER MÁS
#Internacional

Niños, niñas y adolescentes migrantes: carne de cañón

Si todas las víctimas de incesto hablaran, el coro sería ensordecedor. Quienes se han atrevido a exponer públicamente su tragedia resultan ser una minoría insignificante en comparación con quienes la o ...
+VER MÁS
#Internacional

El incesto, un delito oculto

En conclusión, en razón a que los milagros son posibles, esperaríamos que Enea a partir de ahora se enmarque en las directrices empresariales establecidas recientemente por la CPC en el Castillo Las Maja ...
+VER MÁS
#Municipales

Las más grandes empresas se enmarcarán en la probidad

La Agenda 2030, si no involucra al poder económico, representado por las Grandes Empresas y Grandes Inversionistas, tiene poco que hacer convirtiéndola en una declaración de buenas intenciones, pero sin ...
+VER MÁS
#Chile 2030

Agenda 2030: falta un actor importante

Popular

El tema de fondo es cómo no se desperdicia la oportunidad histórica de conquistar una sentida demanda del magisterio, por más que hoy se desdibuje por la conducción actual del Colegio.
+VER MÁS
#Educación

La desmunicipalización y la postura errática del Colegio de Profesores

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

Así que, mis queridos contertulios, si realmente están interesados en opinar de política, participen e involúcrense, porque si ya resulta difícil conseguir que los chilenos vayan a votar por algún pol ...
+VER MÁS
#Política

El joven Giorgio Jackson

Enarbolar la pureza como un objetivo a conseguir, debe ser tal vez la gran evidencia de la carencia de un real proyecto transformador.
+VER MÁS
#Política

La impura política de los puros