#Sociedad

¿Más natalidad? ¡Más protección social!

7 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Hace pocos días los parlamentarios de derecha mostraron la propuesta "Chile es una familia",  argumentando que observan "un germen de crisis en la familia chilena". Entre las medidas se encuentra un bono para los cónyuges que contraigan matrimonio por primera vez (como ejemplo se habla de 100 mil pesos); premiar la estabilidad del matrimonio (se proponen 100 mil pesos por 10 años, 250 mil por 25 años y 500 mil por 50 años); bono por cada hijo nacido, pagado de inmediato a la mujer y hasta programas de luna de miel vía Sernatur. Esta perspectiva fue ratificada en el discurso del 21 de mayo por el propio Presidente Piñera al proponer el bono “bodas de oro”.

La fórmula también considera el pago de una remuneración mensual a aquellas mujeres que decidan quedarse al cuidado de sus hijos y la creación de incentivos monetarios y no monetarios a aquellos matrimonios que se hacen cargo del cuidado de adultos mayores.

Dos formatos de ayuda se manejan ante el nacimiento de un hijo: el depósito de 5 UF en una AFP, banco o institución financiera, para ser entregado cuando cumpla 18 años, y la concentración de esos recursos en la educación.

Sin duda llama la atención que se hable de que “Chile es una familia”, puesto que la realidad social de nuestro país nos muestra que en Chile conviven muchos tipos de familias y durante los últimos años hemos avanzado en  modificar ese tipo de estereotipos en la educación formal como para caer en semejante retroceso. Por otro lado, estas medidas sólo involucrarían a aquellas parejas casadas formalmente, por tanto, la política pública estaría discriminando las opciones privadas de los ciudadanos y ciudadanas que deciden vivir y formar familias de otra forma.

Es una política pública completamente conservadora, que intenta mantener a las mujeres en los hogares al cuidado de los hijos e hijas y adultos mayores, recluyéndolas en el espacio privado y sin cuantificar el aporte del trabajo doméstico a la economía nacional en términos reales.

Los resultados de la encuesta Bicentenario de la Universidad Católica y Adimark señalan que la fecundidad en Chile muestra una intensa caída de la tasa de natalidad, alcanzando a 1,9 hijos por mujer. Esta cifra se encuentra por debajo de la llamada “tasa de reposición”, es decir; de lo necesario para renovar la población actual (2,1 hijos por mujer). Estas medidas, sin embargo, no se hacen cargo de la diversidad de las familias para propender a una política integral de incremento de la natalidad en Chile.

Las principales razones expuestas en la encuesta por las mujeres para no tener más hijos son de orden económico, hecho bastante obvio, considerando el incipiente Estado de Protección Social existente en nuestro país. Por tanto, los resultados no son sorpresivos:

• 53 por ciento de encuestados opina que tener hijos hace más difícil que la mujer trabaje 53%,
• 51 por ciento piensa que los niños son difíciles de mantener.

"Tener hijos hace más difícil que la mujer trabaje". Precisamente por esta premisa Chile presenta las menores tasas de inserción laboral de la mujer de América Latina.

A pesar de que sabemos que el ingreso femenino es fundamental para salir de la pobreza, vemos cotidianamente que tener hijos y trabajar tiene una serie de cortapisas, partiendo por un post natal breve, la discriminación en las Isapres, las jornadas de las salas cunas y jardines infantiles no acordes con la realidad laboral. A pesar de lo que avanzó el gobierno de la Presidenta Bachelet en aumentar su cobertura, aún tenemos importantes trabas en relación con los horarios de atención y a los costos asociados a las mujeres de clase media.

"Los niños son difíciles de mantener". Sin duda que la vida tiene un costo; el tema es quién se hace cargo de él. El tema es más grave en una sociedad de desigualdades como la nuestra, donde obtener prestaciones de calidad es un costo asumido directamente por las familias. Por ello, en una sociedad de riesgos, como señala Beck, las familias están menos dispuestas a asumir costos que no saben si podrán sustentar en el tiempo.

Como se puede observar, las razones son de orden económico. Lo mismo se puede apreciar cuando se consulta por las razones para contar con familias pequeñas, donde la que obtiene mayoritariamente la primera mención es de orden material: 77% opina que es mejor tener pocos hijos, pero darles una educación de calidad.

Este resultado ratifica el anterior: la principal forma de asegurar oportunidades para nuestros hijos e hijas es a través de una buena educación. Ya sabemos que en el Chile desigual de hoy esa buena educación existe sólo a un alto costo, salvo un par de excepciones.

El corolario de los datos anteriores termina con la siguiente consulta: ¿Usted considera que Chile es una sociedad que apoya a las mujeres para tener hijos, o que no las apoya? Sólo un 29% afirma que se las apoya en contraposición con el 43% que afirma que no.

Frente a esta última pregunta se obtiene la última obviedad y el desafío para futuro.

Chile no apoya a la maternidad no sólo porque la lógica de libre mercado no tiene por qué hacerlo, o porque las incipientes medidas de protección social no llegan a hacerse cargo de ello, sino también porque no hablamos de cómo compartimos la maternidad como sociedad, como país. Acá el Estado tiene un rol esencial, este no es un tema sólo de las familias, o de las mujeres. No es un problema individual. Hablamos de un tema societal; el Estado debe asumir un rol en la protección social mayor, así como también incentivar cambios culturales que permitan que hombres y mujeres compartan sus roles en el cuidado de los hijos e hijas y de las tareas domésticas. Esa es la respuesta; no asumir acciones conservadoras y discriminadoras que estereotipan a las familias como una sola, compuesta por papá, mamá e hijos debidamente casados con libreta y para toda la vida.

———————————————————————

Foto: Madre e hijo – Greg Donikian

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

02 de junio

Danae, ¡excelente artículo! Comparto plenamente tus opiniones. Definitivamente NO estamos apoyando la maternidad, y se insiste en verlo, primero, como un “problema” y, segundo, como un problema “de la mujer”. Tienes toda la razón al decir que no es, incluso, un tema de “familias” sino que un tema societal en el cual el Estado debe asumir un rol de protección mayor y, a nivel general, como sociedad, debemos ser capaces de entender que somos responsables colectivamente por los niños de nuestro país. En el siguiente artículo http://www.espaciocrianza.cl/web/espacio_para.pdf, Leslie Power y Francisca Montedonico hablan acerca de la responsabilidad social de la crianza infantil. Cito un párrafo que encuentro muy elocuente: “Un proverbio africano dice “para criar a un niño hace falta una tribu entera”. ¿Qué pasó, que en lugar de tribu, nos hemos reducido a hablar sólo de la madre? ¿En qué momento nos desligamos como sociedad de la responsabilidad que nos cabe en la crianza de nuestros niños?.”
Creo que la irrupción violenta, sin cortapisas, del libre mercado, con la consiguiente destrucción de las formas tradicionales de vivir en sociedad (destrucción de la vida de barrio por ejemplo, en virtud de malls por sobre la “tienda de la esquina” en donde te conocían por nombre, o destrucción de pasajes y manzanas enteras, en donde los “vecinos” eran todo menos unos “desconocidos”, para erigir moles de departamentos en donde ni siquiera se sabe quién vive en el departamento de enfrente), la sobrevaloración del consumo como un fin en sí mismo, dando pie a individuos, valga la redundancia, cada vez más “individualistas” e incapaces de ver al “otro”, han sido caldo de cultivo para desligarnos aún más de las responsabilidades colectivas, como la maternidad y la crianza de los niños.
Citando nuevamente a Francisca Montedonico, en el excelente comentario que hace al siguiente artículo http://elquintopoder.cl/fdd/web/politica/opinion/-/blogs/el-uso-e-interpretacion-inadecuada-de-las-encuestas-de-opinion, me pregunto: “¿Qué percepción tenemos del “éxito personal” que pensamos que somos personas plenas trabajando 44 horas (y más) a la semana, mientras nuestros hijos son criados por terceros, la mayor parte de las veces pagados por hacer ese trabajo?”. El trabajo debería ser un “medio para” generar oportunidades y recursos para vivir digna y felizmente en sociedad, no un “fin” en sí mismo. ¿Qué sentido tiene el trabajo por el trabajo? Cito nuevamente a Francisca en un párrafo que me parece sumamente concluyente:
“Trabajamos para que nuestros hijos sean criados por nanas o auxiliares de párvulos, que los lleva al colegio el transporte escolar, a una jornada extendida (que no ha elevado los niveles de aprendizaje de los niños sino que sirve más bien de guardería para que los niños no estén solos mientras sus padres trabajan), atendidos por psicopedagogas que les ayudan a estudiar, fonoaudiólogas que les enseñan a hablar, psicólogos para enseñarles a manejar sus emociones, y con un altísimo porcentaje de niños medicados para que controlen su “hiperactividad” (que es un indicador de dificultades en la autorregulación, que se desarrolla en los primeros meses).”
Este es el tipo de sociedad que estamos creando al no apoyar realmente la maternidad. Lamentablemente, el trabajo de la Comisión Mujer, Trabajo y Maternidad, creada el 29 de abril pasado, que verá, entre otros, el tema de la modificación al post (y pre) natal, no va en una dirección distinta. Se insiste en plantear el tema como un “problema” y las soluciones propuestas están contemplando casi exclusivamente consideraciones economicistas y de tipo laboral. Dices que una de las cortapisas que evitan el ingreso de la mujer al mundo laboral, entre otras, es el contar con un posnatal breve. Absolutamente de acuerdo. Tanto en las promesas de campaña del Presidente Piñera como en el discurso del 21 de mayo recién pasado se ha hablado de extensión del posnatal a 6 meses, pero eso es completamente engañoso! No es tal lo que se está evaluando realmente en la Comisión sino que una vuelta a media jornada a partir de los tres meses (la Ministra del Sernam, Carolina Schmidt ha dicho incluso que esta vuelta a media jornada podría darse incluso “antes” de los tres meses!!!!) y la posibilidad de pasar días del pre al posnatal. Los argumentos para esquivar la extensión del posnatal de manera plena son que eso afectaría laboralmente a la mujer, tanto para su contratación como para el desarrollo de su carrera. Es aquí donde debería ingresar la responsabilidad social del Estado, mediante la creación de subsidios a la maternidad y a las familias con niños; la responsabilidad social empresarial, mediante el respeto y protección a las madres y padres trabajadores; y la responsabilidad social colectiva!!!
Te invito a leer el siguiente artículo también: http://elquintopoder.cl/fdd/web/ciudadania/opinion/-/blogs/posnatal-en-chile-¿extension-o-flexibilizacion-del-fuero. Me gustaría mucho recibir tu opinión al respecto.

Saludos.

02 de junio

Estimada Amparo, muchas gracias por tu comentario, la verdad es que leí tu columna y me gusto mucho creo que sobre estos temas es dodne tendremos que poner todas las alertas durante este período. Y si no lo hacemos nosotras lo más probable es que la voz de la mujeres no exista. Así que te quiero invitar a seguir retroalimentandonos y poniendo alertas sobre estos temas sumando a muchas más,
gracias
Danae

02 de junio

Danae: Gracias por tu artículo. Me estimulas a discutir el tema con mi entorno.

03 de junio

Danae, una pregunta:¿hay evidencia de que sea realmente tan bueno para los niños chicos pasar el mayor tiempo posible en sus casas? Yo simplemente me imagino que es lo que ocurriría en la práctica en un hogar como el mío: se pasarían todo el día viendo tele. Yo se que suena políticamente incorrecto pero me da la impresión de que es mejor que los niños estén jugando con otros niños y aprendiendo a vivir en sociedad. ¿Hay evidencia que de cuenta de este problema de costo beneficio? Estoy seguro de que ninguna solución es extrema y de que dependen críticamente tanto de la calidad de los lugares en que se cuidarían los niños como de la calidad de la interacción familiar. No hay nada peor que hacer política pública haciendo supuestos de “bilz y pap” sobre la realidad, sin evidencia empírica de lo que realmente ocurre.

03 de junio

Hola Oscar. Creo que estás mezclando un poco las cosas. Si hablamos de “lactantes”, claramente lo mejor para ellos es pasar el mayor tiempo posible en casa al cuidado de uno de sus padres (idealmente un año). Estudios para corroborar esos beneficios hay muchos. Te sugiero leer el comentario escrito por Francisca Montedonico en este artículo: http://elquintopoder.cl/fdd/web/politica/opinion/-/blogs/el-uso-e-interpretacion-inadecuada-de-las-encuestas-de-opinion. En su comentario, Francisca da cuenta de algunos estudios “empíricos” hechos a niños asistentes a salas cunas y guarderías. Imagino que no te refieres a este grupo de niños, ¿no? Pensar que la dificultad de que un niño menor de un año se quede en casa sea el que “se la pase viendo tele”, claramente no aplica! Y, si se deja a un niño de esa edad “al cuidado de la tele”… uff! pues realmente habla muy mal de la sociedad que estamos formando. Entonces, imagino que te refieres a los niños en etapa escolar, ¿no? Respecto del primer grupo, de lactantes, Danae está en lo cierto. No hay una política de protección a la maternidad.
En cuanto a los niños en etapa escolar… nuevamente uff!!!! Es lamentable que la “mejor opción” sea dejarlos en los colegios en jornadas eternas para su edad, para evitar que sean “educados por la TV” en casa, porque allí no hay nadie que pueda ocuparse de ellos, dedicarles tiempo, ni mucho menos regular lo que ven en la tele (y hay que ver el tipo de programas a los cuales están “expuestos” actualmente!!! Ese es OTRO tema!!!). Seguramente tengas razón, respecto de este grupo de niños, dada la situación actual y el tipo de sociedad y de sociabilización que hemos ido creando. Yo soy hija de padre y madre trabajadores. Mi madre trabajaba jornada completa desde que tengo memoria, pero no fue la tele quien nos crió. Como niños, teníamos cosas mucho más entretenidas que hacer mientras nuestros padres no estaban en casa por estar trabajando. La plaza era el lugar de encuentro, juego y descubrimiento de todos los niños del barrio, quienes siempre estábamos resguardados por la mirada atenta de alguna(s) de las vecinas, quienes eran todo menos unas “deconocidas” y hacían las veces de “segundas madres”. Ese tipo de sociedad ha ido desapareciendo y no existen políticas de Estado para evitar esto, verdaderos planes reguladores de las ciudades, por ejemplo (sugiero ver acción en favor de la comuna de La Reina en http://elquintopoder.cl/fdd/web/dios-salve-a-la-reina/opinion/-/blogs/dios-salve-a-la-reina). Es triste ver el “desarrollo” que hemos alcanzado gracias al endiosamiento del consumo y el individualismo. El éxito personal pasa por tener una carrera próspera y no por crear lazos, por estar y hacer felices a los nuestros…

17 de agosto

Nuestro crecimiento y desarrollo emocional está ligado a la alimentación que recibimos de nuestra madre, es decir, el primer vínculo humano es lo que en gran parte determinará nuestro futuro. Aprenderemos a nutrirnos y nutrir a otros desde la experiencia que obtuvimos en el primer vínculo.
Lamentablemente, la historia patriarcal ha relegado a un plano menos importante a la mujer y por ende a la maternidad, siendo la sociedad occidental de consumo, la que menos valora las funciones maternas. Por lo mismo, en los tiempos que corren, las mujeres, hemos sido criadas bajo el paradigma de ser independientes, autónomas, autosuficientes, rápidas, inteligentes, competitivas… dejando de lado lo que nos conecta con la espera, paciencia, cuerpos, leche, nutrición, afectos. Comprendemos desde este lugar, que el encuentro con un recién nacido expresándose en llantos y hambriento de abrazos, amparo, leche, nos conecta con ese lado perdido, poco hablado y poco valorado, siendo los niños los principales protagonistas de la desnutrición emocional y que sus consecuencias caen en el vínculo, en la madre, en el padre y en la sociedad en general.
Las mujeres y hombres de hoy, escapamos de ese recién nacido dejándolo al cuidado de terceros, que también dejan a los suyos al cuidados de cuartos y así perpetuamos el ciclo de abandonos y de desnutriciones, porque, como decía antes, hemos seguido el camino conocido: el del mandato parental, cultural: “sé eficiente, rápida, inteligente, competitiva” y si ¿nos detenemos a pensar y nos acercamos a lo natural?
Este es un problema social y el debate en relación a la extensión del post natal a 6 meses es una buena manera de poner sobre el tapete, un problema que es nuestro, de todos como sociedad. Todos preferimos los caminos conocidos. Intentemos una nueva mirada, que sin duda, tiene riesgos, cambiar no es fácil, pero creo que hay que partir por detenernos, hablar y tomar conciencia de dónde estamos y para dónde vamos como mujeres, hombres, como sociedad constructora de nutrición material y emocional.
Leslie Power
(mamá y psicóloga clínica)
http://www.espaciocrianza.cl

09 de agosto

Danae: Sin desconocer el valor de familias mono parentales exitosas y dignas de todo apoyo en donde en la mayoría de los casos una mujer sola asume la crianza de los hijos, es el modelo de “Familia Tradicional es el optimo, ademas el sostener a la “Familia Tradicional”, tiene un doble efecto:
1. Apoyar a quienes hacen familia en equipo, con una madre y un padre con roles definidos y con un trabajo de equipo para con la enseñanza de los hijos, permitirá a los hijos de esas familias tener un entorno mas propicio
2. Los jovenes tendran un ejemplo de familia que seguir, el mejor modelo es el de una madre y un padre que cuidad y enseñan a sus hijos

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Aunque un tal Matteo Renzi ha vuelto a instalar la idea, no es más que el caballito de batalla de políticos desesperados en circunstancias difíciles. A veces los puentes se caen… y eso sucede muchas ve ...
+VER MÁS
#Política

Hay puentes que caen antes de la primera piedra

La industria 4.0 se apoya esencialmente en el análisis de grandes volúmenes de datos, la computación en la nube, la ciberseguridad, la robótica y la integración de los procesos. Se aspira a que toda em ...
+VER MÁS
#Tecnología

Hacia una empresa inteligente

Con la escasa información y poca congruencia que aún se tiene de los programas de los candidato(a) s a la presidencia y de cara a los resultados a obtener a marzo del 2022 así: ¿No sería lo mismo el ca ...
+VER MÁS
#Política

¡Atención electores de Chile!

Esto no se trata de quién gana y quién pierde, se trata de devolver la vida al boxeo, en general como historiador escribo columnas sobre la época dorada del boxeo entre 1930-1960 cuando el boxeo llevaba ...
+VER MÁS
#Deporte

La vuelta del público al boxeo

Popular

Sólo nos quedará ver que pasa en la segunda vuelta, con los mismos actores que conocemos desde la vuelta de la democracia, que aunque las reglas han cambiado y nuevos actores han entrado, siguen siendo lo ...
+VER MÁS
#Política

Segunda Vuelta: La antesala de una crónica anunciada

El Chile de todos no merece un gobierno de derecha que signifique retroceder en los cambios de largo aliento, sino más bien uno que se atreva a generar políticas responsables que no dinamiten el camino t ...
+VER MÁS
#Política

El eterno retorno: Desafíos de la centro-izquierda chilena

Para algunos, en lugar de la resignación, la única alternativa podría ser la violencia, lo que supondría un retroceso en el desarrollo de la humanidad y un nuevo golpe contra la paz mundial.
+VER MÁS
#Internacional

España, capital Bagdad

Esperaríamos que este y futuros gobiernos anuncien con la misma fuerza que anuncian una operación policial claramente discriminatoria, un programa social destinado a enfrentar definitivamente la condició ...
+VER MÁS
#Política

Huracán y las vacaciones de Aleuy